El crecimiento internacional de Aitana y Rosalía está consolidando un nuevo posicionamiento global para la música española, que comienza a aproximarse a los modelos de exportación cultural construidos por grandes fenómenos internacionales como Taylor Swift o Bad Bunny.
La industria musical interpreta el éxito de ambas artistas españolas como una señal de transformación estructural: España ha dejado de ser únicamente un mercado local o latino para convertirse en una plataforma capaz de generar artistas con alcance internacional, movilización masiva de audiencias y fuerte impacto económico alrededor de sus giras, plataformas digitales y marcas asociadas.
El caso más reciente es el de Aitana, cuyo ‘Cuarto Azul World Tour’ supera ya las 450.000 entradas vendidas antes del inicio completo de la gira internacional y ha agotado localidades en cuestión de horas en distintas ciudades españolas y latinoamericanas. El ritmo de venta sitúa a la artista catalana entre los mayores fenómenos actuales del pop europeo en términos de ticketing y comunidad digital.
Rosalía mantiene, por su parte, una posición diferencial en influencia cultural global y reconocimiento artístico internacional tras el impacto de ‘Motomami’, una gira y un universo creativo que la consolidaron como una de las artistas europeas más influyentes de la música contemporánea.
La comparación con figuras como Taylor Swift o Bad Bunny ya no se limita únicamente a cifras de streaming. El nuevo paradigma de las superestrellas globales combina música, narrativa digital, moda, identidad cultural, viralidad y construcción de comunidades internacionales capaces de convertir cada lanzamiento o gira en un fenómeno económico y social de escala mundial.
Taylor Swift continúa liderando en 2026 los rankings globales de streaming y seguidores como la artista femenina más escuchada del mundo, mientras Bad Bunny mantiene una posición dominante dentro de la industria internacional tras ser reconocido por Billboard como una de las mayores estrellas pop globales del periodo 2025-2026.
La industria musical considera que la aparición simultánea de Aitana y Rosalía marca un punto de inflexión para España dentro del negocio global del entretenimiento y confirma la capacidad del mercado español para generar artistas competitivos en la nueva economía mundial del pop y las plataformas digitales.
Un total de 100 millones de empresas habrán incorporado sistemas de criptografía poscuántica para 2035, según las previsiones que la consultora Juniper Research hace públicas este lunes. La cifra dibuja un mercado que se multiplicará por diez en menos de una década y que ya mueve fichas en los consejos de administración de las grandes cotizadas.
Claves de la operación
100 millones de organizaciones rompen la barrera de la criptografía clásica. La previsión de Juniper Research anticipa una transición masiva desde los actuales sistemas RSA y de curva elíptica a algoritmos resistentes a los ataques de un ordenador cuántico. La facturación global del segmento rozará los 4.500 millones de dólares en 2030.
La regulación se convierte en el acelerador definitivo. Tras la selección de los primeros estándares por el NIST, la Comisión Europea ultima su propio esquema. Las entidades financieras y los operadores de infraestructuras críticas serán los primeros en recibir plazos vinculantes.
La migración es una cuestión de coste y de tiempo. Renovar la raíz criptográfica de miles de aplicaciones y dispositivos exigirá inversiones multimillonarias. El riesgo de no hacerlo, sin embargo, es quedar expuesto a la estrategia de ‘cosechar ahora, descifrar después’ que ya aplican actores estatales.
Un relevo silencioso que mueve miles de millones
El informe de Juniper Research aterriza unas cifras que durante años habían sido solo hipótesis académicas. El parque de empresas que utilizará criptografía poscuántica alcanzará los 100 millones a cierre de 2035, una explosión que la consultora vincula a la maduración de los chips cuánticos y, sobre todo, a la constatación de que los criptosistemas actuales quedarán obsoletos mucho antes de lo que se creía. La industria de la ciberseguridad cuántica, que hoy apenas factura, se encamina a convertirse en un pilar de la transformación digital de los grandes corporates.
El despliegue exigirá reescribir pilas completas de software, actualizar módulos hardware de seguridad y, en no pocos casos, cambiar la arquitectura de confianza de las redes empresariales. AWS, Google y Microsoft aceleran el desarrollo de módulos híbridos que combinan criptografía clásica y poscuántica, mientras los fabricantes de sistemas embebidos negocian contratos de integración multianuales. Los grandes actores del cloud están siendo, de hecho, los primeros prescriptores de la migración, adelantándose a una regulación que aún no tiene fecha de entrada en vigor.
El ritmo del proceso, no obstante, está lejos de ser homogéneo. Juniper Research advierte de que la masa crítica de adopción se concentrará a partir de 2030. Hasta entonces, el mercado será un goteo impulsado por los sectores financiero, energético y de telecomunicaciones. El tejido de pymes, en cambio, solo se moverá cuando los grandes integradores o las exigencias contractuales le obliguen a ello.
Europa y el sprint regulatorio que acelera la transición
El factor que marcará la velocidad de la adopción no es solo tecnológico. Bruselas ha convertido la criptografía poscuántica en un pilar del Reglamento de Ciberresiliencia y de la futura directiva de infraestructuras críticas. La Agencia de Ciberseguridad de la UE (ENISA) ya trabaja en guías que los estados miembro deberán trasponer antes de que termine la década. España ha sido uno de los países más activos: el Centro Criptológico Nacional lleva dos años impulsando laboratorios de evaluación con empresas como Indra y GMV.
La pregunta que sobrevuela ahora los despachos de Bruselas es si los plazos son realistas. La migración completa de una entidad financiera mediana puede durar entre cuatro y seis años, según estiman ingenieros de ciberseguridad consultados. Si el regulador fija como meta 2030 para los primeros sectores, las licitaciones deberían estar en marcha en el próximo ejercicio. Algo a lo que no todos los países están preparados.
La transición hacia la criptografía poscuántica no es un capricho técnico: es una carrera contra un agujero de seguridad en el que ya se acumulan datos que serán descifrables en menos de diez años.
Indra y la posición española ante el estándar cuántico
El caso español ilustra bien las tensiones que Juniper Research describe. Desde que el NIST publicó sus primeros algoritmos poscuánticos en 2024, la industria nacional de ciberseguridad ha buscado acomodo en un ecosistema que, hasta hace poco, estaba dominado por los grandes integradores europeos como Thales o Atos. Indra, presente en el IBEX 35, ha incluido la criptografía poscuántica en su división de cyber, pero el contrato más visible hasta ahora —un piloto para la red SARA de la Administración General del Estado— apenas moviliza cinco millones de euros. La mayoría de los expertos coincide en que la pyme española no está preparada para abordar la transformación sola.
El contraste con otros mercados es evidente. Mientras Estados Unidos ya ha pilotado redes bancarias enteras con éxito, en Europa la fragmentación regulatoria ralentiza las inversiones. Bruselas quiere que todos los Estados miembros tengan un plan nacional de migración en 2027, pero hoy solo Alemania, Francia y Países Bajos han publicado hojas de ruta vinculantes. España, que coordina sus esfuerzos a través del CNI, espera tener listo un documento preliminar a finales de este año. El ritmo, en todo caso, es más lento de lo que el mercado descuenta.
La lectura de esta redacción es que la cifra de 100 millones de empresas en 2035 es alcanzable solo si la regulación se endurece antes de 2030. De lo contrario, el número de organizaciones protegidas será sensiblemente inferior y el mercado se concentrará en manos de los gigantes tecnológicos que ya están construyendo las pasarelas poscuánticas. El tiempo dirá si la presión de los estados logra imponerse a la inercia del tejido empresarial.
¿Cuándo fue la última vez que Madrid tuvo un barrio asequible de verdad? La pregunta ya no tiene respuesta fácil. El mercado del alquiler en Madrid lleva dos años funcionando como una olla a presión: en 2025 cerró con una subida media del 9,7% y en abril de 2026 el precio medio ya supera los 23,3 euros por metro cuadrado, según Idealista.
Pero los porcentajes medios esconden la parte más incómoda del dato: los distritos que históricamente servían de refugio para quienes no podían pagar el centro son, precisamente, los que más se disparan. En algunos de ellos, encontrar piso hoy cuesta entre un 20% y un 29% más que hace apenas doce meses. Esto es lo que está pasando, barrio a barrio.
El nuevo mapa del alquiler en Madrid: el sur ya no es barato
Durante años, Madrid se dividía en dos mercados: el centro caro y la periferia sur como válvula de escape. Esa lógica se ha roto. Según los datos del informe anual de Fotocasa, varios distritos del sur y sureste de Madrid encabezan ahora el ranking de subidas interanuales, superando con creces el crecimiento de los barrios prime.
El fenómeno tiene una explicación directa: cuando Chamberí o Malasaña se vuelven inaccesibles para la mayoría, la demanda migra hacia la periferia buscando precios asumibles. El problema es que esa demanda desplazada ha llegado con tanta fuerza que los precios de la periferia ya no tienen nada de asumibles.
Usera y Vicálvaro, los grandes protagonistas de la subida en Madrid
Usera es el caso más documentado: según Idealista, cerró enero de 2025 con una subida interanual del 21,5%, hasta los 17,2 euros por metro cuadrado. Fotocasa elevó ese porcentaje al 23,4% en datos de mayo del mismo año. En Madrid, el fenómeno tiene hasta nombre propio: el «efecto Vicálvaro», que describe cómo la presión del centro ha convertido los barrios periféricos en el nuevo frente de tensión del mercado.
Vallecas no se queda atrás: Puente de Vallecas registró una subida del 18,8% según Idealista y del 17,8% según Fotocasa en ventanas temporales similares. En el primer trimestre de 2026, el distrito ya figura en la lista de zonas con precios máximos históricos, con 21,66 euros por metro cuadrado, según el informe trimestral de Fotocasa.
Villaverde lidera el ranking con subidas de hasta el 29,5%
Si hay un distrito que sintetiza toda la brutalidad de este ciclo, ese es Villaverde. En mayo de 2025 registró una subida interanual del 29,5%, la más alta de todos los distritos analizados por Fotocasa en Madrid capital. Un dato que, según los propios analistas del portal, «sorprendió incluso a los expertos del sector».
Lo llamativo de Villaverde es que sigue siendo uno de los distritos más asequibles en precio absoluto —rondando los 21 euros por metro cuadrado—, pero su crecimiento porcentual supera al de cualquier zona prime. Eso significa que quien busca piso hoy en Villaverde paga casi un tercio más que quien firmó contrato hace doce meses por el mismo inmueble.
San Blas y Carabanchel completan los cinco distritos más tensionados
San Blas-Canillejas cerró con una subida del 22,2% interanual según Fotocasa, mientras Carabanchel registró un incremento del 21,4% en el mismo período. Ambos distritos combinan una oferta de vivienda relativamente amplia con una demanda que no para de crecer, alimentada por inquilinos expulsados de zonas más céntricas de Madrid.
Lo que convierte a estos cinco distritos en un caso de estudio es su perfil común: todos son zonas de clase trabajadora, con buenas conexiones en metro, precios históricamente contenidos y ahora en máximos. La paradoja es evidente: los barrios pensados para quien no puede pagar el centro ya no son, en términos de esfuerzo económico, muy distintos al centro.
Distrito
Subida interanual
Precio (€/m²)
Fuente
Villaverde
+29,5%
~21,08 €/m²
Fotocasa (mayo 2025)
Usera
+23,4%
21,98 €/m²
Fotocasa (Q1 2026)
San Blas-Canillejas
+22,2%
~19-20 €/m²
Fotocasa (2025)
Carabanchel
+21,4%
~16-17 €/m²
Fotocasa (2025)
Puente de Vallecas
+18,8%
21,66 €/m²
Idealista / Fotocasa
¿Qué le espera al alquiler en Madrid en los próximos meses?
Los datos del primer trimestre de 2026 no invitan al optimismo a corto plazo: Madrid registra un incremento adicional del 10% interanual en toda la Comunidad, y la oferta sigue cayendo frente a una demanda estructuralmente alta. El Gobierno aprobó en abril de 2026 una actualización del Bono Alquiler Joven —300 euros mensuales para vivienda completa— precisamente porque Madrid figura entre las comunidades con mayor tensión de mercado.
El consejo práctico que se repite entre los analistas es claro: quien esté buscando piso en Madrid debería considerar los municipios del área metropolitana con buena conexión de metro, como Coslada o Fuenlabrada, donde las subidas también existen pero los precios de partida aún ofrecen margen. A medio plazo, la tendencia en Vallecas y los distritos del sur apunta a una estabilización relativa una vez que la demanda desplazada agote la oferta disponible, pero ese equilibrio todavía no se ha producido.
Hoy, 12 de mayo de 2026, ha debutado en el Nasdaq un producto que muchos en el sector cripto llevaban meses esperando: el primer ETF spot que permite a los inversores tradicionales exponerse directamente al token HYPE de Hyperliquid y, al mismo tiempo, obtener rendimientos derivados del staking (bloquear monedas para asegurar la red a cambio de recompensas). El fondo, con el símbolo THYP, está gestionado por 21Shares y llega con una tarifa del 0,30% pagadera en el propio token HYPE. La noticia ha empujado al alza la cotización del activo, que rondaba los 42.071 dólares momentos después del anuncio.
No es un hito cualquiera. Es la primera vez que un vehículo regulado ofrece exposición directa a un token de una red de trading de perpetuos, Hyperliquid, con el añadido de un rendimiento automático por staking. Y lo hace a través de un formato familiar para cualquiera que haya comprado acciones en bolsa: un fondo cotizado.
Qué es exactamente el ETF THYP y cómo funciona
THYP es un grantor trust, una estructura legal que evita algunas restricciones de los fondos de inversión tradicionales, pero que también implica ciertos riesgos. El ETF está respaldado físicamente por tokens HYPE reales, custodiados por Anchorage Digital Bank y BitGo Bank & Trust, con un seguro conjunto de hasta 350 millones de dólares contra robo y fraude.
El gran atractivo está en el staking incluido. El patrocinador puede bloquear entre el 30% y el 70% de los activos del fondo con el proveedor Figment Inc. —incluso el 100% si lo decide— para generar recompensas. De cada recompensa obtenida, el trust se queda aproximadamente el 70% y el proveedor de staking el 30% restante. Esa rentabilidad extra, que en otros productos cripto está reservada a quien gestiona directamente las monedas, aquí se reintegra al valor liquidativo del fondo.
Para mantener la liquidez, las cestas de creación y reembolso son de 10.000 acciones y solo están disponibles para participantes autorizados. El precio de referencia sigue el FTSE Hyperliquid Index, una referencia diseñada para reflejar fielmente la cotización del token.
Por qué Hyperliquid y por qué ahora
Hyperliquid no es un proyecto menor. Se trata de una red descentralizada de trading de contratos perpetuos (derivados que permiten apostar por el precio de un activo sin fecha de vencimiento) que acumula ya más de 4,3 billones de dólares en volumen acumulado. Llevar esa actividad a un ETF spot con staking era una pieza que faltaba para que los inversores de bolsa pudieran asomarse a ese ecosistema sin tener que abrir un monedero digital.
