McKinsey alerta: el 60% de las horas de trabajo en España ya son automatizables

El 60% de las horas trabajadas en España son automatizables con la tecnología actual. Así lo afirma el último informe del McKinsey Global Institute, que sacude el debate sobre la automatización del empleo en España. Un dato que, en plena era de la inteligencia artificial, obliga a repensar el futuro inmediato de millones de puestos de trabajo.

El informe de McKinsey llega en un momento en el que la digitalización avanza a toda velocidad. Según sus cifras, tareas que van desde la contabilidad hasta la logística podrían automatizarse ya sin necesidad de grandes inversiones adicionales. La consultora estima que la IA aportará más de 140.000 millones de euros al PIB español en 2030, mientras que el impacto combinado de la robótica y la IA podría alcanzar los 167.000 millones de dólares, rediseñando por completo el mercado laboral.

El 60% de las horas: un dato que sacude el mercado laboral

No hablamos de un escenario hipotético. El estudio analiza cada sector y concluye que seis de cada diez horas de trabajo en España las podría realizar un sistema automatizado con la tecnología ya disponible. El sector servicios, que concentra la mayor parte del empleo, es también el más expuesto: desde la atención al cliente hasta la gestión administrativa, los algoritmos y los robots pueden asumir tareas repetitivas con costes decrecientes.

El dato es aún más llamativo si se compara con la media europea, donde la tasa de automatización potencial ronda el 50% según otros informes. España, con un mercado laboral marcado por la temporalidad y el bajo valor añadido de muchas ocupaciones, aparece en la foto como uno de los países donde la disrupción puede ser más intensa.

La demanda de perfiles de IA se cuadriplica en un año

Mientras las horas tradicionales se automatizan, la demanda de profesionales con habilidades en inteligencia artificial se ha multiplicado por cuatro en el último año. El mismo informe de McKinsey señala que las empresas españolas están buscando desesperadamente científicos de datos, ingenieros de machine learning y expertos en automatización de procesos. La oferta, sin embargo, no da abasto: los centros de formación apenas producen un tercio de los especialistas que el mercado reclama.

Aunque el dato es contundente los sindicatos y la patronal aún no han reaccionado de forma coordinada. Las propuestas de recualificación masiva siguen en fase piloto, y los presupuestos públicos para formación continua apenas se han incrementado un 2% en el último ejercicio, muy lejos de lo que requeriría una transición suave.

Análisis: ¿automatización masiva o reconfiguración del empleo?

Suelo ser prudente con las cifras que hablan de destrucción de empleo, pero esta vez el matiz está en los detalles. El 60% de horas automatizables no significa que el 60% de los puestos vayan a desaparecer mañana. Implica, más bien, que la naturaleza de esos empleos cambiará de forma radical. Un administrativo pasará a supervisar algoritmos; un operario, a manejar robots colaborativos. Lo que está en juego no es tanto el volumen de empleo, sino su calidad y la capacidad de adaptación de los trabajadores.

La historia económica ofrece paralelismos: cuando la mecanización agrícola redujo la fuerza laboral en el campo, surgieron nuevos puestos en la industria. Hoy, la transición digital promete generar millones de empleos en sectores aún incipientes. Creo que España tiene una oportunidad, pero también un problema de ritmo. Si las empresas no invierten en formación y los poderes públicos no acompasan las políticas activas de empleo, una parte significativa de la fuerza laboral se quedará atrás. No es una profecía: es un riesgo que el propio McKinsey dibuja entre líneas.

La pregunta que queda en el aire es si el país está dispuesto a invertir ahora los 10.000 o 15.000 millones que harían falta para recualificar a cinco millones de trabajadores en la próxima década. Los fondos europeos Next Generation, que en su día apuntaban a la digitalización, van a cumplir su plazo en 2026 sin que se haya visto un despliegue masivo de este tipo de programas. El tiempo de los diagnósticos se agota. Ahora toca actuar.

Vivir en Madrid ya consume casi la mitad del sueldo: el dato récord que asfixia a las familias

¿Puede una ciudad como Madrid, con toda su oferta de trabajo y sus salarios relativamente altos, haberse convertido en un lugar donde simplemente no llega el dinero? Los últimos datos del INE y del mercado inmobiliario responden sin rodeos: sí, y la situación empeora cada año.

El gasto en vivienda, agua, electricidad y gas ya supera los 11.000 euros anuales por hogar en España, pero en Madrid la presión es mucho mayor. Con un alquiler medio que roza los 23,2 euros por metro cuadrado, un piso estándar de 70 m² cuesta más de 1.600 euros al mes, y eso sin contar suministros. La aritmética aplasta cualquier optimismo.

Madrid, la capital donde el sueldo ya no alcanza para vivir

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El coste de vida en Madrid se disparó un 25% en un solo año entre 2023 y 2024, la mayor subida registrada entre todas las capitales europeas, según un estudio de Bunq. Ninguna otra gran ciudad del continente —ni París, ni Berlín, ni Bruselas— experimentó un encarecimiento tan vertiginoso en tan poco tiempo.

Lo que hace especialmente asfixiante la situación en Madrid es que los salarios no han crecido a ese ritmo. El salario mínimo interprofesional subió un 3,1% en 2026, mientras que el precio del alquiler en la capital acumula subidas de doble dígito durante tres años consecutivos. La brecha entre lo que se gana y lo que cuesta vivir no para de abrirse.

El alquiler en Madrid: un mercado que ya no perdona

Madrid se ha convertido en 2026 en la ciudad más cara de España para el alquiler, superando incluso a Barcelona con una media de 23,2 euros por metro cuadrado. Para quien no tenga vivienda en propiedad, el alquiler consume una parte del sueldo que hace apenas cinco años se reservaba para el ahorro o el ocio.

Los barrios que históricamente ofrecían una alternativa asequible han ido cayendo uno a uno. Carabanchel, durante décadas refugio de las rentas medias, supera ya los 1.100 euros mensuales de media para un piso de dos habitaciones. Madrid ya no tiene zonas baratas: tiene zonas menos caras, y la diferencia es cada vez más pequeña.

Vivienda y suministros: la factura que no para de crecer

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El INE certificó en 2025 que el gasto en vivienda, agua, luz y gas alcanzó un máximo histórico de 11.029 euros por hogar en España en 2024, con una subida del 6,1% en un solo ejercicio. En Madrid, donde los precios de partida son más altos, esa cifra se dispara por encima de la media nacional con creces.

La factura de la luz y el gas tampoco ayuda. Aunque los precios energéticos se han moderado respecto a los picos de 2022, en Madrid los costes de climatización de edificios antiguos y mal aislados siguen siendo un gasto fijo imposible de recortar. Las familias ya no hablan de ahorro energético como opción: es una obligación de supervivencia económica.

Quiénes sufren más esta presión en Madrid

Los jóvenes son el colectivo que peor lo tiene en Madrid. Con ingresos que no superan los 25.000 euros anuales en la mayoría de los casos y sin ahorros para una entrada, el acceso a la vivienda en propiedad es prácticamente imposible, y el alquiler en Madrid se lleva de media entre el 50% y el 60% de su sueldo neto mensual.

Las familias monoparentales también acusan de forma especial esta presión. Con un solo ingreso para hacer frente a gastos que ya requieren dos sueldos, muchas se ven obligadas a desplazarse a municipios del extrarradio de Madrid, donde los precios son algo más tolerables aunque la calidad de vida se resiente por los tiempos de transporte y la pérdida de servicios.

PerfilSueldo neto medio/mesAlquiler medio Madrid% sueldo destinado
Joven (18-35 años)~1.400 €~850 € (habitación)~60%
Familia media (2 ingresos)~3.200 €~1.600 € (piso 70m²)~50%
Familia monoparental~1.600 €~1.300 € (piso 2 hab.)~81%
Pensionista~1.100 €~1.000 € (piso pequeño)~91%

Madrid en 2027: ¿habrá algún alivio para las familias?

Las previsiones para el mercado inmobiliario de Madrid apuntan a una ligera moderación del ritmo de subidas en 2027, pero no a una bajada de precios. Los expertos señalan que la falta estructural de oferta —especialmente de vivienda asequible— seguirá sosteniendo los precios al alza mientras no se construya a la escala que la demanda requiere.

El consejo más repetido entre los analistas del mercado es claro: si tienes acceso a algún programa de ayuda pública en Madrid, como el Bono Alquiler Joven o las viviendas de protección oficial, actúa antes de que se agoten los fondos. El mercado libre no dará tregua a corto plazo, pero las vías institucionales, aunque limitadas, pueden marcar una diferencia real en la economía familiar.

JPMorgan solicita lanzar un fondo tokenizado en Ethereum para impulsar las stablecoins

JPMorgan, el mayor banco de Estados Unidos por activos, ha presentado una solicitud para lanzar un fondo de mercado monetario tokenizado. Este vehículo de inversión —cuyas participaciones se representan como tokens digitales en una cadena de bloques— funcionará inicialmente sobre la red de Ethereum, según los documentos a los que ha tenido acceso la prensa especializada. No hablamos de un experimento menor: hablamos de una de las entidades financieras más poderosas del mundo apostando directamente por la tecnología blockchain para gestionar dinero real.

La jugada encaja como un guante con la recién aprobada ley GENIUS (por sus siglas en inglés, Guiding and Establishing National Innovation for U.S. Stablecoins) y coloca a JPMorgan en el centro de la carrera por la tokenización de activos reales. Por si quedaba alguna duda, los grandes bancos ya no solo miran a las criptomonedas desde la barrera: están construyendo su propio terreno de juego.

¿Qué es exactamente un fondo tokenizado y por qué Ethereum?

Un fondo de mercado monetario invierte en instrumentos de deuda a muy corto plazo —letras del Tesoro, pagarés de empresa— considerados seguros y de alta liquidez. Al tokenizarlo, cada participación se convierte en un activo digital que puede comprarse, venderse o transferirse las 24 horas del día, los siete días de la semana, con una trazabilidad total y costes operativos más bajos. Dicho de otro modo, es como tener un fondo clásico, pero sin las limitaciones de horario de la banca tradicional.

La elección de Ethereum no es casual. A pesar de que existen redes más rápidas y baratas, Ethereum sigue siendo la más descentralizada y la que alberga el mayor ecosistema de aplicaciones financieras descentralizadas (DeFi). Para un gigante como JPMorgan, la seguridad, la liquidez y la amplia base de desarrolladores pesan más que las comisiones de transacción. Además, las recientes actualizaciones de la red —como la futura Pectra— prometen mejorar la escalabilidad y abaratar costes, lo que hace el movimiento aún más atractivo.

La ley GENIUS y la carrera de Wall Street por las stablecoins

El lanzamiento no se entiende sin la ley GENIUS. Aprobada hace apenas unos meses en Estados Unidos, esta norma busca regular y potenciar las stablecoins, monedas digitales cuyo valor está vinculado al dólar u otras divisas. Para que una stablecoin sea fiable, necesita reservas sólidas y transparentes que la respalden. Un fondo de mercado monetario como el que propone JPMorgan es precisamente el tipo de activo ideal para ese cometido: líquido, seguro y fácil de auditar.

La tokenización de estos fondos permitiría que las stablecoins sean más transparentes que nunca. Cada dólar digital emitido estaría respaldado por un token del fondo, y cualquiera podría comprobar en la cadena de bloques que la reserva existe. Esto resuelve una de las principales críticas que los reguladores han hecho a las stablecoins hasta ahora: la opacidad de sus reservas.

Pero JPMorgan no está solo en esta carrera. BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo, ya lanzó en 2024 su fondo tokenizado BUIDL, también sobre Ethereum, y desde entonces no ha dejado de crecer. Lo que distingue la apuesta de JPMorgan es su enfoque explícito en respaldar stablecoins, una estrategia que podría acelerar la adopción institucional de estos activos y, de paso, consolidar a Ethereum como la columna vertebral de las finanzas tokenizadas.

tokenización activos reales

Más que un producto: un cambio de paradigma con matices

Desde esta redacción creemos que el paso de JPMorgan es relevante, pero no exento de matices. Por un lado, supone un espaldarazo definitivo a la tokenización de activos reales y a la madurez de Ethereum como infraestructura financiera. Por otro, introduce una concentración de poder en manos de un puñado de grandes bancos. Si los mismos gigantes que dominan las finanzas tradicionales controlan también las reservas de las stablecoins, cabe preguntarse qué queda del espíritu descentralizado que vio nacer a las criptomonedas.

Recordemos que en 2022, la caída de Terra —una stablecoin algorítmica— borró miles de millones de dólares en cuestión de días. Aquel episodio demostró que la confianza en una stablecoin es tan frágil como el activo que la respalda. Que ahora sea un banco sistémico como JPMorgan quien esté tras las reservas puede aportar seguridad, pero también riesgo sistémico: si algo sale mal, el contagio al sistema financiero tradicional sería inmediato.

La liquidez de estos fondos tokenizados dependerá de la adopción real por parte de inversores institucionales. Aunque el sector se ha profesionalizado mucho desde 2021, todavía estamos en una fase en la que cada nuevo producto debe demostrar que funciona bajo estrés. Y Ethereum, pese a sus mejoras, sigue siendo una red que en momentos de alta demanda puede ver disparadas sus comisiones. Un fallo técnico o una congestión prolongada podrían dañar la confianza del inversor más conservador.

En cualquier caso, la dirección es clara: los activos reales tokenizados están dejando de ser una promesa de laboratorio para convertirse en productos regulados y con el sello de las finanzas tradicionales. La verdadera prueba será ver si los grandes fondos de pensiones y los inversores minoristas se sienten cómodos comprando participaciones digitales de un fondo de JPMorgan. Si lo hacen, este podría ser el comienzo de una nueva era en la que la frontera entre Wall Street y las criptomonedas sea cada vez más difusa.

Goldman Sachs lanza alerta: el rally del S&P 500 más allá de 7.100 es ‘froth’ y puede desplomarse

Goldman Sachs ha puesto negro sobre blanco lo que muchos inversores sospechaban: el rally del S&P 500 que ha llevado al índice por encima de los 7.100 puntos es, en su opinión, ‘froth’. El término, intraducible en toda su carga semántica, apunta a una espuma que se sostiene por el impulso, no sobre fundamentos sólidos. Y el banco de inversión no lo dice por primera vez; el gigante de Wall Street recuerda que avisos similares precedieron a correcciones bruscas en el pasado.

La advertencia de Goldman Sachs: ‘froth’ por encima de 7.100

El informe, conocido este lunes, califica la situación actual del mercado bursátil estadounidense como un episodio de espuma especulativa. La firma señala que la combinación de valoraciones elevadas, un optimismo casi unánime y una complacencia excesiva en los mercados forma un coctel peligroso. Cuando el S&P 500 superó la barrera de los 7.100, los estrategas de Goldman vieron dispararse las señales de alerta.

