Mercadona, Lidl y Aldi son las únicas grandes cadenas que han contenido la inflación de los alimentos envasados en lo que va de año, con precios estables o a la baja, mientras el resto del sector sigue subiendo la cesta de la compra.
Dónde está más barata la cesta: el mapa cadena a cadena
El dato lo firma Worldpanel by Numerator: la inflación de los alimentos envasados se queda en el 1,6% en el acumulado de los nueve primeros meses del año. Esa media, sin embargo, esconde diferencias notables entre distribuidores. Y ahí está la clave que de verdad mueve el ticket.
Mercadona apenas toca sus precios: una subida del 0,2%. Lidl los baja un 0,6% y Aldi un 0,3%. Las tres se colocan por debajo de la media del mercado en la categoría de los envasados, que es donde más pesa la compra semanal.
El reparto no es casual. Las cadenas que contienen el precio son también las que han construido su modelo sobre el surtido corto y la marca propia.
Al otro lado del panel, Alcampo encabeza el encarecimiento con un 3,1%, prácticamente el doble de la media del sector. Carrefour sube un 1,9%, por encima también de la referencia; Consum lo hace un 1,4%; Eroski limita el alza al 1,3% y Dia al 0,9%.
El mismo carro no cuesta lo mismo según la enseña: la horquilla va de una bajada del 0,6% a una subida del 3,1%.
📊 La comparativa de un vistazo
| Cadena | Inflación en envasados (9 meses) | Lectura |
|---|---|---|
| Mercadona | Sube un 0,2% | Contiene el precio y mantiene el 27,4% de cuota |
| Lidl | Baja un 0,6% | La que más ajusta y gana terreno |
| Aldi | Baja un 0,3% | Por debajo de la media del sector |
| Carrefour | Sube un 1,9% | Por encima de la media |
| Alcampo | Sube un 3,1% | El mayor encarecimiento del panel |
Para el comprador, la lectura es muy concreta. Los envasados son la parte del carro donde la comparación rinde más, porque son productos prácticamente idénticos entre cadenas y se compran todas las semanas. Comparar aquí sí compensa.
Guerra de marcas blancas: el 0,3% frente al 2,6%
El comportamiento cambia según quién fabrica. La marca de fabricante registra una inflación del 2,6%, mientras que la marca blanca se queda en el 0,3%. Más de dos puntos de diferencia que explican por qué la enseña propia ha dejado de ser la opción de emergencia.

La marca de distribuidor ya ocupa casi el 48% de la cesta. Su empuje refuerza a las cadenas que apostaron por el surtido corto: menos referencias, más peso de lo propio y, con ello, más capacidad de negociar y de mover el precio final.
El liderazgo de cuota sigue siendo de Mercadona, con el 27,4% del mercado, un porcentaje que apenas varía respecto a los ocho primeros meses de 2025. Donde sí hay movimiento es en Lidl, Dia y Consum, que ganan terreno en un escenario de cesta fragmentada.
Lo que revela el dato: presión europea y cesta repartida
Conviene poner la cifra en contexto. España es el segundo país de la Unión Europea donde más se han encarecido los alimentos, con un 2,3% en agosto, solo por detrás de Chipre (3,8%), según los datos de Eurostat. Y la tendencia no se ha dado la vuelta: el último dato del INE sitúa la inflación de alimentos y bebidas no alcohólicas en el 2,7% interanual en septiembre.
Con ese telón de fondo, contener precios no es filantropía. Es defensa de cuota. Las cadenas que sostienen el precio lo hacen para retener a un comprador que compara más que nunca, reparte la compra entre dos o tres establecimientos y premia con el tique a quien le sostiene el ticket.
Ojo con una lectura demasiado optimista. Que Lidl baje un 0,6% los envasados no significa que su cesta completa sea la más barata: depende del surtido, de las referencias que compre cada hogar y del peso de la marca propia en el carro. El dato que importa es el del precio por kilo y por ración, no el del folleto.
Hay un matiz más. La marca blanca contiene el precio, pero su ventaja real depende de la categoría: en algunos productos la distancia con la de fabricante es mínima y en otros resulta notable. Mirar la etiqueta y el precio por unidad sigue siendo la única forma de saber si el ahorro es real.
¿Qué cabe esperar en los próximos meses? La dirección la marcará el INE, y la clave estará en si las cadenas que hoy contienen el precio aguantan esa posición cuando sus costes vuelvan a moverse.
Para el consumidor, el mensaje práctico cabe en una idea: comparar reparte el ahorro. La diferencia entre la enseña que sube un 3,1% y la que baja un 0,6% se nota al final de mes en productos que entran en el carro todas las semanas: lácteos, conservas, pasta o aceite envasado.
Este análisis es divulgativo y de consumo. No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de compra.
🛒 El Veredicto de Compra
- Compara por enseña, no por folleto: la horquilla de los envasados va del 3,1% de subida de Alcampo al 0,6% de bajada de Lidl. El mismo carro, distinto ticket.
- Mira el precio por kilo: con la marca blanca en el 0,3% de inflación y la de fabricante en el 2,6%, la enseña propia sigue siendo el atajo más rápido para contener la cesta.
- Reparte la compra: Lidl, Dia y Consum ganan cuota porque el comprador ya no es fiel a un solo súper. Ahí está el margen de ahorro real.




