Vitalik Buterin propone la EIP-8288 para abaratar la criptografía y el gas en Ethereum

La propuesta rebaja el coste de las operaciones criptográficas que hoy encarecen la verificación de firmas y las pruebas de conocimiento cero. El texto está en fase temprana y aún debe pasar por la revisión de los editores de la EIP.

Vitalik Buterin ha firmado la EIP-8288, una propuesta para recortar el coste de las operaciones criptográficas de Ethereum y abaratar el gas que pagan quienes usan la red. Lo ha hecho en el mismo sitio donde se cuecen todos los cambios del protocolo, según ha recogido Observatorio Blockchain.

Conviene empezar por lo básico. Una EIP (Ethereum Improvement Proposal) es un documento numerado que describe un cambio en la red: desde un detalle de formato hasta una modificación que obliga a todos los nodos a actualizarse. Cualquiera puede presentar una. Los editores deciden si cumple el formato y, a partir de ahí, la comunidad técnica la discute, la implementa o la deja morir en un cajón. El registro completo vive en el repositorio oficial de propuestas de mejora.

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Qué cambia la EIP-8288 en el coste del gas

Cada instrucción que ejecuta la máquina virtual de Ethereum tiene un precio en gas, la unidad que mide el esfuerzo computacional y que luego se traduce en la comisión final. Sumar dos números cuesta poco. Verificar una firma criptográfica cuesta bastante más, y comprobar una prueba criptográfica compleja puede costar miles de veces más, como explica la propia documentación de ethereum.org sobre el gas.

Para que eso no sea prohibitivo existen los precompilados: direcciones especiales donde la propia red ejecuta la criptografía pesada en código nativo, mucho más rápido que si se hiciera contrato a contrato. Ahí viven la recuperación de firmas, la exponenciación modular, las operaciones de curva elíptica que usan las pruebas de conocimiento cero y la verificación de los blobs que llegaron con Dencun en marzo de 2024.

La propuesta apunta a ese flujo: rebajar lo que cuesta ejecutar esas operaciones y, de paso, dar margen para verificar más criptografía por bloque sin disparar la factura. El texto está todavía en fase temprana y las cifras concretas de reprecio cambiarán en las revisiones. Lo que no cambia es la dirección: que la parte criptográfica de Ethereum deje de ser el cuello de botella del resto del ecosistema.

A quién beneficia: de los rollups ZK a las carteras con passkeys

El primer beneficiado es el ecosistema de rollups de conocimiento cero, esas redes de segunda capa que procesan transacciones fuera de Ethereum y luego publican una prueba de que todo se hizo bien. Cada una de esas pruebas se verifica en la red principal y se paga en gas. Abaratar la verificación es abaratar el eslabón que hoy encarece ese modelo frente a los rollups optimistas, que durante años han optado por soluciones más baratas y con más supuestos de confianza.

Repreciar la criptografía no es un ajuste contable: es decidir qué aplicaciones caben en Ethereum y cuáles se quedan fuera por caras.

Hay más destinatarios. Las carteras inteligentes y los esquemas de abstracción de cuentas, que verifican firmas distintas de la clásica de curva secp256k1 —passkeys, firmas BLS, claves de hardware—, dependen de precompilados cuyo precio condiciona su viabilidad real. También los protocolos de privacidad, que necesitan muchas más operaciones criptográficas por transacción que una transferencia corriente, y los clientes ligeros que validan la cadena sin descargarla entera.

De la EIP-1108 a la EIP-8288: repreciar la criptografía nunca es cosmético

Ya ha pasado antes, y el precedente importa. La EIP-1108, activada en el hard fork de Estambul en diciembre de 2019, recortó el coste de las operaciones de curva alt_bn128: la multiplicación pasó de 40.000 a 6.000 unidades de gas y el pairing se abarató en una proporción parecida. Aquel ajuste se recuerda menos que The Merge, pero fue el que hizo viable verificar pruebas zkSNARK a un precio razonable. Sin él, la ola de rollups ZK habría llegado tarde o no habría llegado.

Después llegaron la EIP-2565 en Berlín, en abril de 2021, que ajustó el precio de la exponenciación modular, y la EIP-2537 en Pectra, en mayo de 2025, que metió las operaciones de curva BLS dentro del protocolo. Y no siempre ha ido en la misma dirección: ha habido propuestas para encarecer la exponenciación modular porque su tarifa se había quedado corta frente al trabajo real que exige.

Ahí está el riesgo. Si una operación criptográfica queda demasiado barata, un atacante puede inundar la red con transacciones que la obligan a hacer trabajo que no paga. Ocurrió en 2016, cuando una serie de opcodes mal tarifados permitió saturar la red y forzó parches de emergencia. El equilibrio entre verificación barata y resistencia a la saturación es la verdadera discusión de fondo de cualquier reprecio, y es donde se atascan la mitad de estas propuestas.

Hay un segundo riesgo, más terrenal: los contratos que dan por hecho un precio concreto. Cambiar la tarifa de un precompilado puede dejar sin gas a contratos que calculaban su presupuesto con la tabla vieja. Los desarrolladores de clientes lo saben y por eso los reprecios se cocinan a fuego lento, con avisos y periodos de convivencia entre versiones.

Cabe recordar el recorrido que le queda al texto. El repositorio oficial marca una secuencia estricta: borrador, revisión, última llamada de 14 días y, solo entonces, estado final. Si una propuesta pasa seis meses sin actividad, cae en el cajón de las estancadas. Muchas no salen nunca. La firma de Buterin da visibilidad, no aprobación automática: varias de sus ideas se han quedado por el camino.

Qué mirar a partir de ahora. Primero, si la propuesta encuentra implementación en algún cliente antes de que el siguiente hard fork cierre su alcance; eso es lo que separa un documento interesante de un cambio real. Segundo, si el reprecio llega acompañado de un análisis de seguridad sobre el impacto en los precompilados ya existentes. Y tercero, si los grandes rollups ZK lo adoptan como argumento comercial, que suele ser la señal más fiable de que algo se mueve de verdad en Ethereum.


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