Que no te cuelen el billete de 20 euros falso casi perfecto: las 3 claves visuales que usa el Banco de España para detectar la falsificación que circula esta semana

2
El holograma con el retrato de Europa: la imagen que se mueve y cambia de tono

A person holding a handful of crumpled euro banknotes in their cupped hands
Foto de Christian Dubovan en Unsplash

La banda plateada del anverso es, en el billete de 20 euros de la serie Europa, mucho más que una lámina brillante. Esta denominación —en circulación desde el 25 de noviembre de 2015— fue la primera que estrenó la llamada ventana con retrato: un hueco real en el papel, cubierto por la lámina holográfica, que al mirar el billete al trasluz se vuelve transparente y deja ver el retrato de Europa en las dos caras del ejemplar. Ese es el punto donde suelen cantar las falsificaciones que imitan la banda con una lámina plateada impresa: no hay ventana, no hay transparencia y el retrato aparece solo por un lado. El rostro no es un invento de diseño: procede de un jarrón de más de 2.000 años hallado en el sur de Italia y conservado en el Museo del Louvre.

El segundo examen exige mover el billete, no solo mirarlo. Al inclinarlo, la franja muestra el símbolo del euro, el motivo arquitectónico —la puerta gótica— y la cifra del valor, pero el detalle decisivo está arriba: en el anverso aparecen líneas arcoíris rodeando el «20» dentro de la ventana y, en el reverso, varios «20» pequeños y multicolores en ese mismo hueco. Es decir, el elemento combina a la vez transparencia, cambio de tono y movimiento, tres efectos que una impresora doméstica no reproduce. El interés no es teórico: en 2024 se retiraron en la zona euro unos 554.000 billetes falsos, el 36 % de ellos de 20 euros, y los de 20 y 50 juntos superaron el 75 % del total, según el BCE. Si el billete resulta falso, no es canjeable y quien lo tiene pierde su valor.


Publicidad