No es un pronóstico de colapso inminente, sino un aviso a navegantes. Las métricas que manejan —desde el ratio precio/beneficio ajustado por ciclo hasta los indicadores de posicionamiento— sugieren que la rentabilidad futura esperada es baja y la probabilidad de una corrección de doble dígito, alta. Pero el ‘cuándo’ sigue siendo un misterio.

Los precedentes históricos que encienden las alarmas

Goldman Sachs ha utilizado la etiqueta ‘froth’ en contadas ocasiones. La más recordada fue en 2000, justo antes del estallido de la burbuja de las puntocom. También apareció en 2007, meses antes de que la crisis financiera global reventara los mercados. No siempre el mercado se desplomó al día siguiente, pero en todos los casos la advertencia presagiaba un cambio de ciclo.

El banco no oculta que este tipo de señales no son infalibles. El ‘froth’ puede persistir durante trimestres, alimentado por el miedo a quedarse fuera de las subidas. De hecho, tras el anterior aviso de Goldman en 2021, el S&P 500 siguió subiendo durante casi un año antes de corregir. La paciencia del inversor particular es la que suele salir peor parada cuando la burbuja explota.

¿Refugio o trampa? El dilema del inversor ante las valoraciones extremas

El debate sobre las valoraciones actuales del S&P 500 es legítimo. Por un lado, los resultados empresariales siguen creciendo, la inteligencia artificial promete saltos de productividad y la inflación parece controlada. Por otro lado, los múltiplos a los que cotiza el índice solo se habían visto en momentos de euforia seguidos de caídas del 20% o más. Goldman Sachs no es el único que lo advierte, pero su historial le da un peso específico.

Yo creo que la clave está en distinguir entre una corrección técnica y un crash estructural. El ‘froth’ no significa necesariamente que el sistema financiero esté a punto de quebrar, pero sí que el margen de seguridad ha desaparecido. Un inversor que compre hoy el índice está pagando por unos beneficios futuros que todavía no se han materializado y que dependen de un escenario macroeconómico casi perfecto.

El mensaje de Goldman es, en el fondo, una llamada a la prudencia. Quienes compraron en los máximos de 2000 tardaron quince años en recuperar su inversión. No hace falta ser un agorero para ver que las probabilidades no están del lado del comprador actual. La pregunta no es si bajará, sino si el inversor está dispuesto a asumir una caída del 15% que puede materializarse en semanas y borrar dos años de ganancias. La historia reciente dice que la mayoría no lo está.

Mercadona pulveriza la rentabilidad de sus rivales: gana menos por producto, pero más que nadie

Mercadona gana 2,84 euros por cada 100 que vende. Las cuentas de 2024, las últimas completas disponibles, sitúan ese margen neto muy por debajo de la mayoría de sus competidores directos en España. Sin embargo, la compañía de Juan Roig cerró ese mismo ejercicio con un beneficio de 1.009 millones de euros, una cifra que ninguna otra cadena de distribución alimentaria logra en el mercado español. La paradoja es el centro de todo: menor rentabilidad unitaria, pero mayor rentabilidad total.

Este fenómeno se explica en una sola palabra: rotación. Y en el mundo del gran consumo, rotar rápido el inventario vale más que un margen abultado sobre cada producto.

La paradoja del margen: menos es más

Para entender la brecha conviene comparar con cifras sectoriales. Carrefour España, por ejemplo, declaró en sus últimas cuentas un margen neto cercano al 4%, un punto completo por encima del de Mercadona. Lidl y Aldi, con estructuras más ligeras, también operan con márgenes superiores en el canal español, aunque su escala de ventas es notablemente inferior. DIA, tras su reestructuración, se mueve en una horquilla parecida a la de Mercadona en rentabilidad sobre ventas, pero su facturación total apenas supera los 7.000 millones, frente a los 35.527 millones de la cadena valenciana.

El dato decisivo no está en el porcentaje, sino en el volumen absoluto. Mercadona ingresa mucho más y, pese a ganar menos por euro, el resultado final supera al de cualquiera. El año pasado, de hecho, ese beneficio neto de 1.009 millones representó aumentar en un 40% las ganancias de 2023, según la propia compañía.

Traducido al lenguaje del lineal: Mercadona prefiere vender diez veces un producto con 2 céntimos de ganancia a venderlo una sola vez con 4. Y logra hacerlo porque la gente llena la cesta muchas más veces al mes en sus tiendas que en las de la competencia.

La eficiencia como ventaja competitiva

Ahí entra el concepto de rotación de de inventario, el verdadero motor oculto. Mientras que la media del sector en España rota su stock entre 8 y 10 veces al año, Mercadona supera con holgura las 15 rotaciones anuales, según estimaciones de analistas que siguen la distribución. Cada metro cuadrado de tienda vende más y más rápido, reduciendo los costes de almacenaje y la merma de producto fresco.

Esa velocidad se apoya en una logística afinada durante décadas. La práctica totalidad de los productos viaja desde los bloques logísticos directamente al lineal, con mínima estancia en almacenes intermedios. Además, el surtido reducido —unos 8.000 artículos frente a los 30.000 que puede ofrecer un hipermercado— elimina complejidad: menos referencias, reposición más rápida, menos roturas de stock y menos capital inmovilizado.

El coste laboral también juega a favor pese al incremento salarial decidido por la empresa. Mercadona paga por encima del convenio, pero la productividad por empleado —otra métrica que rara vez aparece en los titulares— es más alta que en cualquier cadena comparable gracias a la formación continua y a la automatización de procesos administrativos. La combinación de estos factores es lo que realmente pulveriza la rentabilidad del rival que compite en precio.

Una lección para el sector: no todo es margen bruto

El caso Mercadona pone en cuestión la obsesión histórica del retail por proteger los porcentajes de ganancia. Muchas cadenas sacrificaron volumen en los últimos años para sostener márgenes, especialmente cuando la inflación disparó los costes de aprovisionamiento. Esa estrategia permitió cuadrar las cuentas a corto plazo, pero fue cediendo terreno frente a modelos que apostaron por absorber parte del alza de costes para mantener el flujo de clientes. Mercadona lo hizo y ganó cuota.

Es cierto que el entorno actual no es igual para todos. La cadena valenciana cuenta con una ventaja de escala que ningún otro súper alcanza en España: más de 1.600 tiendas que en 2024 recibieron más de 6 millones de visitas diarias. Pero esa ventaja se refuerza precisamente con la eficiencia operativa; no es solo un regalo del tamaño. Quien no consiga girar el stock a doble dígito, por mucho margen que defienda en cada producto, se quedará atrás cuando el consumo se enfríe.

Creo que la lección va más allá del supermercado. Sectores con gran capilaridad logística, desde la distribución farmacéutica hasta los marketplaces, llevan años discutiendo si prima el margen o la velocidad. En 2026, con los tipos de interés aún lejos del cero y la financiación de inventario encarecida, la rotación se convierte en una ventaja financiera de primer orden. No se trata solo de ganar más por producto, sino de cuántas veces puedes ganar esa cantidad en un mismo año sin quedarte sin caja.

La pregunta que deja abierta esta cuenta de resultados no es si Mercadona mantendrá el liderazgo —parece probable—, sino si algún competidor está dispuesto a renunciar voluntariamente a parte de su margen unitario para disputarle la rotación. La historia reciente dice que el que mueve el lineal más rápido, al final, se lleva todo el carro.

Devolución de la Renta 2025: más de 10 millones de contribuyentes pendientes y Hacienda pagará intereses si se retrasa

Más de 10 millones de contribuyentes esperan la devolución de la Renta 2025 y Hacienda acumula retrasos que, en algunos casos, le obligan a pagar intereses de demora. Si el ingreso no llega en el plazo legal, la Agencia Tributaria te debe dinero, no al revés. Te contamos cuál es ese plazo, cómo se calculan los intereses y qué hacer si tu declaración salió a devolver y sigues esperando.

⚠️ ATENCIÓN: El plazo legal para que Hacienda te devuelva sin intereses finaliza el 31 de diciembre de 2026. A partir de esa fecha, el fisco te abonará intereses de demora por cada día de retraso.

Cuándo tienes derecho a cobrar intereses de Hacienda

La Agencia Tributaria tiene seis meses para practicar la devolución desde que se inicia el plazo de presentación de la Renta, o desde la fecha de presentación si la declaración se hizo fuera de plazo. Traduciendo: si presentaste tu declaración de la Renta 2025 a tiempo, Hacienda debe pagarte como muy tarde el 31 de diciembre de 2026. Si a esa fecha tu dinero no ha llegado, el reloj de los intereses de demora se pone en marcha.

El interés de demora para 2026 está fijado en el 4,0625%, según los Presupuestos. No es un porcentaje cualquiera: se calcula día a día desde que expira el plazo legal hasta que Hacienda ordena el pago. Y lo cobras sin necesidad de reclamar, aunque conviene estar atento.

Un ejemplo en euros: si Hacienda te debe 800 euros y tarda tres meses de más, recibirás unos 8 euros extra. Si la devolución es de 3.000 euros y el retraso alcanza los seis meses, el interés suma cerca de 60 euros. No es una fortuna, pero es tu dinero y Hacienda está obligada a pagarlo.

El error que te deja sin intereses (y cómo evitarlo)

El fallo más común no lo comete Hacienda, lo comete el contribuyente. Si la Agencia Tributaria intenta hacer la transferencia y no puede porque la cuenta bancaria que indicaste en la declaración está cancelada, es errónea o no admite el ingreso, el reloj de los intereses se para. La ley considera que Hacienda cumplió con intentarlo.

Revisa la casilla correspondiente en tu borrador. Parece una obviedad, pero cada año miles de devoluciones se retrasan por este motivo. Otro despiste habitual: no presentar la declaración a tiempo y luego pedir explicaciones. Si declaraste fuera de plazo, el contador de los seis meses arranca desde la fecha de presentación real, no desde el 30 de junio.

Y un apunte importante: Hacienda no te envía un SMS mágico avisándote de que tu dinero llega con intereses. El pago se produce de oficio, pero si no lo ves reflejado, tendrás que consultarlo en la sede electrónica o llamar al teléfono de información de la AEAT.

¿Un sistema al límite o un cuello de botella crónico?

No es la primera vez que la campaña de la Renta deja un reguero de devoluciones pendientes cuando el año agoniza. En 2024, con datos de la Renta 2023, la AEAT arrastraba cifras similares a mediados de diciembre, aunque entonces el tipo de interés de demora era del 3,75%. La diferencia ahora es el volumen: más de 10 millones de declaraciones a devolver pendientes suponen casi la mitad del total de devoluciones previstas para esta campaña.

La Agencia Tributaria defiende que los pagos se agilizan en las últimas semanas del año y que el grueso de las devoluciones se completa antes de Nochevieja. Pero el contribuyente no vive de estadísticas, sino de su cuenta corriente. Y cuando la devolución de la Renta es un respiro esperado —porque la cuesta de enero aprieta, porque el coche dijo basta o porque las facturas no esperan—, tres o cuatro meses de espera extra duelen.

Desde Moncloa.com creemos que el sistema de devoluciones funciona razonablemente bien en la mayoría de los casos, pero que la falta de comunicación con el contribuyente es el auténtico agujero negro. Saber exactamente en qué estado está tu devolución —sin tener que llamar tres veces o navegar por menús infinitos en la sede electrónica— debería ser un derecho básico en 2026.

Mientras tanto, toca armarse de paciencia y mirar el calendario: si el 31 de diciembre se acerca y tu dinero no ha llegado, recuerda que Hacienda te debe intereses. Y si no los pagas tú a tiempo, te los cobran sin miramientos.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: La campaña de la Renta 2025 finaliza el 30 de junio de 2026. Hacienda tiene hasta el 31 de diciembre de 2026 para devolver sin intereses de demora.
  • Requisitos clave: La declaración debe estar presentada a tiempo, con el número de cuenta correcto y haber salido a devolver tras la comprobación de la AEAT.
  • 🌐 Dónde consultarlo: En la sede electrónica de la AEAT, apartado «Mis expedientes» o «Consulta de devoluciones», con certificado digital o Cl@ve. También por teléfono en el 901 33 55 33.
  • 💰 Importe o coste: El interés de demora es del 4,0625% anual sobre la cuantía de la devolución, calculado por días desde el 1 de enero de 2027 hasta el pago efectivo.
  • ⚠️ Error a evitar: No revisar que la cuenta bancaria del borrador está activa y a tu nombre. Si Hacienda intenta pagar y no puede, pierdes el derecho a los intereses.

Resultados de ACS 2026: Un beneficio disparado de un 21,5% y una cartera que roza los 100.000 millones

Un beneficio neto de 232 millones de euros en el primer trimestre de 2026, un 21,5% superior al del año anterior, es la carta de presentación del Grupo ACS en la recta inicial del ejercicio. La compañía ha detallado estas cifras este martes, y la reacción de los inversores no se ha hecho esperar. La cartera de pedidos ha trepado hasta los 99.834 millones de euros, a un suspiro del simbólico hito de los 100.000 millones.

La expansión norteamericana, apalancada en dos vectores tan dispares como los centros de datos y el gasto en defensa, se ha convertido en el motor principal. Según los datos publicados por la propia ACS, el negocio en ese país crece a un ritmo de doble dígito y su peso en la cartera no deja de aumentar. La demanda de infraestructura digital, alimentada por la inteligencia artificial, y los contratos con el Pentágono están detrás de unos resultados que superan las previsiones más optimistas de los analistas.

Las claves del trimestre: centros de datos y el Pentágono

No es ningún secreto que la fiebre por la IA generativa ha disparado la necesidad de servidores físicos. ACS, a través de su filial Turner Construction, se ha posicionado como uno de los contratistas preferidos de los grandes hiperscalers estadounidenses. Durante los primeros meses del año, la firma ha seguido engordando su cartera con proyectos de construcción de centros de datos en Virginia y Texas, donde la demanda eléctrica y de suelo industrial marca récords cada trimestre.

En paralelo, el gasto militar ha dado un empujón extra. Contratos con el Departamento de Defensa para la ampliación de bases y la construcción de infraestructuras críticas han fluido con regularidad. Es un segmento de alta solvencia y plazos largos que proporciona estabilidad al grupo. Según la nota remitida al mercado, las adjudicaciones relacionadas con defensa en Estados Unidos experimentaron un crecimiento de doble dígito, sin que la compañía haya desagregado la cifra exacta por sensibilidad comercial.

Una cartera que se queda a las puertas de los 100.000 millones

Los 99.834 millones de euros de obra pendiente suponen un récord absoluto para la constructora, y dejan la barrera de los 100.000 millones al alcance de un solo contrato adicional. Hace apenas dos años, la cartera rondaba los 80.000 millones, y el incremento refleja el acierto en la diversificación hacia nichos de mayor valor añadido. La mayoría de estos contratos están localizados en Norteamérica, que ya aporta más del 60% de los ingresos totales del grupo.

Un dato que ha pasado más desapercibido es la mejora del margen operativo, que se sitúa en el entorno del 3,4%, frente al 3,1% de hace un año. Aunque sin ser espectacular, sí indica que los proyectos en cartera son de mayor calidad y que los sobrecostes han estado contenidos. Esto tiene una lectura directa sobre el beneficio por acción, que también ha crecido a un ritmo superior al 20%.

