El sector inmobiliario continúa con su reactivación y aportando buenos datos de transacciones desde que finalizara el confinamiento. Ahora coexisten en la búsqueda de vivienda quienes apuestan por adquirir su primera casa en propiedad y quienes necesitan una de reposición, pero la mayoría coinciden en algo: se decantan por la obra nueva que ofrece las comodidades que han echado en falta durante la pandemia. Con este panorama, a los ‘servicers’ les toca ponerse las pilas.

La irrupción del coronavirus ha cambiado la forma de pensar y de vivir de los ciudadanos. Hasta su llegada, cerca del 90% de los clientes optaban por la vivienda de segunda mano, frente al 10% que prefería un inmueble de obra nueva. Ahora, este porcentaje ha variado y estamos cerca del 20% de vivienda nueva frente al 80% de usada, alcanzando así el equilibrio óptimo que desvelan algunos expertos.

La tendencia habitual de decantarse por la vivienda de segunda mano está desapareciendo, ya que, pese a una posible reforma, existen ciertas comodidades que son inviables de conseguir en este segmento, como una terraza, más espacio para trabajar, zonas más iluminadas e incluso zonas comunes, en algunos casos.

LOS ‘SERVICERS’ ROMPEN LAS REGLAS

Ante esta tendencia, los ‘servicers’ sacan su artillería pesada para seducir a los clientes y lograr que se fijen en sus activos, la mayoría heredados de entidades bancarias y ubicados en zonas secundarias. En este sentido, Aliseda, Haya Real Estate y Solvia, entre otros, apuestan por lanzar ofertas rompedoras para desinflar su cartera de activos y competir así con las grandes promotoras que ofrecen vivienda de obra nueva.

De este modo, Aliseda ha sorprendido a todos ofreciendo el reembolso al comprador del 10% del valor de adquisición del inmueble que compre si el índice de precios del Ministerio de Fomento en la provincia cae más de un 10% en los tres meses siguientes a la compra.

Con esta oferta, la compañía coloca 5.700 viviendas en el mercado repartidas por todo el territorio nacional, manteniendo su actual estrategia tanto para la compra como para el alquiler de activos inmobiliarios.

Para el CEO de Aliseda Inmobiliaria, Eduard Mendiluce, “este tipo de iniciativas son las que pueden ayudar a reactivar el país y demostrar el papel clave que desempeña el sector inmobiliario como impulsor del crecimiento económico”.

Otra de las compañías que se ha lanzado a las campañas agresivas para colocar sus activos es Haya Real Estate. Hace unas semanas, junto a Grupo Cooperativo Cajamar, lanzó una nueva campaña, “Vuelve a tu nuevo hogar”, que consta de una selección de 3.700 inmuebles con descuentos de hasta el 50%, de los que más de 1.000 cuestan menos de 75.000 euros. Una oferta vigente hasta el próximo 31 de octubre.

Por su parte, la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), también acostumbra a ofrecer suculentas rebajas a los futuros compradores.

BRECHA ENTRE OBRA NUEVA Y USADA

Sin embargo, las grandes promotoras consultadas por MERCA2 coinciden en que la vivienda de segunda mano se está devaluando y no ofrece las comodidades que aportan los inmuebles de reciente construcción, que incluyen las tendencias más reclamadas por parte de los clientes.

En este sentido, los gigantes como Aedas Homes, Neinor y Metrovacesa, entre otros, presumen de músculo financiero y un bajo endeudamiento, lo que les permite no rebajar sus precios.

Las fuentes consultadas señalan que en este segmento se ha acelerado la decisión de compra por reposición, y cuentan con una oferta más baja que la demanda, “no hay sobreoferta, ni saturación”, nos cuentan, lo que les permite no bajar sus precios, sino que en algunas promociones ante el éxito de comercialización han podido, incluso, incrementar el valor de las unidades disponibles.

Además, hay que tener en cuenta que el perfil de comprador de los residenciales de las grandes promotoras es de perfil medio-alto que, a su vez, son los menos afectados por la actual crisis económica y, es uno de los motivos que explican el mayor número de ventas de obra nueva frente a la usada, que cuenta con un perfil de comprador de clase media-baja y, en este momento, están retrasando su decisión de compra ante la incertidumbre.

En este contexto, se entienden las rebajas y medidas anticrisis que están llevando a cabo los ‘servicers’, para fomentar la compra entre los indecisos. “Estamos mitigando una de las incertidumbres que cualquier comprador puede tener en vista de la situación de los próximos meses: una posible fluctuación del precio. Estamos convencidos de que nuestros precios son muy competitivos y de que ahora es un buen momento para comprar una casa”, explica el CEO de Aliseda.