No corren buenos tiempos para el Hipódromo de la Zarzuela. Inmerso como está en plena temporada de carreras de primavera, y a falta de conocer los datos definitivos, ya podemos afirmar que cerrará -un año más- en negativo. Es lo que se refleja en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado, en donde Hacienda calcula que las pérdidas para el 2017 llegarán a los 8,3 millones de euros.

Números rojos que se extienden en el tiempo y no resultan algo exclusivo de este ejercicio presente. De hecho, el proyecto habla de que su previsión de cierre para 2016 es de unos números rojos de 8 millones. Muy por encima de los 5,7 millones de pérdidas del 2015 -y que se lograron gracias a la activación de un crédito fiscal de la sociedad Hipódromo de la Zarzuela, S.A. según se puede ver en las cuentas presentadas al Registro Mercantil.

La presidenta, Faina Zurita, es sobrina de la Infanta Margarita,tía del Rey Felipe VI. Durante su mandato acumula pérdidas de 24 millones de euros

Esa cifra tan oscura del 2015 se justificaba entonces por un parón en la competición de nueve meses. Una parada obligada después de que la Sociedad de Fomento de la Cría Caballar -que era el regulador de las carreras- quebrara y el Hipódromo decidiera romper con él. Así que esa situación llevó “un descenso de los ingresos, la desaparición de cuadras, la salida de muchos profesionales de España…”, según se lee en el informe de auditoría. De hecho, en ese mismo documento, se confiaba en que el bache hubiera pasado y se pudiera revertir la situación. Algo que, a tenor de lo que dice Hacienda, no va a ser posible por el momento.

El propio hipódromo reconoce ahora que en 2016 “se ha recuperado la mitad de la estabulación que había en 2014”; es decir, que de todas cuadras que estaban ‘afincadas’ en el recinto, tan sólo han vuelto la mitad. Y este es un dato importante, pues de esa ‘residencia’ dependen en buena medida los ingresos de la sociedad.

De eso y de la asistencia a las carreras y las apuestas. En 2016 acudieron 117.800 espectadores (cifras inferiores al 2013 y 2014) y se apostaron 3,5 millones de euros; también muy por debajo de los 4,3 millones de 2014 o los 4,8 millones recaudados en el 2013.

Número de espectadores de la Zarzuela. Datos: cuentas 2015.

Es decir, se puede afirmar a tenor de los datos que el Hipódromo de la Zarzuela está en quiebra técnica. Y que los planes por sacarlo a flote, por ahora, no han dado los resultados esperados. Al menos económicamente hablando, dado que la sociedad continúa funcionando gracias a las constantes ayudas del Estado.

De hecho, en los dos últimos años ha necesitado que sus socios (Loterías y la SEPI -el organismo que controla las participaciones empresariales del Estado-) hayan tenido que hacer aportaciones dinerarias acompañadas de una reducción de capital, para evitar incurrir en causa legal de disolución de la sociedad. No sólo eso, es que también tuvieron ampliar capital en la Junta de 2015 en dos millones de euros como “aportaciones de los socios”. Y veremos si no tienen que adoptarse nuevas medidas a lo largo de este ejercicio.

La delicada situación financiera del hipódromo

Resumiendo, que el hipódromo está en la UVI si no se toman medidas urgentes. Y parece que éstas no pasan por cambiar a sus responsables. Su presidenta es Faina Zurita Ussía. A la limón sobrina de la infanta Margarita (tía de Felipe VI). Lleva al frente del organismo desde el año 2012, y en este tiempo los números rojos se apelotonan en la sociedad: 24 millones de euros si damos por ciertas las estimaciones de Hacienda en los Presupuestos. Si no, se quedarían en ‘nada más’ que 16 millones.

Un dinero que, obviamente, perdemos todos los españoles. No olvidemos que la SEPI posee el 96% del accionariado, y Loterías y Apuestas (el SELAE) el 4% restante. Ahí es nada. Sin embargo, nada parece que vaya a cambiar. De hecho, Zurita renovó el año pasado su contrato. Una labor por la que ha percibido en este tiempo algo más de 431.000 euros. Una media de 107.800 euros anuales.

¿La persona adecuada? 