Un giro estratégico que reduce la dependencia de la obra civil clásica

La apuesta de ACS por dos sectores tan particulares —la construcción militar y la infraestructura para centros de datos— no es casual. Responde a una reorientación deliberada que arrancó hace varios ejercicios, cuando el grupo se desprendió de activos en renovables y redujo su exposición a contratos de obra civil de bajo margen. Aquella estrategia, muy criticada en su momento por algunos analistas, hoy muestra resultados tangibles.

En términos de riesgo, la concentración geográfica en Estados Unidos es, al mismo tiempo, una fortaleza y una debilidad. La economía estadounidense sigue mostrando pujanza, pero cualquier recorte en el gasto federal en defensa o un frenazo en la inversión de los hiperscalers podría afectar de lleno a la cartera de ACS. De hecho, el mercado ya descuenta cierta volatilidad en el sector, aunque los contratos firmados suelen tener duraciones superiores a los tres años, lo que mitiga el golpe a corto plazo.

Desde el punto de vista de la competencia, gigantes como Bechtel o Fluor también están creciendo en los mismos nichos, pero ACS ha logrado mantener una cuota notable gracias a la integración vertical que le aporta su división de servicios industriales. Eso le permite ofrecer soluciones completas, desde la ingeniería hasta el mantenimiento, lo que el Pentágono valora especialmente.

La pregunta que sobrevuela los resultados es si la compañía será capaz de replicar este ritmo de contratación en el segundo semestre. Con el precio del cobre y el acero al alza, los márgenes podrían resentirse si no se ajustan las cláusulas de revisión de precios. No obstante, ACS asegura que la gran mayoría de sus contratos incluyen mecanismos de protección contra la inflación de materiales, algo que aprendió tras la crisis de suministros de 2022. Queda por ver si esos mecanismos serán suficientes.

En cualquier caso, el mercado ha recibido los resultados con optimismo. Las acciones de ACS repuntaban de forma moderada en la sesión del lunes, en línea con la mejora de las estimaciones de los analistas para el conjunto del año. La constructora parece haber encontrado una fórmula que, al menos por ahora, convence a los inversores.

CFTC negocia con NFL, NBA, MLB y NHL para frenar el insider trading en mercados de predicción deportes

El regulador de derivados de Estados Unidos, la CFTC, ha iniciado conversaciones con las principales ligas deportivas del país —NFL, NBA, MLB y NHL— para establecer reglas contra el insider trading en los mercados de predicción basados en cripto. Según ha adelantado CoinDesk, el objetivo es evitar que quienes tienen información privilegiada, como jugadores o personal de los equipos, manipulen apuestas en plataformas como Polymarket.

¿Qué está negociando la CFTC con las ligas?

La hoja de ruta no es oficial, pero las fuentes apuntan a un marco colaborativo. La CFTC, que en EE. UU. supervisa los mercados de derivados y futuros, quiere que las ligas le ayuden a detectar y sancionar a personas del entorno deportivo que usen datos no públicos para operar en mercados de predicción. Piensa en un jugador de la NFL que sabe que su compañero estrella se ha lesionado antes del anuncio oficial. Si apuesta en contra de su propio equipo en un mercado como Polymarket, obtiene una ventaja injusta.

La propuesta del regulador es sencilla sobre el papel, pero escurridiza en la práctica: compartir información sensible y fijar protocolos de vigilancia conjunta. Las conversaciones están en una fase preliminar, sin borrador sobre la mesa.

¿Por qué ahora? El auge de los mercados de predicción con cripto

Los mercados de predicción basados en cripto han vivido un crecimiento notable desde la aprobación de los ETF de bitcoin al contado en 2024. Plataformas como Polymarket, que permiten comprar y vender acciones virtuales sobre eventos futuros —desde quién ganará el Super Bowl hasta la evolución del precio del cobre—, han captado la atención de miles de usuarios y también, de los reguladores.

A diferencia de las casas de apuestas tradicionales, estos mercados operan con smart contracts y se liquidan en criptomonedas. La transparencia es mayor: cualquiera puede ver las transacciones en la cadena de bloques. Sin embargo, la identidad de los participantes sigue siendo un desafío para el control del insider trading.

El temor de la CFTC es que el deporte profesional, con su flujo constante de información confidencial, se convierta en un campo minado para la manipulación. Si un entrenador coloca una orden de venta minutos después de una discusión privada con el dueño del equipo, ¿cómo probarlo? La tecnología blockchain no tiene la respuesta por sí sola.

Qué implica esto para el sector cripto y los inversores

La intervención del regulador estadounidense no es casual ni aislada. Responde a un patrón que hemos visto desde que el sector financiero tradicional empezó a mirar con recelo el crecimiento de los criptoactivos. En enero de 2024, la aprobación de los ETF de bitcoin al contado forzó a la SEC y a la CFTC a coordinar sus enfoques sobre productos que combinan tecnologías descentralizadas con inversores minoristas.

Ahora, el foco se desplaza hacia un nicho más pequeño pero con implicaciones culturales enormes: el deporte. Si la CFTC logra sentar a las grandes ligas en la misma mesa que las plataformas cripto, podríamos ver un estándar regulatorio pionero para todo el sector de los prediction markets.

Eso sí, el camino no será fácil. Las ligas tienen sus propios intereses comerciales —publicidad, patrocinios, incluso sus propias casas de apuestas asociadas— y las plataformas descentralizadas operan sin una entidad central que responda por mil usuarios dispersos. El riesgo de sobrerregular y ahogar la innovación es real. Como suelo repetir, los datos apuntan a un intento de equilibrar la protección del consumidor con el crecimiento del sector.

Cosas que pasan en 2026.

Qualitas Energy anuncia inversión de 10.000 millones en renovables hasta 2029

Qualitas Energy acaba de poner una cifra sobre la mesa que pocos gestores de renovables se atreven a pronunciar en voz alta: 10.000 millones de euros hasta 2029. No es un brindis al sol. La plataforma de inversión y desarrollo ha detallado su nuevo plan estratégico para el periodo 2026-2029 y la magnitud del compromiso ha cogido por sorpresa a más de uno. La cifra incluye tanto coinversión como financiación, pero el mensaje es inequívoco: la apuesta por la energía limpia sigue teniendo recorrido, siempre que el capital sepa dónde poner el foco.

El plan, tal y como recogen fuentes de la propia compañía, pivota sobre un vehículo con vocación de buque insignia: el Qualitas Energy Fondo VI, lanzado a finales de 2025 con un tamaño objetivo de 3.250 millones de euros. Ahora mismo se encuentra en plena fase de captación y en periodo de inversión, lo que da una idea de la urgencia con la que el equipo gestor quiere desplegar los recursos. Porque el fondo ya tiene hambre de activos.

Los números del plan: 10.000 millones, cinco países y un fondo de 3.250 millones

El despliegue previsto es ambicioso pero reconcentrado. Qualitas Energy focalizará la inversión en la adquisición y desarrollo de activos, carteras y compañías de pequeño y mediano tamaño, con especial hincapié en la consolidación de plataformas y en la reducción de riesgos mediante una estrategia de ‘private equity’ aplicada a las renovables. La idea es clara: comprar y construir para luego escalar. Cinco países concentrarán el grueso del capital: España, Alemania, Reino Unido, Polonia y Chile. Todos ellos mercados maduros de energía renovable donde la compañía ya tiene presencia y conocimiento local.

No obstante, el plan no se queda en terreno seguro. La firma también explorará de forma selectiva mercados más exigentes como Estados Unidos e Italia, donde los cuellos de botella en el desarrollo de proyectos generan oportunidades para el capital especializado que sabe navegar la burocracia. Esa selectividad tiene sentido: no basta con tener dinero, hay que saber dónde invertirlo.

Europa como prioridad, pero con margen para la OCDE

Europa seguirá siendo el motor principal de la inversión, aunque el plan permite destinar hasta un tercio de los compromisos totales a países de la OCDE fuera de la Unión Europea y de Reino Unido. Esa flexibilidad es una válvula de escape para aprovechar oportunidades sin salirse del perímetro de riesgo definido. El propio Íñigo de Loyola, presidente de la compañía, ha señalado en anteriores ocasiones que la diversificación geográfica es una herramienta de gestión de riesgos, no una excusa para la dispersión. Y aquí el plan lo refleja con claridad.

La estrategia de combinar inversión directa con coinversión y financiación permite a Qualitas Energy multiplicar el impacto de cada euro propio. Pero también añade complejidad. Manejar un volumen de 10.000 millones con terceros exige una disciplina de ejecución casi obsesiva. No basta con tener una buena tesis de inversión; hay que cerrar operaciones, integrar equipos y levantar financiación en un mercado que empieza a mostrar signos de fatiga en algunos segmentos. Los gestores lo saben y, por eso, el plan incluye un compromiso firme con la reducción de riesgos.

10.000 millones renovables

Análisis: ¿una apuesta conservadora o la vía más segura?

Leído con atención, el plan de Qualitas Energy es a la vez expansivo y conservador. Expansivo por la cifra absoluta de inversión y por la voluntad de sumar nuevos mercados. Conservador porque los mercados seleccionados son, en su mayoría, entornos regulatorios predecibles y tecnologías maduras como la eólica terrestre y la solar fotovoltaica. No hay grandes incursiones en hidrógeno verde ni en almacenamiento a gran escala, al menos en los enunciados generales. La casa apuesta por lo que funciona: generación con contratos de venta de energía a largo plazo y proyectos con visibilidad de retorno.

He cubierto este sector durante años y reconozco la huella de un gestor que ha aprendido de los errores ajenos. El ‘private equity’ aplicado a las renovables no perdona los excesos. Así que la combinación de activos pequeños y medianos con consolidación posterior es una fórmula probada. No es revolucionaria, pero sí efectiva. La pregunta es si el mercado ofrece suficiente masa crítica de operaciones en los países elegidos para absorber ese volumen de capital sin inflar los precios. Porque 10.000 millones no son calderilla.

El Fondo VI tiene una responsabilidad descomunal. Será el principal canalizador de la inversión y su capacidad para atraer coinversores institucionales determinará la velocidad de despliegue. De momento, la fase de captación de fondos avanza. Pero estamos en un entorno de tipos de interés altos y creciente competencia por los activos renovables. Los inversores institucionales ya no firman cheques a ciegas. Si Qualitas logra cerrar los 3.250 millones previstos para el fondo, el resto del plan será más factible. Si se queda corta, el apalancamiento y la coinversión tendrán que hacer el trabajo pesado. Y ahí es donde el riesgo se dispara.

Algo que me parece relevante es la decisión de incluir a Chile entre los mercados principales. No es un país cualquiera. La penetración renovable ya es muy alta, pero los problemas de curtailment y de congestión en la red de transmisión son endémicos. Invertir allí exige un conocimiento local muy afinado y una capacidad de negociación con las autoridades que no todas las plataformas tienen. Qualitas, sin embargo, ya está presente en el país y esa experiencia es un activo diferencial. Aun así, conviene seguir de cerca cómo se materializan esas inversiones en los próximos dos años.

La parte menos concreta del plan es la mención a las operaciones corporativas de mayor tamaño. La estrategia de ‘private equity’ no descarta plataformas grandes, pero el foco prioritario sigue siendo el segmento medio. Eso encaja con un perfil de gestor que prefiere sumar muchas operaciones de tamaño controlado antes que apostar por megafusiones que concentren el riesgo. Tiene sentido. Pero también limita la velocidad de despliegue. Cada operación pequeña requiere un esfuerzo de due diligence, negociación e integración que consume tiempo y equipos. Habrá que ver si el equipo gestor tiene la musculatura suficiente para ejecutar en paralelo en cinco países sin perder el rumbo.

10.000 millones son muchos ceros. El anuncio ha generado un comprensible revuelo en el sector energético español, necesitado de señales positivas tras un año complicado para la financiación de nuevos proyectos. Qualitas Energy pone el dinero sobre la mesa y, con él, una declaración de intenciones que no admite medias tintas. Ahora solo falta lo más difícil: ejecutar. El mercado estará observando el primer cierre del Fondo VI, previsto para el segundo semestre de 2026, como termómetro del éxito futuro. Si esa primera prueba se supera con nota, el resto del plan podría fluir. Si no, la inversión se resentirá y los 10.000 millones podrían quedarse en una cifra bonita. El tiempo, como casi siempre, dirá.

España reduce un 53% su dependencia del gas pero desaprovecha 2,3 TWh de energía limpia en abril

España ha logrado que cada euro que sube el gas apenas mueva 0,089 euros el precio de la luz. Es la mitad que hace tres años. Pero mientras celebramos, abril de 2025 desperdició 2,3 TWh de energía renovable por falta de flexibilidad. Algo chirría.

El contraste lo ha puesto negro sobre blanco el centro de investigación energética CREA. Su análisis, basado en el paper ‘EU countries with cleanest energy mix will save 58% more on bills than counterparts still hooked on fossil fuels’, revela que la sensibilidad del mercado ibérico a las variaciones del gas se ha reducido un 53% entre 2022 y 2025. En la práctica, si el precio del gas sube un euro por megavatio hora, la electricidad mayorista solo se encarece 0,089 euros. Es una de las respuestas más robustas de toda la Unión Europea.

El dato es especialmente valioso porque la sacudida geopolítica no ha cesado. A finales de febrero de 2026, los ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos sobre Irán llegaron a disparar el índice TTF del gas europeo un 68% en apenas dos días, hasta los 52,8 €/MWh. Sin embargo, el sobresalto no se ha trasladado con la misma violencia al recibo de la luz. La UE afronta este nuevo envite con un colchón de renovables que no existía durante la crisis de 2022. En 2025, la participación de tecnologías limpias en la generación eléctrica europea había crecido un 14% respecto a aquel año negro, diluyendo el poder del gas sobre los precios.

El despegue de las renovables y la menor sensibilidad al gas

España y Portugal han protagonizado uno de los desacoplamientos más pronunciados de Europa. Dentro del mercado ibérico MIBEL, la cuota de energías limpias escaló un 21% entre 2022 y 2025, impulsada sobre todo por la fotovoltaica. La generación solar ha aumentado un 74% en ese período y ya aporta cerca del 20% de toda la electricidad producida, prácticamente la misma proporción que el gas. Esa nueva realidad desploma la influencia del fósil: si en 2022 cada euro de subida del gas empujaba el precio mayorista en 0,189 €/MWh, en 2025 el traslado es solo de 0,089 €/MWh. Una rebaja que se traduce en miles de millones de ahorro para hogares y empresas.

El mérito es innegable. Pero hay una rendija que empieza a ser una grieta. El sistema ha construido mucha capacidad de generación limpia, pero la misma velocidad de despliegue ha dejado al descubierto limitaciones profundas en la red y en los mecanismos de flexibilidad. Los números de abril de 2025, recopilados por APPA Renovables, son un aviso serio.

