La AEMET vigila una nueva DANA en España que llegará este fin de semana con lluvias que podrían superar los 200 litros por metro cuadrado en la Comunitat Valenciana y un desplome de las temperaturas de hasta 10 grados. El jefe de Climatología de la Agencia Estatal de Meteorología en la Comunitat Valenciana, José Ángel Núñez, describe el episodio como un ‘cambio brusco de tiempo’ que puede prolongarse varios días.
Hasta el viernes, la estabilidad manda. Los termómetros se moverán en valores suaves y el cielo apenas dará señales de lo que viene. El giro llega el domingo, cuando los primeros chubascos empiecen a descargar sobre el Mediterráneo. La AEMET no se atreve todavía a cerrar el mapa de afectación: ‘Aún es pronto para precisar la intensidad’, admite Núñez, que remite a los datos de los próximos días.
Una DANA inusual que viajará de este a oeste
El episodio no responde a una situación clásica. El núcleo principal de la DANA se situará lejos de la Península, en la zona de Francia y del Cantábrico, pero de él se descolgará un núcleo secundario sobre el Mediterráneo. El problema es cómo lo hará: con un movimiento retrógrado, es decir, en dirección contraria a la habitual.
Una DANA es, en esencia, una bolsa de aire frío que se desgaja de la circulación general a varios miles de metros de altitud y queda aislada del flujo que la rodea. Las danas suelen desplazarse de oeste a este o de norte a sur. Esta lo hará de este a oeste. Esa rareza complica el pronóstico: los modelos tienen menos casos parecidos con los que comparar y los escenarios posibles se abren en abanico.
En su recorrido final, esa masa de aire frío entrará en contacto con el litoral valenciano, donde irá cargándose de humedad y ganando inestabilidad. La secuencia importa: primero el aire frío en altura, después el choque con un mar que en octubre sigue acumulando calor. El resultado apunta a precipitaciones persistentes, más un temporal de varios días que un chaparrón de una tarde.
Una DANA que viaja al revés no solo sorprende: deja menos margen para anticiparse a lo que puede venir.
Si las predicciones actuales se confirman, la primera fase golpeará con más fuerza al sur de la provincia de Valencia y a la de Alicante. Son las comarcas que ya registraron lluvias torrenciales bajo aviso rojo en episodios recientes, con acumulados muy dispares de un municipio a otro.
Hasta 200 litros por metro cuadrado en el litoral valenciano
Los modelos empiezan a poner cifras. El más agresivo en estos momentos es el suizo, que estima acumulados cercanos a los 200 litros por metro cuadrado a lo largo de todo el litoral de la Comunitat Valenciana, desde Vinaròs hasta el Cap de la Nau. Para hacerse una idea de la escala, son 200 litros de agua cayendo sobre cada metro cuadrado: casi el volumen de una bañera llena por cada baldosa de acera. Para el área metropolitana de València, ese mismo escenario contempla más de 500 litros por metro cuadrado en nueve días. Conviene leer esa cifra con cautela: es una estimación extrema, no un pronóstico cerrado, y cambia en cada actualización.

Lo que aparece con más claridad es el desplome térmico a partir del domingo. El sábado las máximas se moverán entre 24 y 27 grados en el litoral y cerca de 25 en el interior. Un día después, el descenso será de 7 a 10 grados: València rozará los 20 grados como mucho y las comarcas de interior se quedarán entre 15 y 17. Las mínimas caerán a 15 grados en la costa y por debajo de 10 en el interior durante la madrugada del sábado al domingo.
Por qué el mar caliente dispara el riesgo de lluvias torrenciales
Una DANA no basta para explicar una inundación. Hacen falta tres piezas: un mar que haya acumulado energía durante semanas, un embolsamiento de aire frío en altura que genere inestabilidad, y la posición exacta de esa bolsa. Cuando queda al suroeste de la Península Ibérica se produce un forzamiento dinámico sobre el este peninsular que multiplica la intensidad de las lluvias.
La repetición exacta de ese escenario es improbable y, según los meteorólogos, podría tardar décadas en volver. Que no se alcance esa magnitud no anula el riesgo. El otoño pasado se registraron hasta cuatro avisos de nivel rojo entre septiembre y diciembre, cada uno acompañado de su mensaje Es-Alert a la ciudadanía. La DANA del 29 de octubre, la que se cobró 231 vidas en cuestión de horas, es el recordatorio de lo que ocurre cuando las tres piezas encajan.
El contexto de fondo no ayuda. El Mediterráneo se está calentando un 20 % más rápido que el resto del planeta y esa deriva apunta a un escenario de fenómenos extremos que se solapan, según explicaba la investigadora del Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM) Samira Khodayar. El calentamiento no fabrica danas, pero les da más combustible cuando llegan.
Conviene ser honestos con lo que aún no se sabe. Los modelos se actualizan dos veces al día y el comportamiento retrógrado de este núcleo mantiene abierto el abanico hasta el lunes, cuando se verá si el episodio se instala o se desplaza hacia el norte. Quien quiera seguirlo con detalle tiene los avisos por comarcas en la web de la AEMET.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: una nueva DANA con núcleo secundario sobre el Mediterráneo que podría dejar acumulados superiores a 200 litros por metro cuadrado en el litoral de la Comunitat Valenciana.
- Dónde: litoral de la Comunitat Valenciana, de Vinaròs al Cap de la Nau, con atención especial al sur de la provincia de Valencia y a Alicante; el núcleo principal de la DANA se situará en la zona de Francia y del Cantábrico.
- Institución responsable: Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), a través de su delegación en la Comunitat Valenciana.
- Cuándo: a partir del domingo 18 de octubre de 2026, con un episodio que podría prolongarse hasta el 22 de octubre; las estimaciones de acumulados se actualizan dos veces al día.
- Impacto a futuro: determinará los avisos oficiales y los mensajes Es-Alert de la próxima semana, en un otoño marcado por el calentamiento del Mediterráneo.




