Los ODS plantan un pulso al covid y salen más fortalecidos

En 2015 los principales líderes mundiales se dotaron de una agenda política para desarrollar una serie de acciones sociales hasta 2030. Así nacieron los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos eran las guías. Pero en 2020 saltaron las alarmas. Una pandemia sanitaria global atentaba contra la base de este proyecto. Por suerte, tanto empresas como administraciones públicas han conseguido sobreponerse y, lo que parecía una piedra en el camino, se ha convertido en un impulso para la próxima década.

Con la ambición de analizar la evolución y prospección de estos objetivos, MERCA2 ha llevado a cabo una mesa redonda: ‘ODS: presente y futuro a mitad de camino‘. En ella han participado ponentes de primer nivel para situar en perspectiva cómo han evolucionado los ODS, y qué podemos esperar para cumplir la Agenda 2030. Han participado la directora de Medio Ambiente y Responsabilidad Social de Naturgy; Nuria Rodríguez; la directora general de Fundación Seres, Ana Sainz; y el socio responsable de Sostenibilidad y Buen Gobierno en KPMG España, Ramón Pueyo.

Para Nuria Rodríguez “si no hubiera sido por el covid, se hubiera podido decir que el balance en varios de los ODS han tenido un avance más que reseñable”. Como ejemplo, señala que en Nartugy han tenido progresos muy importantes en los objetivos 7, 11 y 13. Son los que tienen que ver con la energía asequible, las ciudades sostenibles y la acción por el clima. Lógicamente puntos muy imbricados en la propia esencia de una compañía energética. Aunque Rodríguez confiesa que se debe hacer un esfuerzo adicional. El covid, asegura, ha podido ralentizar el ritmo, y por eso cree que “como empresas tenemos una posibilidad de acelerar las acciones que había en marcha y recuperar este tiempo perdido”.

“En 2015 se cambió la mentalidad de reguladores, empresas e inversores sobre las políticas de desarrollo sostenible”

En ese ámbito corporativo, Ana Sainz señala que “en estos cinco años, en comparación con la agenda anterior, ha habido un liderazgo por parte de las empresas. La agenda ha sido más universal, todos teníamos que participar”. Y para la directora general de Seres, “el gran avance ha sido el entendimiento entre instituciones y empresas”, y pone también el ejemplo de su propia fundación en ese dimensionamiento social.

Por último, en esa foto fija desarrollada en la mesa redonda sobre el punto de partida, Ramón Pueyo es muy tajante: “La agenda 2030 ha sido trascendente”. Asume que “en 2015 se cambió la mentalidad de reguladores, empresas e inversores sobre las políticas de desarrollo sostenible“. Aunque lo mejor para su evolución ha sido que “desde el punto de vista de las compañías se les ofrece un marco de referencia creíble y les hace a pensar que los ODS les ayudan a dibujar como será el mundo dentro de muchos años”.

UN ALTO EN EL CAMINO

Tras los primeros cinco años de ODS, de repente llegó el covid. Desde Naturgy, explica Nuria Rodríguez, lo primero que hicieron fue volcarse en las personas que necesitaban ayuda. “Esto nos ha enseñado a ahondar en los compromisos que tenemos como empresa”. De hecho confiesa que ahora mismo la consecución del propio Plan Estratégico y los objetivos de sostenibilidad están imbricados. Y más como compañía dedicada a la energía.

Del mismo modo, estima que “la colaboración público-privada debe avanzar a otra dimensión. Sabiendo las competencias de cada cual, estos retos solos son imposibles de conseguir caundo se da esta colaboración; lo cual no implica que los roles vayan a cambiar”.

“La colaboración público-privada debe avanzar a otra dimensión”

Algo en lo que la directora general de Seres está muy de acuerdo. Asevera que el sector privado ha ejecutado un gran papel durante la pandemia, aunque todo venía de lejos. “La empresa ha respondido de manera satisfactoria; y esto ha sido gracias a que llevan tiempo transformándose”.

¿Hubo miedo en algún momento? Ramón Pueyo es sincero: “Cuando llegó el covid se pensó que las presencia de la problemática social iba a desaparecer; pero ha sucedido lo contrario. Esta crisis ha puesto de manifiesto que hay riesgos externos a los que hay que poner atención. Por ello, lejos de desaparecer la agenda 2030, lo que ha cobrado es una mayor importancia”. Así, el socio de KPMG España lo ve muy claro: “Nada nos hace pensar que esta agenda retroceda”.

UN FUTURO POR CONQUISTAR

La directiva de Naturgy es muy clara: “Quien no se crea de verdad en sus estrategias alrededor de los ODS, realmente se va a quedar fuera”. En su propia compañía, confiesa que “no se plantea la creación de una estrategia de al margen de los ODS. Eso sería un error absoluto.”

Cree que “los cambios que se produzcan deberán adaptarse a los objetivos sostenibles. El 2030 es una referencia temporal, que fija objetivos, pero lo que está claro es que estos objetivos han venido para quedarse”.

“Esto no es una cuestión de ir cumpliendo poco a poco, esto es un cambio radical en la manera de vivir”

Y sobre temporalidad, Ana Sainz, aclara que “esto no es una cuestión de ir cumpliendo poco a poco, esto es un cambio radical en la manera de vivir y hacer empresa. Y en ese cambio radical no vale con pequeñas iniciativas. Las empresas deben liderar ese cambio”. Para conseguir esto lanza un mensaje: “Lo primero que hay que creerse es que este el modelo que nos hará sostenibles. En solitario no se llegará a cumplir”.

Para concluir, Ramón Pueyo lanza un mensaje de optimismo: “Lo que espero en 2025 es que podamos hablar de cuáles son los siguientes objetivos porque ya hayamos cumplido en esa fecha”.