Windows 10

Microsoft lanzó Windows 10, el que sería la última versión de este sistema operativo tal como se conoce en la actualidad. No es que la empresa de Redmond esté pensando en abandonar ese negocio, sino que es probable que en un futuro próximo se transforme en un servicio más de la nube (Windows as a Service) para ser ejecutado desde dispositivos cliente.

No obstante, esta última versión del sistema operativo te acompañará durante mucho tiempo, y no está libre de serios problemas desde su lanzamiento. Muchas han sido las voces de expertos que han intentado buscar el origen de los numerosos errores, algunas señalando directamente al kernel, especialmente por esos problemas tras algunas actualizaciones. Independientemente del origen, algunos de esos fallos son realmente molestos para los usuarios, pero pueden tener solución…

10 fallos de Windows 10 y sus soluciones

Windows Update

Actualizando Windows 10

Cada vez que Windows 10 se actualiza se producen algunos problemas en muchos equipos equipados con este sistema operativo. Es por eso que algunos han puesto sus miras en el kernel, buscando una explicación de los numerosos problemas. De ser así, no tendría una fácil solución.

Lo cierto es que cada vez que se anuncia una nueva actualización, muchos usuarios dudan si instalarla o no. No hacerlo puede suponer serios problemas de seguridad por vulnerabilidades no parcheadas o convivir con ciertos bugs. Pero hacerlo, tal como ha ocurrido en algunas ocasiones, puede suponer también pérdidas de datos y otros problemas molestos.

Esto se une al tedioso proceso de espera para que la actualización termine de instalarse, con el consiguiente reinicio del sistema. Algo que puede ser muy molesto especialmente cuando tienes prisa y no puedes apagar el equipo porque este proceso está en marcha (hacerlo podría dejar al sistema dañado).

¿Solución? Realmente no la tiene, solo actualizar y cruzar los dedos… Lo único que puedes evitar es esa molestia de que ocurra en los momentos más inesperados configurando las actualizaciones para que tengas que dar tú el consentimiento. Para ello:

  1. Abre la app Servicios
  2. Busca en la lista de la nueva ventana Windows Update
  3. Haz doble clic sobre esa entrada
  4. Pulsa en la pestaña General
  5. En Tipo de Inicio elige Deshabilitado
  6. Pulsa Aplicar y listo.