crisis de ansiedad

Cuando estamos demasiado angustiados, no es raro que nuestra angustia pueda desembocar en una crisis de ansiedad. Aunque la ansiedad es complicada de gestionar, con las herramientas adecuadas no es imposible. Se trata de episodios momentáneos de miedo extremo que nos sobrepasa y que creemos que no podemos controlar.

En los peores casos, cuando da más fuerte, la persona que la sufre puede tener un sentimiento parecido a pensar que se va a morir. Aunque esto es bastante difícil, se puede conseguir rebajar gracias a nuestra mente. Lo primero que debemos hacer es descartar que estos episodios van relacionados con otro tipo de trastornos relacionados con cualquier tipo de enfermedad.

En el caso de que se repitan de forma más habitual de lo que nos gustaría, debemos contactar de inmediato con un especialista que nos pueda ayudar. Para saber qué hacer todas esas primeras veces o en casos que sean muy puntuales, existen algunas claves que debes conocer para aliviar las crisis de ansiedad.

Ante una crisis de ansiedad, no debemos huir del miedo

enfrentar miedos

Si sufrimos episodios de pánico, debemos tener en cuenta que, en realidad, no nos va a pasar nada malo. Es un producto de nuestra mente. Por tanto, debemos aceptar el miedo y, en ningún caso, huir de él. Luchar contra el miedo será mucho peor, pues influirá en nuestro nivel de valentía.

Para intentar aceptar el miedo lo mejor posible y aliviar la ansiedad, nada mejor que escribir nuestras sensaciones. Anotar cada síntoma te servirá para conocer qué te ocurre en cada momento. Una vez identificados, será mucho más sencillo combatirlos y poder superarlos.

Una vez hecho esto, lo mejor es focalizarnos en cualquier otra cosa. Es decir, desviar nuestra atención y pensar en cualquier tipo de tarea que mantenga nuestra mente ocupada. Cualquier cosa que sirva para desviar nuestra atención hacia otra cosa servirá para mantenernos ocupados y alejarnos del episodio.

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