first dates

El programa First Dates comenzó su andadura en España en el año 2016. Es la versión española de un programa de guión similar de Gran Bretaña. La metodología es siempre la misma, se trata de que dos personas encuentren el amor de su vida.

Mucho se ha especulado sobre la veracidad de tal programa; sin embargo, algunos de sus participantes tienen canales de YouTube en los que han colgado sus respectivas experiencias. En la mayoría de los casos han coincidido que no tienen ni idea de con quién van a pasar las horas que dure el programa y que todo lo que vemos es totalmente real.

Excepto el bar, que es un decorado que imita a un restaurante, y el horario. Siempre se dice que van a una cena, cuando realmente la franja horaria puede ser cualquiera y lo mismo cenan a las cuatro de la tarde.

Carlos Sobera es el que se enfrenta al momento presentación de los dos participantes y el que tiene que torear algunas escenas un tanto inverosímiles. Veamos algunas de las citas más extrañas a las que el presentador se ha tenido que enfrentar.

Plantón más comentado de First Dates

Uno de los programas de First Dates más comentados de las últimas semanas es el del plantón del sevillano José María a la catalana Rocío. Son muchas las personas que van a buscar el amor verdadero en una cara desconocida. Sin embargo, antes han pasado por horas de test con los que el programa busca de entre todos los participantes el que más afín puede llegar a ser contigo.

En este caso, el muchacho ya comenzó comparando a las mujeres con lentejas y jamón y dejó claro que, si no tenía en casa lo que quería físicamente, lo buscaría en la calle. Todo un derroche de fidelidad.

La chica estaba vestida de negro esperándolo con su mejor sonrisa, tomándose un vino blanco para apaciguar los nervios del momento. El chico solo la miró una vez a la cara, le dedicó una frase y escapó porque por lo visto tiene en su interior un adonis que tan solo puede ver él y ella no era suficiente.

El problema de este programa es que también deberían de analizar psicológicamente a los participantes. Esperamos que Rocío vuelva en otra futura cita y que esta vez no le toque el capullo de turno.