Positivo. Con esta palabra se puede resumir el comportamiento del sector asegurador durante 2018. El volumen de primas fue de 64.377 millones de euros, un 1,5% más que el año anterior. Pero, como se suele decir, la alegría va por barrios. Porque el crecimiento de las líneas de negocio de No Vida aumentó un 4%, mientras que el seguro de Vida (el que tiene que ver más con el ahorro) tuvo un decrecimiento del -1,4%. “Desde 2014 el ramo de No Vida es quien hace más aportaciones al sector asegurador, mientras que, en los dos últimos años, el ramo de Vida hace aportaciones negativas”, señala Manuel Aguilera, director general del Servicio de Estudios de Mapfre.

El seguro de Vida consiguió un volumen de primas de 28.995 millones de euros y, de nuevo, hubo una clara diferencia entre los dos actores principales. Por un lado, el seguro de Vida Riesgo (aquél que protege a la familia en caso de fallecimiento del asegurado), tuvo un crecimiento del 12,3%, mientras que el del Vida Ahorro (aquel que asegura la vida además de permitir ahorrar de forma periódica) tuvo un decrecimiento del -3,7%. Dicho de otra forma, la contribución al crecimiento el mercado asegurador de Vida Riesgo fue de 0,8 puntos porcentuales, mientras que el seguro de Vida Ahorro fue de -1,5 puntos porcentuales.

“Se trata del segundo año consecutivo en que se produce una situación negativa por parte del segmento de Vida al crecimiento del mercado español, como sucedió en los años 2012 a 2014”, destaca el informe ‘El mercado español de seguros en 2018’ de la Fundación Mapfre. En esos años, la crisis económica y la caída de los tipos de interés, fueron los causantes de la caída.

Los unit linked, la apuesta de las aseguradoras por atraer inversores, no están dando el resultado que en un principio preveían

Para revertir la situación, las aseguradoras apostaron por los unit linked, un producto financiero que aúna un seguro de vida y un fondo de ahorro. En concreto, en este último apartado, invierte en una cesta de fondos, acciones o bonos. ¿Qué ocurre? Que el riesgo lo asume el comprador. Y los ciudadanos no están por la labor. Prefieren invertir en depósitos o en otros productos con menos riesgo (en 2018 los depósitos superaran los 800.000 millones de euros, un 4% más respecto a 2017). Y Manuel Aguilera añade otro dato: “Los tipos de interés son bajos, por eso no crece el sector de los unit linked”.

Sin embargo, este producto sí está teniendo un mejor comportamiento en otros tipos de entidades, como los bancos. Y ahí entra en juego lo que podríamos denominar como la ‘aversión’ al riesgo de las propias aseguradoras. Porque la renta fija sigue siendo la ‘cesta’ favorita’ donde las aseguradoras ‘ponen sus huevos’. “No se trata de que las aseguradoras inviertan con más riesgo. El pensamiento de una compañía de seguros es pensar qué tipo de inversión necesito para cumplir con mis obligaciones. Esto limita el modelo de inversión aseguradora. Si cambiara el entorno financiero no habría por qué cambiar el portfolio de inversión de las aseguradoras”, matiza el director general del Servicio de Estudios de Mapfre.

EL AHORRO Y LA BRECHA DE PROTECCIÓN

Ni más ni menos que 29.000 millones de euros. Es la brecha de protección del seguro en 2018, es decir, la diferencia existente entre la cobertura de seguros que es económicamente necesaria y beneficiosa para la sociedad, y la cantidad de dicha cobertura efectivamente adquirida. Se trata de 800.000 euros más que en 2017.

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Esa diferencia entre los niveles de aseguramiento reales y los óptimos es más patente en el ramo de los seguros de Vida. De hecho, y durante 2018, el 96,1% de dicha brecha (27.800 millones de euros) correspondió a este segmento. En este caso, hablamos de 1.100 millones más que durante el año anterior.

“Para ser capaz de cerrar esa brecha, el segmento de los seguros de Vida debería crecer a una tasa promedio anual de manera sostenida del 7% a lo largo de los próximos diez años”, señalan desde la Fundación Mapfre. Porcentaje que se antoja demasiado elevado debido a la tendencia de ahorro de los ciudadanos. Para cerrar dicha brecha, serían necesarios 93.400 millones de euros. Ese es el potencial de crecimiento del sector.