Los radares fijos son los que más multan en España: 2,43 millones de denuncias en 2025, el triple que los móviles de la DGT.
La DGT cerró el ejercicio con 3.788.251 expedientes de sanción emitidos por sus cinemómetros, según los datos que el organismo dependiente del Ministerio del Interior publica en el Portal de Transparencia. La estadística no incluye lo que captan los drones ni los helicópteros; solo recoge la actividad de los tres tipos de radar desplegados en las carreteras.
El desglose explica por sí solo dónde está el dinero. Los radares fijos firmaron 2.435.722 multas a través de 443 dispositivos, lo que arroja una media de 5.498 infracciones por aparato y año. Son, con diferencia, los cinemómetros más productivos del país.
Los móviles, mucho más numerosos, se quedaron atrás. Con 611 aparatos censados acumularon 1.097.929 denuncias, una media de 1.797 por unidad. Los radares de tramo registraron 254.600 expedientes con 151 cinemómetros: 1.686 sanciones por dispositivo.
El resultado es una paradoja que conviene memorizar. Los fijos concentran el 64% de todas las multas por velocidad, pero solo representan el 37% de los aparatos reconocidos. Sus denuncias crecieron cerca de un 3% respecto al año anterior; las de los móviles, un 2,1%.
El radar fijo avisa, está señalizado y se publica en la web oficial. Y aun así es el que más multas pone de toda España.
Qué radares multan más en España y cuántos están activos
La DGT reconoce hoy 1.205 radares de velocidad en funcionamiento. Repartidos por tipo, el retrato queda así:
- Radares fijos: 443 aparatos, 2.435.722 denuncias y una media de 5.498 por dispositivo.
- Radares móviles: 611 aparatos, 1.097.929 denuncias y una media de 1.797.
- Radares de tramo: 151 aparatos, 254.600 denuncias y una media de 1.686.
La explicación está en la forma de trabajar de cada uno. Un fijo vigila un punto concreto durante las 24 horas, en un tramo donde el límite rara vez cambia y por el que pasan miles de conductores cada día.
El despiste se repite.
Los móviles dependen de dónde los coloque el agente cada jornada, así que acumulan menos horas de vigilancia sobre el mismo punto. Los de tramo miden la velocidad media de un recorrido completo: el frenazo de última hora no sirve de nada.
Cuánto cuesta un exceso de velocidad y dónde se concentran los controles
El importe de la multa no es único. El catálogo sancionador de la Ley de Tráfico arranca en 100 euros y alcanza los 600 euros y seis puntos del carnet en los excesos más graves. La retirada de puntos puede llegar a seis, en función del porcentaje en que se supere el límite de la vía.
La ubicación de los radares fijos y de tramo es pública: la DGT la publica en su página oficial y la actualiza con cada incorporación. Los móviles no figuran en ese listado, y esa ausencia es lo que los convierte en los más imprevisibles.
Conviene distinguir entre cantidad y efecto. Los 611 móviles superan en número a los 443 fijos, pero firman menos de la mitad de las denuncias. Hay más aparatos donde menos se multa, y menos aparatos donde más se multa.
Cómo evitar la multa en los tramos más vigilados
- Consulta el listado oficial de radares fijos y de tramo antes de un viaje largo. Es gratuito y está abierto a cualquier conductor.
- En un radar de tramo, mantén la velocidad media durante todo el recorrido. Frenar en los últimos metros no cambia el cálculo.
- Respeta el límite real de cada vía, no el que la memoria da por hecho. El fijo no distingue entre el que pasa cada día y el que llega de fuera.
Parece una obviedad. No lo es.
El error más caro sigue siendo el mismo de siempre: circular por inercia. Con 1.205 radares activos y casi 3,8 millones de expedientes al año, la probabilidad de que el velocímetro se relaje en el punto equivocado no es anecdótica.
Vigilancia o recaudación: lo que revela el mapa de radares
Un radar fijo lleva años señalizado y figura en la web oficial, y aun así genera una media de 5.498 multas anuales. Ese dato invita a pensar que el problema no es la falta de aviso. Si un dispositivo anunciado sigue cazando a miles de conductores cada año, la discusión debería trasladarse al diseño de la vía o a la coherencia del límite que impone.
En mi lectura, el radar fijo debería ser disuasorio y no recaudatorio. Si mantiene la misma productividad año tras año, su función preventiva está fallando. Y hay un dato que refuerza esa sospecha: mientras los fijos crecieron un 3% en denuncias, los móviles subieron un 2,1%, una progresión que apunta a más vigilancia en carreteras donde nadie la espera.
El riesgo que conviene vigilar es doble. Las cifras oficiales solo recogen los cinemómetros de la DGT, de modo que las denuncias de drones y helicópteros quedan fuera y el total real de multas por velocidad en España es más alto. Y seis puntos suponen la mitad del saldo de un carnet ordinario, que dispone de doce.
Para el conductor, la conclusión práctica cabe en una frase: los radares que más multan son los que todo el mundo conoce y casi nadie respeta. Revisar el listado antes de salir y ajustar la velocidad a la señalización sigue siendo el método más barato de evitar los 600 euros y los seis puntos.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Exceso de velocidad detectado por los radares de la DGT, con los fijos concentrando el 64% de las denuncias y una media de 5.498 multas por aparato al año.
- Sanción económica: De 100 a 600 euros, según la gravedad del exceso. La franja máxima es de 600 euros.
- Puntos del carnet: Hasta 6, en función del porcentaje en que se supere el límite.
- Entrada en vigor: No aplica. Se trata del balance de sanciones registradas por la DGT a lo largo de 2025.