El desperdicio renovable: 2,3 TWh perdidos en un solo mes

desperdicio renovable

Entre el Programa Base de Funcionamiento y el Programa Horario Final, el sistema dejó de integrar alrededor de 2,3 TWh de generación renovable que habían sido programados inicialmente. Una cifra que merece un paréntesis: 2,3 TWh es más de lo que consume Extremadura en dos meses. O lo mismo que producen todas las calderas de gas de un millón de hogares durante un año entero. La energía no voló; simplemente nunca llegó a entrar porque la red dijo basta.

El desglose por tecnologías muestra que no es solo un problema de la eólica o de la termosolar. La solar termoeléctrica vio cómo un 33,2% de su energía prevista quedó fuera del horario final. En la eólica, el 22,3% se esfumó; en la hidráulica, UGH, el 14,7%; y en la fotovoltaica, un 13,5%. La mayoría de esa electricidad programada se perdió por restricciones técnicas vinculadas a congestiones de red, saturación de nudos y falta de capacidad de almacenamiento o de respuesta del lado de la demanda.

El dato es contundente porque refleja un cambio de fase en la transición. Ya no se trata solo de instalar más megavatios. El sistema ha empezado a toparse con un muro de flexibilidad que amenaza con convertir el excedente renovable en un desperdicio crónico.

El cuello de botella de la transición: inversión en redes o fracaso energético

Aquí está la paradoja que nadie debería aplaudir a ciegas. España ha hecho un buen trabajo bajando su sensibilidad al gas, pero está empezando a quemar energía limpia en el vertedero de la ineficiencia. El enemigo ya no es solo el precio del Brent o del TTF; ahora también está en casa: una red que no fue diseñada para este volumen de generación distribuida e intermitente.

Creo que es un error celebrar el 53% de desacoplamiento sin poner al lado los 2,3 TWh que se tiraron. Porque detrás del desperdicio hay facturas más altas (alguien paga la diferencia), peor calidad del suministro y, sobre todo, un freno al despliegue de nueva potencia renovable que ya está empezando a encontrarse con precios canibalizados y menores rentabilidades. Si el sistema no puede digerir lo que ya tiene, cada nuevo parque solar adicional se enfrentará a un mercado mayorista que a las horas centrales del día vale cero o negativo. Inversores e industriales lo están mirando.

La solución no es nueva, pero exige voluntad política y dinero. Las líneas de alta tensión entre comunidades autónomas llevan años de retraso. Los proyectos de bombeo y baterías a gran escala se eternizan en trámites. Y el lado de la demanda, incluyendo los grandes consumidores industriales que podrían ajustar sus procesos al sol y al viento, apenas está incentivado. La transición energética necesita músculo de red, y sin él el milagro renovable se queda a medias.

El verano de 2026 se acerca y con él las horas punta solares. Si la situación de la red no ha cambiado, volveremos a ver vertidos récord y más titulares contradictorios. 2,3 TWh en abril fueron solo un aviso. La cuestión ahora es si se invertirá lo suficiente en flexibilidad antes de que el coste de oportunidad se vuelva insostenible.

Caída de las acciones de ACS: el desplome del 4% que preocupa al mercado tras sus resultados

Las acciones de ACS han caído un 4% este lunes, el mayor descenso en dos meses, tras la presentación de unos resultados trimestrales que, a pesar del crecimiento, defraudaron las expectativas del mercado. La constructora presidida por Florentino Pérez vio cómo los inversores castigaban el valor con un volumen de negociación muy por encima de la media, una señal de que la sesión de hoy ha dejado tocada la confianza en el gigante de las infraestructuras.

Los números, remitidos a la CNMV en el hecho relevante de la mañana, muestran un incremento del beneficio neto del 21,5% hasta los 987 millones de euros, frente a los 812 millones del mismo trimestre de 2025. La cartera de proyectos, sin embargo, fue lo que más llamó la atención: 99.800 millones de euros al cierre de marzo, rozando ya la barrera psicológica de los 100.000 millones. Un hito que, según analistas de XTB.com y otras fuentes del mercado, la compañía llevaba meses anticipando gracias a su agresiva expansión en Estados Unidos.

Resultados sólidos pero con matices

El problema no fue tanto la cifra absoluta como las expectativas creadas. Varias casas de análisis habían fijado el beneficio por encima de los 1.000 millones para este trimestre, de acuerdo con datos recopilados por Cinco Días. Al quedarse ligeramente por debajo, el mercado reaccionó con ventas generalizadas. A ello se sumó un deterioro del margen operativo, que pasó del 8,2% al 7,9% lastrado por el aumento de los costes laborales y de las materias primas, costes que ACS no ha podido repercutir íntegramente a pesar de su política de transferencia de riesgo.

El contexto geopolítico tampoco ayudó. La crisis en el estrecho de Ormuz y la inestabilidad en Oriente Medio siguen siendo un lastre para las compañías con intereses en la región. ACS, a través de su filial Turner, gestiona contratos en Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos que, si la tensión escala, podrían sufrir retrasos significativos. Incluso con los sobrecostes blindados contractualmente, la interrupción de ingresos futuros es un riesgo que el mercado empieza a descontar.

El blindaje de Florentino Pérez ante la tormenta global

Florentino Pérez ha sido muy explícito durante los últimos consejos de administración: el riesgo en los nuevos grandes proyectos debe recaer sobre los clientes, no sobre el balance de ACS. Una estrategia que, según desveló Economía Digital, se ha convertido en la seña de identidad del grupo ante la creciente volatilidad mundial. La compañía ha logrado que los clientes asuman los sobrecostes derivados de la inflación y las disrupciones logísticas, protegiendo así su rentabilidad.

Sin embargo, los inversores parecen interpretar este blindaje como la confirmación de que la propia empresa percibe peligros reales en el horizonte. La dependencia del mercado estadounidense —más del 60% de la nueva contratación procede de suelo norteamericano— introduce otro factor de incertidumbre ante el posible cambio de ciclo político tras las elecciones de mitad de mandato. Además, la cartera récord, que tanto costó construir, podría convertirse en un arma de doble filo si la ejecución se complica.

¿Por qué cae ACS si la cartera marca récords?

A la vista de los números, el desplome del 4% parece excesivo. ACS venía de subir casi un 15% en lo que va de año, y su valoración bursátil actual no recoge por completo el valor de la cartera de proyectos, que equivale a más de dos veces su capitalización. Pero la bolsa opera por delante de los balances, y la combinación de un beneficio que no batió récords, un entorno geopolítico caliente y la duda sobre la ejecución de los megaproyectos ha bastado para que muchos inversores decidieran embolsarse plusvalías.

La incógnita, ahora, es si el castigo ha ido demasiado lejos. La sesión del martes será clave para ver si el valor encuentra suelo o si continúa la sangría. A los precios actuales, ACS ofrece una cartera de proyectos que ningún analista discute, pero en mayo de 2026 el miedo manda más que la codicia. El tiempo dirá si el mercado sobreactúa ante la la incertidumbre y si los fundamentales acaban imponiéndose, como ha ocurrido tantas veces en el sector de la construcción.

La cesta de la compra se dispara otro 20% este verano: el impacto de la sequía en las hortalizas

¿Hasta cuándo va a aguantar tu cesta de la compra? Las hortalizas, ese pilar de la dieta mediterránea que siempre se consideró barata y accesible, llevan meses dando un susto tras otro en la etiqueta del precio. Tomates, calabacines, pepinos, berenjenas: nada ha escapado a la escalada.

Los datos del INE ya lo confirman con cifras que incomodan: las hortalizas cultivadas por su fruto acumulan una subida del 15,2% interanual hasta febrero de 2026. Y lo que viene en verano podría empeorar aún más el panorama, según las previsiones de los analistas agrícolas.

Las hortalizas bajo el fuego de la sequía en España

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El sur de España lleva años conviviendo con una sobreexplotación de acuíferos que ha llegado a niveles de emergencia. Andalucía, principal proveedora nacional de hortalizas de invernadero, afronta este verano una nueva campaña marcada por la escasez hídrica y el encarecimiento del riego.

Cuando el agua falta, las plantas producen menos y peor. Los agricultores andaluces ya han avisado: menor oferta de hortalizas en origen significa, inevitablemente, precios más altos en destino. Y ese destino eres tú, en el supermercado, cada semana.

Por qué suben tanto las hortalizas en el supermercado

Muchos consumidores se preguntan cómo es posible que el precio de las hortalizas haya subido tan deprisa si el campo sigue produciendo. La respuesta está en la cadena: productores, mayoristas, distribuidores y, al final, la gran superficie. Cada eslabón añade margen, y cuando el origen se encarece, el efecto se multiplica. La sequía actúa como detonante inicial de esa espiral.

A eso se suma el encarecimiento de los fertilizantes, impulsado por las tensiones geopolíticas internacionales. Funcas prevé que el impacto de este coste adicional llegue a los alimentos con un retraso de seis meses, justo cuando apriete el calor veraniego. Las hortalizas serán de los productos más expuestos a ese efecto acumulado.

Qué hortalizas subirán más de precio este verano

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No todas las hortalizas se encarecen igual. Las más vulnerables a la sequía son aquellas que requieren gran consumo de agua en la fase de crecimiento: el tomate, el pimiento y el calabacín encabezan la lista de riesgo. Según datos del MAPA, el calabacín ya registró subidas puntuales del 34% en origen a principios de 2025.

El pepino y la berenjena también están en el punto de mira. Son hortalizas de temporada estival que se cultivan masivamente en Almería y Murcia, dos comunidades que acumulan años consecutivos de déficit hídrico. Si la sequía de este verano iguala o supera la de temporadas anteriores, el golpe en el precio será directo e inmediato.

Cómo proteger tu bolsillo ante la subida de hortalizas

Frente a la escalada de precios, el primer escudo del consumidor es la planificación de la compra. Comprar hortalizas de temporada y de proximidad suele ser más barato que las importadas fuera de ciclo. Los mercados municipales, las cooperativas agrícolas y los grupos de consumo directo ofrecen precios hasta un 30% inferiores a los del gran supermercado.

También ayuda variar el menú: sustituir temporalmente las hortalizas más caras por legumbres frescas o por aquellas que están en su pico de producción permite comer sano sin sufrir tanto el impacto del precio. Las hortalizas de hoja verde, como la lechuga o la acelga, han mostrado mayor estabilidad de precio en los últimos meses según el INE.

HortalizaSubida interanual (2025-2026)Riesgo por sequía
Tomate+15%Alto
Calabacín+34% (picos en origen)Muy alto
Pimiento+12%Alto
Berenjena+10%Medio-alto
LechugaEstable / leve bajadaBajo

El precio de las hortalizas en otoño: qué esperar tras el verano

Las previsiones no invitan al optimismo a corto plazo, pero sí hay margen para la recuperación en otoño. Si las lluvias de septiembre y octubre alivian la presión sobre los acuíferos andaluces y murcianos, la oferta de hortalizas puede estabilizarse antes de que acabe el año. El ciclo agrícola tiene su lógica, y la naturaleza siempre tiene la última palabra.

Lo que los analistas recomiendan, mientras tanto, es no esperar a que los precios bajen solos: diversificar la cesta, apostar por productores locales y reducir el desperdicio alimentario son las tres palancas que cualquier familia puede activar hoy. Las hortalizas seguirán siendo el núcleo de la dieta española; la clave está en comprarlas con más cabeza que nunca.

¿Por qué Julius Baer sobrepondera España y apuesta por estos dos sectores del Ibex?

Julius Baer ha decidido jugar fuerte en el mercado español. En un movimiento que reconfigura su estrategia de renta variable europea, la entidad suiza ha elevado la recomendación sobre España a sobreponderar, mientras rebaja al mismo tiempo la exposición a Alemania y Francia. La decisión, que se conoce en los últimos coletazos de la temporada de resultados empresariales y con las negociaciones sobre Irán aún sin acuerdo, coloca al Ibex 35 en una posición privilegiada dentro de las carteras del banco.

Julius Baer da un vuelco a su cartera europea

La firma con sede en Zúrich ha revisado sus preferencias geográficas en un contexto de creciente divergencia macroeconómica dentro de la eurozona. Alemania y Francia, hasta ahora dos pilares de la asignación de activos, pierden atractivo relativo según los analistas de Julius Baer. Por el contrario, España recibe un impulso que refleja tanto la mejora de sus fundamentales como un entorno más favorable para los sectores en los que el parqué madrileño está más expuesto.

El cambio de ponderación no es cosmético. Llega acompañado de un análisis pormenorizado de los sectores que mejor pueden aprovechar el nuevo ciclo económico. Y ahí es donde el banco suizo pone los focos sobre dos áreas concretas del Ibex 35.

Los dos sectores que brillan en el Ibex 35

Los analistas de Julius Baer identifican en su informe dos apuestas claras: la banca, y la energía. Ambos sectores acumulan argumentos sólidos para el tramo central de 2026. Las entidades financieras españolas se ven favorecidas por una curva de tipos que mantiene los márgenes de intermediación, mientras que la mejora de la calidad crediticia y la disciplina de costes añaden un colchón adicional. La banca mediana y los dos grandes grupos nacionales son los principales receptores de esa mejora de recomendación.

En paralelo, las compañías energéticas del Ibex 35 se benefician de la estabilidad regulatoria y de un escenario de precios del crudo y del gas que, pese a las tensiones geopolíticas, sigue generando flujos de caja elevados. El renovado apetito por los dividendos y las recompras de acciones completa un perfil que encaja con la estrategia de rentabilidad total que busca Julius Baer.

Por qué España se convierte en el destino preferido

El giro de Julius Baer hacia España no responde a un simple ajuste táctico. Detrás hay una lectura de fondo que diferencia al mercado español de sus principales competidores continentales. La economía nacional crece por encima de la media de la eurozona, apoyada en la demanda interna y en la fortaleza del sector servicios. Los presupuestos de hogares y empresas resisten, y la prima de riesgo se mantiene contenida incluso en un momento en el que el ruido político no falta nunca.

Esa combinación de crecimiento y estabilidad permite a los analistas suizos proyectar una mejora de los beneficios empresariales del Ibex 35 para los próximos trimestres. Frente a una Alemania lastrada por su dependencia industrial y una Francia con un déficit público bajo escrutinio, España ofrece una visibilidad que los inversores valoran cada vez más.

Sin embargo, el escenario no está exento de riesgos. La incertidumbre sobre el desenlace de la crisis de Irán podría elevar la volatilidad en los activos energéticos, y un estancamiento del crédito en Europa afectaría directamente a la valoración de la banca. Julius Baer pondera estos factores y, de momento, termina inclinándose por el sobrepeso español. El mercado interpreta la decisión como un voto de confianza matizado, pero firme.

La pregunta que queda en el aire es si otros grandes gestores seguirán el mismo camino. Con los resultados del primer trimestre recién digeridos y la temporada de verano acercándose, la reconfiguración de carteras no ha hecho más que empezar.