El lanzamiento no es improvisado. 21Shares ya estrenó el 30 de abril un producto apalancado 2x sobre HYPE, el TXXH, como banco de pruebas para medir el apetito del mercado. Y la respuesta ha sido lo suficientemente contundente como para que Bitwise y Grayscale hayan presentado sus propias solicitudes de ETF spot de HYPE, con los símbolos BHYP y GHYP. La carrera por el inversor minorista está servida.
Alto riesgo, competencia disparada y lo que conviene vigilar
El prospecto del ETF no se anda con rodeos: THYP no es adecuado para inversores que no puedan permitirse una pérdida total. La volatilidad anualizada del token HYPE supera el 126%, una montaña rusa que dejaría pequeño cualquier índice bursátil convencional. Además, el staking no es un rendimiento gratis sin riesgos. Los validadores pueden ser penalizados (el llamado jailing) y los activos bloqueados pueden tardar entre uno y siete días en liberarse, lo que podría retrasar reembolsos en momentos de pánico.
Dos párrafos más abajo, el documento legal advierte de las peculiaridades del grantor trust: no está registrado bajo la Ley de Sociedades de Inversión de 1940, así que la protección al inversor no es la misma que la de un ETF al uso. Son riesgos que en el mundo de la bolsa no se ven todos los días. En en el prospecto se repite la advertencia varias veces, por si acaso.
Mi opinión: este ETF es una puerta fascinante, pero en una casa con escaleras empinadas. Que el inversor tradicional pueda tocar HYPE sin lidiar con claves privadas es un avance real, pero la combinación de volatilidad extrema y la complejidad del staking hace que este producto sea, por ahora, más un vehículo de especulación que de ahorro. La llegada de competidores como Bitwise y Grayscale presionará las comisiones a la baja y mejorará la oferta, aunque también añadirá más ruido al que elegir.
Lo más relevante en las próximas semanas será observar las entradas netas al THYP y si los brókeres tradicionales deciden incluirlo en sus plataformas. La teoría dice que hay demanda latente. La práctica, como siempre en cripto, será la que cuente.
Hay una nueva vuelta de tuerca en la convergencia entre inteligencia artificial y dinero digital. Circle, la empresa emisora de la stablecoin USDC, ha lanzado una suite de herramientas para que los agentes de IA puedan gestionar pagos, mantener fondos y ejecutar transacciones sin que una persona tenga que autorizar cada paso. En paralelo, y casi sin hacer ruido, ha levantado 222 millones de dólares en la preventa de su token Arc, con pesos pesados como BlackRock y a16z en la mesa. Dicho de otro modo, la segunda stablecoin más grande del mercado está construyendo los raíles para una economía donde las máquinas paguen solas, y acaba de poner precio a esa visión.
La noticia no ha pillado a nadie desprevenido. Hace apenas unos días, a principios de mayo de 2026, Circle publicó en su blog oficial el lanzamiento de las herramientas de USDC para agentes de IA. El movimiento encaja con la línea que la compañía lleva meses trazando: pasar de ser un simple emisor de monedas estables a convertirse en la infraestructura financiera de la web que viene.
Herramientas para que la IA pague por sí sola
El nuevo kit permite que cualquier agente de inteligencia artificial, desde un bot que reserva billetes de avión hasta un asistente que paga automáticamente suscripciones de software, maneje USDC (la moneda estable vinculada al dólar que emite Circle) sin intervención humana. La compañía ha diseñado contratos inteligentes que los agentes pueden llamar directamente para pagar por servicios, mover fondos entre direcciones o incluso depositar garantías en protocolos DeFi (finanzas descentralizadas).
Para quien no esté familiarizado: una stablecoin como USDC es una criptomoneda cuyo valor está anclado a un activo estable, normalmente el dólar. Eso la convierte en una herramienta útil para pagos digitales porque elimina la volatilidad de activos como bitcoin. Lo relevante aquí es que Circle no solo ofrece la moneda, sino ahora el andamiaje técnico para que las máquinas la usen de forma autónoma.
Hasta ahora, los agentes de IA podían planificar, analizar y recomendar. Pero ejecutar pagos reales siempre requería que un humano diera el visto bueno final. Con estas nuevas herramientas, Circle elimina esa barrera. La compañía ha creado lo que internamente llaman billeteras programables, con reglas definidas a priori y límites de gasto para evitar usos indeseados. Funciona un poco como asignar una tarjeta de empresa a un empleado, pero en este caso el empleado es un algoritmo.
Una preventa de 222 millones con padrinos de peso
Al mismo tiempo, Circle ha completado una ronda de preventa del token Arc, una nueva criptomoneda ligada a esta red de pagos autónomos. La operación ha captado 222 millones de dólares, con una valoración implícita de la red de 3.000 millones de dólares. Entre los inversores destacan dos nombres que condensan el giro estratégico: BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo, y a16z (Andreessen Horowitz), uno de los fondos de capital riesgo más influyentes en el ecosistema cripto e inteligencia artificial.
La cifra llama la atención, sobre todo porque se trata de una preventa, no de una venta pública. Es dinero fresco que llega antes de que el token se negocie en exchanges, y suele indicar que inversores institucionales quieren asegurarse una posición a un precio pactado. En este caso, el respaldo de BlackRock tiene además un valor simbólico: la gestora ya es uno de los grandes compradores de bitcoin a través de su ETF al contado, y ahora apuesta por una capa de infraestructura de pagos con IA.
Circle ha evitado dar plazos concretos para el lanzamiento público de Arc, pero fuentes cercanas a la compañía apuntan a que el token podría estar disponible en plataformas de trading antes de que termine 2026. Por ahora, la preventa ya ha alcanzado su objetivo máximo, y la empresa ha confirmado que no abrirá una ronda adicional.
Qué significa este movimiento (y qué riesgos trae)
Conviene poner los pies en el suelo. Que los agentes de IA puedan manejar dinero autónomamente es un salto técnico importante, pero también introduce riesgos que el sector todavía no ha terminado de medir. Si un agente se equivoca en una transferencia, si gasta de más por un error de programación o si alguien manipula sus instrucciones, las pérdidas pueden ser instantáneas e irreversibles. Circle insiste en que sus contratos incluyen límites configurables y pausas de emergencia, pero la experiencia con exploits en DeFi muestra que ninguna protección es perfecta.
Desde esta redacción creemos que la jugada es coherente con la evolución del ecosistema. Hace dos años, cuando empezó a hablarse de agentes de IA en el contexto cripto, la mayoría de las propuestas eran humo. Circle, sin embargo, lleva más de una década operando con stablecoins reguladas, y tiene los contactos y la licencia necesarios para hacer viable este tipo de infraestructura. El respaldo de BlackRock y a16z no es casual: ambos fondos llevan años buscando una puerta de entrada a la intersección entre IA y pagos digitales que no sea experimental.
La gran pregunta es si el mercado adoptará de verdad este modelo o se quedará en un nicho de pagos automatizados entre empresas. El éxito dependerá de que los agentes de IA sean lo bastante útiles como para justificar que les demos autonomía financiera. De momento, lo que está claro es que Circle ya no se conforma con ser el dólar digital de las criptomonedas. Quiere ser el banco central de una economía donde las máquinas se pagan entre ellas.
Y eso, para bien o para mal, es un paso que nadie había dado con tanta determinación.
En un entorno global marcado por la incertidumbre climática, las tensiones geopolíticas y la sofisticación de las amenazas cibernéticas, la continuidad operativa se ha convertido en la prioridad absoluta para el tejido empresarial y las administraciones públicas. Consciente de este desafío, Telefónica España ha anunciado hoy el lanzamiento de Titán Connect, una propuesta tecnológica de vanguardia que busca eliminar el concepto de «desconexión» en los procesos críticos de las organizaciones.
Titán Connect no es simplemente un nuevo paquete de servicios de red, sino un sistema nervioso central inteligente que integra múltiples capas de conectividad y seguridad. Este ecosistema está diseñado para que cualquier entidad, desde hospitales hasta infraestructuras energéticas o entidades financieras, pueda mantener su actividad incluso en los escenarios más adversos, como cortes de fibra accidentales, fallos masivos de energía o ataques de denegación de servicio.
Un ecosistema de «misión crítica» para el sector civil
La base tecnológica de Titán Connect hereda la experiencia de Telefónica en el desarrollo de soluciones para las Fuerzas de Seguridad del Estado. El objetivo es democratizar estas capacidades de «misión crítica» y extenderlas a sectores estratégicos del ámbito privado. Borja Ochoa, presidente de Telefónica España, ha destacado durante la presentación la importancia de este salto cualitativo:
«Desde ahora, las empresas pueden contar con la infraestructura más robusta y avanzada del mercado para asegurar la conectividad operativa. Esta conectividad reforzada habilita respuestas ante eventos inesperados y facilita la incorporación de futuras soluciones basadas en IA, IoT o computación cuántica», señaló Ochoa.
La versatilidad del sistema permite que sea paquetizado a medida de cada cliente, ajustándose tanto al número de sedes como al volumen de tráfico que requiera prioridad. Esta flexibilidad es clave para dar servicio a sectores tan diversos como el transporte, el retail o la industria pesada, donde cada minuto de inactividad se traduce en pérdidas económicas millonarias.
Tecnología híbrida: el fin de los puntos de fallo
Lo que diferencia a Titán Connect de otras ofertas del mercado es su capacidad de redundancia total. La infraestructura se apoya en la red de fibra pública de Movistar (con cobertura en el 93,5% del territorio) y su red 5G Stand Alone (SA), presente en más del 95% de España. Sin embargo, cuando estas vías fallan o no llegan, el sistema activa automáticamente capas adicionales.
Una de las innovaciones más destacadas es el uso de burbujas tácticas 5G y conectividad satelital. Estas burbujas son redes inteligentes capaces de desplegarse en cualquier entorno para garantizar cobertura instantánea y segura. Esto es vital para oficinas en ubicaciones remotas o para el personal de servicios esenciales que debe operar en zonas de catástrofe donde la infraestructura física ha sido dañada.
Además, el ecosistema no olvida el soporte físico. Las instalaciones críticas de los clientes pueden ver reforzada su resiliencia mediante Sistemas de Alimentación Ininterrumpida (SAIs), placas solares y grupos electrógenos escalables, asegurando que el hardware siga funcionando aunque caiga la red eléctrica general.
Observabilidad e Inteligencia Artificial
El «cerebro» detrás de esta infraestructura es su tecnología de observabilidad. Eduardo Ariste, director de Empresas de Telefónica España, explica que por primera vez se ha integrado un sistema de monitorización proactiva que utiliza Inteligencia Artificial para predecir fallos antes de que ocurran.
«Titán Connect nos permite gestionar y supervisar en tiempo real todas las conexiones que afectan a una organización, incluyendo aquellas proporcionadas por terceros», señala Ariste. Gracias a funciones de hiperautomatización, el sistema analiza anomalías y correlaciona eventos para detectar ciberataques de forma temprana o redirigir el tráfico por vías alternativas de forma autónoma.
Puntos clave de Titán Connect:
Conectividad 360°: Combinación de Fibra, 5G SA y Satélite.
Resiliencia Energética: Autonomía eléctrica mediante SAIs y grupos electrógenos.
Ciberseguridad: Acceso directo a los Centros de Operaciones de Seguridad (SOCs) de Telefónica.
Gestión 24/7: Oficina técnica y consultoría especializada para simulacros de emergencia.
DRaaS: Réplicas virtuales en la nube para la recuperación inmediata de datos tras un incidente.
Con este lanzamiento, Telefónica no solo refuerza su posición como líder en telecomunicaciones, sino que se posiciona como un socio estratégico de seguridad nacional para las empresas españolas. En un mundo donde la digitalización es total, Titán Connect se presenta como el seguro de vida digital que las organizaciones necesitan para afrontar los desafíos de la próxima década.
IAG ha puesto en marcha una recompra de bonos convertibles por 825 millones de euros que ha disparado su cotización un 6% en la sesión del Ibex 35. La operación, respaldada por JP Morgan y Barclays, ha sido interpretada por el mercado como una señal inequívoca de solidez financiera y ha llevado al holding de aerolíneas a liderar las subidas del selectivo español.
Los detalles de una operación que reduce deuda y dilución
El programa de recompra se centra en bonos convertibles que la compañía emitió en momentos de máxima presión financiera durante la pandemia. Estas obligaciones, que podían convertirse en acciones, representaban una amenaza latente de dilución para los accionistas actuales. Al retirar 825 millones de euros de estos títulos, IAG elimina un pasivo que pesaba sobre su estructura de capital y, al mismo tiempo, evita que futuros canjes reduzcan el valor de sus títulos en circulación. Según los datos recogidos en la página de relaciones con inversores de IAG, la compañía ha utilizado caja disponible para financiar la operación, lo que demuestra la fortaleza de su tesorería tras el ciclo de recuperación del tráfico aéreo.
El precio de recompra se ha fijado por encima del valor nominal, una práctica habitual cuando se quiere incentivar la participación de los bonistas. La respuesta de los titulares ha sido mayoritaria, según indican fuentes cercanas a la operación, lo que ha permitido cerrar el canje antes de lo previsto. IAG se suma así a una tendencia cada vez más común entre las grandes aerolíneas europeas: reducir el endeudamiento heredado de los años de parálisis mientras los márgenes operativos vuelven a niveles precrisis.
El papel de JP Morgan y Barclays: mucho más que un simple respaldo
JP Morgan y Barclays no han actuado como meros testigos: han participado como agentes de la oferta, estructurando la operación y garantizando su liquidez. La presencia de estos dos colosos de la banca de inversión implica un nivel de escrutinio sobre las cuentas de IAG que va más allá de la simple relación comercial de la aerolínea con sus financiadores. El visto bueno de ambas entidades refuerza la percepción de que el balance de IAG se encuentra en un momento sólido, un factor que ha pesado en la decisión de los inversores que hoy han empujado la cotización al alza.
No es frecuente que una operación de recompra de deuda provoque un movimiento bursátil tan brusco, pero en este caso confluyen varios elementos: el alivio de la dilución, la reducción de los gastos financieros futuros y un espaldarazo de dos bancos que han tenido acceso privilegiado a los números del grupo. La subida, que ha llegado a superar el 6% en algunos tramos de la sesión, ha permitido a IAG alcanzar niveles que no veía desde los picos de la primavera pasada.
De hecho, la reacción ha sido tan intensa que algunos analistas consultados hablan de un efecto «catch up» por parte de inversores que estaban infraponderando el valor. Con la liquidez de la operación asegurada por JP Morgan y Barclays, el riesgo de ejecución era prácticamente nulo, lo que ha liberado demanda acumulada sobre el título.
Qué dice esta recompra sobre el momento de IAG
La decisión de IAG no puede entenderse sin mirar el balance consolidado del grupo. Tras la crisis del covid, el holding –que agrupa a British Airways, Iberia, Vueling, Aer Lingus y Level– acumuló un elevado volumen de deuda y recurrió a instrumentos convertibles para reforzar su liquidez. Aquellas emisiones, que en su día fueron un salvavidas, se habían convertido en un lastre en cuanto la recuperación se consolidó. Retirarlas ahora, cuando el flujo de caja operativo vuelve a ser positivo y el tráfico de pasajeros roza cifras de 2019, es un movimiento de manual en finanzas corporativas.
