Hace apenas unos días, Ricardo Gómez y Amaia Salamanca acudían a ‘El Hormiguero’ de Pablo Motos para promocionar ‘La Orestíada’, una obra de teatro bajo la dirección de José Carlos Plaza que estrenarán próximamente en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida.
El look de la actriz, que eligió un top palabra de honor en color verde botella, fue quizá uno de los detonantes por los que las redes sociales explotaron. Sus clavículas estaban demasiado marcadas, su cintura demasiado estrecha y su extrema delgadez era patente a los ojos de cualquiera. «Madre mía, que alguien le dé un filete con patatas a Amaia Salamanca«, comentaba un tuitero. La protagonista de ‘Sin tetas no hay paraíso’ acaba de ser madre de su tercer hijo junto a su pareja, el empresario sevillano Rosauro Varo, y es precisamente por eso por lo que sorprende su pronta recuperación tras haber dado a luz hace apenas unos meses.

En un tono alegre y distendido, ajena absolutamente a lo que se estaba cociendo y comentado en las redes sociales, Amaia, en ‘El Hormiguero’ se mostró encantadora, simpática e incluso se atrevió a contar un par de anécdotas en las que explicaba que la gente la confundía por la calle con otras celebrities. Por ejemplo, con Edurne. «Se me acercó una niña y me preguntó… ‘¿Eres tú?’ Le dije que sí y bueno… No pude decirle que no, me hice pasar por Edurne«, confesaba la actriz entre risas.
La respuesta de la actriz a colación de la polémica ha sido sutil pero directa. En una fotografía posteada en su cuenta de Instagram, Salamanca afirmaba que «El tiempo de la justicia. Llegó la justicia hasta el palacio de Agamenón. Electra ha sido mi dueña durante todo este viaje y me ha dejado tan seca cómo removida. Compañeros, hoy los ojos del tiempo están con nosotros!».
Son muchas las famosas que han sido diagnosticadas de anorexia, bulimia u otros graves problemas de alimentación. Algunas lo han confesado en delicadas entrevistas, extensos libros e incluso mediante comunicados oficiales a través de su equipo de representación. Otras, en cambio, han preferido callar y no alimentar lo que han considerado una patraña o un bulo. Hoy vamos a hacer un repaso por aquellas celebrities que alguna vez han sido (auto)señaladas como personas con trastornos alimenticios.
ROCÍO CRUSSET

Esta fotografía de Rocío Crusset, hija de Mariló Montero y el periodista Carlos Herrera, hizo saltar todas las alarmas hace escasos días. La joven promesa de las pasarelas españolas se posiciona como una de las modelos más top a nivel internacional. Trabaja entre Madrid, Milán y Los Ángeles, triunfa como maniquí, y en el amor, la vida le sonríe junto al guapísimo cubano Juan Betancourt.
Sin embargo, su imagen, extremadamente delgada, fue motivo de comentario y debate entre los seguidores de la sevillana en Instagram. ¿Es esta la imagen de una mujer saludable? Algunos creen que sí, por constitución y naturaleza. Otros creen que no, que al ser modelos, son esclavas de su cuerpo.
MARISA JARA

Otra modelo. Otra sevillana. Pero ella ya no lucha contra su constitución ni su forma física. Al menos eso es lo que declaró la bellísima Marisa Jara en su última entrevista en ‘Sábado Deluxe’. Abanderada de las modelos ‘curvy’, Jara se niega a volver a pasarlo mal por cuestión de peso: «He llegado a perder muchos contratos de trabajo por haber cogido unos kilitos».
Confesó que durante el tiempo en el que estuvo viviendo y trabajando en Japón fue cuando se inicio en la peligrosa práctica de vomitar después de atiborrarse de comida: «La primera vez que vomité no lo vi peligroso. He llegado a comerme 8 bollos, 32 magdalenas, vomitar y volver a comer».
MARÍA PATIÑO

María Patiño se ha sincerado en varias entrevistas personales en las que ha hablado abiertamente de su calvario personal mientras padecía bulimia: «La enfermedad de la bulimia es la consecuencia de lo que yo me exigía, de que no me gustaba el mundo en el que vivía, de que me faltaba autoestima».
Continuaba explicando que «además tenía todo en la vida para dar gracias, y me sentía mucho peor. Cuando he empezado a querer tengo un lema: ‘Con independencia de lo que me rodee, tengo una necesidad vital de ser feliz'».
ANNA SIMÓN

Anna Simón se tomaba unas vacaciones de verano el pasado mes de septiembre y cuando volvía a la televisión lo hacía de una forma muy diferente. Al público le llamó la atención su cambio físico, su cabeza no se correspondía con su cuerpo, sus brazos estaban extremadamente delgados y su cintura no era la de la rubia explosiva a la que estábamos acostumbrados a ver.
Por supuesto, los comentarios no se hicieron esperar y a través de su cuenta de Instagram y Twitter, sus fans le preguntaron qué estaba sucediendo. En un principio hubo un sepulcral silencio por su parte y por la de sus representantes hasta que Simón, en un evento de alfombra roja al que acudió aclaró que estaba haciendo «dieta, deporte y que estaba muy sana.
PAULA VÁZQUEZ

