Las acciones tokenizadas en Solana superan ya los 1,5 millones de tenedores y han adelantado por la mínima a Robinhood Chain. Lo dicen los datos que publica la firma de análisis Blockworks. La diferencia es de apenas 23.000 direcciones.
Conviene aclarar de qué hablamos, porque el término se usa a la ligera. Una acción tokenizada es la representación digital de una acción cotizada que se compra, se vende y se transfiere dentro de una blockchain, con un emisor o un custodio que respalda el título real que hay detrás. El sector las agrupa bajo la etiqueta RWA (real-world assets, activos del mundo real trasladados a un registro distribuido). Lo que hace dos años era un experimento de nicho se ha convertido en una de las puertas de entrada de capital más eficaces que tiene Solana.
El reparto, sin embargo, no dibuja un liderazgo cómodo. BNB Chain sigue al frente con 1,93 millones de tenedores, Solana se queda con el 29% de una base total de 5,13 millones repartida entre todas las redes, y Base y Ethereum no llegan a 80.000 direcciones cada una. El mercado está concentrado en tres nombres y el resto prácticamente no cuenta.
Cómo Solana recuperó en tres meses el terreno perdido
La cronología ayuda a medir el ritmo. Robinhood Chain se puso por delante en julio de 2026, cuando el entusiasmo por las meme-stocks —acciones cotizadas que se comportan como memecoins por pura especulación minorista— empujó su número de tenedores por encima del de Solana. Mantuvo esa posición sin alternancias hasta este octubre.
El dato que explica el sorpasso no es la foto de hoy, sino la velocidad. Solana sumó más de 260.000 tenedores solo en octubre, una cifra cinco veces mayor que la que tenía cuando Robinhood le tomó la delantera.
Un sorpasso de 23.000 direcciones no define un mercado, pero el ritmo sí: Solana ha multiplicado por cinco su base desde que perdió el liderato en julio.
Más catálogo, menos fricción: el motor real del crecimiento
Hay dos palancas concretas detrás de esas 260.000 direcciones nuevas. La primera es la oferta: en septiembre, Backpack Securities y Sunrise incorporaron 20 nuevos tickers on-chain, entre ellos Nike, Micron y Moderna. La segunda es la distribución.
Esas acciones se compran y se venden en aplicaciones que el usuario de Solana ya tenía instaladas: el agregador de liquidez Jupiter, los pools de Raydium —reservas de liquidez donde se cruzan órdenes sin libro de precios tradicional— y wallets como Phantom. Kraken Wallet, por su parte, ofrece más de 700 xStocks, el formato tokenizado de acciones y ETF que varias plataformas distribuyen.

La comparación con el resto de redes ayuda a dimensionar el fenómeno. Base, la red de Coinbase, y Ethereum no alcanzan las 80.000 direcciones cada una pese a contar con ecosistemas financieros más veteranos. Solana no ha inventado la categoría; ha ganado la partida de la distribución.
El efecto es de fricción cero. Poner una acción en la misma pantalla de intercambio que una stablecoin elimina el paso intermedio de abrir cuenta en un bróker, esperar la transferencia y volver a la cadena. Los datos de tenedores sugieren que la gente está usando esa puerta.
Armani Ferrante, consejero delegado de Backpack, ha puesto cifras al objetivo: pasar de 200 acciones a 10.000, con una sola interfaz que mueva una acción real —según cualquier definición del término— entre una cuenta de bróker y DeFi. Lo planteó públicamente el 26 de septiembre de 2026. Es una ambición, no un calendario.
Qué falta para que el sorpasso no sea un espejismo
El ecosistema ya ha vivido picos de expectativa que se desinflaron. Los airdrops de Jito en diciembre de 2023 y de Jupiter en enero de 2024 dispararon la actividad de la red durante semanas y luego la normalizaron cuando decayó el incentivo. La diferencia esta vez es que hay un subyacente real y un marco regulatorio detrás: el 17 de septiembre de 2026 la SEC fijó un marco condicional a cinco años para la negociación de acciones tokenizadas, y Solana, que entonces no llegaba al millón de tenedores, cruzó esa marca en aproximadamente una semana. La claridad normativa atrae primero a emisores y plataformas, y después a usuarios; el calendario de la red sigue ese orden con bastante fidelidad.
Aun así, tres cosas invitan a la prudencia. La primera es que 23.000 direcciones se recuperan en días: el ranking puede volver a cambiar antes de que acabe el mes. La segunda, que una dirección no es un inversor: una misma persona puede operar con varias wallets y parte del crecimiento pueden responder a pruebas o a incentivos puntuales. La tercera, que la ventaja de Robinhood nace de una base cautiva —clientes que ya operaban con ellos y buscaban exposición on-chain—, mientras que la de Solana se reparte entre wallets, agregadores y emisores externos.
Mi lectura es que ese reparto, que hoy parece una debilidad estadística, es justo lo que hace el liderazgo más difícil de revertir: ninguna aplicación concentra el flujo. Si el catálogo de tickers sigue ampliándose y la liquidez aguanta el horario europeo, el siguiente hito no será recuperar una posición, sino consolidarla. La pregunta que queda abierta es cuánto de ese 1,5 millones aguanta la primera corrección seria del mercado.