Sin embargo, conviene no perder de vista los riesgos que aún sobrevuelan el sector. El precio del combustible, las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y las dudas sobre el ritmo de la recuperación de la demanda en rutas asiáticas son factores que podrían erosionar los márgenes en los próximos trimestres. Aun así, la reacción del mercado indica que, por ahora, la prioridad es celebrar el músculo financiero que IAG está demostrando. Yo creo que el movimiento es acertado y pone de manifiesto una gestión más orientada a la creación de valor para el accionista, algo que no siempre ha sido evidente en este grupo.
El precedente más cercano lo encontramos en Lufthansa, que también ha llevado a cabo recompras de deuda similar, aunque con menor impacto bursátil. La diferencia en el caso de IAG ha sido la participación de dos bancos de primer nivel, que han actuado como catalizadores de la confianza. Queda por ver si esta operación es el inicio de una estrategia más amplia de reducción de endeudamiento o un movimiento puntual aprovechando la ventana de liquidez. La próxima presentación de resultados semestrales, prevista para julio, será el momento de comprobar si la compañía mantiene el rumbo o si, por el contrario, prefiere guardar pólvora ante un entorno que sigue siendo incierto.
¿Cuándo fue la última vez que una prenda de Mango hizo que la gente preguntara «¿eso es de diseñador?»? Porque hay un vestido en la colección Capsule de primavera-verano 2026 que está consiguiendo exactamente eso en las terrazas y cenas de Madrid. No en los desfiles, no en los escaparates de lujo: en la calle real, en cuerpos reales.
El dato es tan rotundo como incómodo para las boutiques premium: la firma barcelonesa ha construido un diseño de corte asimétrico que visualmente compite con piezas de tres y cuatro cifras. Y su precio, como es habitual en Mango Capsule, no llega a rozar los 100 euros.
El vestido asimétrico de Mango que nadie esperaba
La colección Mango Capsule de la temporada primavera-verano 2026 ha apostado por tejidos premium de origen italiano y acabados de taller especializado, lo que explica esa sensación de prenda de nivel superior al precio. El vestido en cuestión destaca por su escote asimétrico y el juego de volumen en la caída, una combinación que pocas marcas de gran consumo logran resolver con este resultado.
Lo que distingue a esta pieza del resto del catálogo de Mango es precisamente su corte: el asimétrico no es un detalle decorativo añadido, sino el eje estructural del diseño. Eso eleva la silueta, estiliza sin apretar y convierte algo aparentemente sencillo en una declaración de intenciones.
Por qué Mango domina el juego del lujo accesible
La historia de Mango como referente de moda accesible en España no se construyó de la noche a la mañana. Llevan décadas perfeccionando la fórmula de traducir tendencias de alta costura a precios que no exigen hipotecar el sueldo, y la colección Capsule es la expresión más sofisticada de esa filosofía. No es casualidad que la colaboración vestido asimétrico con Victoria Beckham en 2024 agotara tallas en cuestión de horas.
La clave diferencial de Mango en 2026 es que ha dejado de perseguir las tendencias para empezar a crearlas. El tirante asimétrico, los drapeados estructurales y los escotes oblicuos que ahora copian otras firmas de fast fashion llevan temporadas incubándose en los talleres de la marca barcelonesa, y eso se nota en la calidad del resultado final.
Cómo se lleva el vestido asimétrico esta temporada
La fuerza del vestido asimétrico reside en su versatilidad, pero eso no significa que admita cualquier combinación. Para el día, Mango lo propone con sandalias planas de punta fina y bolso mini estructurado; para la noche, un tacón destalonado y pendientes de argolla grande terminan de elevar la propuesta sin sobrecargar.
El color importa más de lo que parece en un vestido asimétrico: los tonos tostados, el crudo y el negro de medianoche son los que mejor acompañan la geometría del corte. Mango ha entendido esto y ha lanzado esta pieza en una paleta deliberadamente contenida que facilita la combinación con lo que ya tienes en el armario.
El perfil de la mujer que ya lo lleva puesto
El boca a boca que ha disparado la visibilidad de Mango este año no viene de influencers con millones de seguidores, sino de ese perfil de mujer de entre 30 y 50 años que compra con criterio, no con impulso. La llamada «jet madrileña» —ejecutivas, emprendedoras, profesionales liberales— ha adoptado este vestido asimétrico porque resuelve un problema real: necesitan una prenda que funcione tanto en una reunión de tarde como en una cena de negocios sin tener que ir a casa a cambiarse.
Mango ha sabido leer ese segmento mejor que nadie. No es el público que busca el logo en el bolso ni el que presume de etiqueta, sino el que quiere que la ropa hable por ellos con discreción y elegancia. Y este corte asimétrico hace exactamente eso.
Característica
Mango Capsule 2026
Boutique Premium
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El futuro del vestido asimétrico según Mango
Las previsiones apuntan a que el vestido asimétrico no es una tendencia de temporada, sino un lenguaje de diseño que consolida su posición en los próximos dos o tres años. Mango ya ha anunciado que la colección Capsule tendrá continuidad estacional, lo que significa más iteraciones de este corte con nuevos tejidos y colores de otoño-invierno 2026.
El consejo es claro: si este diseño ha llamado tu atención, no esperes a la rebaja porque el histórico de Mango Capsule demuestra que las piezas clave se agotan antes de llegar al outlet. Una inversión de menos de 100 euros en un vestido asimétrico de esta factura es, sencillamente, una de las mejores decisiones que puedes tomar para tu armario esta temporada.
La red eléctrica española está en plena transformación y la estabilidad de la tensión se ha convertido en uno de los servicios más críticos. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha lanzado una propuesta que promete cambiar las reglas: duplicar la retribución que reciben las renovables y las baterías por mantener la tensión bajo control. 2 euros por MVAr hora frente al euro que servía hasta ahora como referencia. Es un salto que pocos esperaban tan pronto, y que puede acelerar la participación de parques solares, eólicos y sistemas de almacenamiento en un servicio esencial que, hasta la fecha, apenas compensaba el esfuerzo técnico.
Nuevo esquema retributivo: el doble por energía reactiva y pagos por potencia disponible
La reforma, que modifica los procedimientos de operación 7.4 y 14.4, introduce dos cambios sustanciales. Por un lado, eleva la compensación por la energía reactiva que las instalaciones entregan cuando siguen consignas del operador del sistema, Red Eléctrica. En las horas con producción neta positiva, esa retribución será de 2 euros por MVAr hora, el doble del valor que hasta ahora se aplicaba como referencia en las liquidaciones. Pero la novedad más relevante se da en las horas con producción nula o negativa, un escenario que afecta especialmente a las baterías y a algunos parques renovables cuando no hay recurso primario. En esos periodos, la compensación se indexará al precio medio del mercado diario y arrancará de un término fijo superior.
Además, la propuesta crea un pago adicional por potencia reactiva instalada disponible. Las plantas que sigan consignas en tiempo real podrán percibir 2,7 euros por megavatio y día, mientras que las que se acojan solo a consignas fijas recibirán 0,7 euros por megavatio y día. No es una diferencia menor: casi cuadruplica el ingreso para quienes estén dispuestos a operar con mayor flexibilidad. Con estos nuevos valores, la CNMC aspira a que las tecnologías renovables y de almacenamiento dejen de ser meros espectadores en el control de la tensión y se conviertan en actores imprescindibles para la estabilidad del sistema.
Para rematar el esquema, el regulador abre la posibilidad de que aparezcan mercados zonales de capacidad reactiva adicional. Así, Red Eléctrica podrá contratar recursos concretos en aquellas áreas con necesidades específicas de soporte de tensión, remunerando en función de las ofertas que presenten las instalaciones. Es una capa más de flexibilidad, pensada para un sistema cada vez más descentralizado y con más electrónica de potencia.
¿Por qué ahora? La necesidad de estabilidad en un sistema lleno de renovables
La respuesta es técnica y tiene que ver con la naturaleza misma de las fuentes que dominan el mix. Solar fotovoltaica, eólica y baterías se conectan a la red mediante convertidores electrónicos que, a diferencia de los antiguos grupos síncronos de las térmicas, no aportan inercia ni regulan la tensión de forma natural. Hace apenas un año, un incidente recordó a todo el sector lo frágil que puede ser una red con poca capacidad de control reactivo. La CNMC sabe que, sin incentivos económicos reales, los propietarios de parques no tienen motivos para invertir en los equipos y en las configuraciones necesarias para seguir consignas de tensión en tiempo real.
La propuesta no es un brindis al sol. Amplía el ámbito de participación a instalaciones de almacenamiento, plantas híbridas y generación asociada al autoconsumo con más de 5 megavatios, y fija requisitos de respuesta y tiempos de establecimiento para quienes operen con consignas fijas. Es una maniobra que busca repartir la responsabilidad de la estabilidad entre muchos actores, en lugar de concentrarla en las pocas centrales convencionales que aún quedan. Y eso, en plena cuenta atrás para el cierre del parque térmico, es estratégico.
Las quejas del sector renovable llevaban tiempo sobre la mesa. El famoso “euro/MVAr” se consideraba insuficiente incluso para cubrir los costes de mantenimiento adicional. Ahora, con 2 euros por MVAr hora y pagos por disponibilidad, las cuentas empiezan a salir.
Análisis: un incentivo que cambia el equilibrio del sistema eléctrico, pero que necesitará seguimiento fino
Visto con perspectiva, el movimiento de la CNMC es un paso lógico dentro de la evolución regulatoria que acompaña la transición energética. Durante años, la discusión se ha centrado en la energía activa (los megavatios hora producidos) y en cómo remunerar la capacidad de generación. La potencia reactiva, en cambio, había quedado en un segundo plano, como un servicio casi residual que las térmicas y las hidráulicas prestaban sin gran reconocimiento económico. Pero en un sistema donde el 50% de la generación anual ya es renovable, ese servicio se ha vuelto crítico, y no se puede seguir dando por sentado.
Sin embargo, la propuesta no está exenta de riesgos. La introducción de mercados zonales de capacidad reactiva, aunque necesaria, añade capas de complejidad a la operación del sistema. Dependerá de cómo Red Eléctrica diseñe esas subastas y de cómo se eviten posibles comportamientos estratégicos por parte de los participantes. Además, la remuneración indexada al precio del mercado diario en horas de producción nula o negativa puede crear incentivos difíciles de predecir en un entorno en en el que los precios horarios son cada vez más volátiles. El balance entre atraer inversión y no disparar los costes del sistema va a ser delicado.
Desde esta redacción creemos que la reforma acierta al duplicar la señal económica y al incorporar a los actores que más van a crecer en los próximos años. El almacenamiento, en particular, tiene ahora una ventana clara para monetizar su capacidad de respuesta rápida, algo que muchos proyectos ya contemplaban pero que carecía del soporte regulatorio firme. Ahora bien, el verdadero test llegará cuando las primeras instalaciones empiecen a seguir consignas en tiempo real y se compruebe si la respuesta técnica cumple con los tiempos y la precisión que exige el operador del sistema. La CNMC ha puesto las cifras; Red Eléctrica tendrá que validar la realidad operativa.
Un último apunte: la reforma llega en un momento en que la Comisión Europea presiona para que los Estados miembros desarrollen mecanismos de flexibilidad y de servicios auxiliares no basados en combustibles fósiles. España, con esta propuesta, se alinea con esa tendencia y puede exportar un modelo que otros países con alta penetración renovable están empezando a estudiar. El primer semestre de 2027 podría ser el horizonte en el que veamos los primeros resultados medibles, si la tramitación no se alarga en exceso. Hasta entonces, habrá que observar si las señales de precio son suficientes para que los inversores den el paso.
El Tribunal Supremo ha dejado claro que el SEPE no puede reclamar la devolución de casi 12.000 euros a un beneficiario del subsidio para mayores de 52 años si este actuó de buena fe. La sentencia, dictada esta misma semana, tumba la pretensión del organismo público de recuperar 11.927 euros cobrados por una mujer que, sin intención de ocultar nada, percibió la ayuda sin cumplir todos los requisitos.
La clave no está en si faltaba algún papel, sino en si hubo engaño. El Supremo ha fijado un criterio que protege a quien, de manera honesta y sin mala fe, creía tener derecho a la prestación. Esto implica que, a partir de ahora, el SEPE deberá probar la intencionalidad del fraude para exigir el reintegro.
Qué dice exactamente la sentencia
El caso se remonta a cuando el SEPE detectó que una mujer llevaba años cobrando el subsidio para mayores de 52 sin reunir todos los requisitos legales y le reclamó 11.927 euros. La afectada alegó que siempre actuó con la convicción de que cumplía los requisitos y que nunca ocultó información. El Tribunal Supremo le ha dado la razón, anulando la reclamación.
La sentencia argumenta que, para que proceda la devolución de prestaciones indebidamente percibidas, no basta con un incumplimiento formal: el SEPE debe demostrar que hubo dolo, culpa o negligencia grave por parte del beneficiario. Si la persona obró de buena fe —es decir, sin ser consciente de que estaba incumpliendo la norma—, el reintegro no es exigible.
Quién se puede beneficiar de este criterio
La resolución afecta a miles de personas que están recibiendo el subsidio de mayores de 52 años y que, en algún momento, pudieron haber cometido un error administrativo sin mala intención. Si el SEPE te ha reclamado cantidades por este subsidio, tienes derecho a alegar buena fe y, si no hubo ocultación deliberada, puedes ampararte en esta jurisprudencia para evitar el pago.
El subsidio para mayores de 52 años, regulado en el artículo 274 del Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social, otorga 480 euros mensuales hasta la edad de jubilación. Para acceder a él es imprescindible, entre otros requisitos, la carencia de rentas. Si en algún año se superó el límite sin comunicarlo, pero de forma involuntaria o por desconocimiento, la sentencia abre una vía de defensa.
Qué cambia a partir de ahora: el valor del precedente
Este fallo sienta doctrina y obliga al SEPE a revisar cada caso bajo la lupa de la buena fe antes de reclamar. Ya no bastará con emitir una resolución automática: deberán analizar si existió intención de defraudar. En la práctica, supone un freno importante a las reclamaciones masivas que el organismo suele realizar años después de conceder la prestación.
El Tribunal ya había acotado la capacidad del SEPE para reclamar con carácter retroactivo en sentencias anteriores, pero esta refuerza el principio de proporcionalidad y seguridad jurídica. El propio SEPE reconoce en su web que el subsidio es incompatible con rentas superiores al 75% del salario mínimo interprofesional, pero no especifica cómo actuar ante errores de buena fe.
Lo relevante es que quien reciba una carta del SEPE pidiendo la devolución de lo cobrado no debe asumir automáticamente que ha de pagar. Puede impugnar la reclamación alegando buena fe y, si es necesario, apoyarse en este fallo del Supremo.
Guía rápida ante una reclamación del SEPE por el subsidio de mayores de 52
📅 Plazos: Si el SEPE te ha notificado una reclamación, dispones de 30 días hábiles desde la recepción para presentar alegaciones.
