H&M

En plena obsesión mundial por la sostenibilidad y el ecommerce, las tiendas de moda se suman al carro. La última en hacerlo ha sido el grupo de distribución de moda sueco H&M, que comenzará a vender ropa usada en su ciudad de origen a través del canal online. Más tarde, duplicará el formato en &Other Stories.

Según apunta la agencia de noticias ‘Reuters’, la prueba piloto correrá a cuenta de la plataforma Sellpy, una página web también sueca donde los usuarios pueden vender artículos que ya no desean. Parece la combinación perfecta para “reducir el impacto ambiental y alargar la vida útil de la ropa”, según Anna Gedda, la directora de sostenibilidad de esta campaña.

La tienda sueca no las tiene todas consigo. No es la primera vez que la compañía lleva a cabo este proyecto en un intento de reducir el impacto medioambiental de la industria textil. Un proyecto muy similar que fracasó estrepitosamente hace unos años. La sociedad no estaba lo suficiente concienciada con la “moda eco” y finalmente abandonaron el plan. 

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Pero no todo son fracasos en la meta hacia la sostenibilidad de la compañía. Otro proyecto lanzado por el grupo sueco, que consiste en entregar bonos de descuento de 5 euros a cambio de ropa usada o rota, “sigue vigente a día de hoy”. Según ha confirmado una dependienta de H&M a MERCA2, “es un proyecto que ha funcionado muy bien desde que se inició hará unos tres años. No se admiten complementos ni zapatos, pero todo tipo de tela es bienvenida”. Añade: “La verdad es que recibimos mucha ropa usada y rota, y después la reutilizamos para crear nuevas prendas. Así se cierra el ciclo de la ropa. Es cierto que ahora nos traen más telas que antes, pero siempre ha ido bien”.

HACIA UNA MODA ‘ECO’

Y es que la conciencia social sobre la sostenibilidad ha cambiado. Elvia Rufo, una consumidora habitual de moda declara a este medio que “antes no miraba en absoluto el material con el que estaba fabricado la ropa, pero ahora le doy mucha importancia”. Continúa: “Estoy dispuesta a pagar un poco más por ropa ecológica, o cualquier producto sostenible, porque hay que respetar y cuidar el medio ambiente”.

En esta línea se desarrolla también la opinión de Esther Barroso, una consumidora que “prioriza” que la ropa y los productos que adquiere sean fabricados con materiales sostenibles “a casi cualquier otra cosa”. “El precio también preocupa, pero más me preocupa la contaminación y el cambio climático. Todos tenemos que aportar nuestro granito de arena, cuestionarnos si lo que vamos a comprar lo necesitamos de verdad y luchar adquirir por los derechos laborales de los trabajadores”, confirma la joven.

Debido al cambio de mentalidad de los consumidores y las nefastas consecuencias que la contaminación está teniendo en el medio ambiente, las distintas empresas de todas las industrias luchan por posicionarse en el ránking de las “más sostenibles”. Desde supermercados como Lidl hasta tiendas de ropa, la oferta ha cambiado y en la actualidad incluye todo tipo de productos ecológicos.

Las cuentas van de la mano con la transformación de la empresa. H&M, grupo número dos de distribución de moda, finalizó el primer trimestre del ejercicio con un retroceso del 41,47% en su beneficio neto (hasta los 77 millones de euros)y las ventas del grupo se han elevado en un 10,47% (hasta los 4.893 millones de euros). Un retroceso menor al esperado después de que el grupo haya logrado mejorar sus márgenes y aumentado el porcentaje de ventas.