Después de semanas de confinamiento en casa por fin vamos a afrontar la desescalada para llegar lo que será nuestra nueva normalidad. Vamos a tardar varias semanas en hacerlo, pero poco a poco muchos profesionales van a ir volviendo a la normalidad. Entre los primeros negocios que van a abrir están las peluquerías, que al trabajar con cita previa pueden retomar su actividad desde el 4 de mayo.
Pero ya nos podemos ir olvidando de que nuestro paso por la peluquería sea como antes. Nos quedan todavía unas cuantas semanas por delante en las que las cosas van a ser diferentes. Podremos cortarnos el pelo, teñirnos o peinarnos, pero siempre con las máximas precauciones y habiendo acordado previamente cita para la visita al peluquero.
Con ganas de ir a las peluquerías

Muchos se extrañaron cuando hace unas semanas se consideraron las peluquerías como un servicio esencial que podía permanecer abierto. Tras la polémica, el Gobierno rectificó y señaló que los peluqueros solo trabajarían para atender a personas que por tener algún problema de salud o movilidad no pudieran asearse a sí mismas.
Desde entonces han pasado casi dos meses y a día de hoy todos estamos convencidos de que una peluquería es realmente un servicio de primera necesidad. Hombres y mujeres hemos intentado sobrellevar el confinamiento cuidando nuestro cabello de la mejor forma posible, pero en las últimas semanas se han disparado las visitas de los vídeos con tutoriales para cortarse el pelo a uno mismo.
Conseguir cita en las peluquerías no va a ser fácil

Muchos de nosotros estamos con una auténtica necesidad de pasar por la peluquería, así que está claro que durante los primeros días de apertura de estos establecimientos conseguir cita va a ser algo complicado. Así que es posible que tengamos que esperar todavía un poco más para recuperar nuestra imagen normal o incluso para atrevernos a retomar la vuelta a la normalidad con un nuevo look.
Desde que se supo que el estado de alarma acabaría el 11 de mayo ya hay muchas peluquerías dando cita a sus clientes. Lo que no se imaginaban es que al final van a poder abrir un poco antes, lo cual es una muy buena noticia para todos aquellos autónomos y empleados que trabajan en el sector y lo han pasado especialmente mal en las últimas semanas.
Más trabajo que nunca

Los peluqueros ya están preparados para lo que se les viene encima. Han estado unas semanas sin trabajar, pero muchos de ellos ya se preparan para afrontar el resto del año sin vacaciones. La mayoría de ellos porque después de casi dos meses cerrados no tienen recursos para ello, pero muchos otros porque saben que ahora llega una época de mucho trabajo.
Dado que el aforo va a estar limitado, el trabajo de los peluqueros va a cambiar. Ahora no se pasará a un cliente hasta que se haya terminado con otro. Y como hay muchas personas con falta de arreglarse el cabello, las próximas semanas van a ser muy ajetreadas en las peluquerías. Lo cual no es una mala noticia, puesto que permitirá a estos negocios ir remontando de nuevo.
Los nuevos retos de las peluquerías y peluqueros

Un autónomo que tiene un negocio de peluquería tiene que afrontar normalmente retos como atraer a un mayor volumen de clientes para facturar más y conseguir que todos ellos se vayan contentos a casa. Pero a partir de ahora los peluqueros van a tener que asumir nuevos retos para desarrollar su profesión.
Para los propietarios de pequeños negocios como las peluquerías la desescalada implica volver a recuperar la confianza de los consumidores, ya que sigue habiendo mucha gente que prefiere salir lo menos posible por miedo al contagio. Y, por otro lado, tomar todas las medidas necesarias para proteger la salud de empleados y clientes.
La importancia de ser puntual

Todos estamos acostumbrados a pedir cita en la peluquería y tomárnoslo con cierta laxitud, puesto que sabemos que aunque lleguemos a nuestra hora lo más probable es que nos toque esperar un rato a que terminen con el cliente anterior. Pero esto se ha acabado, ahora debemos pedir cita obligatoriamente y ser puntuales.
Esto se debe a que el aforo de las peluquerías va a estar limitado. Ya no vamos a poder estar sentados tranquilamente en la zona de espera con una revista esperando a que nos atiendan. El objetivo es que no haya dentro del establecimiento más gente de la estrictamente necesaria.
Material de protección

En esta nueva era que encaramos la protección frente al virus es vital, y en una peluquería no se puede guardar la distancia de seguridad que sería recomendable, por eso las medidas de protección son todavía más importantes en este tipo de negocios. Profesionales y clientes van a tener que acostumbrarse a al uso de guantes, mascarillas y geles hidroalcohólicos.
Pero no solo eso, muchas peluquerías ya se están abasteciendo de batas y toallas de usar y tirar. Está claro que esto aumentará los gastos del negocio y es posible que los empresarios tengan que subir algo los precios de sus servicios para cubrir esos nuevos costes. Pero esta es la única forma viable de poder dar un buen servicio al cliente y mantener a la vez la seguridad de consumidores y trabajadores.
No acudir si se tienen síntomas

Parte de la responsabilidad a la hora de evitar los contagios recae en el consumidor. Por muchas ganas que tengamos de pasar por la peluquería y ponernos guapos, no debemos hacerlo si nos encontramos mal o nos hemos sentido mal en los días anteriores. Ante síntomas como tos, dolor de garganta, pérdidas de olfato o fiebre lo mejor es que nos quedemos en casa.
Puede que la cuarentena se acabe, pero de momento el virus se va a quedar con nosotros una temporada hasta que tengamos una vacuna o, al menos, un medicamento que sea muy eficaz. Así que toda precaución es poca. En las próximas semanas y meses, si notamos que no estamos bien, lo mejor es que cancelemos todas nuestras citas y consultemos directamente con el médico.















































