Moviraider factura 400.000 euros al mes con 16 tiendas: así es el negocio de patinetes eléctricos

Adrián Sáenz recorre la sede de Moviraider en Sevilla y desglosa las cifras del negocio: 16 tiendas entre España y México, hasta 400.000 euros mensuales y un taller que aporta la mitad de los ingresos de cada local.

Munir llegó a Sevilla con poco más que un canal de YouTube sobre Clash Royale y la determinación de no depender de las marcas para monetizar. Hoy dirige Moviraider, una compañía de patinetes eléctricos que factura entre 300.000 y 400.000 euros al mes y que ha llegado a operar 16 tiendas. Adrián Sáenz se desplazó hasta la sede de la empresa para grabar un recorrido de 40 minutos por sus oficinas, su taller y, sobre todo, sus números.

El vídeo no es una entrevista al uso. Es una visita guiada: el creador entra en la tienda piloto, saluda a los responsables de cada departamento y deja que sea el propio fundador quien explique, sin guion, cómo se sostiene un negocio de movilidad eléctrica en España.

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De un canal de Clash Royale a la primera tienda

La historia que se cuenta en el vídeo empieza lejos del patinete. Munir tenía un canal de Clash Royale con 70.000 seguidores y una idea fija en la cabeza: dejar de grabar vídeos para poder cobrar. Las marcas le enviaban productos gratis porque ellas obtenían rentabilidad, así que decidió construir su propia marca y probar suerte con proyectos de ropa y relojes ecológicos.

El giro llegó por casualidad. Un fabricante chino le mandó un patinete para promocionarlo en su canal y, mientras lo enseñaba en la tienda de ropa de una emprendedora, surgió la idea de abrir un comercio especializado. Según relata, en aquel momento el producto no tenía cobertura comercial en la zona: prácticamente nadie lo vendía. Esa ausencia de competencia fue el argumento que convenció a los dos.

16 tiendas y presencia en dos mercados

Los socios iniciales aportaron el capital y el conocimiento de producto; él puso, en sus propias palabras, energía y juventud. Munir define esa fórmula como intraemprendimiento: aprovechar una estructura ajena para aprender aquello que le faltaba, en su caso la parte económica, y quedarse después con el control del proyecto.

La compañía acumula seis años de vida y, hace aproximadamente un año, los socios decidieron centrarse en otros proyectos personales y le vendieron su parte. Desde entonces es CEO al 100% con 27 años. Durante la visita explica que operan nueve tiendas y que han llegado a las 16 con el sistema de franquicia, aunque matiza que la mitad son propias. El modelo funcionó así: primero testearon toda la operativa en locales propios y, cuando comprobaron que el negocio aguantaba, abrieron la puerta a franquiciados. También tienen dos tiendas en México que replican el funcionamiento español.

Sobre la facturación, el dato que da en el vídeo es contundente: entre 300.000 y 400.000 euros mensuales a nivel global, con un crecimiento medio del 30% respecto al mes anterior. Adrián Sáenz lo califica de espectacular y el propio Munir reconoce que le llena de orgullo. Conviene tomar esa cifra como lo que es, una declaración del entrevistado en su propio vídeo, sin estados financieros que la respalden.

Si esas marcas ganaban dinero mandándome productos gratis, yo podía crear mi propia marca en lugar de grabar solo para monetizar.

— Munir, CEO de Moviraider

Un negocio de soluciones 360 alrededor del patinete

La sede de Sevilla funciona a la vez como oficina central, taller y tienda piloto para los franquiciados que quieran ver el modelo antes de firmar. Allí el equipo explica que Moviraider no se plantea como una tienda de vehículos, sino como un servicio completo: financiación, accesorios, recambios, reparación, tramitación de garantías, seguros y matrícula. Todo lo que rodea al vehículo se resuelve en el mismo centro, ya sea online o en local físico.

