La planta Don Simón en Huelva, que se ubica en Villanueva de los Castillejos (Huelva) y que pertenece a la empresa familiar española García Carrión, ha impulsado una serie de proyectos para conseguir que en tres años la planta se autoabastezca con energías cien por cien renovables.

Además de las 1.500 hectáreas de naranjas que rodean las instalaciones, el grupo tiene un proyecto de ampliación de 800 hectáreas de su área de producción de naranjas para zumo en la provincia onubense.En concreto, cuenta con una finca de 500 hectáreas en Paymogo que han alquilado para su aprovechamiento durante 30 años. También tienen contemplada una finca de Puebla de Guzmán para este proyecto de ampliación.

Así lo ha puesto de manifiesto  el director de la planta onubense, Antonio Moreno, quien ha explicado que esta semana han culminado la plantación en las cien primeras hectáreas de la finca de Paymogo y el horizonte es que en la primavera de 2022 esté lista toda la plantación en esta finca.

En esta misma línea, dentro de la innovación de la compañía, Moreno ha apuntado la apuesta por variedades ancestrales como la ‘comuna’, la cual cuenta con una menor presencia de la molécula limonina que es la responsable del amargor de la naranja. Se trata, como ha explicado, de buscar un producto dulce y agradable al consumidor, toda vez que ha asegurado que desde García Carrión abogan por la producción de diversas variedades más tardías al objeto de contar con fruta fresca entre ocho y diez meses al año.

“El zumo de Don Simón es recién exprimido”, ha continuado y de ahí la importancia de contar con naranjas la mayor parte del año. Así, como ha contado Moreno, el grupo trabaja para pasar de los 400 árboles por hectárea a los 750 al objeto de mejorar la productividad.

ECONOMÍA CIRCULAR

Por su parte, García Carrión ha recogido el Premio Europeo de Medio Ambiente (accésit) de la Fundación Biodivesidad del Ministerio de Transición Ecológica gracias a su innovadora planta de Don Simon en Huelva por su contribución a la economía verde.

Unido al ‘Objetivo 3 ceros’ (objetivo cero emisiones contaminantes, cero consumo neto de agua y cero residuos), Moreno ha ensalzado los procesos de economía circular con los que cuenta la planta onubense.

En concreto, ha destacado el uso del agua, una vez depurada, para el riego de los naranjos, incidiendo en que para esto han tenido que dejar de utilizar sosa para la limpieza de las tuberías y recipientes de la planta ya que este producto contribuye a la salinización del suelo. Así, se ha cambiado por potasio que, junto al nitrógeno y fósforo que se emplean también, se convierten en nutrientes para el árbol.

Otro de los proyectos destacables de la planta es el relativo a los usos a las cáscaras de las naranjas, –-para aromatización alimenticia o perfumes, entre otros–, así como también se emplean para desengrasantes y productos de limpieza.

“Hay muchos proyectos para la piel de la naranja”, ha proseguido Moreno, que ha recordado que la planta onubense tiene capacidad para producir 400 millones de kilos de naranjas que suponen 200 millones de kilos de cáscara de naranja.

ENVASES DE BIOPLÁSTICO

En esta misma línea, ha incidido en que ahora están inmersos en un proyecto para hacer envases de bioplásticos a partir de los azúcares fermentados de la piel de la naranja. Se trata de un proyecto ‘Cdti’ en el que trabajan y están a la espera de poder hacer su industrialización.

Tras subrayar la concienciación de la compañía con el cuidado del medio ambiente, Moreno ha señalado que la planta onubense cuenta con una depuradora anaerovia que produce metano que se utiliza para reemplazar el consumo de gas, por ejemplo. En tres o cuatro años quieren contar con calderas de biomasa para el abastecimiento de la energía calorífica y tienen previsto, igualmente, la instalación de una planta fotovoltáica.El objetivo, como ha indicado, es conseguir en tres años ser cien por cien verdes con el uso de energías renovables para el ámbito eléctrico y calorífico.

La planta de García Carrión en Huelva emplea a 150 personas de manera fija, a lo que hay que sumar los más de 300 empleos que se generan en el campo para la recolección de la fruta, periodo que va desde diciembre a julio y que ahora, con nuevas variedades, quieren ampliar hasta agosto.La planta del Andévalo tiene capacidad para producir 400 millones de kilos de naranja que se convierten en 200 millones de litros. En Huelva la aspiración es poder llegar a los 800 millones de kilos.