La sicav Gesprisa Palatchi cierra septiembre con 1.797 millones de euros bajo gestión y una rentabilidad del 19,43%. Es el mayor patrimonio del ranking español y, a la vez, la novena rentabilidad. Nadie gana en las dos tablas.
El vehículo del fundador de Pronovias, Alberto Palatchi, lleva meses instalado en lo alto de la clasificación que elabora Vdos con los datos remitidos por las propias sociedades. La cartera declarada a la CNMV en el informe del primer semestre de 2026 explica buena parte del resultado: Micron, SanDisk, Shell, Novo Nordisk, o Deutsche Bank. Memoria, energía, farma y banca alemana en la misma cesta.
La cifra no nace de la nada. Palatchi fusionó Gesprisa Inversiones y Herprisa Inversiones en julio de 2021, una operación que colocó al vehículo en la zona alta del registro por patrimonio gestionado. Cinco años después, la sociedad mantiene el tipo frente a estructuras mucho más diversificadas.
Por detrás, Torrenova de Inversiones, operada por Banca March, cierra septiembre con 1.308 millones y un 1,70% de rentabilidad. Su cartera, también del primer semestre, incluye Ferrovial, Nvidia, ING, Danone, Vinci y JP Morgan. Un perfil defensivo y un resultado más de diez veces inferior al de Gesprisa.
El tercer, cuarto y quinto puesto tienen apellido: familia Del Pino. Chart Inversiones (958 millones, 5,74%), Turqueta Gestión (908 millones, 7,62%) y Allocation (895 millones, 5,66%). Sumadas alcanzan 2.761 millones, por delante de la sicav de Palatchi. El liderato de Gesprisa es individual; el peso real del registro, familiar.
Una sicav no se mide por lo que rinde, sino por cuánto aguanta dentro: el registro español es hoy un archivo de fortunas familiares.
Completan el ‘top ten’ Lluc Valores (720 millones), Fomento de Ahorros e Inversiones (718), la sociedad del fundador de la Universidad Alfonso X El Sabio, Jesús Núñez Velázquez; Soixa (650), de los dueños de Ebro Foods; Morinvest (627), de Alicia Koplowitz; y Cartera Bellver (613). Banca March opera tres de las diez mayores, que en conjunto reúnen 2.641 millones.
Irasa gana un 34,70% y deja a Gesprisa en novena posición
La tabla por rentabilidad cuenta otra historia. Irasa Inversions Mobiliaries, gestionada por CaixaBank Asset Management, encabeza el listado con un 34,70% hasta septiembre. Le siguen Marsot Inversions, de Josep Maria Sotorra Martorell (31,87%), Lago Erie (30,05%), Polo Capital, controlada por Renta 4 (28,46%), y Vifag 2002, de la familia Bernat, fundadora de Chupa Chups (27,89%).
La decena la cierran Inversiones Tambore (25,69%), Boysep Investment, de Urquijo Gestión en Banco Sabadell (23,52%), Pepi Finanzas, con Santander Asset Management detrás (19,73%), Gesprisa (19,43%) y Azvalor Value Selection (19,27%). Entre el primero y el último hay 15,4 puntos de diferencia. Casi nada, si se compara con los 1.184 millones que separan la primera sicav por patrimonio de la décima.
La lectura rápida es que tamaño y retorno no van de la mano. La mayor sociedad del país gana menos que ocho vehículos que no figuran entre las diez primeras por volumen. No es una anomalía: las carteras concentradas en un puñado de valores se mueven más en ambas direcciones. El 19,43% de Gesprisa difícilmente se entiende sin los semiconductores, y Micron y SanDisk son los dos nombres con mayor sensibilidad de ciclo de toda la cartera declarada.
Del régimen fiscal de 2021 a un registro de family offices
Conviene recordar de qué estamos hablando. Las sicavs españolas no son un producto pensado para el inversor minorista; son vehículos de patrimonios familiares que durante años disfrutaron de una fiscalidad ventajosa. La normativa antifraude aprobada en 2021 estrechó el cerco: exigió más accionistas, limitó el peso individual y empujó a muchos propietarios hacia fondos y unit linked. El censo no ha dejado de menguar desde entonces, según los recuentos que maneja el sector.
Lo que queda es un registro más pequeño y mucho más concentrado. Gesprisa, Torrenova, las tres sociedades de los Del Pino, Lluc Valores, Soixa, Morinvest y Cartera Bellver son, en la práctica, oficinas de inversión familiar con envoltorio societario. En ese contexto, el ranking de Vdos mide prestigio y capacidad de aguante, no calidad de gestión. El patrimonio no paga nóminas: paga impuestos, eso sí, y comisiones de gestoras que actúan como operadores delegados.
Aquí tomo partido: el liderato de Palatchi dice más del tamaño de su fortuna que de su habilidad para batir al mercado. El 19,43% es un dato real y muy bueno, noveno de todo el registro, pero llega con una de las carteras más concentradas del ‘top ten’ y con dos valores de memoria dentro. Si el ciclo de semiconductores gira, el primer puesto por rentabilidad se esfuma rápido; el de patrimonio, no.
La próxima cita para comprobarlo es el informe semestral que las sociedades depositan en la CNMV, previsiblemente en febrero de 2027, donde se verá si Micron y SanDisk siguen en cartera. Hasta entonces, el registro seguirá contando lo mismo: un puñado de familias que aguanta y un censo que ya no se parece al de hace una década.