El catálogo va desde un Urban Glide de 250 euros hasta opciones de 1.000 y 1.500 euros, y desde hace tiempo incluyen bicicletas eléctricas para quien no se siente cómodo sobre un patinete. La mayor parte de las operaciones se financian, un servicio que según el fundador muy pocos competidores ofrecen. El público, insiste, es mucho más amplio de lo que parece: desde quien busca un juguete hasta el padre de familia que lo usa para ir a trabajar.

Los márgenes que sostienen el modelo

El vídeo deja varios datos útiles para quien se plantee entrar en el sector. Una tienda promedio de patinetes eléctricos factura entre 20.000 y 30.000 euros al mes, y de esa cantidad entre el 40% y el 50% procede del taller. Ahí está la clave: las reparaciones trabajan con márgenes del 70% al 80%, mientras la venta de vehículos se mueve en el 20-25% habitual del retail.

La comparación con la central, dice Munir, es abismal. Solo el canal web mueve alrededor de 200.000 euros mensuales en venta de vehículos con las coberturas de financiación activadas. Es decir, la estructura digital factura casi tanto como diez tiendas físicas juntas.

El taller como corazón operativo de la empresa

Jesús atiende la recepción y todo el departamento de posventa: garantías de clientes propios y también las de fabricantes externos como Eco Stream o Kuiping, para quienes Moviraider actúa como servicio técnico autorizado. José, primer mecánico de la empresa y con seis años a la espalda, coordina el taller y apoya al resto de técnicos de la red.

El flujo está sistematizado. Cada patinete se etiqueta al entrar, queda registrado en el sistema informático y el cliente recibe una notificación cuando empieza y cuando termina la reparación. La compañía describe su operativa interna como un conjunto de versiones sucesivas: detectan carencias, buscan solución y actualizan el proceso. Un detalle revelador es que cualquier candidato, sea del departamento que sea, pasa primero una prueba mecánica para medir su destreza técnica.

Contexto: un sector que dejó de ser un juguete

El propio Munir señala en el vídeo que la percepción social del patinete ha cambiado. Ya está regulado, tiene seguro y matrícula, y eso ha ampliado el mercado. El contexto acompaña: la Dirección General de Tráfico publicó en 2022 un manual de características técnicas de los vehículos de movilidad personal que exige certificado de circulación a los modelos comercializados a partir de enero de 2027, una fecha que obligará a los fabricantes a homologar y que previsiblemente empujará al alza el precio medio del producto.

Para las tiendas, ese escenario tiene dos lecturas. La primera, que el taller gana peso como fuente de ingresos recurrente frente a un mercado de venta más tensionado. La segunda, que el conocimiento técnico y la capacidad de tramitar garantías se convierten en barrera de entrada frente a la venta pura por internet.

Qué significa esto para quien quiere emprender

La lectura editorial que deja el reportaje es menos romántica de lo que aparenta. El mensaje inspirador del chico que empezó de cero convive con una estructura muy pensada: socios capitalistas al inicio, franquicia solo después de testear con locales propios, márgenes altos concentrados en el servicio técnico y una web que sostiene buena parte de la facturación. No es un negocio de comprar y revender patinetes, es un negocio de posventa con una tienda delante.

Para el lector que se plantea abrir un local, el vídeo ofrece una pista concreta: si el taller no representa cerca de la mitad de los ingresos, el modelo se parece demasiado al retail convencional y pierde su ventaja. La otra pista es la financiación, que según el entrevistado multiplica la conversión porque convierte una compra de 1.000 euros en una cuota mensual asumible. Y una advertencia implícita: con 16 tiendas abiertas y un crecimiento declarado del 30% mensual, la presión sobre la operativa y sobre el servicio técnico crece más rápido que los márgenes.

Queda la pregunta de fondo, la que el vídeo deja flotando sin responder del todo: ¿cuánto de este crecimiento es un mercado que se expande y cuánto es la capacidad de un fundador concreto para ejecutar mejor que el resto? Munir tiene 27 años, seis de empresa y una compañía entera en sus manos. Lo que ocurra con las próximas franquicias dirá si Moviraider es un modelo replicable o la excepción de un tipo que aprendió antes a construir marcas que a vender patinetes.

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Puedes ver el reportaje completo aquí:

Youtube video

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