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Si 2020 ha sido el año del espaldarazo al hidrógeno verde, a partir del 2021 y hasta el 2030 comienza la escalada empresarial hacia el cumplimiento de objetivos de desarrollo y proyectos hacia un mix abrumadoramente renovable. El hidrógeno verde se precipita así en una imparable carrera como alternativa de futuro. Todas las condiciones confluyen para que este vector energético ocupe un lugar preferente en el nuevo modelo libre de emisiones. Iberdrola, Repsol y Natugy componen el tridente que buscará situar a España a la cabeza de la incipiente tecnología a nivel internacional.

Tras Iberdrola y Repsol que lideran el ranking, el resto de energéticas avanza también en proyectos concretos o, en su defecto, la creación de divisiones específicas dedicadas a la evaluación e inclusión de esta tecnología en los planes estratégicos de las compañías.

Por su parte, Naturgy también se ha implicado en el desarrollo de una tecnología que aspira a situar a España a la vanguardia por su enorme potencial renovable. La compañía se ha unido a EnergyLab y Edar Bens en el proyecto Unidad Mixta Gas Renovable, para impulsar la I+D+i de un gas renovable que supone una alternativa de respaldo verde para unas fuentes renovables intermitentes y no gestionables; que da respuesta al deseado almacenamiento y que puede usar la infraestructura gasista para su transporte.

Pero la lista de impulsores de la nueva tecnología verde no termina ahí. Acciona, Enagás, Redexis… ninguna se resiste a subirse al tren del hidrógeno. El hidrógeno en España supone una gran oportunidad de desarrollo económico y tecnológico en el marco de la transición energética. De hecho, en el contexto de la emergencia climática y ambiental, los objetivos que se ha marcado España cifran la reducción de emisiones de CO2 en un 23% de cara a 2030 y la neutralidad climática en 2050, con un sistema eléctrico 100% renovable.

En esta competición desatada entre las energéticas por llegar el primero cuando la tecnología alcance su madurez, Iberdrola ha anunciado la creación de una nueva unidad de negocio de hidrógeno verde, tal y como comunicó el propio presidente del grupo, Ignacio Sánchez Galán, en la Semana del Clima de Nueva York. La eléctrica, utilizará electricidad el 100% renovable en el proceso de electrolisis para dar respuesta a las necesidades de descarbonización de sectores como la industria y el transporte pesado.

Asimismo, Iberdrola ha comenzado la construcción en Puertollano (Ciudad Real) la mayor planta de hidrógeno verde para uso industrial en Europa, cuya inversión ascenderá a 150 millones de euros y suministrará energía a la factoría de fertilizantes de Fertiberia en el municipio. Las empresas han firmado un acuerdo que activará esa inversión para la construcción del proyecto, que está previsto que esté operativo en 2021.

La solución planteada por la energética presidida por Ignacio Sánchez Galán estará integrada por una planta solar fotovoltaica de 100 megavatios (MW), un sistema de baterías de ion-litio con una capacidad de almacenamiento de 20 megavatios hora (MWh) y uno de los mayores sistemas de producción de hidrógeno mediante electrolisis del mundo (20 MW).

En cuanto a la segunda energética por proyectos en curso de importante alcance económico, Repsol, operará una planta de hidrógeno en el Puerto de Bilbao, que será una de las mayores instalaciones mundiales para producir combustibles sintéticos a partir de hidrógeno verde, generado con energía renovable. El proyecto, que se ejecutará a través de su filial vasca Petronor, se ampliará en el futuro para producir gas mediante residuos.

Por su parte, Naturgy se ha aliado con Enagás para desarrollar en La Robla (León) la mayor planta de hidrógeno verde de España, con el objetivo de producir hasta aproximadamente 9.000 toneladas al año de hidrógeno renovable, a partir de una planta fotovoltaica de 400 megavatios (MW) y un electrolizador de hasta 60 MW.

Las compañías desarrollarán esta instalación en La Robla, en el entorno de la central térmica que Naturgy clausuró el pasado verano dentro de su estrategia de cierre de la generación con carbón. El proyecto de la incipiente tecnología verde permitirá además ofrecer una solución en el marco de la transición justa al cierre del carbón, que debe conllevar planes de acompañamiento que velen por la continuidad de la actividad y el empleo en las zonas afectadas.

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El glamour del hidrógeno verde: ¿un bluf oportuno para las cotizadas?

El almacenamiento energético representa el gran desafío para unas energías renovables intermitentes y dependientes del respaldo de las fuentes de origen fósil....

Naturgy lleva años investigando en el desarrollo del hidrógeno, ya que el recurso renovable, la infraestructura existente y la posición geoestratégica de España, hacen que el país tenga todo el potencial para convertirse en exportador de hidrógeno en el futuro.

Por otro lado, el grupo italiano Enel también tiene previsto apostar por el hidrógeno verde y pondrá en marcha en 2021 una nueva unidad específica con el objetivo de convertirse en una compañía cero emisiones en 2050. En este contexto, España, a través de Endesa, está llamada a liderar esta nueva unidad de negocio en Europa, por ser el país donde el grupo posee grandes activos de renovables y tiene previsto construir miles de megavatios en los próximos años.

Enel ha anunciado que instalará en sus parques fotovoltaicos y eólicos electrolizadores, unos dispositivos que descomponen el agua en hidrógeno y oxígeno mediante una corriente eléctrica, para producir hidrógeno que se utilizará para el almacenamiento de energía o se venderá a clientes industriales para ayudarlos en sus procesos de descarbonización.

UN LARGO CAMINO

La Hoja de Ruta del Hidrógeno para las próximas tres décadas del Gobierno refleja que España sólo cuenta con cinco proyectos en curso “cuya relevancia ha sido reconocida mediante la concesión de financiación pública”. El Gobierno los recoge en un Anexo de su Hoja, como también menciona otros 28 que ha recibido el Ejecutivo tras haber planteado una convocatoria de nuevas iniciativas.

Según recoge la Hoja de Ruta del Gobierno, este gas (H2) necesita una década para el desarrollo de la tecnología (2020-2030); durante la siguiente década (2030-2040) el Ejecutivo espera que el Hidrógeno se haya convertido ya en una fuente de energía “plenamente competitiva”; y, a partir de ahí (2040-2050), la idea es convertir a España en “un país exportador de hidrógeno renovable”.

El hidrógeno renovable puede ser competitivo a partir de 2030 si se impulsan políticas adecuadas para incentivar la inversión. Así lo avala la Fundación Naturgy en un nuevo estudio, en el que expertos del Instituto de Investigación en Energía de Catalunya (IREC) reclaman la implantación de una regulación precisa para escalar la tecnología, reducir los costes y atraer inversiones.

España es el país con más potencial de producción de Europa gracias a sus condiciones geográficas y climáticas. Además, la utilización del hidrógeno para convertir la electricidad en gas permitiría también conectar las grandes infraestructuras gasistas y eléctricas.