Mikhal Fridman.

Lo minoritarios de DIA se han convertido en todo un problema para Mikhail Fridman, quien en las últimas horas ha tratado de convencer a muchos de estos en varias reuniones, pese a la negativa pública de Naturinvest o Western Gate. Según fuentes de mercado, la última reunión está fijada para este viernes y el magnate ruso tendrá que ofrecer algo más para conseguir su apoyo antes del 30 de abril.

Fridman necesita el apoyo de los minoritarios para poder llevar a cabo la ampliación de capital y allanar el camino en las negociaciones con los bancos. Fuentes de mercado aseguran que estas reuniones se están produciendo “in extremis”, pero que el precio de la oferta sigue siendo un problema. Este jueves era el último día en el que podía cambiar el precio de la oferta fijada inicialmente en 0,67 euros. Un valor que para la mayoría sigue siendo muy bajo y motivo por el cual muchos accionistas no acudirán a la oferta.

Naturinvest, la family office de Bontoux-Halley y exsocio de referencia de Carrefour y que cuenta con el 3,261% de DIA, ha confirmado que no acudirá a la oferta pública de adquisición de LetterOne, sociedad controlada por Fridman. Tampoco lo hará Western Gate, la división de inversión que pertenece a la family office de Luís Amaral –que cuenta con el 2%–. Para este último “la falta de claridad de Letterone sobre el futuro de la compañía está produciendo un efecto negativo en todas las partes interesadas y contribuye al deterioro de la compañía”.

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Además, la Asociación de Accionistas Defensores de DIA (AADD) sigue recabando apoyos para poner en marcha un ‘plan B’ y conseguir tumbar la opa sobre la distribuidora. Ya cuentan con más del 12% de las acciones.

MAYOR PRESIÓN PARA FRIDMAN

Además, el grupo revela que el patrimonio neto negativo de la sociedad matriz ha aumentado hasta situarse en un rango estimado de 170-180 millones de euros a 31 de marzo de 2019 frente a los 99 millones de euros a 31 de cierre de 2018. La estimación de los resultados en el primer trimestre arrojan pérdidas de entre 140 y 150 millones de euros,  según avanza ‘Cinco Días’.

Los plazos siguen contando y la siguiente fecha marcada en el calendario es el 30 de abril, tras la ampliación del plazo de la opa que se vio obligado a realizar Fridman por falta de apoyos. A día 16 de abril de 2019, los miembros del mercado habían comunicado a Letterone aceptaciones respecto de 20.517.986 acciones, lo que supone el 4,64% de las 441.937.819 acciones a las que la oferta se dirige efectivamente. La oferta está condicionada a la aceptación de accionistas que sean titulares, en su conjunto, de al menos el 50% de las acciones a las que se dirige la oferta de forma efectiva.

Tal es la presión que esta semana el consejero delegado de DIA, Borja de la Cierva, envió una carta a los minoritarios para pedir que apoyen la opa bajo la amenaza de que se produzca “el aumento de capital (500 millones de euros) aprobado por los accionistas y asegurado por Letterone no podrá ejecutarse”. Motivo por el cual apunta que DIA no tendrá tiempo “para instrumentar soluciones alternativas que le permitan restaurar debidamente sus fondos propios y disponer de la liquidez necesaria”.

A día de hoy, la situación es complicada para la compañía: la deuda neta de la compañía alcanza los 1.452 millones de euros, debe hacer frente al pago de su deuda con la banca de unos 900 millones antes del 31 de mayo y el 5 de julio expira el primer plazo con los bonistas, al que deberán devolver 305 millones. Además, tiene un patrimonio neto negativo de 98 millones.