Los muffins no son otra cosa que magdalenas o ponquecitos, en la terminología más patria. Pero se tiende a llamarlos así, y los muffins salados son una opción de lo más atractiva para combinar con los dulces. Te vamos a mostrar una receta para que no solo combines, sino que te acabes olvidando de los segundos. Es verdad que los que son más de dulce lo tendrán claro, pero quizá, tras probar esta receta, te lo pienses o al menos quieras alternar unos y otros. Veamos cómo hacerlo.
LOS MUFFINS, UN POSTRE O DULCE DE LO MÁS TRADICIONAL

Y lo es para el desayuno o la merienda, pero especialmente con el mal tiempo y la época navideña, que además es tan dada a hacer más recetas caseras, ya sean de guisos o de repostería, como es el caso.
Hay muffins de todo tipo, pero una vez más señalamos que domina lo dulce: combinaciones frutales, de chocolate o de frutos secos, generalmente estas preparaciones son rápidas y muy sencillas; de hecho pueden prepararse magdalenas dulces en el microondas y tener resultados maravillosos. Los hay hasta de integrales con avena, nueces, almendras, pasas u otros frutos.
EL ORIGEN DEL MUFFIN

Como el propio origen de la palabra te hará sospechar, su origen es anglosajón, concretamente inglés. Aparecen ya en recetarios ingleses de 1703 y de ahí lógicamente “saltó” a Norteamérica. Alcanzó gran popularidad a partir de los años 50 y se ha mantenido hasta ahora. Su nombre proviene de la palabra “moofin”, adaptación de la palabra francces “moufflet”, que significa pan suave.
Hay varias clases y tamaños, pero abundan los que aquí conocemos como magdalenas, con la apariencia y tamaño conocidos, horneadas y envueltas en papel especial o de aluminio. Un clásico de nuestros desayunos y meriendas.
LOS INGREDIENTES PARA HACER LOS MUFFINS SALADOS

Veamos la receta de muffins salados, concretamente de jamón y queso, y preparando la cantidad para 12 personas. Para ello necesitas:
280 gramos de harina.
20 gramos de levadura royal.
160 gramos de queso rallado.
160 gramos de jamón york.
2 huevos.
6 tomates cherry.
6 cucharadas de aceite preferiblemente de girasol.
250 ml de yogur natural.
Sal y ½ cucharadita de bicarbonato.
LA SENCILLA PREPARACIÓN DE ESTOS MUFFINS SALADOS DELICIOSOS

Lo primero es precalentar el horno a 200° con calor arriba y abajo. A continuación, en un bol grande tienes que verter los ingredientes sólidos: harina, levadura, bicarbonato, queso y jamón.
Ahora en un recipiente aparte tienes que comenzar a mezclar los ingredientes líquidos: los 2 huevos, el yogur y las 6 cucharadas de aceite de girasol. Viertes poco a poco los líquidos sobre los sólidos y los mezclas bien, hasta que esté todo integrado. Te debe de quedar una masa densa.
LOS PASOS FINALES

A continuación, con la ayuda de una cucharilla, colocas las bolas de masa en los moldes para muffins y los llenas casi al completo. De esta manera, al hornearlos quedarán con un esponjado ideal y apetecible. Decora cada uno con un tomate cherry.
Ya solo quedaría llevar la bandeja al horno ya precalantedado y hornear durante unos 20 minutos, hasta que queden bien doraditos en la superficie. Retira del horno y espolvorea con orégano. Y listo, ya tienes los muffins salados para deleitar a la familia e invitados, para el desayuno o la merienda.
UNOS CONSEJOS FINALES

Como truco o consideración, puedes aumentar aún más el sabor y olor de estos espectaculares muffins salados de jamón york y queso, si añades a la masa algunas hierbas aromáticas. El resultado te sorprenderá y te darán otro toque. Un ingrediente que otorga un sabor único y un olor increíble, por ejemplo, son unos pequeños cuadrados de panceta. También decir que tienes otras opciones al gusto de cada uno, con ingredientes como el calabacín, como los que ves en la foto.
HAY HASTA UN DÍA DEL MUFFIN

Al llegar a Estados Unidos, el muffin fue aceptado de inmediato y comenzaron a surgir cada día más variaciones. Tratándose de una preparación que se puede consumir dulce o salada, los muffins son populares como desayunos, meriendas y son los preferidos para ser presentados en una reunión social.
La fama de los muffins en Norteamérica es tal, que cada 20 de febrero se celebra en Estados Unidos el día del muffin. Para esta celebración, los locales comerciales de repostería ofrecen a su clientela nuevos sabores y versiones, así mismo desde la cocina de los amantes del muffin, el olor a horneado impregna cada rincón del hogar. Y estos muffins salados no serán una excepción.





























































