Dividendo de la banca europea: Morningstar DBRS ve colchón para más alzas tras 81.000 millones

La agencia calcula que el sector mantiene un CET1 medio por encima del 15% y 450 puntos básicos de exceso sobre los requisitos regulatorios. Sabadell, Monte dei Paschi, Intesa y BPER lideran la rentabilidad prevista, por encima del 7%.

El dividendo de la banca europea tocó récord en 2025: 81.000 millones, y Morningstar DBRS ve margen para más. El informe difundido este jueves por la agencia de calificación concluye que el sector conserva recursos suficientes para absorber perturbaciones, aunque el espacio disponible se estrecha ejercicio a ejercicio.

Ninguna entidad renunció al efectivo. Los bancos combinaron el pago en efectivo con programas de recompra y, aun así, cerraron el ejercicio con balances más sólidos. La diversificación de ingresos, el control de costes y una morosidad contenida hicieron el resto: financiaron el retorno al accionista sin comprometer, por ahora, los niveles de solvencia.

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Un récord de 81.000 millones con el CET1 por encima del 15%

El dato que sostiene todo el andamiaje es la ratio de capital de máxima calidad. La media del sector se mantuvo por encima del 15% en el primer semestre de 2026, con un colchón medio de unos 450 puntos básicos sobre los requisitos regulatorios mínimos. Esa protección permite encajar pérdidas inesperadas sin salir de urgencia al mercado. Y permite sostener la retribución sin sobresaltos.

Morningstar DBRS no discute la foto actual. Discute la trayectoria. Los pagos al accionista, las adquisiciones y el endurecimiento de algunos requerimientos regulatorios están consumiendo ese margen poco a poco. El diagnóstico es explícito: el sector puede seguir pagando, pero no al ritmo que ha marcado hasta ahora.

Conviene separar dos conceptos que el mercado tiende a mezclar. Una cosa es mantener una retribución generosa; otra, que dividendos y recompras crezcan a doble dígito como en los dos últimos ejercicios. Lo primero está respaldado por el capital. Lo segundo depende de la generación de beneficios y de las oportunidades de inversión de cada entidad.

El dividendo de la banca europea ya no se discute por su cuantía, sino por su velocidad: el capital da para pagar, no para acelerar.

Hay un tercer elemento que suele pasar desapercibido. Las recompras reducen el capital reservado para absorber pérdidas y las operaciones corporativas lo consumen de golpe. Las entidades deberán equilibrar tres objetivos: remunerar al accionista, financiar el crecimiento y conservar margen para un deterioro que nadie descarta.

La calidad de los activos acompaña. Durante el primer semestre de 2026 el deterioro se mantuvo contenido y la rentabilidad resistió. No hay señales de estrés en la morosidad que obliguen a revisar el escenario base.

Las mayores rentabilidades por dividendo: del 7% de Sabadell al 5% de BBVA

Morningstar DBRS

Para los próximos doce meses, la rentabilidad por dividendo prevista por los analistas supera el 7% en Banco Sabadell, Banca Monte dei Paschi, Intesa Sanpaolo y BPER Banca. El segundo escalón, por encima del 5%, reúne a BNP Paribas, Crédit Agricole, UniCredit y a los españoles Unicaja y BBVA.

Santander y CaixaBank no figuran en los tramos más altos de rentabilidad prevista que recoge el informe. La lectura que hago es que el mercado ya descuenta en sus múltiplos una parte de esa retribución: el inversor compra menos yield explícito y más expectativa de revalorización. No es una posición peor. Es distinta.

El pay-out seguirá siendo elevado en términos históricos, pero la agencia avisa de que la etapa de crecimiento acelerado se cierra. La remuneración evolucionará según la capacidad de generar beneficio y las necesidades de financiación del negocio. Traducido al inversor minorista: menos sorpresas al alza en el importe, más estabilidad en la política.

El colchón de 450 puntos básicos, la variable que el consenso vigila menos

Llevo tiempo sosteniendo que el debate sobre la banca europea ha cambiado de eje. Ya no es si los balances aguantan —aguantan—, sino cuánto capital se puede devolver antes de que el colchón de 450 puntos básicos deje de ser cómodo. Es una cifra amplia, no infinita: cada adquisición y cada recompra la recorta.

Ahí está la contradicción que el informe deja entrever. El sector presume de solvencia y admite que su margen de seguridad se estrecha cada año. Ambas cosas encajan: la solvencia se mide contra requisitos móviles y el mercado premia la retribución presente sin descontar del todo la restricción futura.

Mi posición es que el riesgo no está en un recorte del dividendo, sino en una congelación prolongada. Los 81.000 millones con cargo a 2025 son un listón alto y ninguna entidad se va a comprometer a superarlo si la rentabilidad se modera. La mayoría de los analistas que siguen el sector considera que el efectivo está blindado; la primera partida que se ajusta en este negocio no es el dividendo, son las recompras.

El calendario juega a favor. Con la temporada de resultados del tercer trimestre a la vuelta de la esquina, las previsiones que maneja el mercado apuntan a un beneficio agregado récord de 29.200 millones. Si se confirman, Santander, BBVA y CaixaBank tendrán argumentos para sostener el discurso. Si llegan con el coste del riesgo al alza, la conversación cambiará de tono.

Lo que toca vigilar no es el próximo dividendo. Es la ratio CET1 del cierre de 2026 y el tono que cada entidad adopte sobre sus recompras en la presentación de resultados anuales, prevista para febrero. En los registros oficiales de la CNMV estará la letra pequeña.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El informe no conlleva movimiento de rating ni una reacción de precio asociada, porque es un estudio sectorial y no una acción de calificación. La referencia del mercado sigue siendo el rendimiento por dividendo: Sabadell por encima del 7% y BBVA y Unicaja por encima del 5%.

Clave técnica: El colchón de 450 puntos básicos sobre requisitos es la variable a vigilar. Cada 100 puntos consumidos por recompras o adquisiciones acercan al sector al umbral donde la retribución deja de ser discrecional y empieza a negociarse con el supervisor.

Apunte macro: La banca europea afronta el tramo final del ejercicio con un CET1 medio superior al 15% y un beneficio agregado previsto de 29.200 millones. En España, Santander, BBVA y CaixaBank mantienen la retribución como principal argumento de inversión frente al bono.

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