Nadia Calviño

Los bancos con mayor cuota de mercado en planes de pensiones, CaixaBank y BBVA, no han notado mucho interés por parte de sus clientes en rescatar el dinero que tienen ahorrado, una medida que aprobó el Gobierno para hacer frente a la crisis económica provocada por el covid-19.

El ejecutivo lo incluyó en el Real Decreto-ley 11/2020, de 31 de marzo, con carácter retroactivo para que los partícipes afectados por un ERTE o cese de actividad por coronavirus, pudieran pedir el reembolso desde el día en que se declaró el estado de alarma, el 14 de marzo.

Pero la norma provocó un poco de revuelo y los expertos señalaron entonces que era un poco confusa, así que tres semanas más tarde el Ejecutivo tuvo que regular las condiciones y el procedimiento del rescate.

POCO INTERÉS

“Muy pocos están optando por esta opción” señalan fuentes del sector a MERCA2, que destacan que ha habido “alguna llamada” pero no se están acogiendo a esta opción por varias razones. Desde Santander AM lo atribuyen a que se han dado otras alternativas, como ayudas públicas con las que contar con más liquidez. Es el caso de las moratorias hipotecarias o los créditos avalados por el ICO.

A su vez, la mayoría del sector coincide en que ha influido mucho la caída del mercado, entre enero y marzo la Bolsa española perdió un 29%. Y también están las implicaciones fiscales de rescatar un plan de pensiones, es decir, cuesta dinero.

En España hay una concepción de que el plan de pensiones es lo último que se toca”. Los grandes bancos mantienen su posición mayoritaria de cuota de mercado en planes de pensiones. A cierre del primer trimestre de 2020 acaparaban el 81,95% y CaixaBank se mantiene como entidad líder con el 25,6% aunque el volumen gestionado cayó en los tres primero meses del año un 7,8%, hasta los 31.113 millones por el impacto de caída de los mercados, explica la entidad.

Por detrás, se sitúa BBVA que a cierre de marzo había gestionado 20.917 millones de euros y alcanzaba una cuota del 19,69%. Le siguen Santander, Bankia e Ibercaja. Entre los tres se hacen con el 25% del mercado.

MÁXIMO 1.613 EUROS

Tal y como ocurrió en 2009 a raíz de la crisis financiera, el Consejo de Ministros ha dado luz verde a los partícipes de los planes de pensiones a hacer efectivos sus derechos consolidados, pero solo en algunos supuestos.

Podrán acogerse los afectados por un ERTE, los empresarios que han cerrado al público sus establecimientos y los autónomos que hayan cesado su actividad por la crisis sanitaria. Además de aquellos que (sin cesar en su actividad) tuvieran en el mes anterior al que se solicita la disponibilidad del plan de pensiones, una reducción de al menos el 75% en su facturación.

En todos los casos hay que justificarlo con la presentación del certificado de la empresa que acredite que ha solicitado un ERTE o un certificado de la Agencia Tributaria o la comunidad autónoma sobre el cese de actividad en el caso de los autónomos.

El importe máximo a rescatar es el de los salarios netos dejados de percibir mientras se mantenga la vigencia del ERTE, ya sea por suspensión de contrato o reducción de jornada, con un periodo de cómputo máximo igual a la vigencia del estado de alarma más un mes adicional.

En el caso de autónomos y empresarios, se podrá disponer del importe estimado de los ingresos dejados de ingresar en este período, pero se deben justificar con declaraciones previas de IRPF e IVA. En cualquier caso, la cantidad rescatada no puede superar el equivalente a tres veces el IPREM, esto es 1.613 euros por cada mes de vigencia del ERTE o del cierre de la empresa. El reembolso debe efectuarse como máximo en siete días hábiles desde que se presente la documentación.

PRUDENCIA

Aunque hay tiempo para actuar, porque el plazo para solicitar el rescate por este nuevo supuesto de liquidez es de seis meses (hasta el 14 de septiembre de 2020) desde Santander AM advierten “que hay que ser prudentes”.

El momento actual no es el mejor para rescatar ya que los mercados a nivel global han tenido un comportamiento muy negativo en las últimas semanas, generando elevadas pérdidas a algunos inversores. “En periodos de elevada volatilidad es importante mantener la calma y evitar la toma decisiones precipitadas”.

También está la fiscalidad, el plan tiene la consideración de rendimientos del trabajo lo cual penaliza el rescate elevando la base imponible y por tanto el tipo impositivo. Pero sobre todo, porque el plan de pensiones es un producto que tiene un claro objetivo “completar la pensión pública de jubilación” y si se puede evitar hacerlo ahora, mejor, ya que los españoles tendrán en el futuro una pensión pública escasa.