La fritá andaluza es, tal y como dice su nombre, una preparación tradicional típica de esta región, que consiste en una variación de la clásica salsa de tomate frito, pero mejorada y muchísimo más rica. Es muy fácil de preparar en casa y merece la pena tener siempre un poco de fritá reservada, ya que podemos darle varios usos y mejorar nuestros platos de manera sorprendente. La principal diferencia es que, además de los tomates maduros de la salsa común, la fritá incorpora otras hortalizas como cebolla y pimiento, que le dan un sabor con más matices, más sabroso e intenso. Se puede incorporar a los platos de pasta y darle un toque muy español a la receta más italiana, ¿por qué no?

UNA SALSA DE TOMATE MULTIUSOS

Además, es una buena base para sofritos en casi cualquier clase de preparaciones, como arroces, guisos, pescados al horno, e incluso se puede usar para pizzas o para mezclar con el relleno de empanadas o empanadillas. Como ves, la fritá es todo un recurso gastronómico que se puede disfrutar solo como aderezo, o incluirlo como parte de otras recetas. Es fácil de preparar, así que toma nota, seguro que tienes todos los ingredientes en casa.