✅ Requisitos para defenderte: Debes demostrar que actuaste de buena fe: no ocultaste información, creías cumplir los requisitos y no hubo intención de engañar. La sentencia del Supremo te ampara.
🌐 Dónde informarte y recurrir: En la sede electrónica del SEPE, en las oficinas de prestaciones o con asistencia jurídica gratuita si la necesitas.
💰 Importe reclamado: En el caso concreto analizado, el SEPE pedía 11.927 euros, pero el Supremo anuló la deuda. Las cuantías varían según el período de cobro.
⚠️ Error a evitar: No respondas fuera de plazo. La falta de alegaciones puede suponer la pérdida del derecho a oponer la buena fe y el SEPE ejecutará el cobro.
Meta se enfrenta a la justicia en su propio patio trasero. El condado de Santa Clara, en pleno corazón de Silicon Valley, ha demandado a la compañía por facilitar y lucrarse con miles de millones de anuncios fraudulentos en Facebook e Instagram. La noticia golpea la línea de flotación del gigante tecnológico, que obtiene más del 97% de sus ingresos de la publicidad, según sus resultados trimestrales más recientes.
Claves de la operación
Una demanda que señala ganancias ilícitas a escala masiva. Santa Clara acusa a Meta de beneficiarse conscientemente de estafas publicitarias durante años, tolerando un sistema que rentabiliza el fraude.
El corazón del modelo de negocio, en entredicho. La publicidad supone la práctica totalidad de los ingresos de la compañía, lo que convierte cualquier sombra sobre ese motor en un riesgo financiero y reputacional inmediato.
Riesgo de contagio regulatorio y de mercado. El caso puede inspirar investigaciones similares en Europa, donde la Ley de Servicios Digitales (DSA) ya exige a las plataformas una responsabilidad estricta sobre los contenidos que monetizan.
Santa Clara ataca la línea de flotación del negocio publicitario de Meta
La demanda, presentada este 11 de mayo de 2026 en un tribunal californiano, alega que Meta ha permitido y se ha beneficiado de ‘billones de anuncios fraudulentos’ durante años. Según la acusación, la compañía no solo no ha frenado estas prácticas, sino que ha diseñado sus sistemas para maximizar los ingresos, incluso a costa de estafas que perjudican a los usuarios.
Desde falsas promociones financieras hasta timos de criptomonedas, los anuncios fraudulentos campan a sus anchas en las plataformas de Meta. La demanda de Santa Clara sostiene que la empresa tiene la capacidad técnica para detectar y bloquear estas campañas, pero que ha priorizado los ingresos sobre la seguridad. No hablamos de un fallo puntual: hablamos de un modelo de negocio, tal y como lo describe la fiscalía del condado, que habría ingresado cantidades astronómicas gracias al fraude.
Meta, por su parte, no ha emitido un comunicado oficial en las primeras horas, pero fuentes de la compañía insinúan que la demanda carece de fundamento y que la plataforma invierte miles de millones en seguridad. Sin embargo, los datos no acompañan ese relato: según un informe de la Comisión Federal de Comercio de EE.UU., las pérdidas de los consumidores por estafas en redes sociales superaron los 2.700 millones de dólares en 2025. Una cifra que, lejos de caer, ha ido en aumento año tras año.
Anunciantes y usuarios, los damnificados colaterales de un sistema sin controles
El daño no se limita a los usuarios estafados. Los anunciantes legítimos también sufren las consecuencias de un ecosistema contaminado. Cuando los usuarios asocian las plataformas de Meta con fraudes, la confianza en cualquier anuncio se desploma, y eso erosiona el retorno de las inversiones publicitarias reales. Marcas que pagan por aparecer junto a contenidos de calidad acaban viendo sus mensajes mezclados con timos que deterioran la credibilidad del medio.
En este escenario, competidores como TikTok, Snap o incluso la renacida X (antigua Twitter) podrían salir beneficiados. Si los anunciantes perciben que Meta no controla su propio patio, la fuga de presupuesto hacia otras plataformas podría acelerarse en 2026. De hecho, ya hay señales de que la inversión publicitaria está girando hacia entornos más controlados y segmentados, como los servicios de streaming o el retail media.
La confianza es la divisa de la publicidad digital, y Meta se arriesga a dilapidarla mientras factura por cada click, incluso el fraudulento.
El condado de Santa Clara no es un actor cualquiera: es el hogar de Apple, Google y la propia Meta. La decisión de sus autoridades fiscales y judiciales de abrir este frente tiene una carga simbólica enorme. Supone un mensaje claro de que ni siquiera en su propia casa las tecnológicas pueden operar sin escrutinio. Y eso, en un año en el que la Unión Europea endurece las exigencias de transparencia con la plena aplicación de la DSA, multiplica las aristas del caso.
De California a Bruselas: el eco de una demanda que puede resonar en la UE y en España
Nos detenemos en la dimensión europea porque es aquí donde el precedente puede resultar más caro. La DSA obliga a las grandes plataformas a evaluar los riesgos sistémicos de sus servicios, incluida la difusión de anuncios fraudulentos, y a adoptar medidas de mitigación. La demanda de Santa Clara podría proporcionar munición a los reguladores europeos para justificar sanciones más contundentes. Si se demuestra en un tribunal estadounidense que Meta conocía el fraude y no actuó, Bruselas no necesitará grandes informes para actuar.
En España, el terreno ya está abonado. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha sancionado a Meta en el pasado por prácticas vinculadas a la privacidad y al uso de datos personales para publicidad. Aunque esta demanda se centra en el fraude y no en la protección de datos, refuerza la imagen de una empresa que antepone el beneficio al cumplimiento normativo. Y eso es algo que la opinión pública y los organismos supervisores no pasan por alto.
No es casualidad que la demanda llegue en 2026, un año en el que Meta intenta reconstruir su credibilidad con un enfoque renovado en la inteligencia artificial y el metaverso. Cualquier lastre judicial en su principal fuente de ingresos puede desviar recursos y atención de esos proyectos. Observamos, por tanto, más que un proceso judicial aislado: es la enésima sacudida a un gigante que depende de un modelo de negocio en entredicho.
El caso apenas comienza. Los próximos meses serán claves para ver si otros condados o estados se suman a la ofensiva legal, y si los inversores descuentan en bolsa un riesgo regulatorio que ya no es solo europeo. Mientras, el silencio de Meta en las primeras horas tras conocerse la demanda alimenta la incertidumbre. Un silencio que, en el mercado de la confianza digital, suele costar caro.
El mercado de criptomonedas madura a pasos agigantados. El gigante de los derivados CME Grouplanzará el próximo 1 de junio un índice de volatilidad implícita para Bitcoin, una réplica del popular VIX que utiliza Wall Street para medir el miedo en los mercados de renta variable. La noticia, adelantada por Expansión, confirma que la criptomoneda más grande del mundo suma una herramienta financiera pensada para grandes fondos e inversores institucionales.
El producto, que se conocerá como el índice VIX Bitcoin, pretende ofrecer una cifra diaria de la volatilidad esperada del bitcoin basándose en los precios de sus contratos de opciones negociados en la propia plataforma de CME. Dicho de forma sencilla, si hoy el índice marca 60 puntos, quiere decir que el mercado descuenta movimientos del 60% anualizado en los próximos 30 días, algo habitual en un activo tan dinámico. Para un inversor acostumbrado al S&P 500, cuyas subidas o bajadas anticipadas rondan el 15%, la comparación ayuda a calibrar el riesgo.
Un termómetro para la volatilidad de Bitcoin
Para entender el nuevo índice conviene recordar qué es el VIX original. Conocido como «el índice del miedo», el CBOE Volatility Index recoge las expectativas de volatilidad del S&P 500 a 30 días, extraídas de los precios de las opciones. Cuando el nerviosismo se dispara —por una crisis geopolítica o un dato de empleo—, el VIX sube. El nuevo producto de CME traslada esa misma lógica al ecosistema del bitcoin.
En la práctica, el índice VIX Bitcoin se convertirá en una referencia diaria para evaluar el coste de asegurar una cartera de criptomonedas. Los fondos de cobertura y los gestores de patrimonios podrán consultarlo para decidir si compran opciones put (que dan derecho a vender a un precio fijo) o si esperan un mercado más tranquilo. Hasta ahora, los profesionales calculaban la volatilidad implícita con sus propios modelos o acudiendo a datos de plataformas como Deribit. Con este indicador oficial, la medición se estandariza.
La creación del índice responde a una necesidad largamente señalada por los analistas. El propio CME Group ya contaba con futuros de bitcoin desde 2017 y opciones sobre esos futuros desde 2020. Lo que faltaba era una herramienta que sintetizara en un único número las expectativas de turbulencia. Y llega en un momento en el que los grandes inversores cada vez destinan más porcentaje de sus carteras a activos digitales.
Qué gana el inversor particular con un VIX cripto
Puede parecer que un índice de volatilidad es solo para las grandes firmas de Wall Street. Sin embargo, también beneficia al inversor particular de al menos tres maneras. Primero, porque una información más transparente reduce la asimetría entre los grandes actores y los pequeños. Cuando cualquiera puede consultar el VIX Bitcoin y saber cuán caro está el seguro contra caídas, las decisiones de cobertura se vuelven más democráticas.
Segundo, atrae más liquidez al mercado de derivados. Los bancos de inversión y los creadores de mercado suelen esperar índices de referencia sólidos para lanzar productos como ETFs apalancados o notas estructuradas. Eso, a su vez, amplía el abanico de herramientas para quien quiere exponerse al bitcoin sin comprarlo directamente. En España, donde el interés por las criptomonedas ha crecido un 30% en el último año según el último barómetro del Banco de España, la aparición de un índice de volatilidad podría acelerar la oferta de productos regulados por parte de entidades como BBVA o CaixaBank, que ya operan con futuros en CME. Por último, una mayor profundidad en los mercados de opciones tiende a suavizar los movimientos extremos del precio, algo que todo ahorrador agradece.
Dejémoslo en un ‘ya veremos’. Porque, en los criptomercados, las buenas intenciones no bastan.
Análisis: las oportunidades y el riesgo de una herramienta de doble filo
La llegada del VIX Bitcoin marca otro peldaño en la integración de las criptomonedas dentro de las finanzas tradicionales. Tras la aprobación de los primeros fondos cotizados al contado en Estados Unidos en 2024, que permitieron a cualquier persona comprar Bitcoin desde su bróker habitual, el siguiente paso lógico era sofisticar el ecosistema de derivados. El nuevo índice recuerda a lo ocurrido con los mercados de materias primas hace 30 años, cuando índices como el VIX del petróleo transformaron la inversión en crudo.
Sin embargo, esta estandarización también conlleva riesgos. Cuando un producto derivado se vuelve muy popular, el comportamiento especulativo puede retroalimentar la volatilidad en lugar de mitigarla. Basta recordar lo que sucedió con el VIX del S&P 500 en febrero de 2018, cuando varios fondos que apostaban contra la volatilidad quebraron al dispararse el índice en una sola jornada. Aplicado al bitcoin, cuyo precio ya oscila a menudo entre un 5% y un 10% al día, un exceso de ingeniería financiera podría amplificar caídas puntuales.
Además, el índice VIX Bitcoin está respaldado por los contratos de opciones de CME, un mercado que, aunque es el más grande entre los regulados, aún concentra una parte del volumen total en manos de unos pocos participantes institucionales. Si alguno de ellos reduce posiciones de golpe, las lecturas de volatilidad pueden dar señales distorsionadas, confundiendo al pequeño inversor que se guía por ese número.
Dicho de otro modo, el índice es un avance, pero no convierte a Bitcoin en un activo predecible. Quien invierta en criptomonedas debería seguir aplicando sus propias reglas de gestión de riesgo: cantidades que pueda permitirse perder, diversificación real y la paciencia para aguantar tormentas que ningún VIX anunciará con suficiente antelación.
El 1 de junio tendremos la oportunidad de observar cómo responde el mercado a este nuevo dato diario. Más que un cambio revolucionario, parece una pieza más en la caja de herramientas que acerca las criptomonedas al circuito financiero convencional. Y eso, en sí mismo, ya es noticia.
¿Cuánto vale realmente parecerse a alguien que gasta 3.000 euros en un bolso? Mango lleva temporadas perfeccionando esa respuesta, y esta primavera 2026 ha llegado más lejos que nunca con sus shoppers de piel trenzada. No son imitaciones baratas: son piezas con criterio, textura y silueta que engañan al ojo más entrenado en moda de lujo.
El «lujo silencioso» —esa corriente que premia la calidad discreta sobre el logomaníaco— ha dejado de ser patrimonio exclusivo de firmas con listas de espera. Mango ha entendido el mensaje con precisión quirúrgica: sus nuevos shoppers no gritan marca, susurran clase. Y eso, en 2026, vale más que cualquier monograma.
Los shoppers de Mango que están agotando existencias esta temporada
El bolso shopper de piel trenzada de Mango es la pieza que más conversación está generando en redes sociales españolas este mes. Su acabado intrecciato —ese entrelazado de tiras de cuero que Bottega Veneta ha convertido en su seña de identidad— aparece aquí en una versión que se vende desde los 89,99€ en piel genuina. Para quien no quiera invertir tanto, existen versiones en material sintético que arrancan en los 39,99€ con un resultado visual sorprendentemente digno.
Lo que hace especial a estos modelos no es solo el precio: es la proporción y el peso muerto que transmiten al colgárselos. Un shopper mal construido se deforma, cae mal, pierde la silueta. Los de Mango esta temporada mantienen la estructura incluso cuando van cargados, lo cual es raro en esta franja de precio y lo que explica que algunas referencias lleven semanas con stock agotado en tiendas de Madrid y Barcelona.
Por qué el bolso trenzado de Mango es el accesorio del momento
Esta primavera, el fenómeno no ha pasado desapercibido para los medios de moda: Mango ha conseguido algo que pocas marcas de su segmento logran, que sus accesorios generen el mismo deseo que los de firmas con tres ceros en la etiqueta. El bolso trenzado como pieza clave de temporada viene avalado por las pasarelas internacionales de la PV2026, donde el tejido artesanal de cuero dominó desfiles desde Milán hasta París. Mango llegó a ese tren con timing perfecto.
La clave del efecto firma en estos shoppers está en tres detalles que las grandes casas llevan décadas cuidando: el grosor uniforme de las tiras trenzadas, el color del hilo de costura interior (que coincide con el tono exterior) y la solidez de los mosquetones metálicos. Mango ha replicado esos tres elementos con una fidelidad que justifica el precio premium de sus versiones en piel natural, que alcanzan los 149€ en los modelos más elaborados.
Cinco modelos que demuestran el talento de Mango para copiar sin copiar
Mango ha construido esta temporada una familia coherente de shoppers trenzados que cubre todos los perfiles. El modelo en serraje camel de asa corta doble recuerda directamente a las piezas de The Row; el shopper XL en piel negra con trenzado amplio dialoga con la estética Bottega; la versión en tono arena con fondo rígido es la más versátil de la selección. Los tres comparten esa cualidad de no necesitar explicación, de funcionar solos sin complementos llamativos. Eso es, exactamente, lujo silencioso aplicado.
