El mal olor de las tuberías es muy común en los hogares. Da igual que sea en el baño, en la cocina o en donde sea, este olor acaba extendiéndose por toda la casa y es extremadamente desagradable, además de dar una sensación de suciedad por mucho que te hayas esforzado en mantener todo impecable. Este problema suele ser más común cuando se trata de edificios antiguos que no han sido sometidos a una buena reforma o una rehabilitación íntegra de su sistema de desagües, ya que antes las tuberías solían ser más estrechas, por lo que es mucho más fácil que se atasquen. Además, tienen más probabilidades de tener fugas, que suelen ser las responsables de ese olor a metal mezclado con agua estancada tan común en algunas viviendas. Por eso, es importante mantener una buena higiene y un buen mantenimiento del sistema de tuberías y cañerías para prevenir que esto ocurra. Pero además, existen una serie de trucos para eliminar fácilmente el mal olor que te contamos en este artículo.
Por qué huelen mal las tuberías
Lo primero que tienes que saber es que son varias las causas que pueden generar ese mal olor tuberías que tanto nos molesta, aunque el origen de todas ellas siempre es el mismo: la descomposición y el desecho de residuos orgánicos que se descomponen, así como la acción de las bacterias. Lo que varía es dónde se está produciendo el problema. La identificación del origen del mal olor es imprescindible para poder acabar con el mal olor que se desprende y que sale por los desagües, por el inodoro, o por cualquiera de los canales que conecten tu hogar con el sistema de tuberías. De lo contrario, es posible que puedas poner soluciones a corto plazo pero lo cierto es que si no solucionas la raíz del problema este se va a convertir en algo recurrente.

Problemas más comunes
Entre las principales causas del mal olor a tuberías en casa hay que dos que dependen directamente de nosotros. Por un lado están los atascos, uno de los problemas más comunes en los hogares y que suelen producirse por nuestra culpa. Tirar residuos de aceite o comida en el fregadero o el pelo en la ducha son algunas de las causas más comunes de estos atascos ya que estos se quedarán pegados en el filtro del desagüe y causarán mal olor al no permitir que los residuos se filtren y se acaben descomponiendo en la superficie. Por otro lado, el mantenimiento del sifón también es imprescindible para evitar los malos olores. Los sifones son los tubos en forma de U instalados en las tuberías que se comportan como una barrera contra los olores de los deshechos y gases ya que, al estar llenos de agua, no permiten que el olor llegue a la superficie. Por eso, deben mantenerse en las condiciones adecuadas ya que, si se secan, esta barrera desaparecerá y el mal olor invadirá toda la casa.

Causas externas del olor a tuberías
Los atascos y los sifones no son las únicas causas del mal olor a tuberías, ni mucho menos. Hay otras que, aunque no tengan que ver directamente con nosotros, sí dependen del mejor o peor mantenimiento de la vivienda y del sistema de desagües, tuberías y cañerías. Por un lado, unas tuberías deterioradas por el tiempo pueden ser la causa de los malos olores por lo que, cuanto más viejo sea el edificio, más probabilidades tendrá tu vivienda de sufrir este problema. Las tuberías viejas se corroen y necesitan ser cambiadas ya que, de lo contrario, causarán ese desagradable olor metálico mezclado con agua estancada, desechos orgánico y baterías. Pero no solo las más antiguas pueden dar problemas. Por muy nuevas que sean, si no están bien selladas los malos olores pueden escaparse, por lo que necesitarán ser arregladas inmediatamente. Esto suele ocurrir cuando se trata de tuberías metálicas o de PVC, por lo que ten en cuenta el material antes de instalarlas.

Cómo prevenir el mal olor de las tuberías
Antes de que el mal olor de las tuberías se convierta en un problema en nuestros hogares, lo más importante es la prevención. Hay dos cosas esenciales que pueden evitar casi seguro el problema y son muy básicas y sencillas de llevar a cabo. La primera es tener mucho cuidado con lo que tiramos por el desagüe. Por ejemplo, en la cocina debemos extremar las precauciones con los restos de comida y de aceite, que forman unas masas densas en los desagües y suelen ser la principal causa de atascos en las viviendas. Otra causa muy común son los pelos en el desagüe de la ducha. Para evitarlo, puedes poner protectores en los desagües y verás cómo se reduce el problema. Además, hay que tener cuidado con lo que tiramos al váter, ya que las toallitas y los productos de higiene femenina son un grave problema para nuestras tuberías y jamás deben ser tirados al WC. Por otro lado, un correcto mantenimiento va a ser imprescindible.

Quita el mal olor de los desagües con vinagre y bicarbonato
Cuando el problema de los malos olores viene de las tuberías que conectan con alguno de los desagües, una de las mejores formas caseras para eliminar y neutralizar el olor es mezclar agua con vinagre y bicarbonato. Deja esta mezcla actuando toda la noche y verás cómo al día siguiente el olor ha desaparecido por completo.
Para el mal olor causado por atascos otro remedio casero muy eficaz es utilizar amoníaco líquido. Éste va a disolver el atasco de forma eficaz y, por lo tanto, hará que el olor que estaban provocando esos deshechos adheridos a la tubería desaparezca.
Por último, otro remedio muy común y efectivo es mezclar un poco de sal con zumo de limón, echarlo en el desagüe y dejarlo actuar durante media hora. Luego, echa agua hirviendo por encima y verás cómo al día siguiente tu casa habrá dejado de oler a tuberías.















































