Es la pregunta que uno se hace, y el sector se ha hecho en muchas ocasiones. Hay que tener en cuenta que Faina Zurita es periodista, y con escasa experiencia en la gestión empresarial. Al menos, en lo que a su currículum público se refiere. Basta echar un vistazo para comprobar cómo, desde su licenciatura, ha trabajado en distintos medios de comunicación y gabinetes de prensa.

Eso sí, gabinetes destacados como del Instituto de Estudios Económicos (IEE), que es el think tank de CEOE donde estuvo entre 1997 y 2002. De ahí pasó a ser directora de la Fundación ICO; directora del área de relaciones externas de Caja Madrid; y después estuvo varios años como asesora de comunicación en Inforpress. Ahí, en 2012, vino el salto: presidenta del Hipódromo. Algo que debería hacernos reflexionar si, visto lo visto, alguno de los miembros de esta redacción (entre los que me incluyo) estamos capacitados para liderar una empresa pública inmersa en pérdidas; y que acumula año tras año números rojos más negativos.

Faina Zurita, presidenta del Hipódromo de la Zarzuela

Ahora bien, más allá del curículum, su gestión también ha estado envuelta en polémica. Se supone que llegaba para dar un aire nuevo y recuperar el brío de las carreras de caballos de antaño. Sin embargo, no parece haber tenido éxito en la tarea. Al menos, en lo económico.

Su momento más complicado llegaba (como hemos comentado) en 2015 cuando tomaba la decisión de suspender las carreras porque el ‘regulador’, la Sociedad de Fomento de la Cría Caballar estaba en suspensión de pagos. Alegaba entonces que como el Hipódromo de la Zarzuela es una empresa pública, no podía licitar con ella. Un conflicto que duró nueve meses entre tiras y aflojas, y que terminó con la creación de Jockey Club Español de las Carreras de Caballos; un organismo que -según fuentes de Merca2– consideran es más acorde a las tesis de Zurita.

Esta decisión, que provocó la caída de ingresos de 2015 en el Hipódromo; la salida de numerosas cuadras del país; el descenso de público; provocó el bloqueo de la competición en el resto de hipódromos de España y sumergió aún más a la Zarzuela en la crisis, está ahora en los tribunales. De hecho, la propia Zurita tuvo que comparecer el pasado mes de noviembre en calidad de investigada por un presunto delito de prevaricación.

En concreto, tras una denuncia de las cuadras Mester de Cría, Los Mellizos y Kemeng. Consideran que su decisión fue errónea y que provocó enormes pérdidas a criadores y propietarios. Sin embargo, según han reconocido fuentes del Hipódromo a Merca2 todavía no hay ninguna notificación oficial sobre el sentido que tomarán los acontecimientos a partir de ahora.

Hacienda estima que la sociedad perderá otros ocho millones en 2016 y otros ocho en 2017

¿Qué ocurrirá? El tiempo lo dirá. En los juzgados la presidenta de la Zarzuela se juega la inhabilitación, ya que es considerada como funcionaria pues preside una empresa pública; pero también está en juego el futuro del Hipódromo. Una institución que el Estado (a través de la SEPI) recuperó en 2005, después de que en 2001 y 2002 -a iniciativa del Congreso- se intentara adjudicar (mediante concurso) a grupos privados. Sin embargo, las subastas quedaron desiertas.

Esa decisión venía tras más de cinco años de cierre de la Zarzuela, después de que Enrique Sarasola se viera obligado a echar el cierre. Tenía la concesión hasta el 2014, y la regentaba desde 1992. Sin embargo, fue incapaz de enderezar el rumbo de la sociedad. De hecho, se vio obligado al presentar la suspensión de pagos al tener un pasivo superior a los 6.500 millones de pesetas.

Zarzuela pierde la protección mediática

En cualquier caso, la historia del Hipódromo de la Zarzuela deja entrever lo que es el sector del caballo en España. Un país en el que las carreras están asociadas a las élites, muy alejado de la sociedad. De hecho, tanto el número de jornadas de carreras que se celebran (una a la semana por hipódromo de media); como el de espectadores o las cifras de apuestas están muy lejos de las de otros países como Francia e Inglaterra. De hecho, según los datos de la Fundación Codere (ya que los de la Asociación de Hipódromos corresponden al 2013), se puede observar un interés decreciente en el número de apuestas efectuadas en los últimos años dentro de los propios recintos.

Cálculo de la recaudación de apuestas en los hipódromos efectuada por la Fundación Codere.