Mediaset
Mediaset ha presentado unos resultados económicos sobresalientes.

Semana tragicómica en el sector mediático. Los transatlánticos audiovisuales acaban de presentar cuentas y se reparten las sonrisas y lágrimas que contienen demasiada cosmética que toca lavar. Es el caso de Mediaset, que ha presentado su beneficio neto récord en la última década: 200,3 millones de euros.

El gran truco del ‘mago’ Paolo Vasile ha sido acometer un salvaje recorte de 33,7 millones de euros en el consumo de derechos audiovisuales. Lo ha hecho en un año en el que Mediaset se engalanó con el Mundial.

¿La clave? El editor de Telecinco ‘levantó’ algunas de sus grandes bazas de la parrilla en sus principales canales durante el evento veraniego y ha intentado asomarse al abismo del estancamiento publicitario rebajando el coste de sus productos y estirando hasta la extenuación ‘GH VIP’ durante el otoño.

La letra pequeña y cara amarga de este ahorro es Cuatro, que cerró 2018 igualando su mínimo histórico en sus primeros trece años de vida, 6% de share, y en 2019 el maquillaje se podría evaporar: la cadena ha cerrado febrero más cerca en audiencia de FDF o La 2 que de La Sexta tras batir su récord negativo. 

Cuatro ha pasado de ser ‘cola de león’ de las grandes teles para convertirse en ‘cabeza de ratón’ de la TDT por sus bajas audiencias y por eliminar el gran elemento diferenciador sobre los canales temáticos: los informativos.

LA SOMBRA NETFLIX ACECHA A MEDIASET Y A ATRESMEDIA

Mediaset ha decidido fiar la suma de sus audiencias a Telecinco mientras que Atresmedia diversifica sus apuestas con Antena 3 y La Sexta, que no deja de aumentar su ventaja contra su hasta ahora competidor directo, Cuatro.

Mediaset
Foto de la sede de Telecinco. Foto: Mediaset.

El grupo pretende en 2019 compensar la cancelación de ‘Noticias Cuatro’ con el público fiel que digiere la maratón de ‘Sálvame’ y derivados. El problema es que la cristalización de un mercado donde los espectadores disfrutan de una oferta bajo demanda convierte a Mediaset en un grupo que en escasas ocasiones complace al paladar más selecto.

Por eso Vasile le contó a Pablo Iglesias que apuesta por ofrecer compañía en tiempos de soledad. No parece un argumento demasiado sólido para avalar el trabajo de la compañía que dirige: la soledad también la combaten algunos hábitos perniciosos y casi ninguno de ellos aporta ningún valor añadido.

Mediaset sigue contando con una ventaja: cuenta con un canal más que su competidor directo, Boing, que le asegura unos ingresos de alrededor de 30 millones de euros a los que hay que añadirle los ingresos derivados de la comercialización de algunos proyectos de Roures, GOL y U-BEAT.

En el plano cortoplacista, Mediaset ha salvado sus muebles. Pero lo ha hecho con el modelo de la prensa de papel: recortando costes en el producto, hecho que redunda en contra del lector/espectador. Cierto es que Telecinco ha sacado su voz más triunfal para presentar números pese a que su beneficio neto anual solo ha subido un 1,4% respecto al 2017.

Atresmedia por su parte ha obtenido un beneficio de 88,1 millones de euros. Los ingresos netos de la compañía se situaron en 1.042,3 millones de euros, casi 60 millones de euros más que su rival.

Mediaset sigue liderando en audiencia y en febrero ha recobrado el trono por grupos gracias a estirar los proyectos de prime-time al late-night, franja en la que Antena 3 ha decidido no invertir ya que es una franja deficitaria desde un punto de vista comercial.

LA OTRA CARA: PRISA

PRISA representa la otra cara de la moneda. El grupo editor de El País ha logrado un resultado neto de 269,3 millones de euros de pérdidas en el ejercicio pasado. Pero estos números aparentemente catastróficos tienen una lectura ‘positiva’.

Y es que el grupo ha tenido que revisar el valor de su créditos fiscales y de la compañía portuguesa Media Capital, deterioros de 202 y 76 millones de euros. ¿Y sin la higiene del balance? PRISA hubiera presentado un beneficio de 45 millones de euros.

La compañía que preside Javier Monzón cuenta con mejor salud tras haber superado los peores momentos de la crisis y hay tres síntomas del cambio: la SER ha dejado atrás su etapa de recortes y ha subido sus salarios por primera vez en cinco años, ha recomprado el 25% de su gran generador de caja (Santillana) y ha recuperado otra desinversión tras tirar de chequera ante el fondo de capital de turno, el 8% del pastel accionarial la SER.

Una ampliación de capital de 200 millones de euros sufragará la recompra de la editorial. En PRISA corren nuevos bríos, también editoriales: la etapa post-Cebrián ha derivado en que El País y la Cadena SER recobren la línea ideológica que las convirtió en referentes hegemónicos.

Mediaset
PRISA ha presentado unas cuentas de 2018 que tienen una lectura positiva.

¿Y Vocento? Ha presentado un beneficio neto de 10,9 millones de euros en 2018 tras diversificar inversiones, recortar gastos en el área audiovisual y apostar por la gastronomía con Madrid Fusión como gran joya de la corona en los nuevos tiempos del editor de ABC.