Un bilbaíno logra compatibilizar un trabajo a jornada completa con el subsidio de mayores de 52 años

Un juzgado de Bilbao ha reconocido el derecho de un trabajador a cobrar el subsidio para mayores de 52 años mientras trabaja a jornada completa. Es decir, la justicia avala que se pueda percibir esta ayuda de 480 euros al mes al mismo tiempo que se tiene un sueldo, si las circunstancias lo justifican. El fallo, adelantado por El Correo, abre una vía inédita y sienta un precedente que puede beneficiar a otros parados de larga duración.

Vamos al grano: la sentencia no anula la normativa del SEPE, pero sí interpreta la ley para un caso concreto en el que denegar la ayuda generaba una situación de desprotección. Y ahí está la clave. El subsidio para mayores de 52 años está pensado para quienes se quedan sin empleo cerca de la jubilación y tienen difícil recolocarse. Lo que pasa es que, a veces, la norma y la realidad chocan.

¿Qué ha pasado con el subsidio y el trabajo?

Un trabajador de Bilbao llevaba años encadenando contratos temporales que se extinguían y, entre medias, cobrando el subsidio para mayores de 52. Hasta que el SEPE le retiró la ayuda al detectar que había trabajado a jornada completa. La razón que le dieron: un empleo así genera ingresos superiores al 75% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), y el subsidio exige carencia de rentas.

Pero el Juzgado de lo Social número 3 de Bilbao no lo ha visto así. El juez considera que en este caso concreto —una trayectoria laboral marcada por la temporalidad y los periodos de paro—, mantener el subsidio es la única vía para sostener la carrera de cotización de cara a la futura pensión. Y ha fallado a favor del trabajador.

Lo que el SEPE veía como una incompatibilidad, el juzgado lo ha interpretado como una necesidad de protección. No es un cheque en blanco para cualquiera, pero sí un precedente con argumentos sólidos.

El fallo que cambia las reglas de juego

La sentencia se apoya en una realidad que muchos parados mayores de 50 conocen: los trabajos que aparecen son cortos, mal pagados y no siempre alcanzan para cotizar lo suficiente. El subsidio de mayores de 52 no es solo una paga mensual, es sobre todo un salvavidas para la futura pensión de jubilación. Porque el SEPE cotiza por el beneficiario el 125% de la base mínima mientras lo cobra.

Aquí es donde está el matiz que lo cambia todo. Si el SEPE te quita el subsidio porque has trabajado un tiempo a jornada completa, pierdes también esos meses de cotización. Y si después vuelves al paro, tu futura pensión se resiente. El juzgado ha entendido que en ciertos casos —cuando los contratos no dan estabilidad real y la carrera de cotización está en riesgo—, la compatibilidad entre trabajo y subsidio debe mantenerse.

La letra pequeña que abre una puerta a otros parados

Vamos por partes, porque esto es importante. La sentencia no modifica la ley, y el SEPE no ha cambiado sus criterios generales. La regla oficial sigue siendo que no se puede cobrar el subsidio si tienes un trabajo que genera ingresos por encima del 75% del SMI. Pero el fallo demuestra que se puede recurrir una denegación y ganar, si se dan circunstancias parecidas.

¿Qué circunstancias? El trabajador del caso de Bilbao arrastraba un historial de temporalidad, contratos que no le permitían cotizar de forma estable y una edad cercana a la jubilación. No era un empleo fijo y bien pagado que sustituyera la necesidad del subsidio, sino una racha de curros que le dejaban igual de desprotegido al cabo del tiempo.

Ojo aquí, porque es el detalle que cambia todo: el SEPE exige comunicar cualquier variación en la situación laboral, y si no lo haces te expones a una sanción y a tener que devolver lo cobrado. Este fallo no te exime de esa obligación. Lo que sí hace es darte un argumento si te deniegan el subsidio estando en una situación similar.

El error más común es asumir que, como ha salido esta sentencia, ya se puede trabajar y cobrar sin más. No es así. Hay que seguir comunicando los contratos al SEPE, y si te rechazan el subsidio, recurrir con asistencia legal. El precedente existe, pero cada caso necesita su pelea.

Un subsidio que cotiza más de lo que paga

Para entender la importancia del fallo hay que recordar qué es el subsidio para mayores de 52. Son 480 euros al mes, sí. Pero el verdadero valor está en la cotización para la jubilación. El SEPE ingresa por el beneficiario el 125% de la base mínima de cotización, que en 2026 está en 1.320 euros al mes. Es decir, el organismo cotiza por ti más de 1.600 euros mensuales mientras cobras apenas 480.

Para alguien que se ha quedado sin empleo a los 55 o 58 años y encadena contratos precarios, esto es un escudo. Si le quitas el subsidio porque ha trabajado tres meses a jornada completa en una campaña de verano, cuando vuelva al paro su futura pensión habrá perdido esos meses de cotización reforzada. El juzgado ha valorado precisamente esto: la desprotección sobrevenida.

En la redacción hemos hecho números: un año sin subsidio a los 58 años puede suponer entre un 4% y un 6% menos de pensión de jubilación. No es una cifra menor. Y en este caso, el trabajador no había rechazado una colocación estable, simplemente alternaba lo que salía y el SEPE le retiró la ayuda por un pico de ingresos puntual.

Lo que dicta la sentencia y lo que no

El fallo es firme para este trabajador, pero no es jurisprudencia del Tribunal Supremo. Eso significa que otros juzgados de lo social pueden fallar en el mismo sentido o no, dependiendo de los hechos de cada caso. Lo que sí hace es sentar una base argumental sólida para los abogados laboralistas que lleven casos parecidos.

La clave del fallo está en que el juez ha considerado el subsidio no solo como una prestación económica, sino como un mecanismo de protección de la carrera de seguro del trabajador. Una visión menos burocrática y más pegada a lo que sucede de verdad en el mercado laboral de los parados mayores de 50. No es poca cosa.

Lo que no hace la sentencia: modificar los requisitos generales del subsidio. Para pedirlo hay que tener 52 años o más, estar en desempleo, haber agotado la prestación contributiva, carecer de rentas propias que superen el 75% del SMI y cumplir el resto de condiciones que el SEPE detalla en su sede electrónica. La compatibilidad con un trabajo a jornada completa sigue sin estar reconocida como regla general.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: El subsidio se puede solicitar en los 15 días hábiles siguientes al agotamiento de la prestación contributiva. La sentencia no modifica este plazo.
  • Requisitos clave: Tener 52 años o más, estar en desempleo, haber agotado el paro y carecer de rentas que superen el 75% del SMI. La compatibilidad con trabajo solo se da por vía judicial.
  • 🌐 Dónde solicitarlo: En la sede electrónica del SEPE con certificado digital o Cl@ve, por teléfono o presencialmente en la oficina de empleo que corresponda.
  • 💰 Importe o coste: 480 euros al mes más la cotización para la jubilación del 125% de la base mínima, que en 2026 supone unos 1.650 euros mensuales de cotización.
  • ⚠️ Error a evitar: Dejar de comunicar al SEPE los contratos de trabajo por miedo a perder el subsidio. La ocultación provoca sanción y devolución de lo cobrado, mientras que recurrir una denegación con el precedente de esta sentencia es una vía legal.

Anthropic negocia una ronda de financiación de 30.000 millones de dólares para una valoración de 900.000

Anthropic ultima una ronda de financiación de 30.000 millones de dólares que la valoraría en 900.000 millones, según Bloomberg. La cifra, sin precedentes en la historia de las startups tecnológicas, reconfigura el mapa competitivo de la inteligencia artificial.

Claves de la operación

  • Una inyección de capital que diluye cualquier comparación histórica. Los 30.000 millones superan con holgura la suma de todas las rondas de financiación del ecosistema europeo de IA en el último lustro, confirmando la brecha atlántica.
  • Valoración que deja atrás a OpenAI y roza a las grandes cotizadas. Con 900.000 millones de dólares, Anthropic valdría más que Intel, Airbus o Samsung Electronics, sin haber cerrado aún el ejercicio fiscal con beneficios.
  • El regulador en el punto de mira: Bruselas y Washington vigilan. Una entidad de este tamaño en manos privadas dispara las alarmas sobre concentración de poder y posibles prácticas anticompetitivas, especialmente en la distribución de sus modelos a través de los hiperescalares.

El nuevo escalón de la IA generativa y la presión sobre los rivales

La operación, todavía en fase de negociación, eleva la apuesta en una guerra por el talento y la infraestructura. Anthropic, fundada en 2021 por antiguos miembros de OpenAI, se ha distinguido por su enfoque en la seguridad de la IA y una estructura corporativa de beneficio público (PBC) que, en teoría, limita el poder de los accionistas. Esa narrativa ha atraído a gigantes como Google y Amazon, que ya figuran entre sus inversores.

Según las fuentes consultadas por Bloomberg, el nuevo capital se destinaría a reforzar la capacidad de cómputo necesaria para entrenar la próxima generación de modelos, en un contexto donde la demanda de chips H100 de Nvidia sigue tensionando la cadena de suministro. El salto valorativo multiplica por seis el precio implícito de la compañía en apenas doce meses, lo que algunos analistas interpretan como un reflejo de la carrera armamentística más que de una mejora real en los fundamentales del negocio.

La noticia golpea directamente a OpenAI, que prepara su salida a bolsa con una valoración estimada de 450.000 millones. La diferencia de más del doble expone la paradoja de que la empresa que popularizó ChatGPT se vea ahora superada por su competidor directo en el mercado privado. Mientras tanto, Google y Microsoft observan cómo sus inversiones en startups de IA se convierten en moneda de cambio para asegurarse la distribución de los modelos en sus nubes, alimentando un círculo que la Comisión Europea ya ha empezado a investigar.

¿Burbuja o nuevo paradigma? Las cifras que avivan el debate

Una valoración de 900.000 millones para una compañía cuyos ingresos anuales no se conocen con precisión, pero que los analistas sitúan en torno a 1.000 millones de dólares, arroja un múltiplo de 900 veces, un nivel que ni siquiera las tecnológicas más sobrevaloradas de la burbuja puntocom alcanzaron. De hecho, en su apogeo, Cisco o Intel nunca superaron ratios de 30 veces ventas.

Los defensores de la operación argumentan que la inteligencia artificial es una tecnología fundacional, comparable a la electricidad, y que el ganador de esta carrera capturará un mercado de billones. Los escépticos, sin embargo, recuerdan que la monetización de la IA generativa sigue siendo incipiente, y que la mayoría de las empresas aún no ha pasado de pruebas piloto. La pregunta incómoda es cuánto tardará Anthropic en generar los 30.000 millones de beneficios necesarios para justificar su valoración al estilo tradicional.

En todo caso, el movimiento encaja en un patrón de concentración de capital que el sector tecnológico no veía desde los años de Facebook y Google. La gran banca de inversión, Goldman Sachs y Morgan Stanley a la cabeza, se frota las manos pensando en las futuras comisiones de salida a bolsa. Cosas que pasan en 2026.

El mercado está valorando expectativas de un monopolio tecnológico, no una compañía con beneficios presentes.

España, espectadora de un juego que se disputa en otra liga

Desde la óptica del ecosistema inversor español, las cifras de Anthropic resultan casi imposibles de asimilar. La suma de todo el venture capital captado por startups españolas en 2025 no llegó a 5.000 millones de dólares, una vigésima parte de lo que esta sola operación moviliza. Ni siquiera las grandes cotizadas del IBEX 35, con Telefónica, Indra o Amadeus, se acercan a semejantes valoraciones: la capitalización conjunta de las cuatro tecnológicas del selectivo apenas supera los 150.000 millones de euros.

Sin embargo, la influencia de esta ronda se filtrará de forma inevitable. Los centros de datos que Google y Amazon planean en Aragón y Madrid encontrarán en Claude uno de sus principales clientes, y la demanda de energía, agua y mano de obra cualificada tensionará los recursos locales. La dependencia de infraestructura de los hiperscalares estadounidenses es ya una realidad que el Gobierno no ha cuantificado en términos de soberanía digital.

La dimensión de la operación también debería reabrir el debate sobre la fiscalidad de las grandes tecnológicas en Europa. Con una valoración de 900.000 millones, Anthropic generará plusvalías millonarias para sus fundadores e inversores, la mayoría extracomunitarios. España, como mercado de consumo, aportará usuarios pero no capturará la base impositiva del valor creado, un desequilibrio que el marco de la OCDE apenas roza.

En esta redacción analizamos la noticia con la cautela de quien ha visto cómo las expectativas se adelantan a los resultados. La historia reciente de la tecnología está salpicada de empresas que alcanzaron valoraciones deslumbrantes sin negocio sólido (recordemos a WeWork o a la propia burbuja de las criptomonedas). El verdadero test para Anthropic llegará cuando el mercado le exija beneficios recurrentes, no solo promesas de un futuro dominado por la IA general. Mientras tanto, los inversores españoles harán bien en observar desde la barrera y aprender de los errores ajenos. Dejémoslo en un ‘ya veremos’.

El Senado de EE.UU. vota el jueves la Ley CLARITY: stablecoins reguladas, Bitcoin y Ethereum exentos de ser valores

El Comité Bancario del Senado de Estados Unidos ha hecho público el borrador de 309 páginas de la Ley CLARITY (Clarity for Digital Tokens Act), y este jueves —previsiblemente el 14 de mayo— se someterá a votación en el pleno. El texto aclara, por primera vez en una norma de este calado, que Bitcoin y Ethereum no serán considerados valores, establece un marco federal para las stablecoins y protege de forma explícita la autocustodia de criptoactivos.

La noticia ha insuflado optimismo en un mercado que llevaba años pidiendo certidumbre regulatoria. Las principales criptomonedas reaccionaron al alza en los mercados asiáticos, aunque con movimientos todavía contenidos a la espera del desenlace de la votación.

Qué propone la Ley CLARITY y por qué marca un punto de inflexión

El borrador define criterios de descentralización basados en el control efectivo del protocolo y en la distribución de su gobernanza. Si un activo digital cumple esos requisitos, la norma lo excluye de la supervisión de la SEC como valor financiero. En la práctica, eso otorga un salvoconducto a redes como Bitcoin o Ethereum y despeja el horizonte para muchas finanzas descentralizadas (DeFi).

Otro pilar es la regulación de las stablecoins. El proyecto obliga a los emisores a mantener reservas líquidas de alta calidad, auditables y proporcionales a los tokens en circulación. Además, les exige licencia federal o estatal, un régimen similar al bancario pero adaptado a la naturaleza digital de estos instrumentos.

Y en en un gesto hacia la comunidad cripto más ortodoxa, la ley CLARITY blinda la autocustodia: ningún regulador podrá prohibir a un ciudadano guardar sus propios criptoactivos sin intermediarios. Un detalle que ha sido recibido como una victoria simbólica.

