Es posible que desde hace tiempo te ronde por la cabeza la idea de poner un negocio en marcha, pero eso de ser autónomo te dé un poco de vértigo. Has oído miles de cosas sobre lo complicado que lo tiene este colectivo y eso te asusta. Pero, admítelo, también te seduce la idea de ser tu propio jefe y hacer realidad tu sueño.

No te vamos a mentir, ser autónomo no es nada fácil. No solo vas a tener que atender a tu negocio, también hacer gestiones y trámites administrativos, llevar la atención al cliente, emitir facturas, acordarte de tributar a tiempo… Y al mismo tiempo puede ser una experiencia muy gratificante que te haga crecer personal y profesionalmente. Vamos a ver 5 razones que te quitarán las ganas de darte de alta en el RETA y otras 5 que harán que vayas corriendo a hacer los trámites para iniciar tu actividad.

Descubres lo fuerte que eres

desventajas de ser autonomo

Emprender tiene riesgos a mucho niveles, y siempre tienes miedo de que no te vaya bien. Pero cuando vences el miedo inicial y te das de alta en el RETA has vencido un gran barrera que no todo el mundo es capaz de superar. Hay personas con muy buenas ideas que no han sido capaces de ponerlas en práctica por temor al riesgo que implica ser autónomo.

Desde el momento en que te conviertes en autónomo vas a descubrir que tienes mucha más fortaleza de la que pensabas, que eres una persona proactiva y flexible que es capaz de afrontar todos los retos que se pongan por delante. Puede que triunfes, pero también que fracases. En cualquier caso, te llevarás un gran aprendizaje personal que te ayudará en muchos ámbitos de tu vida.