El 86,8% de los profesionales de RR.HH. ya prevé un rol más estratégico: barómetro de tendencias RRHH

El 92,1% cree que la automatización liberará tiempo para tareas de más valor, pero solo el 23,7% ha desplegado ya la IA en la gestión de personas. El 63,2% señala la escasez de talento especializado como su mayor desafío.

El barómetro de tendencias RRHH de AdQualis retrata la brecha: 86,8% prevé un rol estratégico, 23,7% usa IA. Entre ambos porcentajes vive hoy la dirección de personas en España, con la inteligencia artificial como promesa y el expediente administrativo como realidad.

La metodología se apoya en una encuesta a directivos y responsables seniors de Recursos Humanos de compañías de distintos sectores, con responsabilidades nacionales e internacionales. Son 20 preguntas repartidas en seis ejes: transformación del rol, inteligencia artificial, atracción y fidelización del talento, bienestar, diversidad e inclusión y relevo generacional, más un bloque final de respuestas abiertas. La presentación se celebró este lunes en Barcelona, en una mesa redonda moderada por Jordi Berenguer, Corporate Managing Director de AdQualis Group. La consultora acumula más de 35 años en búsqueda de ejecutivos, opera con tres divisiones y tiene oficinas en Barcelona y Madrid; su catálogo completo está en la web de AdQualis.

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Berenguer resumió el espíritu del informe con una idea que funciona como advertencia: ‘las organizaciones que mejor afrontan estos retos no son necesariamente las que tienen los objetivos más ambiciosos, sino las que tienen una visión más precisa de su punto de partida: qué está funcionando, qué no, y cuánto separa todavía sus propósitos de su operativa diaria’.

El 86,8% quiere una función estratégica: la IA es la palanca y el freno

El primer eje deja un dato que la mayoría de las compañías suscribe sin reservas: el 86,8% de los profesionales encuestados prevé que el rol de Recursos Humanos evolucione hacia la gestión del cambio y la cultura organizativa, ampliando su ámbito de actuación más allá de lo administrativo. La palanca señalada para esa mudanza es la inteligencia artificial: el 92,1% considera que automatizar los procesos administrativos liberará tiempo para tareas de mayor valor estratégico.

Ahí aparece el problema. Solo el 23,7% afirma que su compañía ya está implementando soluciones de IA en la gestión de personas. El 76,3% restante se reparte entre fases previas o intermedias, y el informe no precisa cuántas organizaciones han hecho pruebas sin llegar a producción. El diagnóstico del sector queda a medio camino entre la hoja de ruta y la diapositiva.

Convicción hay. Fontanería, menos.

La IA no se atasca en los comités de dirección: se atasca en el proceso administrativo que nadie quiere reescribir.

El 63,2% señala la escasez de talento y más del 60% paga más por contratar

La falta de talento especializado es el gran cuello de botella para el 63,2% de los encuestados. Las dificultades se concentran en perfiles tecnológicos y de datos, en técnicos e industriales muy especializados, en híbridos que combinan capacidad técnica y visión de negocio, y en determinadas posiciones de liderazgo. No es un problema de volumen de candidatos: es un problema de encaje.

Ese desajuste tiene traducción en la cuenta de resultados. Más del 60% reconoce que la competencia por el talento está elevando los costes de contratación y retención en en los perfiles más disputados. Cuando un salario sube por escasez y no por productividad, el margen se estrecha exactamente en el mismo sitio donde se contrató.

AdQualis barómetro 2026

Bienestar sin métricas: el 81,5% lo defiende y solo el 42,1% lo mide

El bienestar ya se vende como variable de negocio: el 81,5% cree que invertir en salud y programas de wellbeing impacta directamente en la productividad. La métrica no acompaña. Solo el 42,1% dispone de indicadores claros para medir el bienestar de sus equipos, y el 44,7% identifica el burnout y la desconexión digital como riesgos crecientes entre sus plantillas.

En diversidad, equidad e inclusión se repite el mismo dibujo: el 81,6% reconoce su valor como factor de innovación y competitividad, pero solo el 57,9% afirma contar con políticas claras y medibles. El reconocimiento del problema va por delante de la arquitectura para resolverlo.

El relevo generacional cierra el mapa. El 86,8% considera que la llegada de las generaciones Z y Alpha está transformando la cultura y los estilos de liderazgo, el mismo porcentaje que en el primer eje. Sin embargo, el 47,4% admite no tener planes estructurados de gestión del conocimiento y relevo, frente al 34,2% que sí los tiene; el resto no queda reflejado en las respuestas cerradas del informe.

De la intención al indicador: la brecha que decide los próximos cinco años

Llevo años viendo el mismo guion en las memorias de sostenibilidad y en los planes de personas: mucha declaración y poca instrumentación. El mérito de este primer barómetro no está en descubrir que el bienestar importa, sino en poner cifra a la distancia entre lo que la dirección dice y lo que la organización mide. Esa distancia, y no la falta de presupuesto, explica por qué tantas políticas de talento mueren en el segundo año: nadie las mató con una decisión, simplemente no había forma de demostrar que funcionaban.

Hay un riesgo evidente en el entusiasmo por la IA. Si el 92,1% espera liberar tiempo y solo el 23,7% lo está haciendo, ese tiempo liberado todavía no existe. Las compañías que lo den por hecho construirán planes de plantilla sobre un ahorro que nunca llegó a caja. Los cinco desafíos que el estudio recoge para el próximo lustro —IA ética, liderazgo transformador, atracción de talento, gestión del cambio y convivencia generacional— son los mismos que llevan una década en las presentaciones corporativas. Lo nuevo es que ahora hay una línea base contra la que compararse.

AdQualis acierta al nacer con vocación de serie anual: un barómetro vale por la comparación entre ediciones, no por la foto de la primera. Y ahí está la parte que conviene vigilar, porque la fotografía de 2026 retrata a un sector que ha aprendido el vocabulario de la estrategia antes que su contabilidad.

La segunda entrega, con la periodicidad anual que la firma se ha marcado, dirá si el 23,7% de implantación real avanza o si el sector ha aprendido a medir el bienestar antes de seguir predicándolo. Mientras tanto, la pregunta útil para cualquier comité de dirección es sencilla: ¿cuántas de las prioridades de este informe tienen hoy un indicador con dueño y fecha?


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