Los secretarios generales de CCOO y UGT

Los dos principales sindicatos españoles, CCOO y UGT, siguen ingresando ingentes cantidades de dinero a través de los cursos de formación, a pesar de que este tipo de actividades docentes han estado rodeadas de un halo de corrupción y, en algunas ocasiones, han motivado que responsables de la Administración Pública y supuestos representantes de los trabajadores se hayan sentado en el banquillo como consecuencia de irregularidades en su gestión. 

Hasta ahora uno de los secretos mejor guardados era la cantidad que se repartían las centrales sindicales en el Grupo Correos, empresa pública que sobrevive gracias al dinero público que recibe para prestar el Servicio Público Universal (SPU), subvención de 120 millones de euros anuales que está bajo la lupa de Bruselas. MERCA2 ha accedido al desglose de los fondos destinados a los cursos de formación en la empresa pública durante 2018, que revelan que CCOO y UGT se llevan de forma conjunta casi 520.000 euros anuales. 

Durante el pasado ejercicio, la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos realizó un total de 486 acciones formativas, destinándose a esta partida presupuestaria 4,3 millones de euros. En cuanto a los cursos realizados por las organizaciones sindicales dentro del Plan de Formación de la empresa, CCOO y Sindicato Libre impartieron una decena cada uno, mientras que a CSIF y la Central Intersindical Gallega (CIG) les correspondieron siete respectivamente y a UGT tres. 

En cuanto al dinero recibido, CCOO lidera la tabla, con 337.886 euros, seguido por UGT, con 180.832 euros. Por su parte, CSIF obtuvo 82.141 euros y Sindicato Libre 4.582. No figura entrega alguna a CIG.

Además del aspecto monetario, la importancia de estos cursos estriba en que se trata en la mayoría de las ocasiones de acciones formativas de capacitación que son indispensables para que los empleados de Correos puedan realizar su trabajo y que sirven a las grandes organizaciones sindicales para lograr afiliados de forma irregular. Acceder a este tipo de cursos es más importante que llevar varios años en la empresa a la hora de conseguir los puntos necesarios para lograr un empleo mejor y, según denuncian el sindicato independiente SIPCTE y la Confederación General del Trabajo (CGT), esto permite a los sindicatos con más representación (CCOO y UGT) hacer un suculento negocio

CGT: LOS CURSOS SON UNA “GRAN ESTAFA”

“No son cursos de calidad, y la temática en ocasiones es inaplicable en el puesto de trabajo. La mayoría son cursos online, que si consigues inscribirte no hay ningún control y lo puedes hacer tu, tu vecino o tu primo. El principal problema lo encontramos en que no hay un sistema fácil y democrático de acceso. Para hacerlos con Correos debes estar en activo, lo cual perjudica especialmente a los eventuales (…) la otra forma de acceder es a través de un sindicato que los imparta y que no sólo recibe dinero en subvenciones, sino también por dar clases, matrículas, temarios y cuotas de afiliación. Estas organizaciones han dejado de representar a los trabajadores para pasar a explotarles económicamente”, explica CGT en un documento público que lleva por título Cursos de formación: la gran estafa.

En algunos casos, no basta con estar afiliado a un gran sindicato para poder acceder a estas acciones formativas, sino que es indispensable llevar muchos años pagando las cuotas o estar matriculado en alguna de las escuelas sindicales que funcionan como academias preparatorias y que tienen un coste adicional. Un ejemplo de ello es la  Escuela de Formación Correos–CCOO que dispone de un campus virtual para acceder a través de Internet a los contenidos y que dispone de diferentes precios en función del tipo de servicio que contrate el trabajador.

El documento que faculta a los sindicatos a acceder a este maná de dinero público es el convenio colectivo del Grupo Correos, que establece su corresponsabilidad  en la formación de los empleados, dejando en manos de cada organización la admisión en los cursos de los que no son afiliados. CCOO ha respondido a las críticas asegurando que no es una condición indispensable estar en las filas del sindicato para acceder a uno de estos cursos, pero trabajadores del grupo consultados por este diario dicen lo contrario. De hecho en su propia página web la organización que dirige Unai Sordo deja claro que “Ser o no ser de CCOO, es la diferencia. Estar afiliado, te da valor”.

MULTAS, EXPEDIENTES Y ELEVADO GASTO EN ALTOS CARGOS

La polémica sobre la gestión de los cursos de formación en el Grupo Correos se recrudece justo en un momento en el que la compañía se enfrenta a importantes retos que ponen en riesgo su propia supervivencia. La Comisión Europea ha condenado a la sociedad estatal que preside Juan Manuel Serrano a devolver ayudas ilegales y la CNMC le ha abierto expediente sancionador por descuentos temerarios a grandes clientes realizando envíos masivos de cartas por debajo de coste en los últimos cuatro años gracias al dinero público, lo que supone un caso claro de competencia desleal y abuso de posición de dominio.

Además, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) pone en duda la viabilidad económica de la empresa y le reclama importantes ajustes, comenzando por los 1.700 altos cargos que generan un sobrecoste de 91 millones de euros y entre los cuales se encuentran dirigentes sindicales. CCOO ha cargado duramente contra los cálculos de la entidad que dirige José Luis Escrivá y, lejos de admitir que la empresa necesita un nuevo modelo de gestión, reclama que se duplique la cantidad de dinero público que recibe del Estado hasta situarla en los 270 millones de euros anuales.