El precio de la ropa sube: más de la mitad de las empresas de moda encarecerá sus prendas para defender márgenes

El 53% de las compañías del sector prevé encarecer sus prendas, catorce puntos más que en la edición anterior del barómetro. El 61% de los compradores ya sitúa el precio entre sus tres criterios decisivos.

El precio de la ropa sube y el 53% de las empresas de moda españolas ya prevé encarecer sus prendas para defender márgenes, catorce puntos más que hace un año, según el barómetro de Modaes y Simon-Kucher.

El 53% rompe tres años de bajadas en el precio de la ropa

El Barómetro de Empresas de Moda en España, en su decimosexta edición, sitúa el aumento de los márgenes como prioridad estratégica para el 53% de las compañías del sector, ocho puntos más que en 2025. En paralelo, las empresas que anteponen el crecimiento del negocio caen del 42% al 36%. El orden de prioridades ha cambiado.

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El dato que importa en la caja es otro. El 53% de las compañías prevé subir precios, catorce puntos más que en la edición anterior del informe, y eso rompe tres años consecutivos de descensos en ese indicador. La paradoja es que la decisión llega con las expectativas al alza: el 75% espera elevar su facturación en 2026, frente al 61% que anticipaba crecimiento un año antes, y el 36% califica la situación del negocio como buena o muy buena, trece puntos más. La mitad del sector, eso sí, sigue hablando de un mercado regular.

El comprador que dice una cosa y hace otra

El consumidor español no es ajeno a este movimiento. El 61% sitúa el precio entre los tres factores más importantes al comprar moda, por delante de la calidad (56%) y la comodidad (52%). La variable que las empresas quieren tocar es exactamente la que más pesa en la decisión de compra.

Y aquí está la letra pequeña. El 83% reconoce que las promociones influyen bastante o mucho en su compra, mientras el 65% se declara dispuesto a gastar más en moda aunque solo el 44% prevé contar con mayor capacidad económica para hacerlo. Son 21 puntos de distancia entre la intención y el bolsillo.

📊 La comparativa de un vistazo

Indicador del sectorEdición actualEdición anterior
Priorizan el margen53%45%
Anteponen el crecimiento36%42%
Prevén subir precios53%39%
Prevén elevar su facturación75%61%

moda subida de precios

Reposicionar la marca para no competir solo en precio

La subida de precios no es el único movimiento. El 62% de las compañías está inmerso en un proceso de reposicionamiento: un 26% quiere elevar su posicionamiento para mejorar la rentabilidad y un 36% busca alcanzar nuevos segmentos de consumidores. Para entendernos: no se trata tanto de vender más caro como de vender a otro público con otra disposición a pagar.

Subir el precio es la vía rápida al margen; cambiar de posicionamiento es la vía lenta, y también la única que no se nota tanto en la etiqueta.

El otro eje es la expansión. El 64% prevé aumentar sus exportaciones durante 2026 y el 46% planea entrar en nuevos mercados, con Estados Unidos y Oriente Medio entre los destinos principales. Inés Pérez-Ullivarri, directora de Simon-Kucher, resume el dilema: la clave está en decidir cuándo competir en precio y cuándo defenderlo, porque el objetivo ya no es vender más a cualquier coste sino hacerlo de forma más rentable.

Quién paga la subida y dónde está el límite

Conviene ser honesto con el alcance del dato. El barómetro no cuantifica cuánto subirán las prendas ni en qué categorías, solo la intención declarada por el 53% de las empresas. Tampoco separa el PVP de góndola del precio final que el comprador paga después de promociones, y esa diferencia es la que de verdad mueve el ticket.

El precedente ayuda a leerlo. Tras tres años en los que la industria textil española bajó precios, el giro hacia el margen llega con con las expectativas de facturación al alza. La secuencia habitual en distribución es esta: primero se protege el margen y después se compite con descuentos selectivos. El 83% de compradores que se deja guiar por las promociones da al sector espacio para hacer las dos cosas a la vez.

Para el comprador, el termómetro oficial sigue siendo el índice de precios de consumo del INE, en concreto la división de vestido y calzado, que mide la traslación real a la etiqueta y no la intención declarada por las empresas. El segundo termómetro es el precio por uso: un abrigo o un vaquero de algodón con más gramaje amortizan mejor una subida que una pieza de temporada que se queda en el armario.

Lo que no cambia es el orden de las prioridades del comprador. Sigue mirando el precio antes que nada y la calidad justo después. Si la subida llega sin una mejora perceptible de producto, el margen se defiende a costa de volumen, y eso es una decisión empresarial legítima pero no gratuita: el cliente tiene la última palabra en la caja.

🛒 El Veredicto de Compra

  • No confundas PVP con precio pagado: con el 83% de compradores pendientes de las promociones, el precio de etiqueta y el desembolso final pueden separarse bastante.
  • Compara por coste de uso: una prenda que aguanta varias temporadas amortiza mejor cualquier subida que una pieza de tendencia con dos lavados de vida.
  • Revisa la etiqueta completa: composición y origen son el único aval verificable cuando el precio sube sin un cambio visible en el producto.

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