okupas
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Andan Pablo Casado y Santiago Abascal peleando por parecer el más intransigente hacia la ocupación o contra los ‘okupas’. Y en la misma batalla, en este caso por audiencia y millonarios anuncios, se encuentran Ana Rosa Quintana y Susanna Griso.

Ambas divas matinales rascan décimas de share gracias a convertir “un problema en el problema” de España, tal y como tituló de forma acertada La Marea. Y es que los mismos profesionales que omiten la corrupción monárquica, ¡faltaría más!, ahondan con evidente clasismo en un asunto que en algunos medios contiene trazas de xenofobia y aporofobia.

EL PENÚLTIMO DE LA FILA: OKUPAS

Escribe Jonathan Martínez en Gara: “Dicen que cuando el sabio señala la luna, el necio mira el dedo. En verano de 2017, los jóvenes señalaban la luna de la precariedad laboral y los medios miraban el dedo de las pintadas. Ahora, los activistas señalan la luna de los desahucios mientras los medios atienden al dedo de los vecinos conflictivos”.

Y añade: “Pero la mirada extraviada de la prensa no responde a ninguna clase de necedad sino a una calculada estratagema. La defensa del gran propietario. La demonización de la pobreza. El odio inducido del penúltimo contra el último”.

Cierto es que el asunto no es solo ideológico: existe un gran negocio gracias a asustar a millones de españoles. Un negocio a nivel electoral, véase cualquier formación conservadora que juega con la seguridad como único derecho indispensable, y un negocio a nivel mediático.

Y es que las teles, radios y periódicos hacen suculenta caja con una cortina de humo con la que, con morbo y sin rigor, se evita hablar sobre otros ‘okupas’ VIP o sobre la gestión de una crisis sanitaria que está dejando escasos aprobados políticos.

ESPAÑA Y LOS OKUPAS

En un país con tres millones y medio de hogares vacíos el problema, según las teles, parece ser que se ocupan viviendas. Estarán muy felices en la célebre familia March, que hace tres años invirtieron más de 500 millones de euros en la matriz de Securitas Direct, que junto a Prosegur está alargando su agosto en el Estado con más alarmas del mundo (según el propio director financiero de Securitas).

Y también hacen su agosto en ‘El programa de Ana Rosa’, que anunció nueva temporada con varios reportajes de investigación, ninguno de ellos hablaba sobre Juan Carlos I o los empresarios que le rodeaban.

Porque la reina de las mañanas está pendiente de otros asuntos: ’24 horas con un okupa’, elaborado por Miquel Valls; ‘La ocupación sin K’, que ahondará en las diferentes formas en las que ésta se produce; una pieza sobre ‘desokupación’; y un cuarto reportaje sobre la actuación policial ante los incívicos, explicaban en nota de prensa.

ENFADOS QUE DELATAN

La sustituta veraniega de Ana Rosa, Patricia Pardo, solo perdió una vez los papeles este verano. ¿Contra algún poderoso? Para nada. Lo hizo contra los 87.500 okupas que dice que existen en España: “87.500 jetas en su gran mayoría como esta señorita. Nos gustaría que se le pudiese ver el rostro, pero tenemos que actuar con mucha cautela y no podemos hacerlo”.

Pardo se calentaba: “Va perfectamente maquillada, bien vestida, la manicura perfecta… Y acaban de escuchar lo que esta señora le acaba de explicar a la propietaria de la casa, ¿que si no tienen abogado para hablar entre ellos? Le explica que no tiene legitimidad para denunciarla, cosa que es verdad, pero además le habla con un descaro y una falta de respeto que es indignante”.

El asunto fue a más: “Vamos a dejar las palabras y pasar a los actos porque ya vale la gracia de los okupas”. La reina veraniega de las mañanas ha aprendido bien de AR, que arrancó la temporada con protesta por las leyes que ampararon a unos okupas en Utebo: “El juez ha sido muy considerado porque a ti te ocupan la casa y no puedes entrar a por tus cosas…”.

RACISMO Y CLASISMO

Oskar Matute, de Euskal Herria Bildu, replicó a Vox al relacionar ocupación con inmigración y pobreza. El diputado vasco fue tajante: “Si miramos la ley, veremos que a la primera cuestión, si existe el riesgo de que a alguien le desposean o invadan su vivienda, incluso la vacacional, lo que veremos es que no. Que eso no es ocupación, que es allanamiento de morada, que está tipificado en el código penal y que eso tiene un desahucio urgente e inmediato por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado“, explicó.

Y añadió: “Pero en cualquier caso, para aquello que no es morada, para aquello que entraría en el delito de usurpación, existe el desahucio exprés, y eso ustedes también lo saben, que existe el desahucio exprés. Pero a ustedes les da igual porque su propósito no es entrar a este debate, sino la generación de un fantasma, de un espantajo que sirva para alimentar sus propósitos más íntimos y diría yo que más perversos“.