El cuarto y quinto modelo apuestan por el serraje en tonos terrosos —verde caqui y marrón chocolate— que han dominado las tendencias de color esta primavera. El serraje suma textura táctil al trenzado visual, multiplicando el efecto artesanal. Son los más atrevidos de la colección, los que mejor funcionan con looks monocromáticos, y también los que más rápido rotan en tienda porque el cliente que los ve los quiere al instante.
Cómo llevarlos para que el efecto «firma» funcione de verdad
El lujo silencioso exige coherencia de conjunto: un bolso trenzado de Mango de 130€ puede parecer de 1.300€ si va acompañado de un look neutro, prendas bien cortadas y calzado sin excesos. El error más común es mezclar estos shoppers con estampados llamativos o accesorios dorados muy marcados; eso rompe la ilusión de inmediato. La regla de oro es tratar la pieza de Mango exactamente como tratarías una pieza de lujo real: dejarla hablar sola.
El color del bolso es la primera decisión. Para el día a día profesional, los tonos neutros —arena, negro, camel— son los más rentables porque multiplican los looks. Para las tardes de fin de semana o planes más informales, los serrajes en verde o marrón de Mango aportan personalidad sin esfuerzo. Lo importante es que la compra sea consciente: elegir el modelo que encaja en tu armario real, no el que queda mejor en la foto del escaparate.
Modelo Mango
Material
Precio aprox.
Referencia de lujo
Shopper trenzado XL negro
Piel natural
149€
Bottega Veneta Andiamo
Shopper asa corta camel
Piel natural
119€
The Row Half Moon
Shopper tono arena fondo rígido
Piel natural
99€
Polène Numéro Un
Shopper serraje verde caqui
Serraje
89,99€
Loewe Puzzle (tono)
Shopper sintético básico
Material sintético
39,99€
Versión de acceso
El futuro del bolso trenzado en Mango: una apuesta que no va a parar
La tendencia del bolso trenzado artesanal en moda accesible no es un pico pasajero: analistas de tendencias y medios como ELLE España y Parati confirman que el intrecciato como técnica de diseño se consolida como referente para toda la temporada 2026 y se proyecta con fuerza hacia el otoño-invierno. Mango ha captado esa señal con suficiente antelación como para haber construido una familia de producto coherente, no solo una pieza suelta lanzada oportunistamente. Eso habla de una estrategia editorial en accesorios que antes la marca no tenía con tanta nitidez.
El consejo de experto es claro: si estás dudando entre esperar a las rebajas o comprar ahora, compra ahora. Las referencias de piel natural de Mango en este segmento se agotan antes de llegar a las rebajas porque son las primeras en desaparecer de almacén. La lección que está dando la firma española esta primavera es que el acceso al lujo visual no requiere ni lista de espera ni préstamo bancario: requiere saber dónde mirar.
IAG lidera hoy las subidas en el Ibex 35 con un avance del 4,2%, el más destacado del selectivo, a pesar del repunte del petróleo Brent hasta los 78 dólares por barril. Las acciones del holding aéreo escalan hasta los 3,28 euros, un nivel no visto desde febrero, impulsadas por dos catalizadores: las mejoras de recomendación tras los resultados del primer trimestre y la recompra de bonos convertibles.
Los resultados impulsan las mejoras de recomendación
El pasado viernes 8 de mayo, IAG publicó unas cuentas del primer trimestre de 2026 que batieron expectativas. La ocupación superó el 84% y los ingresos unitarios crecieron un 7% interanual, según los datos del portal del inversor de IAG. Tras la publicación de de los resultados, varias firmas de análisis han revisado al alza su precio objetivo. Bank of America ha elevado el suyo de 3,10 a 3,50 euros, mientras que Barclays apunta a 3,60 euros. Deutsche Bank, por su parte, ha pasado de ‘mantener’ a ‘comprar’.
Los analistas destacan también la mejora del margen operativo, que alcanzó el 11,2%, tres puntos porcentuales más que en el mismo periodo del año anterior. Este dato refleja una aerolínea cada vez más eficiente, capaz de extraer rentabilidad incluso con el combustible en escalada. El consenso del mercado ha situado el precio objetivo medio en torno a los 3,45 euros, lo que todavía deja un potencial de revalorización del 5% respecto a la cotización actual. En un contexto sectorial, IAG supera en revalorización a sus competidoras europeas. Lufthansa sube hoy un 1,8% y Air France-KLM un 2,1%, pero el holding hispanobritánico destaca por su exposición al mercado norteamericano, que sigue batiendo récords de pasajeros.
La recompra de convertibles acelera la remontada
Paralelamente, IAG ha activado un programa de recompra de sus bonos convertibles con vencimiento en 2028. Este movimiento reduce la dilución potencial para los accionistas y envía una señal de fortaleza financiera. Fuentes del mercado confirman que la compañía ha recomprando ya unos 200 millones de euros de esos bonos en las últimas semanas, aprovechando su sólida generación de caja. La recompra de convertibles se suma a la que ya inició a principios de año y que ahora acelera tras los buenos resultados.
Los bonos convertibles, emitidos en 2020 para reforzar la liquidez durante la pandemia, tenían un impacto dilutivo latente. Al recomprarlos por debajo de su valor nominal, IAG no solo evita esa dilución, sino que también reduce sus costes financieros futuros. La señal que lanza al mercado es clara: la compañía confía en su capacidad para generar caja y prefiere limpiar su balance antes que esperar a los vencimientos.
El mercado ha recibido este doble mensaje con optimismo. Los inversores institucionales que venían cubriendo sus posiciones ante la incertidumbre del crudo han empezado a reducir sus coberturas, como se deduce del incremento del volumen negociado en la acción, que hoy supera en un 40% la media de los últimos tres meses. Cosas que pasan en 2026.
¿Es sostenible el rally con el petróleo al alza?
Sin embargo, el contexto no es sencillo. El Brent ronda los 78 dólares, su nivel más alto en mayo, impulsado por las tensiones en Oriente Medio. Históricamente, los altos precios del combustible erosionan los márgenes de las aerolíneas. Pero IAG tiene una posición de hedging que cubre aproximadamente el 60% de su consumo de combustible para 2026, según los datos publicados en su último informe anual. Además, la fortaleza de la demanda transatlántica, especialmente en las rutas hacia América Latina y Estados Unidos, permite absorber parte del sobrecoste. El riesgo, sin embargo, reside en un posible enfriamiento de la economía estadounidense, que frenaría la demanda de viajes de negocios.
Desde esta redacción creemos que el rally es sostenible a corto plazo mientras las recomendaciones sigan mejorando y la recompra de convertibles siga su curso. No obstante, cualquier escalada adicional del crudo por encima de los 85 dólares podría cambiar las tornas. La clave estará en la evolución del petróleo en las próximas semanas y en cómo gestione IAG sus coberturas. Habrá que vigilar la reunión de la OPEP+ prevista para junio, donde se decidirán los niveles de producción que marcarán el rumbo del crudo en verano.
Si naciste en 1974 o antes y te has quedado sin trabajo, puedes cobrar un subsidio de 480 euros al mes hasta que cumplas la edad de jubilación. El SEPE lo reconoce siempre que acredites al menos 15 años cotizados y reúnas el resto de condiciones. Vamos por partes.
Quién puede pedirlo y qué requisitos exige el SEPE
El subsidio para mayores de 52 años —oficialmente la prestación por desempleo para mayores de esa edad— está pensado para quienes agotan el paro o una prestación anterior y tienen edad suficiente para que buscar empleo sea especialmente difícil. Los nacidos en 1974 cumplen los 52 en 2026, así que desde este año ese grupo ya puede acceder.
El requisito de edad se mira en la fecha del hecho causante, es decir, cuando agotas la prestación contributiva o el subsidio previo. Junto a él hay que sumar otros cinco puntos clave:
Estar en desempleo total e inscrito como demandante de empleo.
Haber cotizado por jubilación al menos 15 años, de los cuales al menos dos deben estar dentro de los últimos 15 años.
Carecer de rentas propias superiores al 75% del SMI.
No haber llegado a la edad ordinaria de jubilación ni tener derecho a pensión contributiva.
Haber agotado la prestación contributiva o un subsidio anterior y mantener la inscripción.
La cotización por la contingencia de jubilación es el dato que más consultas genera: los 15 años se cuentan sumando todos los días cotizados, no solo los de la última empresa. Si la vida laboral suma ese mínimo, el SEPE lo computa aunque haya periodos sin actividad.
Cuánto se cobra, durante cuánto tiempo y cómo se pide
La cuantía mensual es el 80% del IPREM vigente, que en 2026 se mantiene en 600 euros al mes, así que el ingreso bruto es de 480 euros. Se cobra hasta la edad ordinaria de jubilación, sin límite máximo de meses; de ahí que muchos lo llamen “el paro hasta la jubilación”.
Hay que solicitarlo dentro de los 15 días hábiles siguientes al agotamiento de la prestación anterior. Si te pasas de plazo, el SEPE deniega la solicitud y tendrías que volver a pedirlo cuando se cumplan de nuevo los requisitos, con el riesgo de perder meses de cobro.
El trámite se hace en la sede electrónica del SEPE, con certificado digital o Cl@ve, o de forma presencial en la oficina de empleo con cita previa. La resolución suele llegar en menos de 15 días y el pago se abona a mes vencido al mismo número de cuenta donde recibías la prestación anterior.
El dato que cambia todo: por qué el SEPE vigila cada año
Este subsidio no es nuevo. Lleva décadas protegiendo a los parados con más edad y menos posibilidades de recolocación, pero se revisa cada cierto tiempo. La última gran reforma, en 2024, unificó las reglas para todos los subsidios del nivel asistencial y mantuvo la exigencia de los 15 años de cotización. El colectivo más directamente beneficiado son los nacidos entre 1972 y 1974 que ahora pierden su empleo. Según los datos del SEPE, más de 400.000 personas perciben cada mes esta ayuda.
Conviene tener presente que Hacienda no la exime de declaración en la Renta: al superar los 14.000 euros anuales de ingresos brutos (incluyendo el SMI) puede que tengas que presentar el IRPF, aunque por su cuantía modesta rara vez salga a pagar. Además, el SEPE actualiza la cuantía automáticamente cuando sube el IPREM, sin necesidad de nueva solicitud.
El horizonte a corto plazo es de estabilidad: el sistema de protección por desempleo se revisó con vocación de permanencia, pero la edad de jubilación se va retrasando y el subsidio se estira con ella. Para quien hoy tiene 52 años, la ayuda puede rondar los 60.000 euros en total hasta los 67.
Guía rápida del trámite
📅 Plazos: 15 días hábiles desde el agotamiento del paro o subsidio anterior. Sin fecha de cierre una vez iniciado.
✅ Requisitos clave: Tener 52 años o más (en 2026, nacidos en 1974 o antes), 15 años cotizados a jubilación, carecer de rentas elevadas y estar inscrito como demandante de empleo.
🌐 Dónde solicitarlo: Sede electrónica del SEPE (sede.sepe.gob.es) con certificado digital o Cl@ve; también presencial en la oficina de empleo con cita previa.
💰 Importe o coste: 480 euros al mes (80% del IPREM). Se cobra hasta la edad de jubilación.
⚠️ Error a evitar: Presentar la solicitud fuera de los 15 días hábiles; el SEPE la deniega y hay que reiniciar el proceso.
Los grandes bancos recurren cada vez más a perfiles externos para comandar sus áreas de inversión. Santander ha dado un paso en esa línea con el nombramiento de Carmen Alonso como nueva consejera delegada global de Santander Asset Management. La ejecutiva, procedente de la industria de gestión de activos, toma el relevo de Mariano Ricciardi, quien presentó su dimisión en las últimas semanas. La decisión confirma la apuesta del grupo por rejuvenecer el liderazgo de su división de fondos con una visión menos bancaria y más especializada.
Un fichaje con sello industrial
Alonso cuenta con más de 25 años de experiencia en firmas de gestión de patrimonios y fondos de inversión. Su trayectoria, según ha podido confirmar esta redacción, ha estado ligada a grandes gestoras internacionales, especializadas tanto en inversión institucional como en distribución minorista. El hecho de que Santander opte por un perfil ajeno a la banca tradicional subraya la voluntad de la entidad de reorientar su gestora hacia un modelo más autónomo y menos dependiente del canal sucursal. En un sector donde los márgenes se estrechan, la innovación de producto y la captación de clientes externos se han convertido en prioridades incuestionables.
La dimisión de Ricciardi, que ocupaba el cargo desde 2021, había generado cierta incertidumbre entre los inversores institucionales. Ahora, con Alonso al frente —se espera que se incorpore en las próximas semanas—, la gestora intenta proyectar estabilidad y ambición. No es la primera vez que un gran banco español ficha a un ejecutivo externo para su división de fondos; la competencia por el talento en este segmento es feroz y refleja la presión por actualizar las gestoras bancarias ante el avance de las plataformas digitales y los fondos pasivos.
Santander refuerza su gestora en plena consolidación del sector
Santander Asset Management gestiona cerca de 200.000 millones de euros en activos, según la propia entidad. La gestora, con presencia en diez países europeos y latinoamericanos, es una pieza clave dentro del grupo, aunque su contribución al beneficio ha oscilado en los últimos ejercicios debido a la presión sobre las comisiones de gestión y la volatilidad de los mercados financieros. En 2025, cerró con salidas netas en algunos de sus fondos estrella, lo que ya había encendido las alarmas en la cúpula del banco.
El nombramiento de Alonso se produce, además, en un momento de transformación regulatoria: las nuevas exigencias de la Unión Europea sobre divulgación ESG obligan a las gestoras a reclasificar productos y a revisar sus carteras. La adaptación a esas reglas exigirá una inversión tecnológica y de recursos humanos que la nueva CEO deberá liderar desde el primer día. En paralelo, la integración con las redes comerciales de Santander —más de 4.000 oficinas en España y miles más en otros mercados— se presenta como el primer gran examen para demostrar que la gestora puede combinar cercanía con sofisticación.
Análisis: ¿qué necesita la gestora tras el cambio de liderazgo?
Creo que la designación de Carmen Alonso es un movimiento calculado y que va más allá de un simple relevo generacional. Santander apuesta por acelerar la metamorfosis de su gestora hacia un modelo más competitivo y menos inercial. La trayectoria de Alonso en entidades puramente de inversión sugiere que podrían priorizarse las gamas temáticas, los fondos cotizados (ETF) y los activos alternativos, segmentos donde la gestora ha tenido una presencia testimonial hasta ahora.
Sin embargo, la transición no está exenta de riesgos. Las gestoras vinculadas a bancos suelen arrastrar estructuras de distribución rígidas y clientelas cautivas muy sensibles a la marca. Alonso necesitará conjugar la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos con la preservación de la base actual de partícipes minoristas, que representan el grueso del patrimonio. La incertidumbre regulatoria en materia de sostenibilidad añade otra capa de complejidad: cualquier desajuste en los criterios medioambientales podría provocar reembolsos masivos en fondos que se comercializan como artículos 8 o 9 del reglamento SFDR.
