fantasías sexuales

Las fantasías sexuales femeninas, pese a lo que puedas pensar, no difieren mucho de las de los hombres. Y no son precisamente que cuando lleguen a casa estén “los platos limpios o la casa recogida”, cosa que muchos hombres continúan pensando hoy en día.

En la época en la que vivimos, la igualdad es algo por lo que se sigue luchando y en el tema de la cama también. Una mujer tiene las mismas necesidades que un hombre y SÍ, también tienen fantasías sexuales que hacen que con tan solo pensarlas les tiemble el cuerpo.

Lo bueno de tener fantasías sexuales es que la imaginación no tiene límites ni fronteras. El problema es que después, cuando las llevas a cabo, el resultado suele no ser el que esperabas o el que imaginaste en un principio.

En muchas ocasiones estas fantasías vienen dadas de frustraciones que sientes o momentos en tu vida que te han marcado. Tener este tipo de ilusiones sexuales puede ser positivo y negativo, según te lo tomes. Es bueno fantasear, pero no lo es tanto tener el deseo de fracaso por no poder llevarlo a cabo.

Te diré algunas de las fantasías más comunes entre las mujeres para que las tengas en cuenta.

Fantasía sexual dolorosa

fantasías sexuales

Tan solo el 45% de las personas no tienen fantasías en la que los dominan, les pegan o incluso abusan de ellos sexualmente. Las fantasías se caracterizan por ser algo tan solo para ti mismo, es tu secreto y tú decides si contarlo o no. Es por eso mismo que puedes soñar o fantasear con lo que quieras, porque no temes ser juzgado.

Hay muchas mujeres a las que el dolor les excita. Eso no quiere decir que puedas tener libertad de abusar de ella. Las fantasías sexuales de este tipo llevadas a la práctica pueden llegar a ser peligrosas. Si lo haces no olvides dejar los términos claros y usa siempre una palabra clave para que el juego termine.

Las películas como “Cincuenta Sombras de Grey” han abierto al mundo el tema de la dominación y la sumisión y no es de extrañar que algunas mujeres tengan esas fantasías sexuales. Al igual que también existe la fantasía de ser las verdugas en vez de las víctimas y que te guste azotar, morder, atar o someter a tu pareja.