Bitcoin y Ethereum: ‘no son valores’, el desenlace de un debate de años

Desde que en 2022 la SEC iniciara su ofensiva contra exchanges y proyectos, la clasificación de las criptomonedas como valores o materias primas ha sido la gran incógnita del sector. El expresidente de la SEC, Gary Gensler, evitó pronunciarse, aunque sí dejó claro que consideraba que la mayoría de los tokens eran valores. La Ley CLARITY corta ese nudo: otorga seguridad jurídica a los dos activos más capitalizados del ecosistema.

El mercado lo ha interpretado como un espaldarazo. Los volúmenes de negociación de los ETF al contado de bitcoin, aprobados en 2024, se dispararon ligeramente en las horas posteriores a la publicación del borrador, según datos de Bloomberg. Sin embargo, los analistas recomiendan cautela: el texto aún debe superar la Cámara de Representantes, y las elecciones legislativas de noviembre podrían alterar las mayorías.

Stablecoins con reglas claras: qué cambia para los usuarios

Para quien utiliza USDC o USDT a diario, la futura ley supondría una capa adicional de protección. Los emisores tendrían que publicar informes periódicos de reservas y someterse a auditorías externas. La norma también distingue entre stablecoins de pago —las que conocemos— y otros tokens vinculados a activos, y exige segregación de fondos para evitar situaciones como el colapso de TerraUSD en 2022.

Eso sí, la implementación no será inmediata. El borrador contempla un período de adaptación de 18 meses para los emisores existentes, un plazo que los juristas consideran razonable pero que dejará una ventana de incertidumbre durante la transición.

Análisis: el impulso político que necesitaba el cripto, pero sin bajar la guardia

La Ley CLARITY llega en un momento en que otras grandes economías —la Unión Europea con MiCA, Reino Unido o Japón— ya han avanzado marcos regulatorios. Estados Unidos corría el riesgo de quedarse rezagado y perder el polo de innovación que representan proyectos como Solana o Avalanche, que hasta ahora navegaban en un limbo legal.

Esta redacción cree que la norma es un avance sustancial, pero no resolverá todos los problemas. El diablo, como siempre, está en los detalles. La definición de descentralización se basa en umbrales cuantitativos que podrían quedarse obsoletos en un sector que evoluciona a una velocidad endiablada. Además, el tratamiento fiscal de las recompensas por staking —el mecanismo por el que se bloquean monedas a cambio de retornos— queda fuera del texto, un silencio que los inversores minoristas notarán en su próxima declaración de impuestos.

La votación del jueves es, sin duda, un hito. Pero la verdadera prueba será si el proyecto sobrevive al trámite de la Cámara y a las turbulencias que siempre acompañan a cualquier ley en año electoral.

Pensión media de los autónomos en 2026: los nuevos jubilados del RETA cobran 1.178 euros al mes

La pensión media de las nuevas altas de jubilación de autónomos ha alcanzado un máximo histórico de 1.178 euros mensuales en 2026, lo que supone un aumento del 47% respecto a lo que se cobraba hace solo diez años. Las cifras de la Seguridad Social confirman que la reforma del sistema de cotización por ingresos reales ya está dando resultados.

Un 47% más en diez años: el nuevo sistema de cotización está detrás de esta subida

El cambio no es casualidad. Desde enero de 2023 los autónomos cotizan en función de sus rendimientos netos y ya no eligen libremente su base. Esto ha permitido que quienes ganan más coticen más y, por tanto, acumulen una pensión más alta. En 2016, antes de la reforma, la pensión media de las nuevas jubilaciones del RETA apenas superaba los 800 euros mensuales. Hoy, una década después, se ha disparado un 47%.

La clave está en que la base de cotización determina directamente la pensión futura. El sistema anterior, basado en una “base elegida”, llevaba a la mayoría de los autónomos a cotizar por el mínimo para ahorrarse la cuota mensual. Ahora, la cotización se alinea con lo que realmente se ingresa y esto eleva la protección social de todo el colectivo.

Pero la mejora no será automática para todos. Los autónomos que lleven años en la base mínima arrastrarán esa huella en el cálculo de su pensión. Por eso los que están a 10 o 15 años de la jubilación tienen una oportunidad de oro: revisar y ajustar su base cuanto antes para que los últimos años de cotización –los que más pesan en el cálculo– reflejen ingresos reales.

Cómo te afecta si aún estás en activo

Los 1.178 euros de pensión media son un dato de las nuevas altas, es decir, de quienes se jubilan ahora. Si tú aún estás dado de alta en el RETA, esto te importa por lo que dice del futuro. El peor error es no mover ficha y dejar la base de cotización en el mínimo porque la cuota es más baja. El ahorro de hoy puede traducirse en 200 o 300 euros menos al mes durante la jubilación.

Para hacerse una idea concreta: un autónomo que en 2026 cotiza por la base mínima de 960,6 euros mensuales (rendimientos netos inferiores a 670 euros) paga una cuota de unos 230 euros al mes. Si sus ingresos reales le permiten cotizar por 1.500 euros de base, la pensión resultante será mucho mayor. La diferencia a largo plazo, si se empieza a tiempo, puede superar los 400 euros mensuales.

Y aquí va el dato para no dormirse: la Seguridad Social tiene en cuenta los últimos 25 años cotizados para calcular la pensión. Cada año que pases en la base mínima descuenta. Revisar la base ahora, aunque sea a media carrera, puede ser la decisión que marque el resto de tu vida.

La pensión de los autónomos, camino de equipararse a la de los asalariados (pero aún lejos)

El precedente pesa. Durante décadas, la pensión media del RETA estaba entre las más bajas del sistema, con diferencias de hasta 500 euros respecto a los trabajadores por cuenta ajena. En 2016, mientras la pensión media de los asalariados superaba los 1.200 euros, los nuevos jubilados autónomos apenas llegaban a 800. La brecha, aunque se está cerrando, sigue existiendo: la pensión media global de jubilación (sumando todos los regímenes) ronda los 1.450 euros, según los datos del Instituto Nacional de la Seguridad Social.

Los 1.178 euros actuales de los autónomos son un avance histórico, pero aún insuficientes para muchos. Con un SMI en torno a los 1.080 euros mensuales y el coste de la vida al alza, esta pensión deja poco margen tras pagar vivienda y suministros. Sin embargo, la tendencia es clara: a medida que más autónomos coticen por ingresos reales durante toda su vida laboral, la pensión media del RETA seguirá subiendo. Para los que empiezan ahora, la jubilación será notablemente mejor que para sus padres autónomos.

Lo que queda por hacer es mejorar la información. Muchos autónomos siguen sin ser conscientes de que pueden elegir la base de cotización que mejor se adapte a sus ingresos (siempre dentro de los tramos legales) y que hacerlo repercute directamente en su pensión. La herramienta de simulación de la Seguridad Social es un buen punto de partida, pero conviene complementarlo con asesoramiento específico si los ingresos son variables.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: No hay un trámite urgente, pero la jubilación se solicita con una antelación recomendada de tres meses; la base de cotización se puede modificar en cualquier momento, con efectos desde la presentación.
  • Requisitos clave: Tener la edad legal de jubilación (66 años y 8 meses en 2026, con menos de 38 años y 6 meses cotizados) y al menos 15 años de cotización, dos de ellos en los últimos 15.
  • 🌐 Dónde solicitarlo: Sede electrónica de la Seguridad Social (con certificado digital o Cl@ve); también presencial con cita previa en cualquier oficina del INSS.
  • 💰 Importe o coste: La pensión resultante depende de la base de cotización de los últimos 25 años; las nuevas altas de autónomos en 2026 alcanzan una media de 1.178 euros mensuales.
  • ⚠️ Error a evitar: No revisar ni modificar la base de cotización con suficiente antelación; asumir que la pensión será baja por defecto y no aprovechar la posibilidad de mejorarla.

Colonial prevé un trimestre sólido: mejora ingresos y mantiene la deuda estable

Inmobiliaria Colonial prevé un trimestre sólido, con mejora de los ingresos y deuda estable, según Javier Díaz – Senior Equity Analyst en Renta 4.

Con todo ello, Díaz considera que los resultados podrían ser recogidos de forma ligeramente positiva en cotización y reitera su recomendación de Sobre ponderar en Colonial en base a un precio objetivo de 8,30 euros por acción.

Colonial publicará sus resultados correspondientes al primer trimestre de 2026el próximo jueves 14 de mayo tras el cierre de mercado y ofrecerá una conference call el mismo día a las 18:30h CET (que podrá seguirse a través de su web).

La nota de Renta 4 hace pensar en que será un trimestre sólido gracias a la indexación de contratos, la fuerte contratación realizada en 2025 y el crecimiento de rentas “like for like”, además de la incorporación del activo alquilado a Ericsson en Madrid.

Además, la firma estima unos ingresos por rentas de 102 millones de euros (5%), un EBITDA de 76 millones y un beneficio neto de 52,4 millones. Aunque las desinversiones aún no impactarán completamente, la situación financiera sigue estable con un LTV del 37% y un rating BBB+ confirmado por la agencia de calificación financiera S&P.

Colonial: Jefferies aconseja Mantener, pero recorta el precio objetivo a 5,50 euros

Inmobiliaria Colonial: presidente Juan José Bruguera y consejero delegado Pere Vinolas
Inmobiliaria Colonial: presidente Juan José Bruguera y consejero delegado Pere Vinolas

Colonial: cifras previstas para el primer trimestre

Así las cosas, Díaz espera un trimestre sin grandes sorpresas desde el punto de vista operativo, pero manteniendo un buen tono en términos generales en base a:

1) la indexación de los contratos;

2) la elevada contratación llevada a cabo a lo largo de 2025 (147.580 m2 equivalentes a 64 millones de euros de ingresos anualizados) con release spread del 8% para el conjunto de oficinas en 2025 (16% en París; 4% en Madrid y 1% en Barcelona);

3) el crecimiento like for like (aproximadamente del 5% Renta 4 estimado) junto a la entrada en explotación del activo alquilado a Ericsson en Madrid Madnum (estimamos mejora de ocupación en la cartera de Madrid) a partir de enero 2026.

Por su parte, añade el analista de Renta 4, cabe señalar que en este trimestre aún no se registrará el impacto completo de las desinversiones llevadas a cabo por Colonial en el marco de su programa, en tanto que el mayor impacto sería la venta de Marceau 83 (aproximadamente 240 millones; 9,2 millones de rentas brutas anuales Renta 4 estimado), cuya desinversión efectiva se realizó a finales del primer trimestre de 2026.

Las rentas de Colonial crecerán un 1% en 2025, hasta los 394 millones de euros

Con todo ello, estimamos unos ingresos por rentas brutas de 102 millones de euros (5,0% frente al mismo periodo de 2025), un EBITDA de 76,0 millones (frente a 74 millones del mismo periodo de 2025) y un beneficio neto de 52,4 millones (frente a 55 millones del mismo periodo de 2025).

Por el lado del endeudamiento, en un trimestre en el que no habrá revisión del valor razonable de los activos, estimamos la ratio LTV permanezca estable en el 37%, en línea con la cifra pro-forma reportada por Colonial en la publicación de resultados anuales 2025 en febrero (37,1%), la cual ya recogía el impacto de las principales desinversiones realizadas durante el trimestre.

Igualmente, cabe destacar que el 29 de abril, la agencia de calificación financiera S&P confirmó el rating de Colonial de BBB+ con perspectiva estable.

En lo que llevamos de año, las acciones de Inmobiliaria Colonial suben poco más o menos un punto porcentual, lo que sitúa su capitalización de mercado en torno a los 3.376 millones de euros. A 5,40 euros por acción, la ratio P/E es de 9,6 veces beneficios esperados y su rentabilidad por dividendo es del 5,6%. Su nivel más alto en 52 semanas han sido los 6,34 euros, en tanto que si nivel más bajo en este periodo han sido los 4,84 euros.

Análisis de la guerra en Irán: Bloomberg TV revela que EE.UU. no tiene una ‘bala mágica’ y su estrategia falla

En su último análisis, Bloomberg Television desgrana la guerra con Irán sin tapujos. Mara Rudman, analista del programa, lanza una advertencia que ningún estratega en Washington quiere oír: no hay una “bala mágica” que resuelva este conflicto y cada opción sobre la mesa conlleva un coste demoledor. La diplomacia a corto plazo está en punto muerto y el programa nuclear iraní, lejos de retroceder, ha alcanzado niveles más alarmantes que nunca.

La retórica de Trump entierra la vía diplomática inmediata

Según el debate del canal, el presidente de Estados Unidos sigue calificando a los líderes iraníes de “locos” y “deshonrosos”, mientras se retracta de sus propias declaraciones previas. Para Bloomberg Television, esta manera de expresarse no solo aleja cualquier posibilidad de acuerdo en el corto plazo, sino que manda una señal peligrosa a todos los actores implicados. Con el estrecho de Ormuz bajo presión y la amenaza de una escalada militar, la falta de un canal de negociación serio vuelve el panorama más sombrío.

Como señala Rudman si el presidente proyecta deseos en vez de hechos, la diplomacia se convierte en teatro. La administración Trump insiste en que un bloqueo naval prolongado o nuevos ataques podrían forzar un cambio, pero la propia experta recuerda que no existen soluciones indoloras en este tablero.

El legado nuclear: de 3,67 % a un paso de la bomba

Uno de los golpes más duros del análisis es la comparación con el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés) firmado bajo la presidencia de Obama. Aquel pacto mantenía a Irán congelado en un enriquecimiento de uranio no superior al 3,67 % y un límite estricto de 300 kg de material. Hoy, según cifras que Bloomberg Television recoge de organismos internacionales, Irán acumula uranio enriquecido al 60 % —muy cerca del umbral para un arma nuclear— y supera los 441 kg de ese material. Rudman subraya que la retirada unilateral de Washington del acuerdo ha llevado a la situación más peligrosa de la última década.

El programa nuclear iraní no ha dejado de avanzar. La experta del canal es tajante: la distancia hasta un acuerdo crece en lugar de acortarse. La ironía, apunta Bloomberg Television, es que el presidente Trump se enfrenta ahora a un problema mucho mayor que el que heredó en 2016.

La desinformación presidencial y el uranio fantasma

La transmisión recuerda un episodio que revela la fragilidad informativa de la Casa Blanca. En un momento, Trump publicó en Truth Social que Irán había aceptado devolver su uranio altamente enriquecido a Estados Unidos. La realidad, según el propio equipo analista, es que ese material ni siquiera es accesible sin cooperación directa de Washington. Para Bloomberg Television, el presidente o bien fue mal informado o bien proyectó lo que deseaba que ocurriera, una práctica que repite a menudo en política exterior.

Esta dinámica, lejos de ser anecdótica, erosiona la credibilidad en las negociaciones. ¿Con quién y sobre qué bases se puede negociar si los datos de partida son ficticios? El análisis deja claro que la comunidad internacional observa con creciente escepticismo.

No hay bala mágica —sin juego de palabras— y cada opción tiene un coste extremo.