En mi opinión, el verdadero reto será demostrar que la gestora puede crecer sin diluir la solidez que le otorga el respaldo de Santander. Si Alonso logra implantar una cultura de rendimiento y servicio más cercana a la de una gestora independiente, el grupo podría estar ante uno de los fichajes más estratégicos del año. La gran incógnita, no obstante, es si los ritmos y las inercias de un banco sistémico permitirán esa velocidad de ejecución. El tiempo de las grandes gestoras bancarias no suele ser el mismo que el de sus competidoras independientes, y ahí es donde la nueva CEO tendrá que demostrar si su mentalidad industrial marca realmente la diferencia. El desenlace de esta apuesta lo dictarán los resultados comerciales a partir del segundo semestre.
La inversión de Microsoft en OpenAI: el retorno de 92.000 millones que nadie esperaba
Microsoft apuntaba a un retorno de 92.000 millones de dólares de su inversión inicial en OpenAI, el acuerdo que detonó la era de la IA. La cifra, que multiplica por diez el capital desembolsado en 2019, ha permanecido oculta hasta ahora, según documentos internos revelados por Bloomberg.
Claves de la operación
Microsoft esperaba obtener un retorno de 92.000 millones de dólares. La expectativa interna superaba con creces los beneficios que cualquier analista había proyectado para la alianza con OpenAI.
La inversión inicial de mil millones de dólares se habría convertido en una rentabilidad descomunal. De haberse cumplido las proyecciones, cada dólar invertido habría generado unos 92 dólares de ganancia.
La revelación coincide con el escrutinio regulatorio sobre la dependencia financiera de OpenAI. Las autoridades de competencia de la UE y EE.UU. investigan si Microsoft está ejerciendo un control de facto sobre la firma de IA.
Un retorno que Microsoft siempre negó haber calculado
La noticia de Bloomberg desvela que, ya en 2022, los ejecutivos de Microsoft habían modelado escenarios en los que la participación en OpenAI generaba hasta 92.000 millones de dólares. La cifra no se corresponde con los ingresos que OpenAI ha declarado públicamente —apenas superó los 1.600 millones en 2024—, sino que se basaba en proyecciones de crecimiento exponencial del mercado de la inteligencia artificial generativa. Microsoft nunca confirmó estas estimaciones, ni siquiera en sus comunicaciones con inversores.
El desembolso inicial de Microsoft fue de 1.000 millones de dólares en 2019, al que siguieron otras rondas que elevaron la cifra total por encima de los 13.000 millones. La expectativa de una rentabilidad de 92.000 millones revela que, para la cúpula de Redmond, el retorno no era una cuestión de si ocurriría sino de cuándo. Y casi lo logró. O no.
La pregunta ahora es si OpenAI puede sostener un crecimiento que justifique semejante expectativa. La empresa de Sam Altman quema cientos de millones de dólares al trimestre y su valoración, que llegó a rozar los 300.000 millones en 2025, depende de mantener a los inversores convencidos de que la monetización masiva está a la vuelta de la esquina.
La dependencia financiera de OpenAI y el riesgo regulatorio
La revelación añade leña a las investigaciones de la Comisión Europea y la FTC, que llevan meses analizando si Microsoft ha ejercido un control encubierto sobre OpenAI, pese a la estructura de propiedad que formalmente separa ambas compañías. Un retorno tan abultado como el planeado sugeriría que Microsoft veía a OpenAI no como una participada más, sino como un vehículo para capturar el mercado de la IA.
La estrategia ha sido agresiva: Microsoft integró los modelos de OpenAI en su nube Azure, obligó a los clientes empresariales a usar GPT a través de su plataforma y condicionó buena parte de las licencias de Office 365 a la adopción de Copilot. El ecosistema completo de productividad de Microsoft quedó atado a la tecnología de una empresa de la que cada vez posee una mayor influencia.
Microsoft no solo pretendía liderar la revolución de la IA: planeaba un retorno que multiplicase por diez la inversión en OpenAI.
Las consecuencias para el ecosistema de startups europeas son evidentes. Mientras Microsoft aspiraba a decenas de miles de millones de ganancia, muchas de las empresas emergentes del viejo continente luchan por cerrar rondas de financiación de apenas unos millones. La brecha no es solo tecnológica; es de expectativas de rentabilidad.
La lección española: los límites del capital riesgo en la IA cuando el retorno se infla hasta lo estratosférico
En España, el modelo Microsoft-OpenAI resuena con fuerza. Telefónica, que ha mantenido alianzas históricas de nube con Microsoft, se enfrenta al dilema de depender de infraestructura externa para sus proyectos de IA soberana. Indra, por su parte, acaba de licitar un macrocontrato de ciberseguridad cuántica con fondos europeos que apenas roza los 300 millones de euros. La diferencia de escala con los 92.000 millones revela por qué el capital riesgo europeo no ha logrado replicar el modelo de Silicon Valley.
La trayectoria de la tecnológica estadounidense en el mercado español nos ofrece un antecedente revelador. Desde la instalación de sus primeros centros de datos en Madrid y Barcelona en 2012, Microsoft ha ido tejiendo una red de colaboración con el sector público y el tejido empresarial nacional que hoy es casi omnipresente. Pero la lección de este retorno encubierto es que la IA no solo exige inversiones millonarias: exige ambiciones de retorno que ninguna empresa española, salvo quizás Telefónica en sus mejores años de expansión, se ha atrevido a plantear.
El regulador español, a través de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA), se limitará a supervisar el uso responsable, pero poco puede hacer para cerrar una brecha de rentabilidad que se mide en decenas de miles de millones. De hecho, la mayoría de los casos tiene un recorrido de maduración que difícilmente alcanza los plazos que maneja el inversor americano. Mientras tanto, OpenAI sigue gastando sin descanso, y Microsoft observa cómo sus proyecciones se enfrentan a una realidad donde la regulación y la competencia de Google y Meta amenazan con erosionar los márgenes.
El tiempo dirá si los 92.000 millones fueron un espejismo o una premonición. De momento, el mercado de la IA se asoma a un abismo de expectativas infladas que bien podrían desinflarse en la próxima publicación de resultados. La junta de accionistas de Microsoft del próximo 3 de junio podría ser el escenario de preguntas incómodas.
Los últimos datos de empleo en Estados Unidos han descolocado los pronósticos de dos de los mayores bancos de inversión del mundo. Goldman Sachs y Bank of America (BofA) han aplazado sus llamadas a recortes de tipos de la Reserva Federal hasta el final de 2026, según ha adelantado Bloomberg citando las notas de análisis enviadas a sus clientes. El motivo: un mercado laboral que pierde fuelle pero, paradójicamente, mantiene a la inflación como amenaza principal.
El Departamento de Trabajo de EE UU publicó el viernes un informe de abril que incumplió los pronósticos más conservadores. La creación neta de puestos de trabajo se quedó muy por debajo de lo esperado, y los salarios crecieron a un ritmo menor, según los datos recogidos por Bloomberg que apuntan a un frenazo en secciones clave como la manufactura y los servicios profesionales. Para el equipo de Goldman Sachs, estas cifras fueron ‘la última gota que colmó el vaso’ que necesitaban para retirar su previsión de un primer recorte en verano.
Los datos de empleo agotan la paciencia de los analistas
La serie de informes mensuales que arrancó en 2025 con cierta resiliencia ha empezado a mostrar grietas, y los economistas de los grandes bancos no han tardado en reaccionar. La cifra de paro se mantuvo en el 3,8%, pero las contrataciones netas apenas superaron las 140.000 nóminas, lejos de las 200.000 que anticipaba el consenso, según recopila la agencia. Las revisiones de meses anteriores tampoco ayudaron: restaron 50.000 empleos adicionales. El golpe fue demasiado duro para quienes, como Goldman, aún confiaban en un margen de maniobra para que la Fed moviera ficha en septiembre.
El cambio en las apuestas no es menor. Hasta principios de mayo, los mercados de futuros descontaban al menos dos recortes de tipos de 25 puntos básicos este año, el primero en la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de septiembre. Ahora, la probabilidad de una baja en el precio del dinero antes de diciembre ha caído por debajo del 30%, según los precios de los futuros sobre fondos federales. Una vuelta de tuerca que choca de frente con los deseos de la Casa Blanca, que lleva meses presionando a la Reserva Federal para que alivie el coste del crédito.
Goldman y BofA recalibran sus apuestas: recorte en diciembre, no en verano
Goldman Sachs, banco de referencia en el asesoramiento a grandes corporaciones y uno de los principales creadores de mercado de deuda pública estadounidense, ha movido su previsión de bajada de tipos del 16-17 de septiembre al 9-10 de diciembre. Su escenario central pasa ahora por un único recorte de 25 puntos básicos antes de que acabe 2026, frente a los dos movimientos que perfilaba hace apenas dos semanas. La nueva ruta, explicada en un breve informe de su división de análisis macroeconómico, incluye además una pausa prolongada en 2027 si la inflación subyacente no cede del 2,8% interanual en el que se ha estancado.
La decisión de Bank of America ha sido paralela. El banco que dirige Brian Moynihan ha pospuesto su primer recorte esperado hasta la última cita del año, dejando entrever que tampoco descarta un aplazamiento a principios de 2027 si los datos de inflación de mayo y junio —que se conocerán antes del receso estival— no muestran un descenso claro. Ambas entidades comparten diagnóstico: el mercado laboral se desacelera, pero la inflación de servicios, pegajosa y resistente al alza de tipos, impide cualquier relajación prematura. Como resultado, la curva de tipos entre el bono a dos años y el bono a diez años se ha invertido aún más, un fenómeno que los economistas interpretan como antesala de recesión.
¿Qué implica este retraso para la economía y los mercados?
El nuevo horizonte temporal de los tipos altos complica las hojas de ruta de sectores sensibles al crédito, desde la promoción inmobiliaria hasta el capital riesgo. Los tipos de interés de referencia, anclados en el 5,25%-5,50% desde julio de 2025, suponen un freno con un coste cada vez más difícil de trasladar. El retraso en el alivio monetario no es una mera cuestión de calendario: cambia la ecuación de rentabilidad para las empresas que deben refinanciar deuda a corto plazo en los próximos trimestres.
Eso sí, no todo son malas noticias. Los fondos de inversión de renta fija que apostaron por una pausa larga de la Fed han visto crecer su valor liquidativo, y los bancos centrales de economías exportadoras ya están anticipando que un dólar fuerte durante más tiempo puede erosionar sus márgenes. Sin embargo, me inclino a pensar que la Reserva Federal está priorizando el control de la inflación sobre el crecimiento a corto plazo, algo que los mercados aún no han descontado del todo. El presidente Powell ha repetido en sus últimas comparecencias que la política monetaria se mantendrá restrictiva hasta que la inflación converja de forma sostenible al 2%, pero casi nadie espera que ese nivel se alcance antes de mediados de 2027.
¿. En ciclos anteriores, períodos similares de restricción prolongada terminaron con crisis de deuda en economías emergentes o con correcciones bruscas en la renta variable. Aquí, el riesgo no es simplemente una recesión sino un aterrizaje demasiado brusco que obligue a la Fed a recortar de forma apresurada, justo cuando más débil esté la confianza empresarial.
Las minutas de la reunión de la Fed de junio, que se publicarán en julio, ofrecerán más pistas sobre la hoja de ruta. Mientras tanto, las pantallas de los operadores de bonos seguirán reflejando una curva invertida, señal de que el mercado ve nubarrones en el horizonte. La pregunta no es si la Fed moverá ficha, sino cuándo y, sobre todo, si llegará a tiempo.
La fiebre por la inteligencia artificial no conoce freno en los mercados. El dinero fluye hacia los valores vinculados a los chips, motores de este nuevo ciclo industrial. Sin embargo, elegir ganadores individuales conlleva riesgos. Las firmas de inversión, según recoge Expansión, han puesto el foco en dos índices bursátiles centrados en semiconductores: el Philadelphia Semiconductor Index (SOX) y el S&P Kensho Artificial Intelligence Enabler Index. Dos maneras de subirse al rally con la diversificación como ventaja.
Los índices de chips para IA: dos vehículos de inversión sin riesgo de concentración
El SOX, que agrupa a los 30 principales fabricantes de chips cotizados en Estados Unidos, ofrece una exposición ponderada al sector. Pesos como NVIDIA, Broadcom o AMD dominan la cartera, reflejando la estructura del mercado. En paralelo, el índice Kensho AI Enabler de S&P Global selecciona empresas que permiten el desarrollo de la inteligencia artificial, donde los semiconductores representan más del 40% de su composición. Ambos índices han registrado revalorizaciones superiores al 20% en los últimos doce meses, según datos de mercado recogidos por esta redacción. Este rendimiento refleja la demanda insaciable de chips, alimentada por los nuevos modelos de lenguaje y la expansión exponencial de los centros de datos.
Para los inversores españoles, replicar estos índices es sencillo. Existen ETFs cotizados en bolsa europea que siguen al SOX y al Kensho AI Enabler, con comisiones por debajo del 0,35%. De esa manera, se puede ajustar la exposición al sector sin tener que operar en el mercado estadounidense. No se trata de acertar con la próxima Nvidia — argumentan los gestores entrevistados por el medio —, sino de capturar la tendencia de todo el ecosistema de chips para IA.
Por qué los fondos de inversión apuestan por índices de chips en lugar de valores individuales
La recomendación de firmas de inversión, adelantada por Expansión, subraya la importancia de diversificar en un sector donde los ganadores de hoy pueden no serlo mañana. El índice SOX ha batido a muchos gestores activos en los últimos tres años, mientras que el índice Kensho AI Enabler captura la promesa de la computación cognitiva sin apostar por un solo caballo. De hecho, episodios como la corrección de Intel en 2025 o los recortes en las previsiones de Qualcomm recuerdan los peligros del ‘stock picking’.
Los inversores institucionales están incrementando su asignación a índices temáticos. Según los datos que maneja la industria, los flujos hacia ETFs vinculados a semiconductores e IA han alcanzado niveles récord en 2026. La razón: el coste de no estar expuesto al sector es más alto que el riesgo de una corrección. Además, la alta correlación entre los valores del sector reduce el beneficio de seleccionar ganadores; basta con estar dentro del índice. Tradicionalmente, el SOX ha superado al S&P 500 en fases alcistas de la tecnología, y el Kensho AI Enabler ha mostrado una rentabilidad anualizada de dos dígitos desde su lanzamiento.
La visión de Merca2: diversificar sin perder el tren de los chips
Creo que apostar por un índice temático tiene todo el sentido en un sector con altísima correlación y en plena transformación. Nadie quiere perderse el próximo gran avance de la IA, pero los sustos con valores como AMD o Intel en los últimos meses recuerdan el peligro de concentrar posiciones. El SOX y el Kensho AI Enabler, al repartir el riesgo entre decenas de compañías, amortiguan los tropiezos individuales. Eso sí, el coste de oportunidad de no acertar con el líder también se diluye. La cuestión es si los inversores prefieren asumir ese riesgo a cambio de la posibilidad de un rendimiento extraordinario. En mi opinión, la mayoría de los ahorradores no necesita ese ruido.
