Letizia cumple 45 flamantes años. En el eterno debate de si se es antes ‘ciudadano’ o ‘rey’, lo de nuestra consorte está bastante claro. Puede que su marido, Felipe de Borbón, ya naciese con títulos, linaje, apellidos y una educación enfocada a su futuro como jefe del Estado pero Letizia era una mujer del pueblo, una plebeya que, sin haberlo planeado, se ha convertido en el personaje más interesante e influyente del siglo XXI español.
Letizia de Asturias

Letizia Ortiz Rocasolano nació el 15 de septiembre de 1972 en Oviedo (Asturias), en el seno de una familia de clase media cuya madre era enfermera y cuyo padre, periodista, profesión que la propia Letizia escogió para sí.
Tras terminar sus estudios de Bachillerato, Letizia se matriculó en Ciencias de la Información, concretamente en la rama de Periodismo, dentro de los estudios que ofrecía en la Universidad Complutense de Madrid.
Jamás pudo pensar que en su destino estaría escrito que se cruzase el príncipe Felipe y la convirtiese, años más tarde, en lo que es hoy: la reina de España.
La familia de Letizia, su ejemplo a seguir

Jesús Ortiz y Paloma Rocasolano, padre de Letizia, se conocieron en Asturias, patria chica de él. De esa unión oficializada en 1971 nacieron tres hijas: Letizia, apenas unos meses después de que sus padres contrajeran matrimonio. Telma, once meses más pequeña que Letizia y finalmente Erika, la pequeña de las tres, que llegó al mundo en 1975 y falleció el 6 de febrero del año 2007 a la temprana edad de 41 años.
Los padres de Letizia se conocieron en Asturias, tierra de él, Jesús Ortiz, y lugar de veraneo de ella, Paloma Rocasolano, cuya familia materna procede precisamente de las tierras de Don Pelayo. La Monarquía y Asturias, siempre unidos de la mano.
¿Por qué Letizia con ‘Z’?

Seguramente usted que me lee (o sus padres) se han encontrado con la situación de no poder bautizar a sus hijos bajo el nombre deseado por un tema meramente eclesiástico.
Jesús Ortiz y Paloma Rocasolano pretendían poner a su hija el nombre corriente de Leticia, con ‘C’, sin embargo, en aquel momento no estaba permitido porque Leticia no estaba incluido en el santoral. Debía llevar, por tanto, el nombre de ‘María’ delante.
En un ejercicio de investigación, los padres de Letizia descubrieron que existía una Virgen con procedencia italiana, Madonna della Letizia, que sí estaba admitida. De ahí, que eligiesen la Z para el nombre de su hija.
Periodista con Máster en México y… ¿Enamorada?
Nadie jamás pensaría -ni siquiera ella en sus más ambiciosos sueños- que esta chica que estudió en México se convertiría en Reina consorte de España. Letizia Ortiz siempre ha sido una mujer aventurera y sin temor a que se le cayese ningún anillo.
En su estancia en el país azteca, Letizia tuvo que vender cigarrillos Boots para poder sufragar sus estudios. Pero no solo eso sino que tal y como publica la periodista Pilar Eyre sobre el contenido de la próximo biografía que se va a publicar sobre la Reina: «Letizia estaba saliendo con un periodista compañero de su redacción en México. ¡Estaban enamorados! Los viernes llegaban ambos con las mochilitas porque después del trabajo se iban juntos a recorrer el país».
Su primer matrimonio

La periodista Letizia Ortiz Rocasolano contrajo matrimonio en 1998 con su profesor de BUP, Alonso Guerrero, diez años mayor que ella. Efectivamente, Letizia era alumna de Guerrero en el instituto Ramiro de Maeztu de Madrid, donde impartía clases de Lengua y Literatura.
La localidad pacense de Almendralejo fue la ciudad elegida para oficializar la unión civil (ambos son ateos y republicanos) con quien años más tarde se convertiría en reina de España. Apenas unos meses después, la pareja firmaba su divorcio, coincidiendo casi en el tiempo con la separación oficial de los padres de Letizia.
Su primera polémica
Letizia Ortiz es una reina del siglo XXI. Tiene claros sus principios, sus valores, y el poder que adquirió en junio de 2014 como reina consorte de nuestro país. Más allá de eso, la periodista ya sabía en noviembre de 2003 lo que suponía ponerse aquel dos piezas de Armani en color blanco y salir ante la prensa como la inminente princesa de Asturias.
La prensa más conservadora y purista ha ido más contra ella que con ella, sus movimientos han sido objeto de estudio con lupa de alta definición y sus comentarios, fuera de los menesteres reales suenan diez veces más fuerte que el de los plebeyos, por mucho que ella se lo siga considerando: «¡Déjame terminar!»
Aún así hubo boda, y tanto que la hubo…
La boda con el Príncipe

Tras su estancia en México como periodista y como redactora de la prestigiosa revista Siglo XXI, Letizia volvió a España. En los últimos años, antes de entrar en Casa Real, trabajó como corresponsal y como presentadora de informativos en Televisión Española. Inteligente, erudita, culta y una excelente profesional en lo suyo, Letizia Ortiz obtuvo el premio Larra de periodismo como mejor periodista menor de 30 años.
Los Reyes de España, Felipe de Borbón y Letizia Ortiz, llevan casados 13 años. Contrajeron matrimonio en la catedral de la Almudena de Madrid el pasado 22 de mayo de 2004 y tienen dos hijas en común: las infantas Sofia y Leonor, que además ostenta el carga de Princesa de Asturias.
Un giro de tuerca en la Monarquía

Desde aquel entonces hasta estos días, a la reina de España la han acusado de resquebrajar la Monarquía, pero lo cierto es que mucha más gente se siente cercana a la institución desde la llegada de Letizia al trono. La Familia Real la componen ella, su marido, el rey Felipe VI, y sus dos hijas, las infantas Sofía y Leonor.
Lejos quedaron aquellos tiempos en los que su cuñado, Iñaki Urdangarin, manejaba hilos y dinero público hasta bolsillos privados o su suegro, el rey Emérito, se escapaba a Bostuana con entrañables amigas a la caza de elefantes por la nada asequible cantidad de 30.000 euros. Y con el país del que era jefe de Estado en plena crisis.
Sus logros hasta hoy

Mucho se habla de que el rey Felipe VI es el Monarca más ‘preparado’ de Europa pero poco se subraya la importante labor de la figura de la reina como consorte de una institución subestimada y devaluada por méritos propios.
En estos días, Letizia ha retomado su agenda oficial sin dejar a un lado la educación de sus hijas, quienes para ella son su mayor y máxima prioridad.
A la institución, que se ha convertido en su trabajo, la domina y la conoce como a la palma de su mano; y a sus hijas las protege hasta límites insospechados. Los últimos dos ejemplos de esta peculiar situación familiar de los de Borbón y Ortiz tuvieron lugar primero en Palma, ante la presencia de algunos periodistas y, en segunda instancia, en el primer día de colegio de las infantas, quienes por primera vez ni posaron ante los medios, ni mucho menos dieron declaraciones.