Uno de los capítulos más sórdidos de la industria audiovisual en los últimos años lo representó la valenciana Canal Nou, muleta a través de la cual el Partido Popular de Eduardo Zaplana y Francisco Camps reinaron a sus anchas. Fueron los años del ladrillo en la Comunidad Valenciana; regada por visitas del Papa, paseos en Ferrari de Rita Barberá para recibir a la Fórmula 1, Copas Américas de Vela y horteradas infinitas.

En esta siniestra paella metieron sus cucharas José Luis Moreno, que facturó 20 millones de euros en 5 por algunos programas que ya había vendido a otras cadenas; Jesús Mariñas, que la liaba en ‘Tómbola’ a 3.000 euros la noche; la Fórmula 1, que tuvo un coste de 11,6 millones de euros por dos años que ni siquiera se vieron en la cadena, 2011 y 2012; o Fernando Sánchez Dragó, cuyo espacio de literario low cost tuvo un coste de 9 millones de euros para los bolsillos valencianos.

Podríamos añadir a la lista tertulianos afines al PP, avispados propagandistas de todo pelaje y una colección de golfos que ayudaron al cierre en noviembre de 2014 del Canal Nou, que cayó desangrado tras haber vomitado 400 millones de euros a productoras afines a ya saben quién. Pero ahora el Gobierno del cambio liderado por Ximo Puig, con Compromís y Podemos a sus laterales, ha decidido rescatar una televisión de servicio público, À Punt.

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Mal empezamos: productoras con relación laboral con los nuevos directivos y compañías estatales que en poco ayudan al tejido audiovisual de la Comunidad Valenciana. À Punt, nueva Cadena de la Comunidad Valenciana que cubrirá el hueco de la extinta Canal Nou, prepara el comienzo de sus emisiones y ha otorgado varios contratos. Uno de ellos será Trau la lengua, que fue producido para Canal Nou por una empresa que hasta hace unos años para la que trabajó César Martí, mano derecha de la nueva directora general de À Punt, Empar Marco.

Otros programas también han sido adjudicados. El magazine matinal, que tendrá una duración de 210 minutos diarios y que constará de 130 programas, ha sido adjudicado a las empresas Mecomlys, Factoría y Lavinia, esta última relacionada en el pasado con el PSOE por haber sido fundada por varios ex políticos del PSC y por haber puesto en pie un digital considerado cercano a Ferraz, El Plural. La favorita para conducir este nuevo espacio es Clara Castelló, que fue candidata a presidir la cadena.

El magazine de tarde lo realizarán Mediterráneo Media y Secuoya, esta última relacionada con el Partido Popular para enfado de su mandamás, Raúl Berdonés. Este espacio constará de una duración de 240 minutos y les han firmado otros 130 programas. Carolina Ferré, que ha trabajado para Secuoya en el programa ‘Vidas en orden’ del canal TEN, es la gran favorita a hacerse con este espacio, tal y como adelanta El Diario. Recuerden que Ferre tiene una extensa trayectoria a nivel nacional tras haberse convertido en una de las caras más amables y representativas del extinto Canal Nou.

Mientras que el concurso diario de À Punt lo realizará Desmesura Films-VITV, candidatura detrás de la cual está Jaume Roures. El empresario realizará a través de una de sus filiales un concurso cultural de 35 minutos diarios con 130 entregas. Recuerden que la empresa mercantil València Imagina Televisión fue constituida por Roures en marzo del año pasado y también figura como consejero Felipe Guardiola, ex vicepresidente de la Generalitat bajo el gobierno de Joan Lerma y ex diputado a las Cortes Valencianas, ex diputado en el Congreso y ex senador, siempre bajo el paraguas socialista.

También Roures ultima una serie sobre Jaume I que podría suponer a À Punt una inversión de 1,3 millones de euros, aunque Empar Marco desveló que Mediapro necesita que otras autonómicas participen en este proyecto para que vea luz verde.