Los dividendos de Santander y BBVA avanzan a contracorriente de la banca europea. El primero cierra el primer semestre con un CET1 del 14,02%, 56 puntos básicos más que a cierre de 2025. El segundo ha elevado un 16% el dividendo a cuenta, hasta 0,37 euros por acción, su cifra más alta.
Santander y BBVA avanzan a contracorriente en solvencia
La media de las 58 mayores entidades de la eurozona se quedó en el 15,87% al cierre del segundo trimestre, tras ceder 23 puntos básicos en tres meses y 43 en el conjunto del semestre, según los datos que maneja la firma de análisis CreditSights. Los dividendos al alza y las recompras mil millonarias empiezan a pesar en las ratios. La tendencia es común en casi toda la zona euro. Casi.
Santander no solo aguanta el tipo: mejora. Los 56 puntos básicos de avance anual se han logrado con la compra de TSB ya dentro de las cuentas, una operación que se ha llevado cerca de 60 puntos básicos de capital de máxima calidad. El banco ha hecho acopio durante meses precisamente para eso. La segunda operación, la estadounidense Webster, se cerró en el tercer trimestre y restará otro punto y medio al CET1, según las estimaciones que maneja el consenso.
Con ese impacto, la ratio quedará por debajo del nivel del año pasado. El objetivo trasladado a los analistas es recuperar el 13% antes de que termine 2026 y superar ese umbral con holgura a partir del ejercicio siguiente. Ese 13% es la cifra mágica: Santander lo considera su capital óptimo operativo y, por encima de ahí, está dispuesto a repartir el exceso.
BBVA tiene su propia cota, el 12%. En el primer semestre sumó 20 puntos básicos hasta el 12,9% a pesar de las distribuciones ya ejecutadas, y respondió con un programa de recompra de 2.000 millones de euros que deja la ratio en el 12,41%. Sigue por encima de su referencia y, sobre todo, ese cálculo solo descuenta lo que se va a gastar, no el capital que continúa generando.
El capital que supera el umbral que la propia entidad fija como óptimo no es un colchón regulatorio: es un reparto pendiente con el accionista.
CaixaBank y Sabadell también desafían la tendencia, aunque con márgenes más estrechos. El primero cede cinco puntos básicos en el semestre hasta el 12,54%, con una ligera ganancia respecto al dato de marzo, y tiene la marca en el 12,5%. Sabadell se queda en el 13,11%, exactamente el mismo nivel con el que cerró 2025, y su referencia es el 13%. Ambos han atado la recompra a superar esos umbrales.
El dividendo récord de BBVA y la cota que activa las recompras
La subida del 16% en el dividendo a cuenta de BBVA no es un gesto aislado. Es la consecuencia mecánica de un modelo de retribución indexado al capital: cada vez que la ratio supera el 12%, la entidad anuncia una nueva distribución. Santander funciona igual con el 13%, CaixaBank con el 12,5% y Sabadell con el 13%. La retribución ha dejado de ser una decisión discrecional del consejo para convertirse en una regla casi automática.
Eso tiene una lectura doble. Para el inversor, la visibilidad sobre el dividendo mejora: el pay-out ya no depende del humor del consejo, sino de la generación de capital. Para el supervisor, el mensaje es menos cómodo. La proporción del beneficio que la banca española dedica a dividendos y recompras está en niveles muy próximos a máximos, una situación que incomoda en Fráncfort y que, sin embargo, no parece inquietar a los analistas.
Hay argumentos para sostener el reparto. La morosidad está en mínimos históricos, sin signos claros de repunte, y el coste del riesgo ha cedido, dos variables que ensanchan el beneficio recurrente y hacen más difícil que un supervisor pueda oponerse a una política generosa con el accionista. A mi juicio, el debate relevante no es si sobra capital, sino cuánto de ese exceso es estructural y cuánto depende de que los tipos sigan donde están. Los hechos relevantes remitidos a la CNMV permiten seguir ese rastro trimestre a trimestre.

El examen de 2028: cuando el capital sobrante busca salida
La agenda de Santander ofrece la mejor pista sobre el calendario. El banco ha trasladado a los analistas que un reparto extraordinario de solvencia es cada vez más factible y que la fecha más probable se sitúa en 2028, cuando se acerque el final del plan estratégico trienal. El mercado empieza a descontarlo. Eso sí, entre hoy y entonces queda recorrido con dos riesgos claros: la integración de Webster en Estados Unidos, que puede consumir más capital del previsto si la franquicia exige inversión comercial, y la tentación de repetir la jugada con una tercera adquisición.
La comparación con Europa invita a la prudencia. La media del sector en la eurozona es más alta que la española, pero cae a un ritmo más rápido, y esa convergencia a la baja responde a la misma lógica: los bancos devuelven capital porque generan más del que necesitan para crecer. CreditSights lo resume con una idea que comparto: las ratios siguen siendo elevadas para los estándares históricos, pero se normalizan a medida que se ejecutan las distribuciones. El Banco Central Europeo observa esa pendiente con atención creciente.
Ahí está la contradicción que el mercado lleva meses ignorando. Un banco que reparte todo su exceso de capital emite una señal de confianza, pero también una declaración de falta de proyectos con retorno superior al coste de capital. En un ciclo de tipos que empieza a girar, esa elección puede ser racional durante dos o tres trimestres y mucho menos defendible si el crédito se enfría. Mi lectura es que las recompras crean valor cuando se ejecutan por debajo del valor contable tangible y lo destruyen cuando solo sirven para sostener el beneficio por acción frente al consenso.
Hay un indicador que conviene vigilar en las próximas presentaciones de resultados: el ritmo de generación orgánica de capital antes de distribuciones. En Santander, la cota del 13% obliga a mirar el trimestre exacto en el que se consolide Webster. En BBVA, la recompra de 2.000 millones deja la ratio en el 12,41% y cualquier desviación del beneficio la acercaría al 12%, el punto en el que la maquinaria de retribución se detendría. Ahí se verá si el dividendo es una política o solo el reflejo del ciclo.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: La documentación consultada no recoge un precio de cierre asociado al anuncio. El mercado cotiza la recompra de 2.000 millones con un CET1 proforma del 12,41%, es decir, 41 puntos básicos por encima de la cota del 12% que activa nuevas distribuciones en BBVA.
Clave técnica: El 12% de BBVA y el 13% de Santander funcionan como suelo de reparto. Santander tiene un margen de 102 puntos básicos sobre su referencia y BBVA de 90 puntos antes de tocar la suya; por debajo de esas ratios, el mercado descuenta recorte de retribución.
Apunte macro: El CET1 medio de los 58 mayores bancos de la eurozona bajó al 15,87%, 43 puntos básicos menos en el semestre según CreditSights. Con la morosidad española en mínimos y el coste del riesgo a la baja, el pay-out encuentra argumentos para mantenerse cerca de máximos.



