El acuerdo comercial India-EEUU está «bastante cerca». Lo afirmó Donald Trump el martes en la Casa Blanca y lo corroboró su secretario de Estado, Marco Rubio, desde la India: el 99% del trabajo está hecho. Sigo esta negociación desde que arrancó, hace más de un año, y es la primera vez que ambas capitales coinciden en el calendario.
La coincidencia importa porque llega después de meses de fricción. Washington y Nueva Delhi arrastran tensiones por las restricciones de visados y por la amenaza arancelaria, dos expedientes que Rubio se esforzó en desactivar durante su segunda visita oficial al país este año.
Dos socios, dos mensajes y un 1% que sigue abierto
Los datos verificados de la jornada dibujan un cuadro bastante preciso:
- Trump, ante los periodistas en la Casa Blanca el martes 20 de octubre, según Bloomberg: el pacto está «bastante cerca» y podría ser «un tipo de acuerdo muy distinto» a los anteriores.
- Rubio, en entrevista con The Indian Express: «Estamos a semanas, no a meses, de finalizarlo. El 99% del trabajo está hecho».
- El secretario de Estado y el ministro de Exteriores indio, S. Jaishankar, abordaron el martes comercio, defensa, tecnología y seguridad energética.
- La agenda incluye una visita al mayor complejo de refinación del mundo, propiedad de Mukesh Ambani, en Gujarat.
Ese último punto no es protocolario. La seguridad energética es una de las patas del acuerdo y explica por qué la negociación se ha acelerado en los últimos trimestres.
«Quieren hacer un acuerdo. Vamos a hacer un acuerdo. Bastante cerca, sí.» — Donald Trump, presidente de Estados Unidos, Casa Blanca, 20 de octubre de 2026
Rubio añadió el matiz que más interesa en Nueva Delhi: los aranceles no buscan «castigar a la India» y las restricciones de visados «no están dirigidas» contra el país. Es una corrección de tono relevante, aunque no equivale a una retirada de las medidas.
El jefe de la diplomacia estadounidense quiso cerrar además otra inquietud recurrente. Preguntado por el vínculo con Pakistán y con China, respondió que la relación con «cualquier país» no irá nunca en detrimento de la India. En una negociación comercial, ese tipo de garantías pesa tanto como la letra pequeña arancelaria.
Lo que veo detrás del «bastante cerca»
La frase de Trump esconde más de lo que muestra. «Un tipo de acuerdo distinto» apunta a un cambio de plantilla: Washington ha preferido en los últimos años pactos bilaterales, rápidos y con componentes de compra energética y defensa, frente al modelo clásico de libre comercio que exige años de capítulos técnicos y encaje con las normas de la OMC. Si el texto final va por esa vía, ese 99% del que habla Rubio puede ser más un marco político que un tratado completo.
El 1% restante es, casi siempre, la parte cara. En la negociación india los puntos duros han sido históricamente el acceso a mercados agrícolas y lácteos, la protección de la producción local y las compras públicas. Nada de eso se resuelve con una declaración desde la Casa Blanca.
Hay una contradicción que los datos no resuelven: Rubio dice que los aranceles no son punitivos, pero siguen vigentes y nadie ha anunciado su retirada. Un acuerdo que no incluya un calendario de desarme arancelario será un pacto comercial con el nombre cambiado. Ese es el punto que voy a vigilar en el texto final.
El precedente ayuda a calibrar. Las conversaciones llevan más de un año abiertas y han sobrevivido a dos rondas de tensión. Que ahora coincidan el presidente y su secretario de Estado en el diagnóstico sugiere que existe un borrador avanzado. Que ninguno de los dos haya dado una fecha exacta sugiere también que quedan obstáculos políticos.
🌍 El impacto en España y Europa
Para España el efecto es indirecto, pero real. El Euríbor no se mueve por esta negociación; lo que sí puede moverse es la posición competitiva de las empresas europeas que pugnan con India por el acceso al mercado estadounidense y por los mismos proveedores en la cadena de suministro.
- Hipotecas: sin impacto directo. El Euríbor a 12 meses responde al BCE y a la inflación de la eurozona, no a un pacto bilateral.
- Inflación y poder adquisitivo: si India canaliza más exportaciones hacia EEUU, parte del desvío comercial puede abaratar bienes intermedios que Europa importa; el efecto es lento y de segundo orden.
- Empresas del IBEX con presencia en India: un marco bilateral claro reduce la prima de riesgo regulatorio de las inversiones ya comprometidas.
- BCE y política comercial europea: Bruselas observará el formato «distinto» del pacto porque puede convertirse en el modelo que Washington exija también a la UE.




