Las matriculaciones de coche eléctrico ya multiplican por siete al diésel: 17.366 turismos de batería frente a 2.363 en septiembre, según los datos de Anfac, Faconauto y Ganvam. Nunca antes la distancia había sido tan grande, y el vuelco empieza a notarse en las etiquetas ambientales y en las ZBE.
El eléctrico puro copó el 18,5% del mercado del mes, mientras el diésel se quedó en el 2,52% de cuota. Uno de cada tres turismos vendidos en septiembre fue eléctrico puro o híbrido enchufable: 31.945 unidades, un 56% más que hace un año, según las mismas patronales. El diésel, que hace una década dominaba la mayoría de las ventas, hoy es una opción residual en los concesionarios.
En el acumulado de 2025 el coche eléctrico de batería creció un 77,1% hasta las 101.600 unidades, el 8,8% del total, y el diésel se quedó por debajo de las 64.000 matriculaciones, con una cuota del 5,5%. La tendencia se ha agravado en cada mes de 2026.
Qué dicen los datos de septiembre
El hito llega con una ayuda pública detrás. El Plan Auto+, aprobado en julio y dotado con 400 millones de euros, contempla hasta 4.500 euros por la compra de un turismo eléctrico; las solicitudes se abrieron el 4 de agosto, de modo que septiembre ha sido el primer mes completo con el programa en marcha.
La oferta también ha cambiado. Ya hay modelos por debajo de los 20.000 euros, aunque el precio medio sigue por encima de los 40.000, según los datos que manejan las patronales del sector. Ese es el muro que separa el récord estadístico de la compra real.
Siete eléctricos por cada diésel en un solo mes no es una anécdota comercial: es un parque que empieza a girar hacia la etiqueta Cero.
Qué cambia en etiquetas ambientales y ZBE
El distintivo no se ha movido: un eléctrico puro lleva la etiqueta Cero emisiones y un diésel moderno se queda en la C. Lo que cambia es el peso de cada grupo en la calle. Cuanto más grande es la bolsa de coches Cero, más se estrecha el margen de las ordenanzas municipales para restringir el centro sin dejar sin alternativas a vecinos y repartidores.
Las ZBE son obligatorias en los municipios de más de 50.000 habitantes desde la Ley de Cambio Climático, y cada ayuntamiento decide después qué etiquetas deja pasar, en qué horarios y con qué exenciones. Puedes consultar las etiquetas ambientales de la DGT antes de comprar, porque la etiqueta pesa más que el combustible a la hora de aparcar o de entrar al centro.
Tres consecuencias prácticas del vuelco del parque:
- Más coches Cero en circulación y, por tanto, menos vehículos afectados por las restricciones de acceso.
- Presión sobre el mercado de ocasión: el diésel usado se abarata y se concentra en quien no tiene acceso a la recarga.
- Revisiones de ordenanza en las ciudades que todavía permiten la etiqueta B durante los episodios de contaminación.

Cómo afecta a tu bolsillo: ayudas, recarga y precio
El punto débil sigue siendo la red. Hasta septiembre había 58.075 puntos de recarga de acceso público, con 1.393 nuevos en el último trimestre, un 13% más que hace un año. El problema no es el stock, es el ritmo: la instalación ha caído un 62,6% en los nueve primeros meses del año y todo apunta a que no se cumplirán los objetivos previstos para 2026.
Con ese panorama, la compra del eléctrico sigue dependiendo de tener garaje propio o de un punto de carga en el trabajo. Quien aparca en la calle mira el precio del carburante, hace cuentas y, muchas veces, aplaza la decisión. El encarecimiento de los combustibles ya movió la intención de compra: en abril, tras la subida, las búsquedas de vehículos eléctricos se incrementaron más de un 100%.
Análisis: el parque cambia más rápido que las normas
El dato de septiembre es bueno para el aire de las ciudades, pero conviene leerlo con la letra pequeña delante. La primera: la ayuda fabrica el mes. Sin los 4.500 euros del Plan Auto+, el 18,5% de cuota difícilmente se sostiene, y los 400 millones del programa tienen fecha de caducidad. La segunda: el mercado de segunda mano, que es donde compra la mayoría, queda fuera de las ayudas al vehículo nuevo, de modo que el eléctrico asequible sigue siendo una excepción estadística.
Y la tercera, la más incómoda: se venden coches a un ritmo que la infraestructura no acompaña. Un parque eléctrico creciendo a doble dígito con una red de recarga que se despliega un 62,6% más despacio que el año anterior es una contradicción que se paga en colas los puentes y en compras frustradas. La norma de etiquetas no ha cambiado, pero el parque que la lleva sí.
Hay además un riesgo de calendario que nadie debe perder de vista. El debate europeo sobre relajar el veto a los motores térmicos en 2035 puede congelar decisiones de compra en ambos sentidos: quien duda del eléctrico espera, y quien duda del diésel también. Y mientras tanto, las ordenanzas municipales se retocan cada temporada, con excepciones para residentes, transporte público y vehículos de emergencia que casi nadie consulta hasta que llega la multa.
Si estás pensando en cambiar de coche, dos comprobaciones antes de firmar: qué etiqueta te toca y qué ordenanza aplica tu ayuntamiento. Si ya circulas con uno, revisa los horarios de la ZBE de tu ciudad.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Récord de matriculaciones eléctricas en septiembre (17.366 frente a 2.363 diésel), sin cambio normativo asociado pero con efecto directo en etiquetas ambientales y ZBE.
- Sanción económica: No aplica.
- Puntos del carnet: No aplica.
- Entrada en vigor: No aplica: son datos estadísticos de septiembre de 2026 ya publicados por Anfac, Faconauto y Ganvam.




