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Una de las nuevas oficinas Store de CaixaBank. Foto: CaixaBank.

El sector financiero español afronta el convenio colectivo del siglo XXI para sus trabajadores, diez años después del inicio de la crisis y tras una reordenación que se ha llevado 90.000 empleos y la mitad de las sucursales de la banca nacional.

Los bancos españoles han vivido una transformación total en esta década. No solo en sus redes y plantillas, sino en el propio enfoque de su modelo de negocio y adaptación a las nuevas exigencias de la sociedad. Los directivos de las entidades que han sobrevivido a la crisis no paran de repetir que sus planes estratégicos pasan por mejorar la experiencia de cliente, ponerle en el centro, e impulsar la digitalización.

Esos dos puntos confluyen de manera determinante en los empleados. Por ello, el sindicato  Comisiones Obreras (CCOO) ha explicado que “es necesario trabajar en el convenio laboral del siglo XXI”. Durante un desayuno informativo con prensa para presentar el informe “El papel de las plantillas en el futuro del sector financiero”, los representantes sindicales han constatado la nueva realidad de los trabajadores de banca y la importancia de adaptar el convenio laboral que está en plena negociación.

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PROPUESTAS DE MEJORA EN EL CONVENIO DE LA BANCA

CCOO ha elaborado un conjunto de propuestas de mejora en el sector bancario focalizadas en cinco ámbitos: promoción profesional, formación, profesionalidad, tiempo de trabajo y digitalización.

Quizá la última es la más conocida, ya que los bancos están realizando una enorme inversión en capital humano y económico para afrontar. Desde CCOO han indicado que es “muy importante” que los convenios adopten las recomendaciones establecidas en la declaración conjunta sobre los efectos de la digitalización en el sector financiero firmada el pasado noviembre.

La digitalización ha provocado la entrada de nuevos perfiles en los bancos españoles. En concreto, la masa comercial ha perdido peso en beneficio de informáticos y matemáticos, tal y como ha confirmado el sindicato. Las salidas también han ayudado. Ha bajado la edad media de los empleados gracias a las prejubilaciones, la gran mayoría voluntarias, y los jóvenes llevan con una mayor preparación tecnológica.

Los responsables de CCOO ha insistido en que “la digitalización debe servir para que las plantillas de adapten a nuevas formas de trabajar”

El secretario general de CCOO Servicios, José María Martínez, ha declarado que “la digitalización debe servir para que las plantillas de adapten a nuevas formas de trabajar”. Aquí entran nuevos conceptos como el trabajo flexible, el teletrabajo, la privacidad de los datos o la formación continua.

En este punto, el sindicato ha destacado que la formación resulta “fundamental para trabajar con los altos niveles de calidad y profesionalidad”. Sin embargo, ha denunciado la secretaria de Acción Sindical Agrupación Sector Financiero CCOO Nuria Lobo, “no se está teniendo en cuenta la experiencia de la plantilla y se les está requiriendo unas certificaciones que implican muchas horas de formación que han de hacerse fuera de la jornada laboral, con el perjuicio que conlleva para la conciliación”.

Otro de los puntos en el que más se ha hecho hincapié durante el acto de CCOO ha sido el tiempo de trabajo. CCOO ha puesto de manifiesto la necesidad de introducir en las negociaciones sectoriales los temas relativos al registro de la jornada, el derecho a la desconexión y el teletrabajo. “Independientemente del modelo por el que opte cada entidad, consideramos de vital importancia fijar un marco sectorial con los principios que deben regir en esta materia: jornadas efectivas de trabajo, pausas, formación, desplazamientos, compensaciones o derecho a la intimidad en el supuesto de que el sistema de registro requiera el acceso a dispositivos digitales”, ha señalado CCOO.

LA BANCA ESPAÑOLA DIEZ AÑOS DESPUÉS

Los bancos españoles contaban con una plantilla de 181.999 empleados a cierre de 2018, lo que supone 88.856 trabajadores menos (-32,8%) respecto al inicio de la crisis, cuya fecha de referencia se ha tomado el 1 de enero de 2009, según cálculos realizados por Comisiones Obreras (CCOO). A este número habría que sumar este año las anunciadas salidas en Santander y CaixaBank.

No obstante, la salida real de trabajadores del sector financiero español desde la crisis hasta la actualidad ha sido de 112.250 personas, lo que representa el 41,4% de los 270.855 trabajadores con que contaba el sector financiero hace una década.

De este modo, dos de cada cinco personas han perdido su puesto de trabajo en banca durante este periodo, fundamentalmente por Expedientes de Regulación de Empleos (ERE) pactados y salidas voluntarias e indemnizaciones acordadas. En este sentido, CCOO ha reconocido la existencia de “escasos” despidos forzosos”.

Las salidas forzosas prácticamente han sido residuales, la gran mayoría han sido pactadas, fruto del contrato social que llevamos gestionando desde hace muchos años; las condiciones han sido bastante aceptables en todos los procesos”, ha asegurado el secretario general responsable del sector financiero de CCOO, Joan Sierra, durante el desayuno informativo.

De su lado, el secretario general de CCOO Servicios, José María Martínez, ha explicado que los empleados de los bancos son cada vez más proclives a apuntarse a un proceso de ERE y ‘salir’ con una buena indemnización de un sector en el que no resulta cómodo trabajar ante las presiones regulatorias o la mala reputación, mientras que son conscientes de que la entidad intentará recolocarle en nuevo puesto.

Frente a la salida a de más de 100.000 personas del sector, las entidades han contratado al mismo tiempo a 23.294 nuevos empleados, esto es un 8,85% de renovación sobre el censo a su inicio y un 12,8% sobre la fecha final. CCOO ha precisado que aproximadamente dos tercios de los nuevos ingresos han ido a servicios centrales, mientras que solo un tercio ha sido contratado para la red de oficinas o las direcciones territoriales.