Este fenómeno no es nuevo. Durante la burbuja puntocom, los índices de tecnología sobrevivieron mejor que muchas acciones concretas que llegaron a desaparecer. La historia puede repetirse. Ahora la diferencia es que la IA no es una promesa lejana, sino una realidad que acelera los balances de las empresas de semiconductores. Sin embargo, la volatilidad no desaparece: la guerra comercial, los ciclos de inventario o la propia dinámica de la industria pueden provocar caídas del 15% o 20% en cualquier momento. La fiebre por la IA no va a desaparecer, pero sí lo harán las empresas que no logren adaptarse.
La pregunta no es si la IA seguirá creciendo, sino si los inversores serán capaces de mantener la cabeza fría cuando lleguen las correcciones. Los índices de chips ayudan a ello. Al menos, hasta que el próximo plot twist nos recuerde que los mercados nunca son lineales.
Luis de Guindos no deja margen a la duda: la independencia del BCE es innegociable. En una entrevista con el Financial Times publicada este mismo 11 de mayo de 2026, el vicepresidente del Banco Central Europeo ha reiterado que la autonomía de la política monetaria no puede quedar supeditada a intereses políticos. Sus palabras, recogidas y difundidas por la propia entidad, llegan en un momento de elevada tensión geopolítica y presión comercial sobre la eurozona.
De Guindos traza la línea roja de la independencia del BCE
Según la transcripción facilitada por el BCE, de Guindos ha sido tajante: «Cualquier injerencia externa en las decisiones de tipos de interés sería contraproducente». Esta declaración no es casual. El contexto internacional, marcado por la guerra comercial iniciada por la Administración estadounidense y las dudas sobre el crecimiento en China, ha disparado las voces que piden al BCE un papel más activo en la defensa de la competitividad europea, incluso a costa de su mandato de estabilidad de precios. Las actas de la reunión de abril ya adelantaron que varios miembros del Consejo de Gobierno ven con preocupación el estancamiento del consumo interno.
Riesgos inflacionistas y el papel del tipo de cambio
Uno de los puntos más destacados de la conversación fue la atención prestada al tipo de cambio euro-dólar. De Guindos subrayó que la depreciación reciente de la moneda única, si se mantiene, podría añadir presiones inflacionistas indirectas al encarecer las importaciones. De hecho, mencionó que el BCE seguirá de cerca la evolución de la divisa, aunque sin intervenir artificialmente en el mercado.
En este sentido, el vicepresidente esbozó una pregunta que sobrevuela Fráncfort: ¿puede el BCE mantener su hoja de ruta de recortes de tipos si el euro sigue cayendo? Aunque no dio una respuesta cerrada, sí dejó claro que la decisión se basará exclusivamente en los datos. La reunión de junio de 2026 será clave, con nuevos planes de compras de bonos ya en fase de diseño técnico.
Análisis: El dilema de la independencia en un mundo de bloques
La reafirmación de de Guindos refleja una tensión creciente en el seno de los bancos centrales. En Estados Unidos, la Reserva Federal también ha sentido el aliento político en el último año, y el Banco de Japón ha visto cómo se cuestionaban sus decisiones. Europa no es una isla, y las presiones políticas no van a desaparecer. El BCE sabe que cualquier cesión, por pequeña que sea, abriría la puerta a exigencias mayores en el futuro.
Históricamente, la independencia de los bancos centrales se ha correlacionado con una inflación más baja y estable. Estudios del FMI y la OCDE lo avalan. No obstante, esta correlación se ha puesto a prueba en la última década, cuando los tipos de interés ultra bajos generaron burbujas de activos que ahora reclaman una gestión prudente. Sin embargo, en un mundo fragmentado por bloques comerciales y sanciones selectivas, la herramienta monetaria se ve tentada a cumplir funciones que no le corresponden. Yo creo que el mayor riesgo no está en la teoría, sino en la práctica: cuando los gobiernos se sienten acorralados, la independencia formal puede volverse papel mojado. La historia reciente de Europa ofrece ejemplos claros de cómo las crisis de deuda soberana obligaron a intervenciones excepcionales que, aunque necesarias, desdibujaron los contornos del mandato. Ahora, con una inflación aún por encima del objetivo del 2% en algunos países, el BCE no puede permitirse el lujo de flaquear.
Dejémoslo en un ‘ya veremos’.
La próxima cita con la realidad tendrá lugar a mediados de junio, con la publicación de las nuevas proyecciones macroeconómicas y la decisión sobre tipos. Mientras tanto, el mensaje de Fráncfort es claro: la estabilidad de precios es el único mandato. A mi juicio, la clave estará en si el BCE logra comunicar con éxito que defender la independencia no es obstinación, sino la mejor garantía de que no se repetirán los errores del pasado. Cualquier otra cosa, como ha dicho de Guindos, es innegociable.
Si tu sueldo bruto anual está entre 22.000 y 35.200 euros, Hacienda te devolverá una media de 900 euros en la próxima declaración de la renta por un nuevo ajuste en el cálculo del IRPF. La Agencia Tributaria ha confirmado la medida, que responde a un desfase en las retenciones practicadas durante los primeros meses del año y que beneficia especialmente a las rentas medias.
¿Por qué Hacienda devuelve ahora estos 900 euros?
El origen está en la reforma del IRPF que entró en vigor el 1 de enero de 2025. Esa modificación introdujo una reducción adicional sobre los rendimientos del trabajo para contribuyentes con ingresos entre 22.000 y 35.200 euros. Sin embargo, durante el primer semestre las tablas de retención no se actualizaron a tiempo, lo que provocó que muchas empresas aplicaran un porcentaje de IRPF más alto del que correspondía. En la práctica, los trabajadores han estado pagando cada mes más impuestos de los que debían.
Ahora, con la campaña de la renta de 2025 en marcha, Hacienda ha confirmado que el nuevo cálculo ya está integrado en el borrador. La diferencia media que aflora en las liquidaciones es de 900 euros, aunque la cifra exacta dependerá de las circunstancias personales de cada contribuyente: número de hijos, deducciones autonómicas o si se tributa de forma individual o conjunta.
¿Cuándo y cómo se cobra la devolución media?
La campaña de la renta 2025 arrancó el 6 de abril de 2026 y estará abierta hasta el 30 de junio. La devolución no es un trámite aparte: basta con presentar la declaración y esperar a que Hacienda practique la liquidación. Si el resultado es a devolver, el ingreso suele llegar por transferencia bancaria en un plazo de dos a cuatro semanas desde la confirmación del borrador, salvo que la Administración active algún control adicional.
El detalle que marca la diferencia es revisar el borrador antes de confirmarlo. Aunque la reducción está preconfigurada en el sistema de la Agencia Tributaria, conviene comprobar que el apartado de rendimientos del trabajo refleja correctamente el nuevo límite de reducción. En algunos casos, sobre todo si has cambiado de empleo o has tenido varios pagadores, el cálculo automático puede quedarse corto y tendrás que solicitar una rectificación manual.
Análisis: un alivio fiscal para las rentas medias tras dos años de inflación
La confirmación de Hacienda llega en un momento en que los salarios han empezado a recuperar poder adquisitivo, pero todavía arrastran el impacto de la inflación de 2024 y 2025. La devolución media de 900 euros equivale a unos 75 euros al mes, una cantidad que no resuelve el encarecimiento de la cesta de la compra, pero que alivia la presión fiscal sobre el tramo que más ha sufrido la cuesta de enero alargada.
Comparada con medidas anteriores, como la rebaja puntual del IVA de los alimentos en 2024, esta corrección del IRPF tiene una ventaja: se aplica directamente sobre la nómina futura, porque a partir de julio de 2025 las retenciones ya se ajustaron. Por tanto, el contribuyente no solo recupera lo pagado de más en el primer semestre, sino que desde verano de 2025 está reteniendo menos cada mes. La renta de 2025 liquida el excedente, pero el alivio mensual ya está en marcha.
Con todo, conviene no dar por sentado el ingreso automático. El plazo para presentar la declaración acaba el 30 de junio y, si no se hace a tiempo, Hacienda puede imponer un recargo del 1% por cada mes de retraso sobre la cuota a ingresar, aunque en este caso la mayoría de los afectados tendrán resultado a devolver. Eso sí, si necesitas que te devuelvan, presentar fuera de plazo retrasa la transferencia varias semanas.
Guía rápida del trámite
📅 Plazos: Del 6 de abril al 30 de junio de 2026 para la renta 2025. Sin cita previa para la atención telefónica ni para presentar por internet; la presencial requiere cita.
✅ Requisitos clave: Tener rendimientos del trabajo entre 22.000 y 35.200 euros anuales y presentar la declaración dentro del plazo.
🌐 Dónde solicitarlo: A través de la sede electrónica de la AEAT con Cl@ve, certificado digital o número de referencia. También es posible por teléfono en el 901 200 345 o presencialmente con cita previa.
💰 Importe o coste: Devolución media de 900 euros, aunque varía según la situación personal. No hay coste por presentar la declaración.
⚠️ Error a evitar: No revisar el borrador: si el cálculo automático no ha aplicado bien la nueva reducción, puedes perder parte de la devolución. Corrígelo antes de confirmar.
El próximo Capital Markets Day (CMD) de Indra puede ser más importante que los resultados trimestrales, según valora Giovanni Selvetti, analista de Berenberg.
Según la firma alemana, el mercado parece estar reaccionando al “miss” del primer trimestre, pero la verdadera variable diferencial podría ser el CMD antes del 31 de octubre. Si Indra presenta objetivos de medio plazo alineados con el ciclo europeo de rearme (márgenes de Defensa más altos, crecimiento orgánico sostenido y mejora del mix), el múltiplo de 15 veces P/E 2027 podría parecer conservador frente a comparables europeos de defensa.
Dicho de otra manera, Selvetti cree que el CMD puede actuar como “reset narrativo”: pasar de una historia de transición de governance a una historia de campeón estratégico europeo en defensa y tecnología.
Por otro lado, Silvetti argumenta que la salida de Ángel Escribano y la incertidumbre sobre EM&E pueden haber creado una narrativa demasiado centrada en governance, cuando el verdadero driver de valor sigue siendo la ejecución industrial. El backlog de Defensa parece más un problema de timing que de demanda estructural. Si la aceleración prometida en la segunda mitad del año se materializa, el mercado podría rotar rápidamente desde “riesgo político/corporativo” hacia “capacidad de conversión de cartera”, generando una re-rating del múltiplo.
El FCF de 1.400 millones está impulsado por prepagos gubernamentales. Imagen: Indra
Por último, Berenberg estima que el FCF de 1.400 millones está impulsado por prepagos gubernamentales y que esto da a Indra una flexibilidad estratégica inusual para los próximos 12-18 meses. Aunque EM&E no salga adelante, la compañía podría utilizar esa posición para adquisiciones selectivas en defensa/ciberseguridad, recompra de acciones, acelerar capacidad productiva o reforzar Minsait en IA y digitalización pública.
Silvetti considera que el fracaso potencial de la operación EM&E no necesariamente destruye valor, sino que podría simplemente redirigir el capital hacia opciones con mejor retorno.
Berenberg: Comprar Indra con objetivo en los 70 euros
La nota de Silvetti señala que, en los últimos meses, la actualidad sobre la gestión de Indra ha sido el principal centro de atención de los inversores. Estos han expresado su claro reconocimiento no solo hacia el expresidente ejecutivo Ángel Escribano, sino también hacia su plan de vender su empresa familiar, EM&E, a Indra.
Sin embargo, aunque el Sr. Escribano dimitió el 1 de abril, sigue sin estar claro si Indra sigue dispuesta a cerrar un acuerdo con EM&E. Además, la familia Escribano también ha salido del capital social de Indra, vendiendo su participación del 14,3% en la empresa. Aunque no podemos descartar que los rumores sobre el acuerdo sigan afectando a las acciones en los próximos meses, creemos que la atención de los inversores debería volver a centrarse en la ejecución de la cartera de pedidos actual y en la posibilidad de ampliarla aún más de aquí a finales de año.
La dirección de Indra asistirá a la Conferencia Europea de Berenberg en Manhattan, Nueva York, el 19 de mayo.
“Según nuestras estimaciones actualizadas, Indra cotiza a un PER de aproximadamente 15 veces para 2027, con una tasa de crecimiento compuesto anual (CAGR) del beneficio por acción (BPA) en 2026-28 de alrededor del 20%”, señala la nota.
Los resultados de Indra quedaron por debajo tanto de las estimaciones de Berenberg como de las del consenso. Imagen: Indra
Sobre los resultados, Berenberg apunta que quedaron por debajo tanto de sus estimaciones como de las del consenso. La principal diferencia con respecto a las expectativas del mercado se debió al negocio de Defensa, donde la contribución de los Programas Especiales de Modernización (PEM) y el aumento de las entregas de TESS Defence fueron inferiores a lo que esperábamos.
En este sentido, durante la conferencia sobre resultados, la dirección expresó su confianza en la aceleración del negocio de Defensa en los próximos meses, sugiriendo que los ingresos de la división deberían superar los 1.000 millones de euros al final del primer semestre.
Por otra parte, el crecimiento de los ingresos de Minsait también se quedó ligeramente por debajo de nuestras estimaciones, aunque con una mejor rentabilidad: el margen EBIT de la división se situó en el 5,8%, frente al 5,6 % de 2025. Al final del trimestre, el flujo de caja libre (FCF) de Indra se situó en 1.400 millones de euros, inflado por las entradas del pago anticipado realizado por el Gobierno para los PEM.
Por último, a pesar de no haber alcanzado los objetivos, la empresa confirmó sus previsiones para todo el año, apuntando a unos ingresos superiores a los 7.000 millones de euros, con un EBIT superior a los 700 millones. La empresa también declaró que tiene la intención de celebrar una jornada de mercados de capitales con nuevos objetivos a medio plazo antes del 31 de octubre.
Qué trae la mayor revisión del consenso en la historia de Solana
La Solana Foundation ha puesto en marcha en la testnet lo que ya se considera el rediseño de consenso más ambicioso desde el lanzamiento de la red. Según ha adelantado CoinDesk este lunes, la actualización del mecanismo de consenso apunta a resolver de una vez los cuellos de botella que han lastrado a Solana en los picos de actividad, mientras refuerza la seguridad frente a nuevos vectores de ataque.
Los detalles técnicos completos están disponibles en el repositorio oficial de Solana en GitHub, pero la idea central es sencilla de explicar: el protocolo modifica la forma en que los validadores se ponen de acuerdo sobre el estado de la cadena, añadiendo una capa extra de verificación sin sacrificar velocidad. Es un cambio drástico, comparable a una reforma del motor de un coche sin parar la marcha.
La prueba se inicia en un entorno controlado y sin fondos reales, lo que los desarrolladores llaman testnet. Los primeros informes hablan de mejoras en la finalidad de las transacciones —el momento en que una operación se considera irreversible— y en la resistencia a fallos de algunos nodos. Eso sí, todavía no hay una fecha para el despliegue definitivo en la red principal.