— Mara Rudman en Bloomberg Television

China en la cumbre de Pekín: aliado incómodo, no salvavidas

Mañana, el presidente partirá hacia Pekín para una cumbre pospuesta desde marzo. Bloomberg Television anticipa que Xi Jinping buscará sobre todo garantizar el flujo de energía del que depende China —aunque Pekín ha sabido hacer acopio de crudo y no está en una situación desesperada—, pero no hará concesiones de gran calado para ayudar a Estados Unidos. “Este es un conflicto iniciado por Washington”, remarca el análisis, y Pekín difícilmente se moverá de esa postura.

Un detalle adicional que despierta inquietud es que el secretario del Tesoro lidere estas conversaciones, algo inusual que sugiere que los intereses económicos pesan más que la agenda de seguridad. En ese contexto, las declaraciones de Trump sobre Taiwán —que discutirá las ventas de armas con Xi— añaden otra capa de incertidumbre. Según Bloomberg Television, el mandatario estadounidense ha retenido la entrega de material militar comprometido por el Congreso mientras mantiene diálogos con Pekín, algo que incomoda tanto a Taipéi como a los aliados que observan la evolución del frente ucraniano.

Una guerra de elección sin final feliz

El concepto de “guerra de elección” sobrevuela todo el debate. Frente a quienes sostienen que la presión máxima acabará doblando a Teherán, Bloomberg Television retrata un escenario donde cada movimiento del Pentágono o del Tesoro trae aparejados costes colaterales difíciles de asumir. Las sanciones elevan el precio del petróleo, el bloqueo naval tensa la alianza con consumidores asiáticos y los bombardeos selectivos no eliminan la capacidad de represalia iraní.

Las implicaciones para Europa y para la estabilidad del Golfo son inmediatas. Si Washington no encuentra una salida negociada realista, la región se encamina hacia un conflicto de desgaste en el que, paradójicamente, la amenaza nuclear original no desaparece, sino que se agrava.

Mientras el Air Force One despega rumbo a Pekín, la pregunta que deja flotando el análisis de Bloomberg Television es si alguien en el Salón Oval está dispuesto a pagar el precio que, según sus propios expertos, ninguna “bala mágica” puede evitar.

Puedes ver el análisis completo en Bloomberg Television:

SAP revoluciona la automatización empresarial con IA agéntica en Sapphire 2026

La dependencia del tejido empresarial español del software de SAP es casi un hecho fundacional de la digitalización corporativa en el país. La compañía alemana presentó ayer en su conferencia Sapphire 2026 la plataforma ‘Autonomous Enterprise’, que integra agentes de inteligencia artificial para automatizar procesos de negocio. El movimiento busca revitalizar un modelo de ingresos que enfrenta cuestionamientos sobre la rentabilidad de la IA en el software empresarial.

Claves de la operación

  • La cotización apenas reaccionó tras el anuncio. Las acciones de SAP cerraron prácticamente planas en la sesión, señal de que el mercado ya descuenta la IA como un imperativo estratégico, no como un factor diferencial de corto plazo.
  • Los rivales ya tienen agentes en producción. Microsoft, Salesforce y Oracle llevan al menos un año de ventaja en el despliegue de asistentes autónomos dentro de sus suites, lo que obliga a SAP a correr en un terreno donde la fidelidad de la base instalada es su única ventaja temporal.
  • El impacto en el ecosistema SAP español será inmediato. Grandes corporaciones como Telefónica o Santander se beneficiarán de la automatización, pero las consultoras y los socios tecnológicos locales deberán reciclarse a contrarreloj para no quedarse fuera del negocio de la implantación de agentes.

La automatización promete ahorros, pero el mercado sigue esperando el retorno de la inversión

SAP cifra en hasta un 40% la reducción de costes operativos en procesos financieros y de recursos humanos gracias a los pilotos realizados con clientes seleccionados. Los agentes de IA, que se desplegarán a partir del tercer trimestre de 2026, son capaces de ejecutar desde conciliaciones contables hasta la incorporación de nuevos empleados sin intervención humana directa.

Sin embargo, el escepticismo no ha desaparecido. En el vídeo difundido por Bloomberg durante la jornada, los analistas recordaban que más de la mitad de los proyectos de IA en el ámbito corporativo no han demostrado aún un retorno claro. La pregunta que planea sobre Sapphire no es si la tecnología funciona, sino si el cliente está dispuesto a pagar una prima por ella cuando las renovaciones de licencias ya suponen un gasto considerable.

Las cifras de inversión en I+D de SAP, que superaron los 8.000 millones de euros en 2025, respaldan la apuesta. Pero la presión por monetizar cada agente introducido en los módulos de ERP se ha convertido en una conversación recurrente entre los directores financieros que asisten al evento.

SAP quiere convencer a sus clientes de que no necesitan migrar: la IA ya viene incluida. La cuestión es si el mercado lo cree.

Los rivales que ya pisan el acelerador de los agentes autónomos

La competencia no se ha quedado quieta. Microsoft Dynamics 365 ya incluye copilots capaces de tomar decisiones en la cadena de suministro, Salesforce ha dotado a Einstein de autonomía para cerrar oportunidades comerciales y Oracle ha integrado agentes en su infraestructura de cloud. La ventana de oportunidad de SAP es estrecha, porque su principal activo —la enorme base instalada— también es su mayor riesgo: si los clientes perciben que la automatización no es exclusiva, el argumento para no migrar a un competidor se debilita.

En España, la consultora NTT Data, por ejemplo, ya está preparando a sus equipos para la integración de de los nuevos agentes. Otras firmas como Seidor e Inetum, con fuerte presencia en el segmento medio, aceleran la certificación de sus plantillas. La cuenta atrás para el canal de socios es de apenas doce meses antes de que los primeros proyectos de ‘Autonomous Enterprise’ lleguen a producción real en clientes del sector financiero y energético.

El síndrome de la dependencia alemana en el corazón de las empresas españolas

SAP aterrizó en España a mediados de los años noventa de la mano de las grandes privatizaciones y la entrada en la Unión Monetaria. Hoy, algo más del 80% de las compañías del IBEX 35 tienen su core financiero apoyado en algún módulo del fabricante alemán. La implantación de la plataforma ‘Autonomous Enterprise’ no hará sino profundizar ese vínculo, porque la automatización se convierte en un argumento más para alargar los ciclos de renovación de contratos.

Esta dependencia histórica tiene dos caras. Por un lado, los grandes grupos españoles accederán a una capa de eficiencia que puede ser determinante en sectores como la banca, donde cada punto básico de coste operativo cuenta. Por otro, el riesgo de bloqueo tecnológico (vendor lock-in) se intensifica, algo que ya ha llamado la atención del regulador europeo en el contexto de la Ley de Datos, que obliga a facilitar la portabilidad entre servicios en la nube.

Pese a ello, desde la patronal del sector TIC se observa la presentación de Sapphire con cautela. El verdadero campo de pruebas para la IA agéntica no serán los consejos de administración, sino los centros de servicios compartidos donde se procesan facturas, nóminas y pedidos. Si la promesa del 40% de ahorro se traduce en menos personal administrativo en esos centros, el debate superará el ámbito tecnológico y entrará de lleno en el laboral, como ya ocurrió con la automatización robótica de procesos hace una década.

Por ahora, la pelota queda en el tejado de SAP: cumplir los plazos de disponibilidad general que ha anunciado y demostrar con casos de uso medibles que la IA agéntica vale lo que cuesta. El próximo encuentro con analistas, previsto para septiembre, será la primera oportunidad de comprobar si el mercado ha empezado a comprar el relato.

Las nuevas sanciones de Trump obligan a las hoteleras españolas a salir de Cuba

Donald Trump sigue generando problemas para países donde no ha hecho grandes movimientos. Ahora es España donde, por el conflicto del presidente estadounidense con Cuba, el sector hotelero puede recibir una «bala perdida», pues entre los problemas de combustible de la isla —que reducen la posibilidad de visitas turísticas— y ahora la prohibición del Departamento del Tesoro estadounidense de hacer negocios con GAESA, puede obligar a las cadenas españolas directamente a cerrar sus hoteles en las playas del país caribeño.

Es un esfuerzo más del presidente estadounidense y de su secretario de Estado, Marco Rubio, para empujar por un cambio político en Cuba tras años de dictadura. Al mismo tiempo, hacerlo ahogando económicamente la isla caribeña no solo no ha empujado un cambio de modelo económico o político en el país caribeño, sino que ha castigado a las aerolíneas y hoteles que incluyen el destino en su plan de negocios.

Sumado a los problemas de las aerolíneas para mantener su reserva de combustible en los países cercanos a Cuba en mitad de la crisis del estrecho de Ormuz, lo cierto es que, incluso si no tuviesen la obligación de cerrar para evitar problemas con Estados Unidos, los hoteles españoles en la isla podrían verse en una situación delicada. El problema es que la decisión sobre GAESA acelera esta medida y no permite que puedan intentar atravesar la tormenta de la crisis del combustible.

Trump
Donald Trump. Foto: EP.

Y es que la cadena Gaviota, la más importante de Cuba, perteneciente a ese entramado y dirigida por el general Latuff, está asociada a las hoteleras españolas, que o rompen con ella o se enfrentan a durísimas sanciones del país estadounidense. Además, esto ocurre en un momento en el que las relaciones económicas y políticas entre España y Estados Unidos están en su peor momento, lo que complica que se negocien soluciones entre ambas partes.

LOS DAÑOS COLATERALES DE LAS SANCIONES DE ESTADOS UNIDOS

Lo cierto es que no debería ser una sorpresa que las sanciones de los Estados Unidos de Trump acaben afectando a negocios españoles. En el pasado, sus medidas sobre Venezuela o sobre Rusia han marcado las decisiones energéticas y las inversiones de algunas empresas del territorio ibérico. Es un dato clave que ahora afecta a los intereses del país en territorio caribeño.

Al mismo tiempo, el tener relaciones de negocios con las empresas cubanas llevaba tiempo siendo un riesgo para España. Los regímenes de ese tipo no ofrecen seguridad jurídica y no tienen respuesta cuando llegan situaciones como la que está generando la administración Trump. Al mismo tiempo, no hay duda de que el Gobierno estadounidense no está siendo tan calculador con estas decisiones como en el pasado; de hecho, sus medidas no solo han afectado a negocios de otros países, sino también a las empresas que han invertido en el turismo interno.

Ahora los afectados son las inversiones españolas en el Caribe. Es también un recordatorio del riesgo de las inversiones españolas en Latinoamérica. El presidente estadounidense ha coqueteado con la idea de fijar medidas similares, aunque no tan extremas, contra Colombia, México o Brasil. En esta circunstancia es difícil que se pueda preparar, pero también es un recordatorio de cara a la posibilidad de que estas medidas afecten también a otras empresas.

EL CASO DE LOS HOTELES DE CUBA

Lo cierto es que para las empresas del sector hotelero es un golpe doloroso. La situación no está bajo su control y bien pueden verse obligadas a tomar la decisión de cortar relaciones para proteger sus intereses en el país estadounidense, pues a pesar de los problemas que ha tenido el turismo internacional en territorio estadounidense en los últimos años, sigue siendo un negocio clave, sobre todo en un año mundialista.

7 ciudades históricas de Cuba: un viaje en el tiempo
Fotos de la Habana. Fuente, Agencias

Los departamentos jurídicos de las cadenas españolas implantadas desde hace lustros en la isla caribeña están analizando desde hace días los pros y contras de las medidas de la Casa Blanca. Todo hace indicar, según ha informado la web especializada Preferente, que se verán obligadas a deshacer los acuerdos firmados con Gaviota ante las duras y serias amenazas del Gobierno de Trump.

Heidi O’Neill asume el mando en Lululemon con la marca diluida y el fundador exigiendo cambios en la cúpula

La compañía deportiva Lululemon anunció el pasado 22 de abril que ya tiene nueva CEO. Heidi O’Neill llega a Lululemon como nueva directora ejecutiva, tras su desempeño como presidenta de consumidor, producto y marca en Nike. Una oportunidad para aportar experiencia de producto muy necesaria en una firma que necesita impulsar un reinicio de la marca.

En este sentido, la nueva CEO todavía está aterrizando en Lululemon, pero en la compañía deportiva los problemas siguen siendo los mismos. Es decir, una lucha por poder en curso que añade incertidumbre, y a su vez una productividad altísima que está lejos de tocar fondo, pero se espera una mejor visibilidad de la firma.

«Heidi O’Neill se unirá a la junta de Lululemon para asumir el cargo el próximo 8 de septiembre de 2026. Un nombramiento que se produce cuando la firma deportiva también ha añadido recientemente al CEO de Levi Strauss, Chip Bergh, a su junta directiva, lo que marca una mayor presencia del liderazgo de ropa en la compañía», apuntan desde Jefferies.

Lululemon
Heidi o’Neill, nueva CEO
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Fuente: Lululemon

LA BATALLA EN LULULEMON LLEGA A SU JUNTA

En este contexto, el cambio de liderazgo en la compañía deportiva se produce en medio de una mayor tensión con los inversores, ya que el fundador y principal accionista de la compañía deportiva, Chip Wilson, continúa su lucha, buscando reemplazar a tres directores, argumentando que la junta directiva carece de suficiente experiencia en productos y marcas.

Asimismo, hay que sumar que el fundador de Lululemon señala que se manejó mal la sucesión del CEO tras la salida de Calvin McDonald. «Se espera que el concurso llegue a un punto plano en la reunión anual de accionistas de Lululemon de 2026 (que históricamente se celebró en junio), donde los inversores votarán sobre los nominados del Sr. Wilson y los cambios de gobernanza propuestos», apuntan los expertos de Jefferies.

LA JUNTA DE LULULEMON NECESITA NUEVAS PERSPECTIVAS

Siguiendo esta línea, todavía es pronto, pero hay que observar realmente si la nueva CEO de Lululemon podrá aportar el músculo del producto que Lululemon necesita para restablecer realmente la marca deportiva. Bajo el mandato del anterior CEO, los fundamentos de la compañía sufrieron a medida que la diversificación de productos en categorías no esenciales diluyó la marca y llevó a los clientes a la competencia.

No obstante, la erosión cultural ha agravado el problema, y aunque O’Neill puede ayudar a imponer más disciplina y cohesión en torno a la arquitectura del producto, reconstruir la confianza internamente llevará tiempo. Los analistas reiteran que Lululemon «necesita un CEO que sea apasionado por el producto, pueda revitalizar a los empleados y aporte una perspectiva enfocada para impulsar una actualización de la marca muy necesaria».

logo de Lululemon Merca2
Logo de Lululemon. Fuente: Agencias

«No vemos que los niveles actuales sean sostenibles a través del cambio futuro, lo que significa que el riesgo a la baja de las revisiones de ganancias todavía está firmemente en su lugar. Nuestras estimaciones también muestran que las ventas por tienda en América del Norte cayeron un 9% en 2025 a 7,6 millones de dólares», expresan desde Jefferies.

Si bien Lululemon continúa ampliando la huella de sus establecimientos, estirando el enfoque operativo y amplificando el desapalancamiento del coste fijo. Sin un reinicio en torno al producto principal, una disciplina de inventario más estricta y un plan creíble para estabilizar, se espera que los fundamentos empeoren antes de que mejoren.

