El Ibex 35 defiende los 19.000 puntos con el Brent en 116 dólares y la deuda francesa al 5%. Ayer cedió un 2,12% y hoy la sesión se juega en terreno de nadie, con Repsol como único apoyo sólido del selectivo.
La agenda de resultados llega despejada en España, con sequía total de cuentas entre los integrantes del Ibex, y algo más liviana fuera. Esa menor avalancha de publicaciones ayuda a contener los nervios después del correctivo de la víspera, cuando la combinación de resultados, deuda y crudo golpeó al conjunto de las Bolsas europeas.
El barril de Brent supera los 116 dólares, su nivel más alto en cinco meses, y los planes pendientes de Israel sobre Irán alimentan el temor a una nueva ofensiva contra Teherán. Cada dólar que sube el crudo es presión inflacionista para una Europa que importa casi toda la energía que consume.
Repsol sostiene el índice y las aerolíneas pagan la factura
Repsol repite al frente de los avances del selectivo, y no es casualidad: el precio del crudo y del gas mejora su negocio de exploración y producción. El efecto contrario se ceba con los valores expuestos al tráfico aéreo. IAG y Amadeus sufren un impacto más adverso, porque el queroseno es su primer coste variable.
El otro frente está en la deuda. Los costes de financiación se disparan en Francia, en el punto de mira por las alertas políticas y fiscales, y su prima de riesgo alcanza los 170 puntos básicos. El bono galo a diez años repite por encima del 5%, mientras el bund alemán baja del 3,40%.
La cita que puede agravar la situación está fijada para el cierre de la sesión: Moody’s actualiza su calificación de Francia y los analistas no descartan una rebaja desde el Aa3 actual, que ya arrastra perspectiva negativa. Al otro lado del Atlántico, el bono estadounidense a diez años se desinfla cerca de 40 puntos básicos y pierde el umbral del 5%, lo que apacigua parte de las presiones.
El Brent no sube por demanda, sube por miedo. Y el miedo, en los mercados, se acaba pagando siempre en forma de prima de riesgo.
Con ese telón de fondo, el Ibex se esfuerza en digerir el correctivo del 2,12% de ayer. Para cerrar la semana sin caídas tendría que alcanzar los 19.326 puntos, un objetivo que hoy queda lejos.
Los bancos aguantan y Telefónica mira a Brasil
La mayor estabilidad de los bancos explica buena parte de la resistencia del índice. Bankinter frena el desplome del 7,5% sufrido ayer tras publicar sus resultados, aunque la próxima semana llega cargada de cuentas del sector. Las caídas se abren paso en Telefónica, el valor con mayor exposición a Brasil, en la última jornada bursátil antes de la segunda vuelta de las elecciones brasileñas, que se celebra este domingo.
En Europa el rebote tampoco arranca. El Cac francés se aleja de los 8.000 puntos en los ajustes previos a la decisión de Moody’s y el Stoxx 600 vuelve a cotizar por debajo de 640. Kering desata caídas de hasta el 10% y el contagio bloquea a LVMH y Hermès. Volvo Cars se hunde un 30% por pérdidas operativas muy superiores a lo esperado y Holcim pone la nota positiva.
Los temores franceses también llegan al mercado de divisas. El euro se debilita por partida doble, por el rating y por la escalada del petróleo, y vuelve al filo de los 1,12 dólares. La libra resiste por encima de 1,33. El oro, que llegó a perforar los 4.000 dólares la onza en mínimos intradía, recupera por momentos ese nivel, mientras el bitcoin aguanta por encima de los 80.000 dólares por unidad.
Francia se financia como un periférico y el Ibex lo paga
Hay una lectura que trasciende la sesión. Durante una década, el bono francés funcionó como refugio dentro del euro; hoy se financia como se financiaban los periféricos en la crisis de la deuda, con el diferencial en 170 puntos básicos y una agencia a punto de revisar la nota. Si Moody’s recorta el Aa3, el contagio llegará por la vía de las carteras institucionales, que ajustan ponderaciones por rating antes que por precio.
El segundo hilo es el apoyo del Ibex. Que el índice se sostenga gracias a Repsol dice poco de su fortaleza: el crudo es un soplo de oxígeno para dos o tres valores y un lastre para el resto, porque encarece la energía y retrasa cualquier alivio monetario del BCE. Ese liderazgo estrecho es reversible; si el Brent corrige por una tregua en Oriente Próximo, el soporte desaparece de golpe.
Tampoco conviene exagerar el pánico: los tipos estadounidenses ceden 40 puntos básicos y el refugio en la deuda americana suaviza las tensiones. La pregunta abierta es otra. ¿Aguanta el Ibex los 19.000 puntos hasta que la temporada de resultados ponga datos sobre la mesa? La respuesta llega con Moody’s al cierre de hoy, la segunda vuelta brasileña el domingo y las cuentas bancarias de la próxima semana.