La sombra de la anorexia planeó sobre la figura de Paula Vázquez en el verano de 2011. Tras varios años de silencio, hace unas semanas en la revista ‘¡Qué me dices!’, la presentadora gallega explotaba y decía que: «Ese fue un encarguito de una cadena a la que no quise obedecer. No hice unos formatos que me parecían machistas. Esas fotos están manipuladas, estoy segura. Yo tengo una 38 y en esas fotos estaba esquelética”.
No pudo negar que la publicación de esas fotografías le afectasen profundamente: «Esas fotos eran manipuladas. No pueden meterse en mi vida privada, no me pueden humillar. Y me humillaron. Consiguieron que dejara de ir a la playa en años. Me asustaron«.
SHAILA DÚRCAL

Unas imágenes de Shaila Dúrcal, hija de Rocío Dúrcal y Antonio Morales -Junior- en las que aparecía extremadamente delgada fueron el motivo de un eterno debate que dura hasta estos días. Shaila, tras la muerte de su madre, bajó muchísimo de peso, pero su aspecto físico no era saludable, sus brazos eran demasiado delgados, se le notaba menos cantidad de pelo… Fue ella misma quien salió al paso y confirmó que había padecido anorexia a los 14 años: «La enfermedad ya es cosa del pasado. Gracias a Dios ya no tengo nada de esto».
Sin embargo, con el tiempo, Shaila padeció lo que se conoce como ‘efecto rebote’ y en sus jornadas como jurado del programa de Antena 3 ‘Tu cara me suena’ ya volvimos a ver a una Shaila mucho más entera y real.
LETIZIA ORTIZ

La Reina Letizia ha estado en el ojo del huracán en infinidad de ocasiones por fotografías como estas. No es por el simple hecho de que luzca en ocasiones sumamente delgada sino porque sus estilistas no contemplaron, en un momento dado, el hecho de seleccionar otro tipo de prendas que al menos cubran ciertas zonas no demasiado favorecedoras -o susceptibles de debate- de nuestra reina.
La prensa habla de «presión mediática», se comenta que los kilos que no tienen son «el peso del protocolo». Un sinfín de metáforas que han agudizado la delgadez de una Letizia Ortiz cuya constitución ha sido más fina que gruesa desde que la conocemos.
ALLEGRA VERSACE

Donatella Versace, directora creativa de la firma internacional que fundó su hermano Gianni, confesó en un momento de su vida, problemas de alimentación y problemas con las drogas. Su sorpresa fue cuando, como si de una herencia directa se tratase, su hija Allegra, fruto de su matrimonio con Paul Beck, también padeció anorexia.
A pesar de la que joven llegó a pesar poco más de 30 kilos, afortunadamente no tuvo que ser ingresada pero la prensa la perseguía y sacaba de ella terroríficas imágenes como la que hoy adjuntamos. Por suerte para ella y para todos los Versace, Allegra consiguió salir del infierno de esa terrible enfermedad y hoy goza de una enorme salud.
NIEVES ÁLVAREZ

Nuestra modelo más internacional, Nieves Álvarez, publicó en 2001 el libro ‘Yo vencí a la anorexia‘. En él relataba que: «Nadie sabía en casa que yo quería ser modelo, pero era lo que más deseaba en el mundo. Pensé que podía serlo cuando aún no había cumplido los quince años, y ese deseo coincidió con el inicio de mi enfermedad. Me dejé llevar por los consejos de las revistas en las que venían dietas y recomendaciones. El médico miró a la enfermera y se echó a reír. Pero ¿alguien cree que una cosa tan guapa va a tener anorexia? Ésas son cosas de mamá. Yo estaba feliz porque el médico me había dado la razón: no estaba enferma, lo que ocurría es que mi madre estaba obsesionada y demasiado pendiente de nosotros».
«Ese miedo a la gordura me atenazaba a pesar de que siempre he sido muy alta. Cuando empecé a adelgazar, cada kilo que perdía era como una victoria. Me sentía mejor y mejor y mejor hasta que me obsesioné brutalmente. Si alguna vez mi peso aumentaba, aunque fuera en 100 gramos, lo vivía como algo dramático, me entristecía y me sentía vacía e inútil».

El Alto Comisionado cumple estos días 5 años. Comparado con otros países, esta idea que se puso en marcha tarde y en plena tormenta financiera de la crisis económica. Se estableció un compromiso económico, que hoy resulta absurdo. La iniciativa debía contar con presupuesto cero ya que no se podía incrementar el gasto público. Así, durante estos 5 años Carlos ha ido buscando dinero debajo de las piedras –como él dice, sableando a unos y a otros- para poder financiar las actividades de promoción exterior e interior de Marca España.
Si bien la imagen de España está en máximos históricos quedan lugares donde nuestra percepción es negativa. Son pocos, tan sólo 3 países tienen una imagen negativa de nuestro país. Se trata de Venezuela, Argentina y el propio España. Esa percepción ceniza y negativa que los españoles tenemos de nosotros mismos es un motivo más que debe animar al Alto Comisionado y que nos hace a muchos reclamar, con más fuera si cabe, un amplio presupuesto propio para desarrollar el proyecto.

































