LOS PRODUCTOS DE LULULEMON PIERDEN ATRACTIVO

Tras el reciente anuncio de una nueva CEO en Lululemon, la marca todavía está luchando por establecer una identidad cohesiva en la mercancía y en el diseño del producto.

«El gran problema es que el surtido está cada vez más desordenado con ropa y calzado de bajo nivel de uso diario (es decir, camisetas de aspecto barato, zuecos de goma y pantalones cortos de hombre que caen por encima de la rodilla) que probablemente diluyan la marca y alienen al cliente principal, a quien la gerencia ha reconocido previamente que está perdiendo«, certifican los expertos.

Después de una desaceleración constante, la consideración de compra de Lululemon se volvió negativa en marzo
Después de una desaceleración constante, la consideración de compra de Lululemon se volvió negativa en marzo

Fuente: Jefferues

Por otro lado, el próximo desafío que encara Lululemon es el aumento de los costes materiales. Históricamente, el aumento y la volatilidad de los precios del petróleo se han traducido en mayores costes de materias primas. Asimismo, cuando los precios del petróleo siguen siendo altos e inestables, los productores a menudo reducen la producción.

Los analistas esperan que los fabricantes de equipos originales absorban una parte significativa de la inflación de los costes. Las marcas de ropa deportiva como Lululemon permanecen expuestas a la presión incremental del margen bruto a medida que las limitaciones de suministro se extienden por la cadena de valor.

Iberdrola eleva a 450 MW su capacidad eólica en Italia con un nuevo parque

Iberdrola supera ya los 450 megavatios eólicos en Italia. La compañía ha conectado un nuevo parque en el sur del país, en la región de Apulia, , que eleva la capacidad total renovable de la utility española en el mercado transalpino. Con este movimiento, Iberdrola consolida su presencia en uno de los mercados europeos con mayor potencial de crecimiento renovable.

El nuevo parque que redondea la cartera italiana

El nuevo proyecto —cuyo nombre no ha trascendido— se suma a una cartera que ya rozaba los 400 MW. Iberdrola ha descrito la incorporación como un paso natural dentro de su plan de expansión en el país. Los detalles técnicos son escasos, pero fuentes del sector apuntan a que el parque emplea aerogeneradores de última generación, con potencias unitarias superiores a los 5 MW. La operación se enmarca en el plan de inversión en renovables de Iberdrola para 2026, que prioriza Italia, Francia y Alemania.

Italia se ha convertido en un destino estratégico para las grandes energéticas europeas. El país ha acelerado sus subastas de capacidad renovable, con precios que han atraído a competidores como Enel, Engie o la propia Iberdrola. La cuota de la compañía en el mix eólico italiano sigue siendo modesta —apenas un 4% del total instalado—, pero el crecimiento en los últimos dos años supera al de cualquier otro operador extranjero.

Implicaciones para el negocio internacional de Iberdrola

La expansión italiana no es un hecho aislado. Iberdrola está a punto de cerrar el ejercicio con más de 2.000 MW renovables en construcción fuera de España. El mercado italiano, con su dependencia del gas y sus ambiciosos objetivos de descarbonización para 2030, ofrece un colchón de demanda a largo plazo que pocas economías europeas pueden igualar. No obstante, la competencia es feroz.

El regulador italiano, ARERA, ha reducido progresivamente los incentivos a las renovables, apostando por esquemas de mercado. Eso eleva el riesgo para los operadores que no logren firmar contratos bilaterales de compraventa de energía (PPA). Iberdrola ha sido hábil en este terreno: en 2025 cerró un PPA con un gran consumidor industrial por 150 MW, lo que le permite estabilizar ingresos sin depender de las subastas gubernamentales.

¿Una apuesta sensata o una travesía expuesta a la volatilidad regulatoria?

La estrategia italiana de Iberdrola tiene sentido sobre el papel. Pero conviene no perder de vista los riesgos. El marco regulatorio italiano es conocido por sus giros inesperados. En 2023, el gobierno de Meloni introdujo un impuesto extraordinario sobre los beneficios de las energéticas que pilló por sorpresa a todo el sector. La tensión entre Bruselas y Roma por la política energética añade otra capa de incertidumbre.

Con todo, el historial de Iberdrola invita a un optimismo comedido. La compañía ha demostrado capacidad para sortear trabas regulatorias en mercados complejos como Brasil o México. En Italia, la combinación de parques eólicos con proyectos de almacenamiento (baterías) podría ser la próxima frontera. Si Iberdrola logra replicar la fórmula del PPA y diversificar la tecnología, la apuesta italiana puede acabar siendo uno de los aciertos más discretos de su estrategia internacional.

Por ahora, el dato es claro: 450 MW eólicos y una senda de crecimiento que no parece agotarse. Otra señal de que la renovable europea, pese a las turbulencias políticas, sigue atrayendo capital de calidad.

Foro Nuclear: «Mantener la operación de nuestras centrales es imprescindible para garantizar la autonomía energética»

Este es el principal mensaje transmitido por la nueva presidenta del Foro Nuclear, Marta Ugalde que en su nuevo cargo ha expresado la importancia de la energía atómica para el conjunto del sistema energético Español. Un mensaje que se enmarca dentro de la presentación del ejercicio de energía nuclear durante 2025, donde ésta se ha posicionado como un recurso clave en la garantía de suministro de forma síncrona y libre de emisiones.

La energía nuclear se posiciona como una de las tecnologías con mayor rendimiento del mix

El informe sostiene que la energía nuclear pese a representar tan solo el 5,21% de la potencia instalada de todo el sistema energético español, ha registrado un total de 7.284 horas equivalentes en funcionamiento a plena potencia. Es decir, ha tenido un rendimiento superior a otras tecnologías como la eólica o la solar fotovoltaica.

Marta Ugalde, presidenta del Foro Nuclear. Fuente: Foro Nuclear.
Marta Ugalde, presidenta del Foro Nuclear. Fuente: Foro Nuclear.

Por otro lado, la producción eléctrica neta de origen atómico ha alcanzado los 51.846 GWh durante 2025, lo que representa el 19,05% de toda la electricidad generada en España y el 25,56% de toda la producción libre de emisiones de CO2. De este forma, la energía atómica durante 2025 se consolida como una de las principales fuentes de generación limpia del país, manteniendo por decimotercer año consecutivo una aportación cercana al 20% del consumo eléctrico nacional.

El informe también pone el foco en el papel estratégico de las centrales atómicas en un contexto de creciente electrificación y fuerte expansión renovable. Datos recogidos por Foro Nuclear, la demanda eléctrica nacional aumentó un 2,8% respecto al ejercicio anterior, mientras que la potencia instalada del sistema alcanzó los 136.472 MW, impulsada especialmente por el crecimiento de la energía solar fotovoltaica, que añadió más de 8.600 MW en un solo año.

El futuro de Almaraz se sabrá en junio

Sin embargo, el documento advierte de que el incremento renovable no elimina la necesidad de tecnologías capaces de aportar estabilidad permanente al sistema. En este sentido, el informe pone en el centro el futuro de la central de Almaraz, que es el primera de todas las centrales en cerrarse dentro del calendario establecido por el PNIEC.

A modo de recordatorio, el 30 de octubre del año pasado, los propietarios de la instalación solicitaron oficialmente al Ministerio para la Transición Ecológica la ampliación de la autorización de explotación de ambas unidades hasta junio de 2030. Posteriormente, el Ministerio remitió la petición al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para la emisión del informe preceptivo de seguridad.

La Sociedad Nuclear Española confía en que el CSN prorrogará el cierre de las nucleares
Central de Almaraz. Fuente: Iberdrola

En este contexto, el informe pone en valor el peso de Almaraz dentro del sistema eléctrico nacional, ya que durante 2025, las dos unidades de la central generaron conjuntamente 15.618 GWh brutos, lo que supone más del 7% de toda la demanda eléctrica anual española. Además, el Foro recuerda que la instalación mantiene el nivel 1 de excelencia de la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO), situándose entre las centrales con mejor desempeño del mundo.

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Por ello, desde el Foro Nuclear, han admitido que no esperan sorpresas negativas del informe del CSN. Una documentación técnica, que según ha adelantado la nueva presidenta del Foro, Marta Ugalde se espera que pueda publicarse en junio, un documento que será determinante para conocer si la instalación reúne las condiciones de seguridad necesarias para prolongar su operación hasta 2030.

Por otro lado, en el ámbito internacional, el informe señala que la energía nuclear continúa creciendo a nivel global, ya que a cierre de 2025 existían 413 reactores nucleares en operación en 31 países y otros 70 reactores en construcción. Solo durante el último año se iniciaron siete nuevos proyectos nucleares en China y Rusia, mientras que Estados Unidos mantiene ya 20 reactores autorizados para operar hasta los 80 años. Foro Nuclear interpreta esta evolución como una evidencia de que las principales economías industrializadas están reforzando el papel de la energía nuclear dentro de sus estrategias de autonomía energética y descarbonización.

En definitiva, Foro Nuclear defiende con estos resultados la importancia de la energía atómica, como una tecnología capaz de garantizar estabilidad de red, precios más competitivos y seguridad de suministro durante el proceso de transición energética.

J.P. Morgan Private Bank: el mercado infravalora el impacto positivo de la IA

J.P. Morgan Private Bank sostiene que el mercado está infravalorando el impacto positivo de la Inteligencia Artificial, que podría reducir costes y aumentar la productividad, generando oportunidades en centros de datos, mercados privados y sectores ligados al desarrollo tecnológico.

También, que la tensión geopolítica y la reorganización económica mundial ya no son episodios aislados, sino un cambio estructural que favorece inversiones en defensa, recursos naturales, oro y mercados emergentes.

Por último, el banco estadounidense alerta de que las crisis encadenadas mantendrán la presión inflacionaria, por lo que recomienda ampliar la exposición a activos reales, infraestructuras, inmobiliario y estrategias alternativas para proteger las carteras.

Todo ello aparece en su informe Perspectivas de Inversión Global a Mitad de Año 2026: Promesas y Presiones, un análisis de los factores que están reconfigurando los mercados mundiales en el ecuador de un año decisivo.

A principios de 2026, identificamos la fragmentación global, la inflación y la inteligencia artificial como los factores determinantes que configuran el panorama de la inversión, y los meses transcurridos desde entonces no han hecho más que acentuar su relevancia. A medida que estos temas confluyen y se intensifican, exigen un replanteamiento fundamental sobre cómo se construyen, protegen y hacen crecer las carteras”, afirma Grace Peters, codirectora de Estrategia de Inversión Global de J.P. Morgan Private Bank.

“El mayor riesgo al que se enfrentan los inversores hoy en día no es la volatilidad en sí misma, sino el impulso de reaccionar de forma exagerada ante ella. En momentos como estos, el instinto de retirarse a un segundo plano puede ser la decisión más costosa de todas. Incluso en un contexto de profunda incertidumbre geopolítica global, los mercados han seguido alcanzando máximos históricos. Mantener las inversiones de forma intencionada, en consonancia con un plan disciplinado a largo plazo, es lo que distingue a las carteras resilientes del resto”, afirma Stephen Parker, codirector de Estrategia de Inversión Global de J.P. Morgan Private Bank.

Inteligencia Artificial (IA). Fuente: Pexels
Inteligencia Artificial (IA). Fuente: Pexels

J.P. Morgan. Fragmentación: cambio estructural, no crisis aislada

El cierre del estrecho de Ormuz constituye la mayor crisis de suministro de petróleo desde la Segunda Guerra Mundial. Para los inversores, es importante entender lo que esto representa: no se trata de un hecho aislado, sino del último capítulo de una reordenación estructural de la economía mundial, que se aleja de la eficiencia para centrarse en la seguridad y la resiliencia.

Los mercados ya han comenzado a descontar este cambio. Las acciones del sector europeo de defensa duplicaron su valor en 2025, las acciones de recursos naturales subieron más del 30 % y el oro se ha disparado un 130 % en tres años. La pregunta para los inversores no es si la fragmentación es real, sino si las carteras están preparadas para ella.

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Los inversores deben mantener un equilibrio delicado: no reaccionar de forma exagerada a los titulares a corto plazo, pero tampoco ignorar los cambios a largo plazo. Vemos oportunidades atractivas en los mercados emergentes, en las inversiones relacionadas por la seguridad y en los líderes nacionales que están surgiendo en todos los frentes de un mundo que se divide”, afirma Grace Peters.

Inflación: las crisis sucesivas son la nueva realidad

Incluso antes del conflicto en Irán, la inflación en EE. UU. rondaba el 3 %. La subida de los precios de la energía no ha hecho más que agravar un problema estructural: a lo largo de la década de 2020, los precios al consumo en EE. UU. han subido más de un 25% en términos acumulados, mientras que la renta fija básica solo ha generado una rentabilidad del 5%. Dado que tanto los bonos como las acciones se han desplomado de forma significativa desde que comenzó el conflicto, los inversores necesitan un conjunto de herramientas más amplio, que incluya activos reales, estrategias activas y un plan disciplinado diseñado para resistir la presión inflacionaria, no solo para capear un ciclo.

La inteligencia artificial (IA) podría resultar ser una de las fuerzas des inflacionistas más poderosas de esta generación Imagen: Merca2
La inteligencia artificial (IA) podría resultar ser una de las fuerzas des inflacionistas más poderosas de esta generación Imagen: Merca2

Las acciones vinculadas a las materias primas, las infraestructuras globales y el sector inmobiliario ofrecen flujos de caja resistentes a la inflación e, históricamente, han generado rendimientos anualizados del 8% al 12% en diferentes contextos de inflación. Sin embargo, casi el 80 % de las family offices encuestadas afirmaron no tener exposición a infraestructuras, a pesar de expresar su preocupación por la inflación”, comenta Stephen Parker, que concluye: “Los fondos de cobertura macro y las estrategias de valor relativo —que generaron rendimientos positivos en 2022 cuando tanto las acciones como los bonos cayeron— siguen siendo un complemento importante”.

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Inteligencia artificial: se está subestimando el súper ciclo

La inteligencia artificial (IA) podría resultar ser una de las fuerzas desinflacionistas más poderosas de esta generación, al reducir el coste de los conocimientos especializados y aumentar la producción económica sin necesidad de mano de obra adicional. Sin embargo, el discurso predominante sigue centrado en la disrupción: el desplazamiento de la mano de obra, el desempleo y la destrucción de los modelos de negocio.

La IA está aliviando la limitación de los conocimientos especializados, al igual que la electricidad alivió la limitación de energía y el ordenador alivió la limitación de la información. El alcance de su impacto es difícil de valorar y es precisamente por eso por lo que los mercados tienen dudas al respecto. Nuestra recomendación es posicionarse en los sectores que se benefician de la expansión de los centros de datos, explorar los mercados privados y evitar los sectores tradicionales vulnerables a la disrupción”, afirma Grace Peters.

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