sexo

El sexo es algo importante en la vida de las personas. Muchas veces no se le da la importancia que realmente tiene. En las parejas, no mantener relaciones sexuales es síntoma de que algo no anda bien.

Puedes no tener sexo por haberlo escogido tú o porque no tengas más remedio. El primer caso, se suele dar en personas muy religiosas o que tienen algún tipo de trastorno con respecto al sexo; y en las segundas por luto reciente, por acabar de romper con la pareja, por la distancia o porque no tienes oportunidad.

En los dos casos anteriores, el no tener sexo te perjudica y puede ser que no lo sepas. También es cierto que es mejor la calidad a la cantidad en el tema sexual. Es mejor tener un polvo en condiciones a la semana que siete malos. Veamos lo que sucede cuando el sexo desaparece de tu vida.

Estrés

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El primer efecto que notas cuando dejas de tener sexo es el estrés y la ansiedad. Cuando tienes relaciones sexuales sueltas endorfinas y oxitocina que sirven como analgésico y te hacen sentir bien. Es bueno tener sexo para desestresarte, para olvidarte del día de trabajo, de las preocupaciones y para que tu pareja no te estrese por no tenerlo…

Si el motivo del estrés es el que tu pareja te inste continuamente a mantener relaciones y tú no tienes ganas, entonces la cosa da la vuelta y el sexo es el que te estresa. No es recomendable intentar acostarte con tu pareja para solucionar una relación que tiene fecha de caducidad.

Siempre que mantengas relaciones sanas y sin intereses ajenos te servirán para que el estrés desaparezca de tu vida.