Feijóo promete subir el SMI y el salario medio y dejar el SMI exento de IRPF por ley tras el 29-N

El líder del PP se compromete a que cualquier incremento del salario mínimo no tribute y a reabrir la mesa de diálogo social con sindicatos y patronal. La propuesta no concreta todavía cuantía ni calendario para la subida de 2027.

El SMI exento de IRPF por ley es la promesa que Alberto Núñez Feijóo ha puesto sobre la mesa a cinco semanas del 29-N. El presidente del Partido Popular se comprometió en la Cadena SER a que cualquier incremento del salario mínimo quede libre de tributación de forma automática, y a hacerlo con rango legal.

La letra pequeña importa más que el titular. Ahora mismo el salario mínimo ya no tributa: la reducción por rendimientos del trabajo lo deja fuera de la base en la mayoría de los casos. Lo que añade la propuesta no es un cambio de resultado inmediato, sino un blindaje. Si la exención se aprueba por ley, Hacienda pierde margen para morder la siguiente subida.

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Ese es el problema real de cada incremento del SMI. Cuando el salario sube, el trabajador cruza el umbral de retención y el aumento bruto se queda por el camino. La subida llega a la nómina, sí. Pero llega recortada.

Qué cambia de verdad en la nómina

Para un trabajador que hoy cobra el mínimo, el efecto es nulo el primer año. Hoy no cambia nada. Deja de serlo cuando la subida anual empuja la retribución por encima del mínimo exento.

Ahí la promesa se convierte en dinero: una nómina que sube íntegra, sin retención que se coma el tramo nuevo. Menos discrecionalidad y más regla escrita.

La exención del IRPF no cambia lo que cobras hoy. Cambia lo que cobrarás cuando el SMI suba, y ahí está el detalle que mueve el neto.

Hay dos datos que conviene retener. El primero: el grueso de lo que separa el bruto del neto no es el IRPF, sino las cotizaciones sociales, que se aplican desde el primer euro. El segundo: el PP no ha concretado todavía cuantía ni calendario para la subida de 2027, ni la cifra exacta de salario mínimo que llevaría al Consejo de Ministros.

Feijóo presentó la medida como una vacuna contra los choques que Hacienda y Trabajo protagonizaron en la pasada legislatura por el reparto de la subida. En redes habló de no repetir «el lamentable espectáculo» y defendió que la exención quede fijada «por ley y automáticamente». Traducción práctica: menos negociación anual entre ministerios, más regla fija.

Del salario mínimo al salario medio

La otra pata del compromiso es el diálogo social. El líder del PP prometió convocar a sindicatos y patronal para pactar el salario mínimo, una diferencia explícita frente a las subidas pactadas solo con los sindicatos. Y añadió un objetivo más ambicioso: que suba también el salario medio, no únicamente el mínimo.

Sobre poder adquisitivo puso dos cifras: la vivienda ha subido un 33% más que la media de los salarios en España y la cesta de la compra, un 44% más. Sostiene además que el Estado se queda cerca del 30% de cada incremento de las rentas del trabajo vía impuestos y cotizaciones.

subida del SMI 2027

En pensiones, el mensaje fue de continuidad: actualización anual conforme al IPC y reactivación del Pacto de Toledo, sin recortes ni congelaciones.

Análisis: una promesa con efecto limitado y coste bajo

Pongamos la medida en su sitio. Elevar a ley la exención del SMI tiene un coste recaudatorio casi simbólico, porque la mayoría de los perceptores del mínimo ya no tributan. Su valor es otro: convierte una decisión anual y discrecional en un derecho blindado, y eso reduce la incertidumbre de quien vive con el salario más bajo. En un país donde cada subida del SMI se ha negociado a golpe de decreto, la diferencia no es pequeña.

Ahora bien, la promesa no resuelve los dos problemas de fondo. El primero es que el diferencial entre bruto y neto, se juega sobre todo en las cotizaciones, que nadie toca. El segundo, que subir el mínimo sin mover el salario medio comprime la escala y deja a técnicos y administrativos de entrada casi tan cerca del mínimo como de su categoría.

Hay un riesgo que el votante debería vigilar. Fijar la exención por ley ata las manos del legislador futuro, pero también desacopla el SMI de la reducción del IRPF, que es progresiva por diseño. Y la promesa del salario medio es hoy una intención sin instrumento: ningún Gobierno tiene una palanca directa sobre el salario medio más allá de la negociación colectiva y la productividad.

La oportunidad es real para el trabajador si la subida llega y si la exención se escribe con cuantías, umbrales y fecha de entrada en vigor. Hasta entonces, toca leer la letra pequeña y revisar la retención que figura en la nómina de diciembre.

📝 Cómo comprobar tu nómina y reclamar si el SMI no se aplica

Aquí no hay registro ni solicitud previa: la exención se aplica de oficio en la nómina. Estos son los pasos para verificar que la retención es correcta.

  1. Paso 1: Localiza tu última nómina y revisa la línea de retención del IRPF. Si tu salario anual no supera el mínimo exento, el tipo debe ser cero.
  2. Paso 2: Comprueba el certificado de retenciones que la empresa entrega cada enero y compara la base con tu bruto anual.
  3. Paso 3: Consulta la resolución del SMI vigente en el Boletín Oficial del Estado para confirmar la cuantía de referencia.
  4. Paso 4: Si detectas una retención indebida, pide por escrito a Recursos Humanos la regularización del tipo aplicado.
  5. Paso 5: Si no hay respuesta en 15 días, plantea la reclamación ante la Agencia Tributaria o consúltalo con un graduado social.

Plazo: no existe, porque la exención se aplica de oficio en la nómina siguiente a la entrada en vigor de la ley. Requisito mínimo: cobrar el SMI o menos en cómputo anual.


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