Decimos en el titular que el Grupo Libertad Digital se prepara para cumplir la mayoría de edad, pero de facto ya la ha cumplido. Y es que en noviembre del 99 nació la revista ideológica ‘La Ilustración Liberal’, alumbrada por un grupo de liberales que se reunían en Albarracín con el patrocinio intermitente de Zaplana y Alierta.

Federico Jiménez Losantos era el líder de aquel proyecto, que repitió en la red en pleno estallido del “puntocom” con Liberad Digital, periódico online que el 8 de marzo veía la luz (tan solo cuatro días antes de la mayoría absoluta de Aznar). Junto al locutor participaron en el proyecto Javier Rubio, Alberto Recarte o Julio Ariza, todos ellos a día de hoy fuera del mismo. Tan solo se quedó Federico, al que también le abandonó el que parecía su inseparable compañero César Vidal. Pero aun así el turolense ha seguido siendo el sostén del multimedia como funador, ideólogo, estrella, accionista y presidente.

La motivación que llevó a Federico a lanzar este proyecto lo resumía él mismo en un demoledor ensayo, “Aznar y los medios de comunicación publicado en el octavo número de la citada revista en papel: “En cambio, de los medios y periodistas independientes, de derecha o izquierda, que apoyaron más desinteresadamente a Aznar contra González no está quedando, no queda ya, con las características de los primeros años, apenas nada y apenas nadie. Sería poco respetuoso con la verdad decir que Aznar ha cumplido una sola de las promesas de transparencia informativa, despolitización de los medios, respeto a la independencia profesional y favorecimiento de la pluralidad ideológica que hizo infinitas veces, en público y en privado, durante los años 1989-1996”.

Continuaba, “por el contrario, sería falsear escandalosamente la realidad no reconocer que su papel ha sido y está siendo decisivo en el proceso de uniformización empresarial y cloroformización ideológica que está sufriendo o ha sufrido ya el sector considerado de Centro o de Derecha, en prensa, radio y televisión. El PSOE entró a matar de frente aunque cobardeando, yéndose de la suerte. Pero el que ha rematado al pobre animal por la espalda, eficaz y sañudamente, es el PP“.

La desconfianza de Federico

Antes de esta contrastada desconfianza, Federico ya había dejado escrito en el prólogo de su libro ‘Contra el felipismo’ las dudas que le suscitaba el PP en materia de medios de comunicación por los movimientos de algunos cuadros medios cuando parecía que iban a lograr el triunfo en el 93.

Un triunfo que se le escapó a Aznar tras el cuarto triunfo de Felipe González: “Los aspectos más negativos de los dirigentes del PP se pusieron de manifiesto en las semanas anteriores a las elecciones, cuando lo risueño de las encuestas y los nervios del Establecimiento felipista, empezando por el Imperio de Polanco, les hicieron ver con claridad la cercanía de la poltrona, del supercargo, del coche oficial y el ministerio. Era de ver cómo los humildes y entusiastas muchachos de Aznar pasaron a tomar una distancia tan corta como gélida de los medios de comunicación más críticos con el Poder. Fue revelador de sus intenciones, en TVE y otros medios, verlos rodearse de comisarios apenas más presentables que los del PSOE, sin renunciar al control de los medios públicos. Fue tremendo saber que los barones de Génova ofrecían a ejecutivos de las cadenas privadas y amaestradas cargos en RTVE (a veces sin el conocimiento del propio Aznar) y cómo el círculo aznarista llegó a considerar muy seriamente la concesión a Polanco de la Segunda Cadena de RTVE al privatizarla“.

Es cierto que la honestidad con la que escribe Federico podría contrastar con su exigencia al Gobierno ante el micrófono para que silencie a algunos medios, en uno de los capítulos de su clásica y particular batalla por orientar ideológicamente al Partido Popular. Sea como fuere Libertad Digital ha cumplido o cumplirá los 18 con algunas luces (el nacimiento de esRadio y la notable influencia de su periódico en la red) y ciertas sombras (la ayuda de la caja B del PP en una ampliación de capital, la venta de las licencias que le concedió Esperanza Aguirre a Libertad Digital TV, la fallida ampliación de capital del pasado año, que adelantó en exclusiva Merca2, o los malos números del grupo en 2016).

Ante la opinión pública mayoritaria tampoco se podría considerar un tanto la investigación del 11-M que realizaron medios como El Mundo, COPE o Libertad Digital, pese a que Federico Jiménez Losantos seguía sosteniendo en el año 2010 que “volveríamos a fundar Libertad Digital sólo por dar voz a las víctimas del 11-M”.