El plan estratégico de Caprabo para el trienio hasta 2029 recupera el logotipo del ‘comecocos’ y mantiene el foco en frescos, marca propia y precio para defender su cuota en Cataluña.
Caprabo aprieta en franquicias y tienda grande para crecer hasta 2029
La cadena catalana está a las puertas de cerrar su hoja de ruta 2024-2026 y ya ultima la siguiente, que llevará el sello hasta 2029. La continuidad es la nota dominante: frescos, producción de proximidad, proveedores catalanes y marca propia, la que en el conjunto del sector se conoce como marca de distribuidor y que en Caprabo aporta alrededor del 30% de los ingresos.
Lo que cambia es el motor del crecimiento. El nuevo plan combina tienda propia de gran tamaño con una apuesta decidida por la franquicia. Los locales gestionados por terceros exigen menos capital, encajan en espacios más pequeños y permiten horarios distintos a los del resto de la red. Los centros propios se reservan para formatos grandes, como el que la compañía proyecta en Badalona. Solo este año, la firma pretende abrir 15 centros.
El plan anterior fijó 38 aperturas en un trienio, ocho de ellas propias y el resto franquicias, con el objetivo de elevar la cuota de mercado hasta el 5% y sumar unos 200 empleados. Caprabo todavía no ha detallado cuántos locales contempla el nuevo ciclo. Lo que sí ha dejado claro es que mantendrá la senda de crecimiento y que no renuncia a ninguna de las secciones que sostienen su discurso: frescos, producto de proximidad y proveedores catalanes.
El ‘comecocos’ vuelve a las fachadas: qué busca Caprabo con el cambio de imagen
El movimiento más visible para el comprador no está en el surtido, sino en el rótulo. Caprabo recupera el ‘comecocos’, el símbolo con el que se identificó hasta hace unos 20 años, y ya lo ha instalado en tiendas históricas como la de Molins de Rei y en aperturas recientes como La Garriga y Arenys de Munt, todas en la provincia de Barcelona. El despliegue será paulatino en el resto de la red.
Los números que sostienen el proyecto vienen de un ejercicio que finaliza el 31 de enero. La compañía cerró 2025 con 822 millones de euros de ingresos y un ebitda de 18,8 millones, y trabaja para alcanzar los 900 millones de euros de ventas que se marcó en el plan anterior. El último trimestre, con la campaña de Navidad en medio, es el más fuerte del año.
Un logotipo no cambia el ticket: lo que decide la compra es el precio del fresco y la cercanía de la tienda.
Con ese abanico de iniciativas, Caprabo aspira a mejorar unos márgenes operativos que rondan el 2%, lejos de los referentes del sector. A la digitalización y a la inteligencia artificial les reserva el mismo papel que el resto de las cadenas: ganar eficiencia en los procedimientos internos y afinar la relación con el cliente.
📊 La comparativa de un vistazo
| Aspecto | Plan 2024-2026 | Hoja de ruta hasta 2029 |
|---|---|---|
| Aperturas | 38 tiendas en tres años | 15 centros este año; mezcla de propias y franquicias |
| Imagen | Rótulo actual | Vuelta al ‘comecocos’ de forma paulatina |
| Objetivo | Cuota del 5% | Mantener crecimiento y mejorar margen (hoy cerca del 2%) |
Por qué el margen del 2% lo condiciona todo
El sector catalán de supermercados se mueve en una franja estrecha. Al margen del 2% de Caprabo se suman grupos que rondan el 4%, como Ametller Origen, que lleva dos años creciendo a doble dígito, o Condis. La media del sector se situó el año pasado en el 4%, con subidas que en la mayoría de los casos no pasaron del 1% respecto a 2024. La mayoría de las cadenas mantiene márgenes ajustados y poca capacidad de maniobra.
La comparación exige una precisión. Bon Preu, Transgourmet Ibérica y bonÀrea superan la barrera de los miles de millones en ventas gracias, en parte, a sus divisiones de energía y de venta al por mayor, negocios ajenos al lineal. Caprabo lidera la facturación entre los grupos dedicados exclusivamente a la venta minorista, una posición que explica por qué la franquicia gana peso en su hoja de ruta: crecer con locales ajenos cuesta menos capital que hacerlo con tienda propia.
La letra pequeña está en el control. Cada franquicia amplía la red y reparte el riesgo, pero también diluye el mando sobre la experiencia de compra, que es justo lo que sostiene el discurso de frescos y proximidad. Y la propiedad condiciona el calendario: la firma está controlada por Eroski y el inversor checo Daniel Kretínský, dos socios con prioridades propias y con la vista puesta en el conjunto del grupo.
Para el comprador, el cambio de imagen se traducirá en fachadas distintas en los próximos meses y, sobre el papel, en una presión mayor sobre el precio de la cesta, sobre todo en frescos y marca propia. Para comprobar si esa promesa llega al lineal hay que mirar dos cosas: el precio por kilo en las secciones de frescos y la comparación con la marca de fabricante en productos equivalentes. Ese es el dato que de verdad importa.
🛒 El Veredicto de Compra
- Mira el precio por kilo, no el rótulo: una fachada nueva no abarata el surtido; compara frescos y marca propia con lo que ofrecen las cadenas de tu barrio.
- Pregunta si el centro es propio o franquicia: el modelo cambia el horario, el surtido y, en ocasiones, la política de ofertas y devoluciones.
- Guarda el tique y compara: si tu cesta semanal sube más que en otras tiendas, tienes margen para cambiar sin perder calidad.




