Trump suspende por decreto las sanciones a Rusia del Congreso y Zelenski lo tacha de regalo a Putin

El decreto suspende los aranceles de hasta el 100% a los compradores de crudo ruso y la Casa Blanca no detalla aún qué interés nacional lo justifica. Llega una semana después de que EE.UU. acordara comprar diésel ruso.

Trump ha suspendido las sanciones a Rusia que el Congreso aprobó en septiembre. Lo ha hecho con una orden ejecutiva firmada el viernes y difundida por la Casa Blanca ya entrada la noche, en la que invoca el interés nacional de Estados Unidos sin explicar por qué la medida lo protege. La decisión llega a poco más de dos semanas de las elecciones de medio mandato y una semana después de que Washington anunciara la compra de diésel ruso para contener el precio de la energía.

He leído el texto y lo primero que me llama la atención no es el fondo, sino la arquitectura jurídica. Trump no deroga la ley Graham: deja en suspenso su aplicación. El decreto exime del cumplimiento de las sanciones, restricciones y aranceles previstos en la norma y acompaña una certificación remitida al Congreso. La Casa Blanca no ha detallado en qué consiste el interés nacional invocado.

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Tampoco hay fecha de caducidad. La suspensión se mantendrá hasta que Trump o sus principales cargos determinen que procede adoptar nuevas medidas. Dicho de otro modo: la pelota queda en el tejado del Ejecutivo, sin plazo y sin obligación de justificar el giro ante las dos cámaras que aprobaron la ley.

«He remitido al Congreso una certificación de que la emisión de esta exención en este momento responde al interés nacional de Estados Unidos.» — Donald Trump, presidente de EE.UU., orden ejecutiva, 16 de octubre de 2026

La ley Graham se aprobó en septiembre con respaldo bipartidista y llevaba el nombre del senador Lindsey Graham, ya fallecido, que la impulsó. Su mecanismo era contundente: aranceles de hasta el 100% a los principales compradores de petróleo ruso, sanciones a funcionarios y bancos, y un cerco específico a la flota en la sombra de petroleros que mantiene el crudo ruso en circulación.

El texto iba a chocar con resistencias conocidas. India, uno de los mayores compradores de crudo ruso, había trasladado sus reservas al respecto. Y Zelenski ha calificado la suspensión de regalo a Putin, una lectura que Moscú ha celebrado sin disimulo.

Qué queda en suspenso y qué sobrevive al decreto

El perímetro de la exención es amplio y afecta a tres mercados a la vez:

  • Aranceles de hasta el 100% a los grandes compradores de petróleo ruso: suspendidos sin plazo definido.
  • Sanciones a funcionarios, bancos y aseguradoras ligadas a la flota en la sombra: sin aplicación por ahora.
  • Certificación al Congreso: entregada, sin explicación pública del interés nacional invocado.
  • Vigencia: indefinida, hasta que el Ejecutivo certifique que ya no procede.

Para el mercado, el efecto inmediato es una reducción de la prima de riesgo geopolítico sobre el crudo. Para la política de sanciones, el efecto es otro: la herramienta más potente que el Congreso había construido contra la exportación rusa queda desactivada por la firma de una sola persona.

El cálculo que la Casa Blanca no explica

Los números ayudan a entender el calendario. Con la inflación estadounidense todavía presionada por el coste de la energía —la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán ha encarecido el crudo—, aplicar aranceles a los compradores de petróleo ruso habría empujado el Brent al alza en la recta final hacia las urnas.

La oposición demócrata no ha tardado en responder. El senador Richard Blumenthal, que también redactó la ley, sostiene que Trump da la espalda a la mayoría de los estadounidenses, a sus representantes en ambas cámaras y a los aliados europeos.

«Estas exenciones no tienen nada que ver con nuestra seguridad nacional y sí mucho que ver con hacerle la pelota a Vladimir Putin.» — Richard Blumenthal, senador demócrata, 17 de octubre de 2026

Trump Putin

Mi lectura: un precedente institucional incómodo

Lo que veo aquí va más allá de Ucrania. El Congreso aprobó una ley bipartidista y la Casa Blanca la ha neutralizado con una firma, sin enmienda y sin nuevo voto. Ese precedente importa: cualquier régimen sancionador futuro, también el que afecte a China o a Irán, nace sabiendo que una orden ejecutiva puede dejarlo en papel mojado.

Hay además una contradicción que los datos no resuelven. Washington quiere dos cosas incompatibles: petróleo barato para el votante y máxima presión sobre Moscú. La compra de diésel ruso y esta exención apuntan al primer objetivo; el discurso sobre Ucrania, al segundo.

El único punto de control real es la cláusula de vigencia. Cualquier cambio exigirá que Trump o sus altos cargos certifiquen que la suspensión ya no procede. Ahí puede el Congreso recuperar la iniciativa.

🌍 El impacto en España y Europa

Para el lector español, el canal de transmisión es el precio de la energía y, por debajo, el Euríbor.

  • Euríbor e hipotecas: si el crudo se abarata de forma sostenida, la inflación europea cederá antes y el BCE tendrá margen para recortar. Cada décima de Euríbor en una hipoteca media de 150.000 euros ronda los 100 euros anuales.
  • Inflación y poder adquisitivo: carburantes y cesta de la compra se alivian, pero el respiro es frágil y depende de que Moscú no endurezca su posición en el frente.
  • Tejido empresarial: las refinerías españolas se benefician de un diferencial de crudo más estrecho; los exportadores con exposición a Europa del Este siguen pendientes del próximo paquete de Bruselas.
  • Unidad europea: la UE mantiene su propio régimen sancionador y, sin el paraguas de Washington, la coordinación se vuelve más costosa.

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