El forex de divisas abre la semana con ocho frentes bajo presión y el euro en el punto de mira. El rebote del viernes en el EUR/USD dejó un martillo en el gráfico, pero el diferencial de tipos sigue del lado del dólar. Ocho gráficos que, en realidad, cuentan la misma historia.
DailyForex repasa para la semana del 19 al 23 de octubre cuatro cruces del mercado de divisas y cuatro activos que no lo son. Cuatro pares —EUR/USD, USD/CAD, GBP/USD y USD/MXN— y cuatro termómetros —oro, plata, bitcoin y Nasdaq 100— que comparten denominador: los rendimientos del Tesoro estadounidense.
El euro rebota con forma de martillo, pero el diferencial de tipos manda
El EUR/USD cayó al inicio de la semana y después se dio la vuelta, dibujando un martillo. La lectura del analista sigue siendo bajista pese al rebote: el diferencial de tipos favorece a Estados Unidos y a eso se suman las dudas fiscales francesas y la tensión en el mercado de bonos. La zona de 1,1350 actúa como resistencia y como memoria de mercado, un nivel que ya frenó al par antes.
En el USD/CAD, el dólar cerró con una caída fuerte. El nivel de 1,4250 sigue funcionando como barrera y el retroceso responde al descenso de los rendimientos, que resta atractivo al billete verde. No parece un cambio de tendencia, sino un respiro: podrían venir una o dos semanas de debilidad antes de que aparezcan compradores abajo.
La libra rebotó desde la parte baja del rango, cerca de 1,3150, donde ya se han visto compradores desde abril. Un avance tendría recorrido hasta 1,3650, aunque los tipos estadounidenses siguen elevados y no hay razones para una postura agresiva al alza.
Al otro lado del Atlántico, el USD/MXN subió durante la semana pero se atasca en 18,50, una zona que se apoya en en la media móvil de 200 semanas y que ya ha sido relevante en varias ocasiones. Si los rendimientos estadounidenses continúan bajando, el cruce podría ofrecer una oportunidad bajista de corto plazo.
Un martillo en el gráfico no cambia una tendencia: solo describe dónde se encontraron compradores y vendedores durante cinco sesiones.
Oro, plata, bitcoin y Nasdaq: los cuatro termómetros que no son divisas
El oro cayó durante parte de la semana antes de girar al alza. La zona de 4.200 dólares marca el inicio de un área de soporte que se extiende hasta 4.000. Una ruptura por debajo aumentaría la presión bajista y llegaría, probablemente, con un repunte de los rendimientos. Por ahora el bono retrocede y el rebote sigue abierto.
La plata cayó y puso a prueba los 55 dólares, una zona con memoria de mercado. Con los rendimientos a la baja, cabía esperar un mejor comportamiento y no lo hubo. Por debajo de 55 se abriría espacio para una caída adicional cercana a los 10 dólares; por encima de 60, el panorama cambiaría de signo.
Bitcoin siguió corrigiendo y se juega el soporte de la media de 50 semanas. Superó recientemente los 81.000 dólares y ahora busca respaldo en esa zona. Por debajo de 80.000 habría deterioro técnico; por encima de 90.000 se abriría una continuación alcista más amplia.
El Nasdaq 100 firmó una semana débil, con los semiconductores acumulando ventas por el temor a condiciones de financiación más restrictivas para la inteligencia artificial. La referencia es 28.000 puntos: por encima de 30.250, el panorama técnico mejoraría de forma considerable.
La semana se decide en el bono, no en el gráfico
Hay un hilo que ata los ocho frentes y no es técnico. Cuando el rendimiento del Tesoro cede, el dólar se ablanda contra el canadiense y el mexicano, el oro y la plata reciben una excusa y bitcoin respira. Cuando vuelve a subir, todo se gira a la vez. La semana del 19 al 23 de octubre es una apuesta sobre el bono estadounidense disfrazada de análisis técnico.
Ahí está la contradicción. Si el retroceso de los rendimientos fuera genuino, la plata debería comportarse mejor de lo que lo hace. No lo está haciendo. Eso sugiere posicionamiento y dudas sobre el crecimiento industrial, no una historia limpia de tipos.
Sobre el euro, coincido con el analista: el martillo es un respiro, no un cambio de régimen. Mientras el Banco Central Europeo no cierre el diferencial de tipos con la Reserva Federal y el spread entre el bono francés y el alemán no se estreche, el camino de menor resistencia apunta hacia abajo. Harían falta dos cosas para cambiar la tesis: una ruptura sostenida de 1,1350 y un bono europeo que deje de mirar a París con desconfianza.
El riesgo inmediato tiene dos caras. Un titular sobre el déficit francés mueve el euro más que un dato de empleo. Y si el Nasdaq pierde los 28.000 puntos, el repliegue no se quedará en las acciones: llegará a las divisas y a los metales. El termómetro real llegará el viernes 23 de octubre y, después, con cada dato de inflación europeo.



