Musk inyecta 100.000 millones de dólares en Skydance, el nuevo gigante Paramount-Warner Bros

La aportación equivale al 91% de los 110.000 millones que costó la compra de Warner Bros Discovery. David Ellison dirige el grupo y la familia Ellison controla el 100% de los derechos de voto.

Elon Musk ha inyectado 100.000 millones de dólares (unos 89.000 millones de euros) en Skydance, el conglomerado surgido de la fusión de Paramount y Warner Bros Discovery, una operación que reordena el mapa del entretenimiento global.

Qué hay detrás de los 100.000 millones y por qué no hay comunicado

La cifra no llega por la vía de un comunicado oficial. La información la publicó CNBC citando a fuentes conocedoras del asunto, y ninguna de las partes ha confirmado el detalle de la operación. Según esa versión, la inyección de Musk se enmarca en una iniciativa de captación de financiación de mayor alcance que Skydance ha puesto en marcha en sus primeras semanas de vida.

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El tamaño de la aportación obliga a mirar dos veces. 100.000 millones de dólares equivalen a cerca del 91% de los 110.000 millones que costó la compra de Warner Bros Discovery (98.143 millones de euros al cambio), el importe acordado en febrero y confirmado el 6 de octubre. En términos comparables, Musk pone en el capital de un grupo recién nacido casi lo mismo que costó adquirir uno de sus dos grandes estudios.

La estructura de mando quedó definida con la fusión. David Ellison, hasta ahora consejero delegado de Paramount, dirige el grupo, con Ynon Kreiz como co-CEO. La sociedad echó a andar el 6 de octubre, hace apenas quince días, cuando Paramount aceleró para cerrar una operación que llevaba meses en el aire y que se resolvió tras la puja mantenida con Netflix.

Quién manda en Skydance y quién solo compra acciones

El reparto accionarial explica mucho más que el organigrama. La familia Ellison es el primer accionista de la compañía y, junto a RedBird Capital Partners, son los únicos titulares de las acciones ordinarias de clase A, lo que incluye el 100% de los derechos de voto de la sociedad combinada.

fusión Paramount Warner Bros Discovery

Las acciones de clase B, las que sí cotizan, aterrizaron el martes 20 de octubre en el NYSE bajo el símbolo ‘SKYD’, después de trasladar su negociación desde el Nasdaq, donde Paramount Skydance operaba como ‘PSKY’. Warner Bros Discovery dejó de negociarse ese mismo día. El inversor que compre el nuevo ticker obtiene exposición económica al negocio, no voz en el consejo.

Cien mil millones de dólares compran influencia sobre la parrilla. Los votos, en cambio, seguirán en manos de la familia Ellison y de RedBird.

El balance del nuevo gigante: CBS, HBO, CNN y dos estudios

Musk no ha entrado en un medio cualquiera. El grupo fusionado reúne dos de los mayores estudios de Hollywood, dos servicios de streaming globales, una cartera de televisión en abierto y de cable que incluye CBS, HBO y los canales de Paramount y Warner, y dos redacciones con peso propio: CBS News y CNN. A eso se suma el deporte en vivo, con CBS Sports y TNT Sports, el activo que mejor sostiene hoy los ingresos publicitarios de la televisión lineal.

El perímetro deja pocos competidores del mismo tamaño. Netflix, que llegó a presentar una oferta por Warner Bros Discovery antes de retirarla, Disney, Comcast con Peacock y Amazon Prime Video compiten ahora contra un grupo con doble estudio y doble plataforma. La operación obtuvo todas las aprobaciones regulatorias exigidas por el acuerdo de fusión, según la compañía; cualquier movimiento posterior de Musk sobre el capital quedaría bajo la lupa de la FCC, el regulador estadounidense que supervisa las licencias de las estaciones de CBS.

El precedente de Twitter: los Ellison ya aportaron 1.000 millones

No es la primera vez que Musk y los Ellison cruzan dinero. Larry Ellison, cofundador de Oracle y consejero delegado hasta 2014, aportó cerca de 1.000 millones de dólares (unos 890 millones de euros) en la compra de Twitter en 2022, la red que hoy opera como X. También se sentó en el consejo de Tesla.

La simetría permite medir la escala del movimiento actual: la aportación es cien veces mayor que la de entonces. Y llega en un momento en el que los grupos de medios tradicionales cotizan con descuento por la pérdida de abonados de cable, lo que convierte al deporte en vivo y a la biblioteca de contenidos en los dos activos que sostienen la valoración del sector.

Quedan dos zonas de sombra que el mercado no puede resolver todavía. La primera es la naturaleza jurídica de la aportación: no consta si Musk entra vía ampliación de capital, deuda convertible o compra de una participación a otro accionista, y esa diferencia cambia por completo el cálculo del inversor. La segunda es la dilución, porque sin comunicación oficial se desconoce si los tenedores de clase B verán reducido su peso económico.

El historial invita a la prudencia. La puja con Netflix se resolvió sin que ninguna de las partes necesitara formalizar una oferta pública de adquisición hostil, y la integración de dos estudios con plantillas solapadas suele ser la parte más cara del proceso. Los números del primer trimestre completo como compañía fusionada serán la prueba real, y ahí se verá si los 100.000 millones de Musk son capital paciente o una factura que el balance tendrá que digerir.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La comunicación oficial a la SEC con la estructura exacta de la aportación de Musk y la primera presentación de resultados como compañía fusionada.
  • Reacción del valor: ‘SKYD’ cotiza en el NYSE desde el 20 de octubre con un free float limitado a la clase B, formato que amplifica los movimientos ante cualquier noticia sobre el inversor.
  • Precedente sectorial: La retirada de Netflix de la puja por Warner Bros Discovery marca el techo de precio que el sector estaba dispuesto a pagar.

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