El eslabón que fallaba y cómo intentan arreglarlo
Si has vivido alguno de los atascos de Solana en los últimos años, entenderás el peso de esta actualización. La cadena presume de procesar miles de transacciones por segundo, pero cuando la demanda se dispara, el sistema de consenso sufre. En la práctica, los usuarios ven operaciones rechazadas y comisiones que, sin ser altas, generan frustración.
El nuevo mecanismo introduce un sistema de verificación en paralelo, que recuerda un poco a los inspectores que comprueban varios vagones de un tren a la vez en lugar de hacerlo uno por uno. Sin profundizar en la jerga —porque no hace falta—, se trata de repartir la carga de consenso entre más validadores simultáneamente, algo que hasta ahora Solana solo lograba a medias.
La palabra clave aquí es seguridad. Y no solo frente a hackers: también ante situaciones de alta volatilidad, cuando las liquidaciones se amontonan y los bots saturan la red. La actualización busca evitar que un pico de actividad se convierta en un apagón parcial. Y eso le interesa a cualquier persona que use un exchange descentralizado en Solana o, simplemente, tenga unos ahorros en SOL.
Por qué ahora: la presión de los hechos y una comunidad que pedía respuestas
La presión no llega por capricho. Solana ha ganado tracción en pagos estables, videojuegos basados en blockchain y, sobre todo, en memecoins que generan volúmenes descomunales de transacciones pequeñas. Y cada episodio de congestión le costaba credibilidad. La comunidad de validadores llevaba meses pidiendo una solución de raíz.
De hecho, la Solana Foundation ha optado por un enfoque transparente: liberar la actualización en testnet con acceso público y sin plazos cerrados. Los validadores, que son los que realmente dan vida a la red, están probando el nuevo consenso con tráfico sintético para medir sus límites. Según fuentes cercanas a la fundación, el primer feedback está siendo más positivo de lo esperado.
Eso no significa que mañana mismo veamos este código en producción. Las actualizaciones de consenso son las más delicadas en cualquier blockchain. Un fallo podría partir la red en dos, como una rama que se quebra y obliga a elegir qué lado sigue vivo. Nadie quiere eso.
Entre el optimismo y la prudencia: lo que de verdad está en juego
Vamos a ser claros: una testnet no es garantía de nada. Hemos visto actualizaciones prometedoras que luego enredan la red con bugs inesperados. El propio ecosistema de Solana acumula experiencia en ese tipo de dolores de cabeza; recordemos las interrupciones de 2022 y principios de 2023, que dejaron a usuarios con transacciones atascadas durante horas.
Sin embargo, hay motivos para poner atención. Por primera vez, la fundación afronta el problema de raíz: no se trata de parchear la congestión, sino de rediseñar el consenso. Si la prueba sale bien, Solana podría dar un salto significativo en previsibilidad, lo que atraería a aplicaciones financieras más complejas que hoy miran con recelo su historial de caídas.
Mi impresión es que el anuncio llega en un momento en que la rivalidad entre cadenas de capa 1 está más viva que nunca. Ethereum avanza con sus propias mejoras y Sui o Aptos crecen rápido. Solana necesita diferenciarse, y la escalabilidad con seguridad es justo la carta que siempre ha querido jugar. La duda razonable es si esta revisión será suficiente cuando los volúmenes se multipliquen por diez. La historia reciente nos dice que los cuellos de botella se trasladan de un punto a otro, como en una autopista que amplía carriles: el atasco siempre encuentra el siguiente tramo estrecho.
Lo que sí debemos hacer es seguir de cerca las métricas de la testnet durante las próximas semanas. Si el nuevo consenso aguanta sin errores significativos, podríamos estar ante un punto de inflexión. Si aparecen fisuras, la fundación tendrá que decidir entre apurar los plazos o retrasar el despliegue, con todo lo que eso supone para la confianza del mercado.
La derrota de Renfe en los tribunales y en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) pueden marcar el futuro inmediato del sistema ferroviario nacional. La decisión, que la obliga a ceder espacio en sus talleres para el mantenimiento pesado de los trenes de sus competidores privados, Ouigo e Iryo, puede afectar a cómo se desarrolla el resto del año, pues, según la empresa pública, dejar este espacio en sus talleres de La Sagra y Valladolid puede acabar obligándola a reducir 1.250.000 plazas de tren en las próximas semanas.
Es cierto que no es una novedad que las dos empresas privadas utilicen los talleres de Renfe; es que a la pública la obliga la Ley del Sector Ferroviario en su artículo 91.1, donde se lee: «Los titulares de las instalaciones de servicio deberán permitir el acceso a las mismas y a los servicios que se presten en ellas a todas las empresas ferroviarias en condiciones equitativas, transparentes y no discriminatorias». Pero lo cierto es que este artículo solo incluye el mantenimiento ligero, no necesariamente el pesado, que además no define.
Sin embargo, tanto Ouigo como Iryo han decidido recurrir tanto a los tribunales como a la CNMC para señalar que la situación es la misma. De hecho, la empresa francesa ha asegurado que, si no puede contar con los talleres de Renfe durante los próximos dos años, puede verse obligada a abandonar el país por los problemas con sus trenes. Mientras tanto, la empresa pública española ha señalado que ambas empresas podrían recurrir a los talleres de sus empresas matrices, aunque estos estén ubicados en Francia e Italia, respectivamente.
Trenes de Ouigo e Iryo. Fuente: Agencias
Y es que Renfe necesita los espacios para recuperar varios de sus servicios. Los trenes de Avlo, su servicio low cost que conecta Madrid y Barcelona, siguen sin operar desde que se vieron las grietas en los trenes Avril; pero además señalan que la medida afectará a los servicios de sus trenes Avant, dedicados a los viajes de media distancia. En ese panorama, la empresa insiste en la inviabilidad de ceder sus espacios a los competidores en el «juego de trenes» y ha elevado el caso hasta la Audiencia Nacional.
OTRO FRENTE DE BATALLA ENTRE RENFE Y SUS COMPETIDORES
En cualquier caso, no es más que otra competencia complicada de ignorar entre Renfe y los grandes competidores del sector. Y es que, desde los precios y las frecuencias disponibles hasta la necesidad de actualizar el ancho de las vías del norte del país, han marcado la relación de la empresa pública con sus dos rivales en los últimos cinco años, desde el aterrizaje de Ouigo y el inicio de la liberalización. En ese tiempo, los tres operadores no solo han hecho un esfuerzo por atraer usuarios, sino por salir de unos números rojos inevitables tras el cambio en el modelo de precios, incluso si su llegada también se tradujo en un crecimiento evidente del mercado.
Pero la situación de los talleres es distinta. Si la Audiencia Nacional acaba por dar la razón a Renfe, tanto Ouigo como Iryo quedarán con pocas opciones para realizar el mantenimiento pesado e, incluso si sus planes pasan por construir sus propios talleres en España, la realidad es que es un proceso lento, y el enviar un tren hasta Francia o Italia para su mantenimiento puede reducir su presencia en rutas clave y afectar a su capacidad de competir. Al mismo tiempo, si Renfe tiene los talleres disponibles es porque hizo la inversión, y cederlos perdiendo plazas no es un negocio viable.
Ave de Renfe camino a Galicia tras los incendios de 2025. Fuente: Agencias
En cualquier caso, no es como si Ouigo e Iryo usaran sus talleres de forma gratuita. Ambas empresas pagarían por este espacio y, según la CNMC, no ocupan tanto espacio en los talleres como para afectar a las operaciones de la empresa pública. Aunque ahora esta decisión quedará en manos de la Audiencia Nacional.
OTRA SITUACIÓN MARCADA POR EL ACCIDENTE EN ADAMUZ
Lo cierto es que parte del problema para Renfe en este caso es que los procesos de mantenimiento se han multiplicado en las últimas semanas tras el accidente en Adamuz. Parte de su problema es que, hasta hace poco, el cierre de la vía hacía inviable el uso de las instalaciones de mantenimiento en Málaga y, además, sumó la necesidad de revisar al completo el tren Alvia accidentado, tanto para prevenir situaciones similares en el futuro como para saber si el vehículo era rescatable.
Lo cierto es que es otro recordatorio de que todo el año está dibujado alrededor de la situación en Adamuz. Aunque debía ser el año en el que los operadores de la Alta Velocidad se consolidaran en los números verdes, la realidad ha sido mucho más complicada que eso, y lo cierto es que hay muchos factores fuera del control de Ouigo, Iryo o incluso de Renfe.
La matriz de Milka, Oreo y Príncipe, Mondelez superó las estimaciones tanto de ingresos como de ganancias por acción del primer trimestre en un 3% y un 9%, respectivamente, gracias a la fortaleza de los mercados emergentes y la estabilidad de los mercados en desarrollo, lo que impulsó un sólido comienzo de 2026.
En este sentido, la ejecución está mejorando y se espera que el segundo semestre de 2026 siga estando muy concentrado, lo que posiciona a Mondelez favorablemente durante todo el año, y prepara un aumento más favorable de sus ganancias por acción en 2027, a medida que disminuyan los costes del cacao.
«Nos complace anunciar que 2026 ha comenzado con buen pie, con signos de recuperación alentadores en varios mercados clave, en un contexto de continua incertidumbre por parte de los consumidores. Mientras los consumidores de todo el mundo siguen enfrentando presiones por el coste de vida, nosotros mantenemos una actitud positiva respecto al negocio general de los snacks y estamos entusiasmados con nuestros planes de crecimiento de marca y categoría», afirma el CEO de Mondelez, Dirk Van de Put.
Fuente: Mondelez
LOS MERCADOS EMERGENTES Y DESARROLLADOS EN MONDELEZ
Mondelez presentó un primer trimestre, con unos resultados muy superiores a las estimaciones de los expertos, lo que refuerza así la confianza en la cartera. Asimismo, el crecimiento fue impulsado por la ejecución en los mercados emergentes, mientras que los mercados desarrollados se estabilizaron en general.
Siguiendo esta línea, la rentabilidad en la compañía de snacks y alimentos disminuyó debido a la variación en los costes de los insumos del cacao. Concretamente, el ingreso operativo ajustado cayó un 19% y el beneficio por acción ajustado un 14,9%. Sin embargo, los precios del cacao siguen siendo elevados en relación con las tendencias históricas, pero se observa una normalización gradual.
«Mondelez comienza 2026 en una buena posición con una ejecución cada vez mejor, palancas de crecimiento claras y flexibilidad dada la sobreentrega del primer trimestre»
Los mercados emergentes lideran el crecimiento mientras los mercados desarrollados se reposicionan para la recuperación. Losmercados emergentes siguen siendo el pilar del crecimiento en Mondelez, reflejando una demanda de consumo resiliente, una distribución en expansión y un impulso impulsado por la innovación, con India y Brasil destacando la escalabilidad y rentabilidad de la cartera de productos en mercados emergentes.
Asimismo, en cuanto a Europa, las tendencias están mejorando a medida que Mondelez supera las interrupciones del año pasado; las negociaciones con minoristas de este año se han resuelto en su mayoría con interrupciones más moderadas, la ejecución de promociones se ha reajustado y las diferencias de precios del chocolate están ahora más equilibradas competitivamente, lo que respalda la recuperación secuencial del volumen y la participación.
Por su parte, tal y como apuntan desde Jefferies, «Norteamérica sigue siendo la región más desafiante, con la baja confianza del consumidor lastrando el crecimiento de la categoría. Desde Mondelez destacan que siguen estando subrepresentados en los canales de mayor crecimiento, lo que ofrece un margen significativo para un crecimiento superior al de la categoría, especialmente a medida que mejoran su capacidad y distribución«.
Jefferies mantiene su apuesta por Mondelez: pese al calor y la presión del cacao, prevé expansión de márgenes hasta 2026 Fuente: Mondelez
No obstante, los directivos de Mondelez han querido hacer hincapié en la incertidumbre incremental, particularmente debido a la inestabilidad geopolítica vinculada a Oriente Medio, donde las rutas alternativas y las nuevas restricciones de suministro están comenzando a generar presiones sobre los costes.
MONDELEZ SE ‘RASCA’ EL BOLSILLO PARA SEGUIR INNOVANDO Y LANZANDO PRODUCTOS
Antes de entrar en las innovaciones que ha ido lanzando Mondelez durante este primer trimestre, hay que señalar la estrategia de la matriz de Milka, Oreo y Toblerone, entre otras marcas. Mondelez está incrementando las inversiones en sus marcas para fomentar la fidelización, acelerar la innovación y fortalecer las alianzas con minoristas, con el objetivo de consolidar el liderazgo en la categoría.
«Estamos redoblando nuestros esfuerzos para expandir la distribución en los mercados emergentes, impulsados por la digitalización de nuestra cadena de suministro y nuestra fuerza de ventas, al tiempo que aceleramos la expansión hacia canales en crecimiento en los mercados desarrollados, como tiendas de conveniencia y tiendas de descuento», afirman desde la compañía alimentaria.
Fuente: Lotus Bakeries.
Como hemos adelantado, la innovación para Mondelez sigue siendo una parte importante en su estrategia de crecimiento y un área clave de inversión. Asimismo, este 2026 están impulsando una atractiva gama de nuevas innovaciones. Entre ellas destacamos que la compañía ha ampliado la gama de Biscoff con un huevo Cadbury Biscoff, que incluye el delicioso chocolate Cadbury y crema para untar y trozos de galleta Biscoff.
Otra de las innovaciones la vemos en las galletas clásicas Ritz, donde han lanzado una versión dulce y salada ‘Ritz Drizzled’, con un lado bañado en dulce de leche o caramelo. Dicho lanzamiento ha contribuido a un aumento de 0,2 puntos porcentuales en la cuota de mercado de la marca en lo que va de 2026.
LAS PREVISIONES PARA EL CIERRE DEL EJERCICIO FISCAL
La directiva de Mondelez mantiene la confianza en su capacidad para cumplir con su estrategia y sus compromisos a largo plazo. Desde la multinacional creen que es importante mantener una perspectiva prudente y ajustada al riesgo que brinde flexibilidad y permita una reinversión sustancial para impulsar el crecimiento futuro de los ingresos y las ganancias.
Asimismo, reafirman sus previsiones para el ejercicio fiscal completo de 2026, y contemplan un crecimiento de los ingresos de entre el 0 y el 2%, un beneficio por acción ajustado de entre el 0% y el 5%, y un flujo de caja libre de aproximadamente 3.000 millones de dólares.
Fuente: Mondelez.
«Si bien aún queda mucho trabajo por hacer, confiamos en nuestras prioridades estratégicas y estamos enfocados en su ejecución para lograr mejores resultados tanto en ingresos como en rentabilidad. Seguimos anticipando una fuerte reinversión en plataformas de marca y crecimiento», añade el CEO de la multinacional.
Por su parte, los analistas de Jefferies esperan que la presión sobre los márgenes persista de cara al segundo trimestre debido a la fase de inventario y la logística incremental, aunque en menor medida que en el primer trimestre. «Como reflejo del sólido primer trimestre y la creciente confianza, aumentamos nuestras ganancias por acción para 2026, 2027 y 2028 en aproximadamente un 1% cada una y llevamos nuestro precio objetivo a 70 dólares en aproximadamente 20 veces nuestra estimación de ganancias por acción a 24 meses».