EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Semaf ha pedido al Ministerio de Transportes que no fije servicios mínimos en las seis jornadas de huelga convocadas en Ouigo entre el 30 de octubre y el 8 de diciembre.
- ¿Quién está detrás? El sindicato de maquinistas Semaf y la filial española de la francesa SNCF. Unos 100 maquinistas están llamados a secundar los paros.
- ¿Qué impacto tiene? Los paros caen en cuatro puentes clave del otoño. Si Transportes no impone mínimos, Ouigo podría cancelar buena parte de su oferta en los corredores afectados.
Semaf ha pedido formalmente al Ministerio de Transportes que no imponga servicios mínimos en las seis jornadas de huelga convocadas en Ouigo, la filial española de la francesa SNCF, entre el 30 de octubre y el 8 de diciembre. La organización sostiene que Renfe e Iryo concentran más del 80% de la oferta en los trayectos afectados y que, con esos porcentajes, la movilidad de los viajeros queda cubierta sin recortar el derecho a paro de los maquinistas.
La petición llega después de que la mediación entre el sindicato y la compañía en el Instituto Regional de Mediación y Arbitraje (IRMA) terminase sin acuerdo. Sin entendimiento previo, el expediente pasa al Ministerio, que es quien fija cada vez los servicios mínimos —el porcentaje de trenes que obligatoriamente deben circular aunque haya paro— y suele concretarlos en los días previos a cada jornada de huelga.
Las seis jornadas: del puente de Todos los Santos al de la Constitución
El calendario no es casual. Semaf ha colocado los paros en cuatro de los puentes más sensibles del otoño español. Habrá huelgas de 24 horas el 30 de octubre y el 2 de noviembre, en pleno puente de Todos los Santos, y paros parciales el 6 y el 9 de noviembre, coincidiendo con el puente de la Almudena en Madrid. La traca final se reserva para el 4 y el 8 de diciembre, durante el puente de la Constitución.
Están llamados a participar unos 100 maquinistas, la inmensa mayoría afiliados a Semaf, según los datos que maneja el propio sindicato. Ouigo es un operador joven, con una plantilla de conducción ajustada, y cualquier bolsa de conductores disponible para cubrir turnos tiene un techo muy concreto.
Por qué Semaf quiere prescindir de los servicios mínimos
El argumento del sindicato es sencillo y tiene una lógica que incomoda. Renfe e Iryo, los otros dos grandes operadores de alta velocidad en España, superan el 80% de la oferta en los corredores donde opera Ouigo. Ese es el punto que Semaf traslada a Transportes: pedir mínimos en Ouigo cuando Renfe e Iryo funcionan con normalidad es, en la práctica, vaciar de sentido el derecho de huelga.
El conflicto de fondo es laboral, no tarifario. Semaf acusa a la filial de SNCF de incumplimientos reiterados del convenio colectivo, con especial fricción en jornadas laborales, organización de turnos, descansos y compensación de horas extraordinarias. Ouigo, por su parte, sostiene que cumple las condiciones pactadas en el convenio firmado en 2024.
Pedir servicios mínimos en Ouigo mientras Renfe e Iryo operan con normalidad no protege al viajero: protege a la empresa de las consecuencias de su propio conflicto laboral.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto directo se mide en los corredores donde Ouigo tiene presencia: conexiones con origen o destino en Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante, Zaragoza, Valladolid, Murcia, Sevilla, Málaga y Córdoba, entre otras ciudades. La zona cero es Madrid, donde confluyen los tres operadores y donde se concentra buena parte de la oferta de alta velocidad. El dato que resume el pulso es que Renfe e Iryo concentran más del 80% de la oferta en los trayectos afectados.
Mientras el Ministerio no publique los servicios mínimos, ningún billete de Ouigo en esas fechas está garantizado. La pelota está en el tejado de Transportes, que arrastra un precedente incómodo: en las últimas huelgas del sector ferroviario, los mínimos han oscilado entre el 70% y el 75% en larga distancia, un porcentaje que los sindicatos consideran sistemáticamente abusivo.
La próxima ventana crítica es el 30 de octubre. Si las partes no vuelven a sentarse antes, el primer paro de 24 horas abrirá el otoño más tenso de Ouigo desde su llegada a España en 2021.




